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viernes, 30 de octubre de 2015

Don Juan Tenorio de Granada

Figurines y atrezzo para el Tenorio, por Salvador Dalí (1949). 

La polémica sobre la fiesta de “Jalogüín” importada e incrustada recientemente en nuestro país está servida. Se acercan las horas de terror en las calles españolas, servidas por desagradables colecciones de pústulas, amputaciones y restos de sangre, que dejan el retrato perfecto de los que las lucen y de los padres que abogan por disfrazar de muerte a sus hijos. Allá cada cual aunque en la libertad del que se disfraza, también andará la libertad de los que consideremos exógeno y desagradable toparnos con muertos y muertecitos de aspecto desagradable. Así que yo me esmero en recuperar la figura de don Juan Tenorio, el mito de un personaje entre la ficción de los artistas y la realidad de algunos antepasados que inspiró a decenas de genios de la literatura, la música y la pintura de media Europa y que cumple en este 2015, 435 años de su primera aparición.

Monumento a Miguel de Mañara, por Antonio Susillo (1902)

Don Juan pudo ser el alter ego del Caballero de Gracia, un culto italiano en la España de Felipe II que dejó atrás una vida licenciosa y mujeriega por la piedad de sus obras asistenciales y religiosas, abrazando incluso el estamento sacerdotal. Pero fue el sevillano Miguel de Mañara el verdadero inspirador de esta centenaria figura de las artes y la sociedad española, un destacadísimo ciudadano de la Sevilla de su época que a la muerte de su esposa (nacida en Guadix), encontró en darse a los necesitados su forma de vida, dejando atrás un periodo disoluto. Tan seductora figura inspiró a Tirso de Molina, Calderón de la Barca, Molière, Mozart, Lord Byron, Alejandro Dumas, Mérimée, Espronceda, Listz, Baudelaire, Strauss, Unamuno, Azorín, por supuesto Zorrilla, que nos ha legado el mito de manera más contundente y eso sólo, por citar a algunos referentes culturales como los que acabas de leer.

Cartel de la película "Sonatas" (1959), con Paco Rabal, Aurora Bautista  y Fernando Rey

Don Juan es el seductor y libertino que reconduce su vida y se dedica en cuerpo y alma a los demás. No puede ser el personaje italiano Giacomo Casanova, porque nació después que nuestro español don Juan y tiene en dos reales ciudadanos su mejor encarnación. Nos referimos a Mañara y Bradomín, que citara en su poema Antonio Machado y es que, al igual que Miguel de Mañara nació tres años después de que Tirso de Molina inventara al personaje, con el que su vida concuerda perfectamente, el ingenioso Ramón del Valle Inclán creo a Bradomín en sus cuatro sonatas escritas de 1902 a 1905. El Marqués de Bradomín, es un personaje ficticio inspirado en el general Carlos Calderón, y a través de sus sonatas, Valle Inclán narra cuatro aventuras amorosas rememoradas por su protagonista. Cada Sonata responde a una época de su vida. Pero, ¿quién fue ese General que inspiró al padre del esperpento? PUES UN PAISANO, UN GRANADINO... este es, el DON JUAN TENORIO GRANADINO.


La inventiva de Valle Inclán en este caso, tiene visos de realidad. Su protagonista es descrito como un donjuán, cínico, descreído y galante, y asevera: feo, católico y sentimental. La realidad es que se inspiró en el aristócrata granadino Carlos María Calderón y Vasco, (1845-1891), nacido en el Carmen de los Mártires, un controvertido galán que pasó su juventud como pendenciero, dado a las mujeres, un verdadero romántico que por fuera era un conservador de tomo y lomo y en su vida privada, el vivo retrato que expone Valle Inclán. Hijo del senador granadino, Carlos Manuel Calderón y Molina (1817-1864), su padre sacó suculentas tajadas de la Desamortización de Mendizábal, adquirió el citado Carmen de los Mártires que fuera de los carmelitas y la extensa Hacienda Jesús del Valle, alejado convento de noviciado de los jesuitas en Granada.

La rendición de Estella. Apuntes para la obra en lienzo del pintor Enrique Estevan. 
Momento en que el general granadino se rinde al general Fernando Primo de Rivera (1876).

El joven Carlos Calderón, teniente de caballería, era a sus 23 escasos años agregado de la Embajada de España en Rusia; pero cuando en 1868 es desterrada Isabel II, Carlos Calderón abandona la carrera diplomática y el ejército y regresa a España donde descubre que su madre, anda metida de lleno en el carlismo, con el que empieza a coquetear junto a sus amigos de infancia el Marqués de la Romana entre otros. Y entre estas amistades y su nostalgia militar, jura obediencia al pretendiente carlista que no duda en nombrarlo capitán en París. El pretendiente carlista le dará a la madre de nuestro protagonista, Josefa Velasco, el título de Marquesa de la Caridad, mientras que Carlos Calderón demostraba su valentía en la guerra a favor del carlismo. Derrotado por las tropas liberales, el General vencedor no aceptó una rendición deshonrosa para nuestro paisano, pero aquella delicadeza despertó las sospechas de su tropa, que lo acusaron de haberse vendido al enemigo por cinco mil duros, “suma que él se gastaba en la menor de las fiestas que con frecuencia ofrecía”.

El Estado Mayor del General Granadino, Carlos Calderón. 

Carlos Calderón se exilió en París y se dedicó a negocios que le arrojaron importantes beneficios, mientras que los generales carlistas le negaban el saludo por aquella supuesta traición. Sin embargo, nunca dejó de contar con el favor del pretendiente al trono Carlos María, que acordó con el granadino pasar juntos, hasta el final de sus días, el 4 de noviembre, festividad de San Carlos y por tanto, santo de ambos. Y así llegamos al 8 de noviembre de 1891, víspera de su muerte. El donjuán granadino había dado en su lujoso piso parisino del una espléndida fiesta con cantantes de la Ópera, actrices y una vidente; no faltó en la fiesta una  sesión de espiritismo. La vidente le pidió a nuestro protagonista que pensara en alguien fallecido y al parecer, a Carlos Calderón se le vino a la cabeza la difunta Duquesa de Osuna, con quien había tenido íntimas relaciones. Y en estas, por boca de la vidente, la fallecida Duquesa habló diciendo: “Estoy en un sitio horroroso, donde padezco de insoportables torturas; pero hoy he recobrado un poco de ánimo porque acabo de saber que dentro de breves momentos te tendré a mi lado”.

Ruinoso estado de la Hacienda Jesús del Valle, finca de recreo de los Calderón. 
Antes, fue convento-noviciado de los Jesuitas. 

Al día siguiente llamaba a voces a su ayuda de cámara, pidiendo un cura: “Que venga un cura. ¡Me muero!”. La vidente fue profética porque con apenas 46 años, fallecía este galán del romanticismo cuyo cadáver llegaba a Granada para ser enterrado en la capilla familiar de la finca Jesús del Valle, en el Valle del Río Darro. Sus herederos fundaron en su memoria el Colegio Inmaculada Concepción, llamado por los granadinos, Colegio Calderón. El pretendiente carlista había dicho de él: "tiene corazón y bastante buen criterio; es valiente y decidido; algo corredor y muy alborotado; tiene buen fondo pero ha sido mal educado; es algo calavera, pero buen calavera, porque tiene modales en sociedad y era uno de los elegantes de París".

Una década después, Valle Inclán novelaba su vida en esas Sonatas inmortales que nos presentan al Marqués de Bradomín. La historia de un personaje que ha existido en España desde 1580. Un aristócrata, mujeriego, juerguista, generoso y que encuentra al final de sus días, la necesidad de cambiar de vida. El donjuán español, que en Sevilla es Mañara, en Madrid el Caballero de Gracia o las figuras de Tirso y Calderón, el Juan al que Mozart encaramó al escenario de su inmortal Ópera.... en definitiva, la esencia de la cultura y la españolidad, que ha dejado su huella en los grandes genios de medio Mundo y que en 2015, es sustituido por niños con disfraces.

ESPAÑA, EL PAÍS QUE INSPIRÓ A MOZART Y QUE AHORA PREFIERE DISFRAZARSE DE 
MUERTO REPUGNANTE. 

EL DONJUÁN DE GRANADA, que existió y que dejó huella en la ciudad, en la literatura y en la poesía hispana. Así que entre Mozart y un disfraz de muerto, NO ME HAGAN HABLAR DE JALOGÜÍN. 




viernes, 16 de octubre de 2015

Capuchinos y la Divina Pastora de Motril

Motril en el siglo XVII, al fundarse el Convento de Capuchinos. 

1641

Se inician las obras del Convento de Capuchinos sobre la Ermita de San Antón a costa de Jerónima Arroyo y Bengolea.

1644.

Real Provisión a favor de la construcción del Convento. Las obras se habían paralizado. Este mismo año se consagra la Iglesia del Convento bajo la advocación de Nuestra Señora de la Antigua, tal y como había acordado en 1639 Jerónima Arroyo y Bengolea con el Definidor General de la Orden Capuchina.

El 13 de abril se reanudan las obras en esta ocasión, en el Convento, bajo la protección del Cabildo Municipal.

1645.

Pleito de los capuchinos con otras órdenes de la ciudad. La Curia obliga a demoler el Convento pero “el pago de una multa” de 600 ducados, a Su Majestad el Rey Felipe IV, hace que desde la Corte se falle a favor del convento capuchino.

1653.

El 14 de agosto, el Cabildo Municipal aprueba en sesión que a cargo de los impuestos locales prosigan las obras.

1713.

El 27 de marzo, El Cabildo Municipal acuerda proteger sine die el Convento de Capuchinos y los frailes que lo habitaren.

1721

El 26 de marzo, un fortuito incendio en las pilas de madera apiladas en el Ingenio del Toledano, vecino del Convento de Capuchinos, amenaza al Convento y a la Comunidad. Ese mismo día alguien prende también los ingenios Viejo y de la Palma. El fuego intencionado por poco afecta al Convento y su patrimonio.

El 1 de abril el Padre Guardián solicita mediante un Memorial al Cabildo Municipal, que el Ingenio retire cualquier elemento que pueda volver a poner en peligro el Convento, bien piras de madera o lo que pudiera combustionar.

1730

En el Hospital Eclesiástico de Santa Ana, fundado por los Reyes Católicos, hay un rector eclesiástico encargado del gobierno espiritual y económico y una Congregación de Hermanos del Divino Pastor fundada en 1730 para asistencia de los enfermos.



1736.

Se funda la Orden Tercera Capuchina, formada por seglares que deseaban adoptar la vida y apostolado de los frailes. Con anterioridad en Motril, se había fundado en 1617 la Orden Tercera de San Francisco y seis años después, en 1742, se fundaría la Orden Tercera de los Mínimos, por lo que las tres órdenes masculinas presentes en la ciudad, contaron con su rama seglar.

Busto de la Divina Pastora, de 1747, de las Capuchinas de Nava del Rey.
El Profesor Sánchez López advierte del parecido con la Pastora de Motril que hizo Fernando de Ortiz.


1747

El 24 de abril de este año atraca en el puerto del Varadero la falúa con la imagen que ha realizado en Málaga Fernando de Ortiz, escoltada por Fray Leonardo de Verja, comisionado por la Orden Capuchina para traer la Imagen a Motril. Fue llevada hasta la casa del Licenciado Josep Ruiz Cubero, hermano-miembro de la Orden Tercera Capuchina, donde permanece por espacio de un año y treinta y siete días, tiempo en el que se termina su capilla-camarín.

1748.

El 31 de Mayo de este año, la Imagen es trasladada hasta el Convento de las Madres Nazarenas. Allí será bendecida.

El 2 de junio de 1748 la Virgen es llevada en procesión votiva al Convento de Capuchinos y se le consagra la capilla, oficiando Fray Manuel María de Málaga.

Recibo de pago de misas en el Convento de Capuchinos (año 1780)



1824

En 1824 hay un grabado que acaba de realizar Antonio Giraldós, de la Divina Pastora, siendo el primer testimonio gráfico que se realiza de la Virgen. Se conserva en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, en la sección de Calcografía. Forma parte de la Colección Antonio Correa cedida a su muerte y se custodia en la carpeta 11.

Estampa de la Divina Pastora por Manuel Jurado, encargada por los Capuchinos de Granada.


1838.

El 16 de marzo de 1838 comienza en Motril la subasta de bienes que fueron de los conventos masculinos. Sale a subasta una finca de 19 marjales y 26 estadales valorada en 26.502 reales que fue de los Capuchinos.

1841.

El 8 de febrero se emite un informe encargado por la Curia granadina donde se da cuenta que el Convento de Capuchinos está “bastante destrozado” pero su Iglesia ha recibido “la aprobación superior” para abrir a culto.

1843.

El Convento es vendido. Lo adquiere José Hernández Guerrero.

1848.

Se publica en Madrid el “Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y Ultramar. Los datos que dice sobre Capuchinos es que fue fundado por Jerónima Arroyo en 1644, que en el momento de la exclaustración vivían 40 religiosos en él y que desde 1843 es ayuda de Parroquia su Iglesia, mientras que en ese año de 1848, las casas del Convento sirven de criadero de seda.

1878.

El 10 de abril, la Curia granadina autoriza a los Capuchinos de Sevilla, que habían elevado súplica al Arzobispo Bienvenido Monzón Puente, para que se restablezcan de nuevo en Motril.

1883.

El 20 de marzo el Ayuntamiento de Motril permite que en las huertas y espacios abandonados del Convento de Capuchinos, el empresario Señor Terrón, haga una plaza de toros de madera para tres espectáculos taurinos y la desmonte al término de los mismos.

1884.

El 19 de octubre predica el día de la Divina Pastora el ilustre Presbítero granadino José Cambil Gutiérrez. No hay noticias de la procesión.

1885.

El 20 de enero de 1885, se cierra a culto la Iglesia al haber sido afectada por el terremoto horrible que tres semanas antes sacude Motril, el 25 de diciembre de 1884.

El 4 de mayo de ese año, Juan Herrera le compra a Lucas Urquijo el convento. Hace años que ha dejado de ser criadero de seda y ha servido de almacén. Es que se sepa, el cuarto propietario tras la exclaustración.

1890.

De nuevo noticias de la celebración de cultos y procesión a la Divina Pastora. El predicador ha sido don José Cambil Gutiérrez y el maestro de música Cristóbal Rodríguez Ferrer ha solemnizado el final de la novena, el 20 de octubre, antes de la procesión. Ésta ha tenido lugar a las cinco de la tarde y se produce un curioso hecho. Se pone en marcha la tradición de los cohetes y bengalas a iniciativa de Pedro Feixas que desde los balcones de su casa en la Calle del Postigo de Beas, el 20 de octubre de 1890, al pasar la Divina Pastora, comienza con una tradición que dura hasta nuestros días. A la procesión acudió la Banda de Música de Dúrcal.

1892.

El 15 de octubre de 1892 se hacen cargo de los castillos de fuegos "los inteligentes pirotécnicos de Órgiva" dirigidos por el maestro Ruiz del Moral.

Sale a la calle el 16 de octubre de 1892 siendo acompañada por las ONCE hermandades entonces existentes en Motril.

1894.

La primera vez que un capuchino llega de nuevo a Motril tras la desamortización, es el 14 de octubre de 1894, para predicar la Novena. Se trata de Fray Fermín de Lucena

1895-96

No hay procesiones ni en 1895 ni en 1896, presumiblemente por la lluvia.

1897-1899.

La siguiente procesión es la del 22 de octubre de 1897, donde se dice que el responsable de los cultos es Pedro Feixa, que desde la azotea de su casa le tira un "hermoso castillo".

La procesión de 1898 se celebra el 16 de octubre y dura desde las 6 a las 9 de la tarde. Como novedad, los cuatro árboles que se quemaron a la entrada de la Virgen, sobre las paredes del atrio

Y en 1899 tampoco hay procesión. Ese mes de octubre de 1899, lo más importante es el juicio que se celebra en Motril contra Joaquín Jiménez, Juan Bustos y Juan Montoro por abusos deshonestos, siendo abogado el señor Aurioles y el procurador Andrade. Fue secretario de sala el señor Caro y ocupó el chismorreo de Motril hasta final de año.

1911.

La Iglesia del antiguo Convento Capuchino es convertida en ayuda de Parroquia por Decreto de S.E.R. José Meseguer y Costa Arzobispo de Granada.

1919.

El 12 de junio se reúnen en la Parroquia, bajo la presidencia del párroco D. Antonio García Titos, los feligreses que redactarán los estatutos de la Hermandad, siendo por tanto esta fecha la de la creación de la Hermandad.  

El 24 de junio de este año, son aprobados y sancionados por S.E.R. el Arzobispo de Granada, los Estatutos. Se ratifica como primer hermano mayor a D. Francisco Guillén se convierte en su primer secretario D. Antonio Muñoz.

1930

El 19 de octubre de este año se realiza la última procesión de la Divina Pastora. Con el estallido al año siguiente de la II República y la Guerra Civil, la Hermandad desaparecerá por espacio de seis años y medio y habrá que esperar 12 años para volver a ver procesionar a la Divina Pastora.

Restos del patrimonio de Capuchinos de Motril en el antiguo Convento. 


1936.

El 25 de julio es asaltada la Iglesia. La proximidad de la Casa de Beneficencia instalada por la Comunidad de Religiosas Mercedarias hace que algunas obras puedan salvarse. Una Inmaculada, un San José, ambos del siglo XVII de escuela granadina se esconden. Se pierden los objetos litúrgicos. Se le pierde el rastro a la Titular, la Divina Pastora.

El viernes 9 de octubre de este año, en vísperas de los Cultos y procesión que debía haber acontecido el tercer domingo, día 18, los hermanos deciden disolver muto propio y tras los graves acontecimientos que está viviendo Motril, la Hermandad. Han transcurrido 17 años y casi 4 meses de su primera etapa.

Restos de obras de arte en el Matadero Municipal de Motril. 


1937

El 10 de enero de 1937 es liberado Motril por las tropas nacionales. El 12 de enero, la ciudadanía descubre en el matadero municipal los restos de imágenes sagradas saqueadas y destruidas durante el verano anterior. Avisada la Junta del Servicio Histórico de Vanguardia, Antonio Gallego Burín hace un informe al respecto dando por destruida a la Divina Pastora.
Hallazgos de "vírgenes" en el Matadero de Motril. 


El 28 de junio la Aviación Republicana bombardea Motril. Uno de los obuses cae sobre Capuchinos arruinando su fábrica primitiva; en el bombardeo, se pierden el tabernáculo con sagrario en plata, del Altar Mayor, los juegos de vasos sagrados, la Inmaculada; la Divina Pastora ya había sido saqueada con anterioridad. Entre los escombros se encuentra la Imagen barroca de un santo que queda reducid a la cabeza y no puede identificarse.
Catálogo de Obras de Arte destruidas y profanadas que se exponen en Granada- 

1938

El 2 de enero se inaugura en las dependencias del Gobierno Militar de Granada, la Exposición de obras de arte destrozadas durante la Guerra. Se exhiben un total de 47 piezas procedentes de Alcalá la Real, Alhama, Almuñécar, Castillo de Tajarja, Colomera, Lobres, Loja, Molvízar, Motril, Salobreña y Vélez de Benaudalla. De la Iglesia de Capuchinos de Motril acude la cabeza de la Inmaculada que a día de hoy está en el Altar Mayor, con los ojos vaciados y un santo, irreconocible, que es inscrito como “Santo Franciscano”. No hay noticias de los restos de la Divina Pastora, que siguen en manos de la Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico de Granada.

1942.

Informados varios devotos de la Divina Pastora que los escasos restos de la Imagen realizada entre 1746-47 están en poder de la Junta del Tesoro Artístico de Granada, solicitan al escultor e imaginero Domingo Cecilio Sánchez Mesa la realización de la nueva Imagen, aprovechando en tanto pudiera, los restos conservados.

Domingo Cecilio Sánchez Mesa concluye la Imagen de la Divina Pastora. De la hechura original realizada en 1746-47, sólo se conserva la mascarilla, no así el resto del busto, ni el candelero, ni el juego de manos, ni la policromía ni los elementos iconológicos (ángeles y borregos).

1943.

El día 19 de marzo es consagrada la Iglesia de Capuchinos y entronizada y bendecida la Imagen de la Virgen que ha acabado en la Calle Ánimas de Granada Domingo Cecilio Sánchez Mesa.

El 11 de abril de ese año es reorganizada la Hermandad, que ha estado inactiva seis años y seis meses.

El 21 de octubre de este año, tras 12 años sin poder procesionar, vuelve a hacerlo la Divina Pastora de Motril, en su tradicional tercer domingo de octubre.

1945.

La Hermandad recibe de Domingo Sánchez Mesa dos ángeles tenantes destinados a soportar la corona de plata de la Virgen y en actitud de coronarla, tal y como se reproducía en estampas de principios de siglo y recupera su camarín encargándose de su restablecimiento el motrileño Miguel Cruz.

 PARA SABER MÁS DE LA AUTORÍA DE LA DIVINA PASTORA: 


ARDALES (O.F.M.Cap), Juan Bautista de: “La Divina Pastora y el Beato Diego José de Cádiz”. Estudio Histórico. Tomo Primero (1703-1900). Sevilla, 1949.

[…] “Destrozada en la Guerra Civil fue recompuesta por el escultor granadino Domingo Sánchez Mesa”. (páginas 286-87, op.cit.)

BERMÚDEZ PAREJA, Jesús; GALLEGO BURÍN, Antonio y OROZCO DÍAZ, Emilio: “Informe sobre las pérdidas y daños sufridos por el tesoro artístico de Granada de 1931 a 1936” ... / redactado por el Seminario de Arte de la Universidad y el Servicio Artístico de Vanguardia. Granada. Gobierno Militar, 1937. Imprenta Hº. de Paulino Ventura Traveset.

“Tras la toma de Motril por parte de los sublevados franquistas, fue bombardeada por la aviación republicana, destruyéndose una imagen de la Divina Pastora del siglo XVIII, una Inmaculada de la escuela de Alonso Cano, a la que se extrajeron los ojos, y otras dos imágenes al estilo de Alonso de Mena, cuyos restos aparecieron en los montones de leña del Matadero municipal”.

GALLEGO BURÍN, Antonio: “La destrucción del tesoro Artístico de España desde 1931 a 1937”. En <<Cuadernos de Arte. Granada. Facultad de Letras de Granada, 1.937, pp.228-230>>.

[…] “este pueblo [se refiere a Motril] ha sido el que más daños sufrió bajo el dominio marxista, pues no sólo se destruyeron iglesias, sino manzanas enteras de edificios”… “las imágenes más veneradas fueron destruidas y amontonadas en el Matadero municipal”.

LÓPEZ FERNÁNDEZ, Domingo A: El arte religioso desaparecido (I). La Imaginería. En Cuadernos de Patrimonio Histórico Artístico de Motril. Excelentísimo Ayuntamiento de Motril. Área de Cultura y Patrimonio. Servicio de Publicaciones, 2001.

[…] “Destruida en un primer momento fue su titular, la Divina Pastora”… “Tras la ocupación nacional la cabeza de la Divina Pastora pudo ser localizada en el matadero municipal si bien con importantes desperfectos en su rostro y policromía”.

LÓPEZ-GUADALUPE MUÑOZ, Miguel Luis: “Asociaciones de laicos en la costa de Granada. Cofradías y Hermandades en la segunda mitad del siglo XVIII”. Motril, Qalat nº 2, 2001, Pág. 179-204.

LÓPEZ MUÑOZ, Miguel Luis: “Implantación de las cofradías en la diócesis de Granada durante la Edad Moderna”. En Actas del Congreso de Religiosidad Popular en Andalucía. Cabra, enero de 1.993 Cabra. Ayuntamiento de Cabra, 1.994, pp. 101-140.

LÓPEZ MUÑOZ, Miguel Luis: “Origen y control de las cofradías penitenciales en la provincia de Granada (Edad Moderna) en Actas de las Jornadas de Cofradías, Diócesis de Granada y Guadix-Baza. Granada. Real Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de la Ciudad de Granada. 1.995, pp. 7-18

VILLAFRANCA JIMÉNEZ, Mª del Mar: “La Destrucción del patrimonio artístico en Motril durante la guerra civil”. En Guadalfeo, 1997. Pág. 115-126.

VV. AA: “Catálogo de la exposición de obras destrozadas por el marxismo, recogidas por el Servicio Artístico de vanguardia”. Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico. Granada: Gobierno Militar, Imprenta H.º de Paulino Ventura,
1938.-

Apéndice:

Biblioteca de la Comisión Provincial de Monumentos. Biblioteca Auxiliar Archivo Histórico Provincial de Granada. Sig. 420.- Nota del archivero: Francisco Leiva Soto.

lunes, 5 de octubre de 2015

Braveheart y Granada

Cuando hace 20 años se estrenó la cinta de Mel Gibson, la historia del cine aplaudió una obra épica, llamada desde un primer momento a entrar en el Olimpo del séptimo arte y capaz de inspirar los sentimientos patrióticos de cualquiera. Algunas de sus secuencias han sido usadas por clubes deportivos, las escenas principales han servido como estímulo a campañas nacionalistas e incluso ha inspirado a peñas futbolísticas. No hay duda que el largometraje es uno de los más influyentes de todo el cine y que sus 10 nominaciones y 5 Óscar lo sitúan como pieza fundamental. A pesar de sus errores históricos, Braveheart es hoy una de las películas de culto del cine de acción y sus casi tres horas de duración han quedado grabadas con excepcional recuerdo en la memoria del espectador. Es más, la cinta dio un respaldo involuntario al movimiento nacionalista escocés gigantesco, ya que después del estreno de Braveheart, el mencionado partido escocés dobló su número de escaños.

Bien, antes de que nos enfrasquemos en que Mel Gibson pervirtió la figura del héroe William Wallace, que el guión exageró dramáticamente la historia de su esposa Marian (ni fue asesinada, ni casó con ella en secreto, ni existía el derecho de pernada...) o que se dieron irreales y épicos tintes a la famosa batalla, consagrada ya como una de las escenas cinematográficas más famosas de la historia, por no hablar de la falsedad del romance con la reina inglesa (en la vida real, cuando sucede todo esto, tenía 3 años), vayamos a lo que interesa para esta Alacena. ¿Qué hay detrás de todo esto y por qué Granada tiene mucho que decir en la historia de la historia de Braveheart?

Monumento a Roberto I de Escocia en Stirling

La cinta evoca igualmente la vida de Roberto I, considerado el mayor héroe de la historia del país y que se nos presenta en la película como Robert the Bruce. Descendiente de reyes y  candidato al trono escocés, juró fidelidad a Eduardo I de Inglaterra para después unirse a la rebelión escocesa. Fue finalmente coronado rey, sufrió derrotas, se libró de su cautiverio, consiguió recuperar el territorio perdido y derrotó definitivamente a los ingleses en la batalla de Bannockburn, la famosa escena final de la película. En su testamento pedía que su corazón fuera llevado a Tierra Santa. Para ello, los suyos debían pasar por la Península Ibérica. Hemos de situarnos entre 1330 y 1333, ya que Roberto de Escocia murió en 1329, y el resto de protagonistas, el rey castellano Alfonso XI reinó entre 1325 y 1350 y Muhammad IV, Rey Nazarí, Emir de Granada, hasta 1333.

Mirador de Ismail en el Palacio del Generalife.

Pues bien, de no ser por este último, no habría a día de hoy película, o no al menos una historia detrás que avalara la legendaria cita de "Corazón Valiente" que fundamental el lema "Braveheart del escudo de William Wallace. Y es que Muhammad IV de Granada, jugará un papel fundamental. Para situarnos, hemos de contar algo de este rey que tuvo el difícil cometido de suceder a su padre Ismail, el Emir que dejará una huella única tanto en la historia como en el arte. De la primera, la fabulosa victoria granadina sobre una aplastante coalición de soldados castellanos y de cruzados europeos reclutados por las bulas del Papa Juan XXII, que fueron aniquilados por la infantería granadina. Hablamos de la Batalla de Sierra Elvira, que fue conocida por los cronistas castellanos como El desastre de la Vega. En cuanto al arte, el Emir Ismail nos dejó nada menos que EL GENERALIFE. Así las cosas, su hijo hereda un reino amenazado por las ansias de venganza de la corona de Castilla, que había visto como morían hasta el mismo nieto del Rey (San) Fernando. La guerra a lo largo del sultanato de Muhammad XI estuvo servida.


El Monarca Alfonso XI, conocido como el Justiciero
Por otro lado estuvo Alfonso XI, deseoso de devolvérsela a los granadinos. Aunque al principio, la relación fue de amistad, teniendo en cuenta que en 1336, los granadinos lo ayudarán frente a los ingleses y portugueses que trasladaron a Castilla sus intenciones bélicas y obligaron a los castellanos a entrar en la Guerra de los Cien Años, en el fondo de su corazón, corrió siempre la necesidad de vengarse del Reino de Granada. Así que, volvamos al fallecido rey Roberto de Escocia. Los suyos cumplían su deseo de trasladar su corazón al Santo Sepulcro de Jerusalén. El órgano iba embalsamado en una pequeña urna de plata, colgando del cuello del jefe de la expedición, James Douglas. Y para pasar a Tierra Santa, el camino más corto sería a través de la Península Ibérica.

Monumento-Lápida conmemorativa del suceso en Teba, Málaga

Alfonso XI de Castilla acababa de conseguir que el Papa autorizara y ayudara en una cruzada contra el reino de Granada. La expedición escocesa que porta los restos de su rey, se entera de la inminente marcha y acuden a Sevilla, para comunicarle al rey castellano su intención de participar en la misma. En la actual Málaga, se encuentran los ejércitos cristiano y granadino, bajo el escenario del Castillo de la Estrella, en Teba, del Reino de Granada. Las tropas granadinas vencieron a las cristianas y en la batalla muere toda la expedición escocesa.

La Abadía escocesa de Melrose.

Cuando Muhammad IV fue informado de la nacionalidad de ciertos cadáveres enemigos que se dirigían a Jerusalén con la “reliquia” regia, mandó que los cuerpos de los escoceses junto con el relicario, llegaran a su patria y escoltó hasta la frontera con Castilla mediante su Guardia personal los honoríficos cadáveres. Hoy día, los soldados de Escocia descansan en sus capillas y el corazón de Roberto I, lo hace bajo el Altar de la Abadía de Melrose, donde es reverenciado como el más puro y escocés de los corazones de la Patria y es objeto de visitas nacionalistas que lo siguen recordando como el mayor héroe de su historia y el más importante de sus patriotas.


Y este es el verdadero corazón valiente o Braveheart del que hablan las crónicas escocesas y que fue tomada como título de la película; este fue el que inspiró la cinta de Mel Gibson, de modo que los granadinos y sin pretenderlo, cambiaron parte del curso de la historia. Y en esta ocasión concreta, el del séptimo arte.