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domingo, 2 de noviembre de 2014

1.300 años atrás

La bragueta del rey Rodrigo hizo que el Islam tomara la Península Ibérica. 


Es extraordinariamente difícil resumir la historia de una ciudad fundada hace 2.700 años como Granada, que fue a lo largo de la historia y con casi todas las culturas, una población llamada a distinguirse de las demás y ostentar privilegios de capital. Los testimonios arqueológicos y crónicas históricas comprobadas y válidas, dan sobrado testimonio del prestigio durante el dominio ibero, durante el poder de los púnicos y con Roma. Pero al contrario, parece ser que el peor momento para Granada será con los visigodos, que entre otras, son los más débiles y fracturados gobernantes que conoce la Península Ibérica. Todos sabemos que el mundo musulmán entra en la actual España por las luchas intestinas entre godos. Si somos unos morbosos de la historia, habría que precisar que por culpa de la virginidad de una jovencita, el Islam se hace con Hispania.

La lápida conmemorativa de principios del siglo VII en el Museo de la Alhambra. 

En 2014 se están cumpliendo los 420 años de la aparición de una lápida fabulosamente importante para la historia. Fue durante el proceso de cimentación y afianzamiento de la Iglesia de Santa María de la Alhambra, que apareció esta pieza fundamental. El padre del renacimiento español, Juan de Herrera, había dado las trazas de una Iglesia que sustituiría la Mezquita Mayor de la Alhambra. Dirigía el proyecto Ambrosio de Vico y se estaban realizando las labores de consolidación y asentamiento de la nueva y flamante Iglesia, la primera corntrarreformista de Granada. Y es entonces que aparece una lápida de piedra con curiosa inscripción que recuerda cómo, el noble Gudila ha costeado tres iglesias en esta tierra... NATIVOLA. Vayamos por partes y sin aburrir a nadie: ¿Granada se llamaba entonces Nativola? ¿La placa conmemorativa que tiene unos 1.400 años dice que en Granada hubo tres Iglesias visigodas levantadas entre el año 594 y 623? ¿La placa fue traída desde otra población a Granada para, de alguna forma, justificar un pasado histórico de esta ciudad del que realmente poco se sabe? Y algo importante... ¿Por qué Marco Tulio Cicerón habla de la diosa Nata, que era de origen granadino y recibía culto en Roma junto a Rómulo y Remo?

Granada, a punto de que cayera el Imperio Romano
Ilustración de Pedro Romero. 

Todo parece indicar que Granada, además de los nombres de Ildubeibe (el primero, hace 2,700 años), de Iliberis o Eliberri (Granada romana) y los que le vinieron, tuvo el Nativola. Afortunadamente, un concienzudo trabajo del compositor, historiador y escritor Germán Tejerizo Linares, nos lleva a descubrir que en tiempos visigodos, la ciudad de Granada pasó por uno de sus momentos más estériles que la llevan casi a la desaparición. En tiempos iberos era la ciudad más preeminente de la zona. Con Roma, fue una de las 21 poblaciones más distinguidas de Hispania. Aquí se acuñó moneda propia, se le dio a la capital romana figuras políticas sobresalientes y los restos de Cartuja, Rolando, San Juan de los Reyes o Aljibe del Rey demuestran el esplendor en tiempos romanos. Pero entre el año 476 y el 714, la ciudad cae en un periodo de aletargamiento brutal. Casi dos siglos y medio que condujeron a Granada a la práctica extinción de la misma.

Entre el año 552 y el 624, Granada estuvo en manos de los bizantinos. 

Los visigodos llevan a la ruina al modelo de ciudad. Hay escasez de alimentos, provocado por las continuas luchas intestinas. Los historiadores conocen este periodo como el hiatus, el vacío... Los ciudadanos se ruralizaron, porque en el campo encuentran alimentos que les permita subsistir. Es entonces cuando hay una migración desde la capital, es decir, la actual Granada, a dos focos poblacionales. El primero será Medina Elvira, que erróneamente se cree, fue una ciudad anterior a Granada y la que ostentó la toponimia Elvira con anterioridad. Es más bien al contrario: los habitantes de Elvira, se mudan al abrigo de Sierra Elvira para subsistir con mayores garantías en un tiempo de revueltas. El segundo foco está en el Valle de Lecrín, donde puede casi decirse con rotundidad que la actual Nigüelas, se convierte en la capital de la provincia.

Nigüelas, una de las localidades más pintorescas y atractivas de Granada. 

Nigüelas es hoy una pequeña población de poco más de 1.200 habitantes, en la mitad del camino entre la costa y Granada, entre Granada y la costa. Prestemos mucha atención a este dato y a su etimología, clave para entender de dónde el nombre NATIVOLA:                                                                                                                    

Natiuola / Nawola / Nawela / Niwela (Nagüela-Nigüela) / Nigüelas.

El mapa de Spania, como los bizantinos denominaron a sus posesiones. 
Iliberris existió durante esta época, dejando claro que los visigodos fueron un mal mayor para la actual Granada


El historiador sostiene con mucho acierto que durante el dominio visigodo, en esta localidad se asentó el poder civil, la residencia del dux (el gobernador de la zona) y se erigieron Iglesias como la de San Esteban o San Juan. Desde el castillo visigodo que los musulmanes conocieron como Niwala se controló y dispuso todo lo referente al gobierno de estas tierras mientras que la actual Granada, apenas si mantenía cierta población en el actual Albaicín. Lo que nos lleva a pensar que aquella lápida encontrada hace 420 años, fue trasladada hasta Granada, cuando de nuevo la ciudad del Darro se convirtió en la capital administrativa, civil y militar. De la existencia de construcciones visigodas, poco que aportar, salvo que en 1099 el emir almohade decide destruir la Iglesia que había en la zona donde hoy se levanta la Puerta de Elvira, lo que no quiere decir que fuera una Iglesia visigoda.

La entrada musulmana en la Península. Elvira en tiempos de la conquista. 
Ilustración de Pedro Romero.

Cuando las tropas de Abd al-Aziz ibn Musa ibn Nusair, el hijo del conquistador de Hispania Muza, entran en Granada, entre el 2 y el 3 de noviembre del año 714, se encuentran una población menguada y escueta que no opone resistencia. Mayoritariamente judía, los hebreos ansían que los musulmanes les liberen de la persecución con la que los godos llevan décadas exterminándolos. Es curioso que Zaragoza o Granada, sean conquistadas por los musulmanes el mismo año, a pesar de su distancia. Y la explicación es que a la llegada de los musulmanes a Granada, ésta es una ciudad de escueta importancia que no despertó el interés islámico hasta tres años después de su entrada en la Península.


Pero cuando Granada recupere de nuevo su importancia será con Omar ibn Hafsún, el godo que era llamado converso por los cristianos y renegado por los musulmanes. El que se enfrentó al Califato de Córdoba por despótico y consiguió hacerse fuerte en territorios de las actuales Málaga, Jaén, Granada o Córdoba. Su lugarteniente en Granada fue Sawwar Ibn Hamdun, el primero que entendió que, sobre la colina elevada que fue en su día un oppidum ibero, se podía hacer una fortaleza vital para el control y dominio de la población. Sin saberlo, fue el “abuelo de la actual Alhambra”. Mientras, siguió existiendo Medina Elvira sobre la actual Atarfe, pero arrasada en el año 1010, sus gentes migraron a la primitiva, a la ciudad original.

La Granada almorávide fue capital de un Imperio que llegaba hasta el áfrica negro

Hoy, no sólo celebramos una fecha mítica, 1.300 años de la conquista musulmana de Granada. Sino que gracias a este pueblo, se recuperó la importancia capital que un día tuvo la ciudad, además de que estaría por venir su época más dorada. Desde el año 1013, que se convierte en capital de un Reino Independiente. En 1044 que será la capital de un Imperio que se extenderá hasta el África subsahariana. Llegado el año 1238 en donde verá como los nazaríes elevan la cultura y el arte andalusí a su apoteosis definitiva. Y gracias a la inquina que el Islam despertó en los cristianos durante siglos, al ser Granada su último bastión europeo, que  desde 1492 se convirtiera en el ojo derecho de los monarcas más poderosos y laureados de la historia española: los Reyes Católicos y el Emperador Carlos, que hicieron de Granada piedra angular del proyecto de fundación estatal y del conjunto imperial...


El impresionante prestigio de Granada en época cristiana fue gracias, de forma indirecta, a los musulmanes. Son ellos los que aumentan la imagen idílica de los Reyes Católicos y su nieto el Emperador. 

Pero de no ser por la entrada hace 1.300 años de los musulmanes, hoy esta tierra no sería más que un pobre terruño sin entidad. Y es que a pesar de toda la leyenda dorada tejida en torno a los visigodos, ni fueron brillantes, ni cultos ni dieron a la humanidad lo que otros pueblos de esta Península. Y para colmo, a punto estuvieron de hacer que se extinguiera Granada

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