Visitas

viernes, 20 de noviembre de 2015

María Santísima de la Victoria

Primera Junta de Gobierno de la Hermandad, en octubre de 1926.

El clima de persecución religiosa vivida en la España de 1931 y siguientes años condicionará de manera inequívoca el devenir de los católicos de España y por ende de los cofrades de Granada. La Hermandad de la Santa Cena se somete a una reclusión forzosa que perdurará hasta el final de la Guerra Civil, con una escasa convocatoria de Cabildos y como única actividad, la organización de los Cultos Cuaresmales. Con todo, la Hermandad se atrevía a mantener correspondencia con sus hermanos de honor y quedó sorprendida, al recibir contestación de uno de ellos, el entonces Coronel Moscardó que se expresaba en estos términos: “Yo les prometo solemnemente que en cuanto tenga un claro de una semana voy a Granada a arrodillarme primero ante su hermosísima Virgen pidiéndole por los que cayeron en su defensa y a expresar mi gratitud con un abrazo a los hijos de la tierra más hermosa y más española”.


Hasta el momento, la Hermandad no había propuesto en sus Cabildos de Oficiales o el General la incorporación de una Titular Mariana. Parece que el luego Jefe del Estado Mayor y dos veces Capitán General, tuvo que equivocarse forzosamente, puesto que en la carta enviada al mismo, la Hermandad no le transmite la idea siquiera de contar con una Imagen de la Virgen. Así las cosas, las palabras del ya conocido como héroe del Alcázar, tuvieron que actuar como aliciente para los hermanos que se reúnen de nuevo a primeros de mayo toda vez que ya ha terminado la Guerra Civil. 

Hija de la Santa Cena, imagen de impresionante sabor de la Antigua Virgen del Mayor Dolor

Y es entonces cuando nace la idea que de forma accidental inspiró José Moscardó. En el primer cabildo del flamante curso cofrade 1939-1940, la propuesta es firme. Llevado a cabo el 1 de octubre, los hermanos oficiales aprobaron unánimemente la idea de incluir a María Santísima de la Victoria y quedaron en extender la propuesta para su aprobación al Cabildo General, que se reúne el lunes 20 de noviembre de 1939. El Cabildo fue especialmente intenso, puesto que la Junta de Gobierno traslada al resto de hermanos la información que se ha recibido mediante carta del Rector de los Padres Escolapios, solicitando el apoyo de la Cena para continuar con la procesión del Cristo de la Expiración que salió en 1935 y aumentarla con el paso de la Santísima Virgen del Mayor Dolor; los hermanos sin embargo, aprobaron la propuesta de que los cofrades escolapios llevaran a cabo la redacción de unas reglas por las que regirse y, como consecuencia de ello, la creación de una Cofradía independiente

Don MIguel García Batlle, fundador y primer Hermano Mayor. 
Con esta túnica suya, se hizo la Saya sacramental de la Virgen. 

Y el segundo de los trámites de máximo interés llegaba a continuación: la Junta expone a sus hermanos la idea de ejecutar una imagen de la Santísima Virgen y venerarla bajo la advocación de Victoria. El Cabildo concluye al caer la noche y la respuesta de los hermanos es fácil de adivinar a continuación, ya que los señores oficiales, encabezados por su incombustible Hermano Mayor, don Miguel García Batle y su secretario don José Gómez Sánchez-Reina, acuden al taller de don Eduardo Espinosa Cuadros. En efecto, el 20 de noviembre de 1939, la hermandad acordó la incorporación de su Virgen y ese mismo día y de igual manera, la encargó

17 de marzo de 1940, la primera salida de la Virgen.

El 5 de enero de 1940 se celebró Junta de Gobierno y en ella el Sr. García Batlle habló de las gestiones que venían realizándose para llevar a cabo el proyecto de paso procesional que se pretendía estrenar al tiempo que la Sagrada Imagen. En este Cabildo se dio cuentas del recibimiento de los hermanos encabezados por José Vázquez Parra en el seno de la Hermandad de la Esperanza Macarena, con objeto de traerse las medidas exactas del paso de la Virgen de San Gil, “tanto de imagen, como de altura, palio y manto". Y así fue como nació el palio con las medidas macarenas y se fueron dando los pasos oportunos para su confección, bajo la asesoría de la priostía macarena

Bendición de la Virgen de la Victoria, 10 de marzo de 1940.
Esta imagen nunca ha sido publicada salvo por servidor, en ningún medio. 

Y llegó el 10 de marzo de 1940, Domingo de Pasión, en el que se bendeciría la Imagen de la Santísima Virgen convertida la función en un Solemne Pontifical por la asistencia  a la misma del Arzobispo de Granada, el Cardenal Parrado, contando además con el co-oficio del Director Espiritual, el dominico Padre Rubio y del Padre Escolapio Moreno Gilaber. Ese mismo día, por la tarde, la Junta se reúne con carácter extraordinario para modificar el título de la Hermandad y que recoja desde ese mismo instante, el nombre de la Virgen. Como Acta Extraordinaria, se conserva con celo en el Archivo de la Hermandad donde se daba cuenta de los costes de la ejecución de la Imagen y cómo don Miguel García Batlle había corrido con todo gasto. 

El Paso de Palio ya en 1941

A última hora, acude a la bendición el Arzobispo de Granada, el Cardenal Agustín Parrado. Aquel día histórico fue el inicio del Triduo Cuaresmal estando la predicación a cargo del Padre Agustino Recoleto Francisco Orduña, El día 16 fue la Función Principal que volvió a contar con Su Eminencia para que amaneciera el 17 de marzo, Domingo de Ramos, que volvería a inscribirse en la historia de la Hermandad y de la Ciudad puesto que María Santísima de la Victoria realizaba su primera salida. Llegaba el 1 de abril de ese año; el Cabildo acuerda la realización de un camarín para la nueva Imagen así como el arreglo de la Capilla, propiedad de la Hermandad. Pero tras esa primera salida, la Hermandad se afanó en mejorar la estética del paso de palio, contando con el impagable apoyo y sufragio del Ejército, que le valió entre otras colaboraciones que prestaron y prestarían, que la Hermandad nombrara a la Infantería Española, Mayordomos Mayores Honorarios.


Un año después la Hermandad volvía a contar con apoyos institucionales sin precedentes. Corría el 23 de marzo cuando se recibe carta del General Moscardó. ¡El padre intelectual de la Virgen de la Victoria! En la misiva manifestó su voluntad de acompañar a la Hermandad el Domingo de Ramos, pero no olvidó su compromiso años atrás y además de su presencia en el cortejo, le impuso a la Virgen su fajín e hizo las gestiones para que la Victoria granadina constara con honores de General desde ese instante, pero además, incoó para que fuera considerada desde ese día, como "Protectora del Arma de Infantería". La Hermandad ganaba así todo tipo de reconocimientos del poder que en ese momento gobernaba España. De manera que cuando el 30 de marzo se da a conocer la muerte del Rey Alfonso XIII, la Sana Cena granadina se ha convertido en el mejor ejemplo para entender a la España del momento: unos ganan y otros mueren, Y es que el mismo Rey que agradecía a la Hermandad, década atrás, su lealtad al Trono, era sustituido por los nuevos mandatarios de la Nación. Pero don José Gómez Sánchez Reina, proponía la ejecución del Estandarte Real, que sería estrenado al poco, como si hubiera que recordarle a todos que la fidelidad histórica de la Hermandad no estaba en entredicho. E imaginen lo valiente que fue, en una dictadura y con la tremenda relación con el Ejército, ser fiel a la Historia y respetuoso con la memoria de los hermanos fundadores, que la Cofradía pudo seguir considerándose orgullosamente, real y afín a la Corona

Domingo de Ramos de 1944, el estreno de la tonalidad blanca y la configuración definitiva del paso actual.

El mismo 1942 fue rotundamente exitoso para la historia; la Cena se convertía en la primera Hermandad de la Historia de Granada en tener un asesor artístico, que recaía en la figura de José Vázquez Parra, autor intelectual del paso de palio. Así que al poco se estrenaba la candelería, de estilo neogótico y  los brazos de cola, y en años sucesivos y mediante la donación de los Oficiales del Ejército de Tierra, los cuarteles de infantería del sur de España pagaron la diadema, el actual manto, los faldones y el techo de palio, facturas todas ellas de la clausura dominica del Convento granadino de la Piedad bajo la muy creativa y original idea de Vázquez Parra, autor a su vez de los lienzos que hacen, por ejemplo, que los faldones de la Santísima Virgen, sigan siendo a día de hoy los más costeado de Granada. En 1944 llegaron las inmensas jarras entrevarales y la cenefa vegetal del manto, ampliado a lo largo de la década de los 50 con los escudos de las unidades miitares que ejecutaron hazañas bélicas en África y donde se destacaron los Regulares, tanto en relación con la Hermandad como en la donación de la presea. Al fin, se ponía fecha de conclusión al palio que inspiraron las dimensiones de la Macarena, cuando en el Domingo de Ramos de 1961 se estrenaba la última fase del bordado de las bambalinas

Aspecto que ofrecía el paso de palio en 1951, año del incendio.

Pero antes de esto, hay que hablar de uno de los momentos más luctuosos para la hermandad y los devotos de la Virgen de la Victoria. Era el 16 de marzo de 1951, Viernes de Dolores. La Virgen, vestida ya para la salida, esperaba el momento de su subida al paso. Santo Domingo habñia congregado la multitudinaria visita de vecinos, cofrades y fieles que recorrieron las Imágenes que a pocos días participarían en la Semana Santa. Una feligresa quiso encender una vela y que esta la acompañara en los últimos instantes que la Vigen de la Victoria iba a estar en el suelo de Santo Domingo antes de su subida al paso. Pero accidentalmente la vela cayó, prendió sobre el manto, destruía la saya de la bendición, bordada en oro, la toca de sobremanto de malla bordada, se cobraba parte de la diadema y por supuesto, lo más importante en el corazón de los hermanos, afectaba a la mascarilla de la Bendita Imagen y ocasionaba graves defectos en el candelero. Era Hermano Mayor José Gómez Sánchez-Reina, que además fue el que consiguió sofocar las llamas y evitar que la Imagen prendiera con ellas. Un seguro de la época valoraba en 20.000 pesetas las pérdidas. De manera inmediata, acudía esa misma noche del Viernes de Dolores Eduardo Espinosa Cuadros, para intervenir sobre su propia imagen. El 18 de marzo, dos días después, la Santísima Virgen de la Victoria procesionó en su Domingo de Ramos, pero el propio autor advirtió de lo provisional de su intervención. En efecto, se consiguió que nadie se diera cuenta de los efectos del fuego pero la policromía de la Imagen había quedado dañada y al cabo, fue notorio que necesitaba de una intervención. 


Ocurría en la década de los 80 de manos de Antonio Barbero, que no se limitó a restaurar con un criterio respetuoso, sino que modificó la fisonomía original de la obra, lo que llevaría a la Hermandad a tomar la decisión, en 1998, de recuperar la impronta juvenil de la misma, así como las características faciales oportunas, cosa que se logra en maravillosa medida de similitud. Al cabo, la Virgen de la Victoria, poseedora de la más exitosa cuadrilla costalera de Granada, madre y maestra por derecho propio de la historia costalera granadina, protagonista de páginas e hitos que quedan en los méritos cofrades granadinos y hemos desvelado en esta entrada y al cabo, dueña de la personalidad estética de un paso de palio irrepetible por singular, regresaba al timón de la devoción cofrade granadina. 

14 de abril de 1957, Domingo de Ramos, conclusión del paso de palio. 

Así que hoy, 20 de noviembre, pero de hace 76 años, nació María Santísima de la Victoria, y concluye emocionalmente su 75 Aniversario que en cuanto lo pusimos en marcha, quisimos que arrancara con una premisa clara: conmemorar de un lado la triple celebración, puesto que se cumplían los 75 años de la Hechura, Bendición y Primera Salida Procesional. Por ello hemos convocado cerca de una veintena de actos donde, este 2015, ha repasado 75 años de algo que sólo es explicable, si uno ha vivido alguna vez, la magia de ser novio DE LA NOVIA DE LOS DOMINGOS

El mítico Padilla, germen del honor de la Victoria de ser Madre y Maestra de la costalería granadina.

Había mucho que celebrar. Pero el lema de esta Hermandad es rotundo, aunque el lema más bien, nació bajo Ella. Así que a pesar de lo celebrado, por los que fueron, y que los que somos hemos tenido la suerte de vivir, confiamos plenamente que los que serán, jamás, olvidarán los impresionantes hitos históricos, el peso específico en la Semana Santa de Granada y más que todo, la devoción de sus mayores por la que encandila el alma de los suyos, para que cierren nuestro lema y sigan aumentando años al sueño de fe y de cultura que es VICTORIA de Granada.... Sí, POR LOS QUE FUIMOS, SOMOS Y SEREMOS



1 comentario:

Manolo Sánchez y Salmerón dijo...

Gracias amigo. Formidable documento.