Visitas

miércoles, 9 de marzo de 2016

y Dios vive en el Realejo



De entre los nombres del Mundo
a mí, el que mejor me suena
se pronuncia Realejo,
que es la voz que nos ordena
que miremos a la Gloria
que es como un Cielo en la Tierra
donde vivir los pasajes
y las mejores escenas
de la Humanidad y la vida
y de mi Granada entera

El Realejo es anticipo
de la celestial promesa.
Es una condena en vida
porque es vivir con la pena
de que nunca más habrá
algo mejor que se tenga.

Qué le quiten lo bailado
a sus familias enteras.

Es un paseo por la historia
con palacetes y teas
y adoquines que sostienen
las leyendas cofradieras.

Pero es sobre, por y según
teatro de las quimeras,
Catedral de los sentidos
y pórtico de la esencia
cuando dice convencido
el Mismo Dios hecho piedra
Yo quiero en el Realejo
tener mi Última Cena.

Cristo desanda los pasos
y Comendadoras reza,
y vigila de reojo
a un sayón con su bizquera
y nunca cae en el suelo
de la dominica piedra
porque le hace de Cirineo
todo el Realejo en plena
explosión de fervor
y de furia costalera.

Y Dios se muere en el Campo
de una trama principesca
enseñándonos la espalda
que más bonita no hubiera
en el Imperio Imperial
de su imperialísima Iglesia.

A fin de cuentas, nos dicen
que su patria es nazarena
aunque yo lo vi vivir
con las monjas de Teresa
descalzas de amor del Carmen
por tan augusta madera.

Que Dios cuando tiene sueño
sobre su madre se echa
que lo acuna sobre el pecho
de su talla dieciochesca
y se lo lleva a la Alhambra
hasta que despierto, quiera
ser como un Niño bendito
que la Gloria nos trajera.

A todo esto, señores:
-Que la Gloria a mí me suena.
Que la Gloria es el Realejo
en donde Dios mismo Cena
hecho pan que no se acaba
como su sonrisa Eterna.

Te pido sólo un Favor
de los Favores que quieras.
Deja que el Mundo conozca
el secreto que se encierra
en la vieja judería
de mi Granada certera.

Que el Cielo no está en el Cielo
porque el Cielo está en la Tierra
y se llama Realejo
que es donde Dios siempre Cena.


No hay comentarios: