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viernes, 6 de junio de 2014

Hispanidad

En 1892 Granada acoge la celebración de una exposición organizada por la Unión Hispano-Mauritánica cuyo fin fue exhibir arte y artesanía marroquí y que derivó en un congreso Hispano-africano que situó momentánea y efímeramente a la ciudad de la Alhambra en el centro de las miradas nacionales. El africanismo español vivía sus mejores momentos, el afianzamiento de España en Marruecos era una realidad, se había incorporado el Sáhara a las posesiones patrias y tras la pérdida irremisible de América y el cada vez más cercano momento de la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, a nuestro país le costaba cada vez más olvidarse de su pasado imperial. África era a todas luces el objeto de las miradas expansionistas de la política exterior española y la cultura, la mejor manera de unir a ambos pueblos. En estas fechas, coincidiendo con el deslucido año del IV Centenario del Descubrimiento de América, Granada gozó de cierto estatus en los fastos conmemorativos, pero ahora, con el norte de África como escenario.

Iluminación de las fiestas del Corpus de 1922

Ese africanismo en la cultura de al-Andalus y cómo Granada encarnó desde siempre esos aspectos tras el paso musulmán, volvieron a vivirse durante las Fiestas del Corpus de 1922, cuando se puso en marcha una feria de muestras industriales y artesanales que gozó de una magnífica acogida y exhibió cerámica, tela, bordados, talla, guadamecíes y metalistería. Aquel proyecto artesanal fue entendido como el recurso que en lo económico y laboral haría despertar a la ciudad. Y de repente, aquella comisión encargada de la organización y montaje de la feria de muestras artesanales se dio cuenta que la mayoría de obradores, artesanos, disciplinas estéticas y técnicas creativas bebían directamente del pasado musulmán granadino, de la huella histórica de casi 8 siglos que perpetuaron los granadinos nazaríes compilando toda la cultura de al-Andalus en Granada. Eso que uno de los organizadores vino a denominar, el arte morisco, encendió las ideas de Virgilio Castilla que se lanzó a proponer una gran Exposición Internacional que sería acogida en tierras granadinas.

Don Virgilio Castilla

Virgilio Castilla fue un destacado granadino que ocupó cargos de concejal, Presidente de la Diputación y se destacó en el impulso al comercio de los años 20 del pasado siglo. Como intelectual asiduo a tertulias y reuniones de aquella Granada, formó parte de un proyecto ambicioso que sería respaldado por la Universidad granadina: charlas, conferencias y exposiciones magistrales en donde se recuperara la raíz cultural española, se buscaran horizontes nuevos y se procurara la ambiciosa idea de organizar una Exposición Internacional Hispano-Africana. Se buscó el año 1934, aunque he de advertirte, amigo lector, que nunca se supo de ella. Desgraciadamente, el Estado había echado los restos en las Exposiciones de Barcelona y Sevilla y tras la II República, no quedó nada para el acontecimiento granadino. Lo que demuestra que la frase latina siempre ha tenido razón: “nihil novum sub solem”.

Interior del Palacio de las Columnas del Conde Luque, hoy Facultad. 

Pero antes de que se frustrara el gran proyecto de Virgilio Castilla, la Universidad de Granada acepta el reto de hablar de cultura y en mayo de 1925 se invita al Catedrático de la Universidad de Damasco, Habib Estéfano, a que exponga sus tesis arabistas en Granada. Venía de una exitosa gira intelectual por Madrid, había tenido entre otros oyentes al Rey Alfonso XIII y lo esperaba el Palacio de las Columnas que fue del Conde Luque, para su próxima disertación. El título fue rotundo. Corría un 6 de junio de 1925 y los granadinos acudieron por decenas a escuchar a un profesor sirio hablar de  Hispanidad.

Zacarías de Vizcarra, supuesto inventor del término Hispanidad. 

Hasta ahora, sabíamos por Ramiro de Maeztu que el sacerdote español afincado en Argentina, Zacarías de Vizcarra, fue el creador del término Hispanidad al proponer desde Buenos Aires que la fiesta del 12 de octubre, pasara de ser denominada Fiesta de la Raza a Fiesta de la Hispanidad. El prolífico Maeztu lo dejó escrito en «La Hispanidad», la revista de Acción Española que en su número 1, se publica en Madrid el 15 de diciembre de 1931. Pero a don Ramiro se le olvidó leer la prensa “de provincias”. De haberlo hecho, se hubiese enterado que antes de aquel sacerdote español en Buenos Aires, en la Granada que sirvió para el nacimiento de España, nacería de boca de un erudito libanés el concepto de HISPANIDAD. Así lo recogió la prensa:

El doctor, profesor, intelectual, filósofo y creador del término HISPANIDAD, Habib Estéfano.

La primera de las conferencias era anunciada en la prensa con una expectación inusitada en la que se comentó la cualidad intelectual del ponente, su condición de Presidente de la Academia de la Lengua Siria y su grado de doctor de la Universidad de Damasco. El 3 de junio, bajo el título de “La significación humana del pasado y el futuro de Granada”, Habib Estéfano no ocultó que estar en Granada, era estar en casa (vuelvo a Granada cinco siglos después de la salida de mis antepasados de ella. Ocho días llevo en Andalucía recorriendo Córdoba, Sevilla y Granada, contemplando su paisaje y sus monumentos, y en cada uno de ellos, en cada rincón, se perciben los ecos, el rumor y el aroma de mi Damasco. Todo es así en esta tierra por cuyo suelo han pasado razas y civilizaciones tan distintas, y sin embargo, ella sigue siendo la misma, manteniendo su esfuerzo lectivo de cientos de pueblos y de civilizaciones)


Las conferencias de Habib Estéfano

Después de hablar de civilizaciones, abordó un tema que dejaba sorprendidos a los asistentes: Lo que Granada significa en el Mundo. Al término de la primera de sus disertaciones, el damasquino decía: “En Granada podría formarse un nuevo tipo de civilización humana que junte el sentimiento poético y tranquilo del Oriente con el espíritu práctico e inquieto de Occidente. He aquí la significación humana de Granada. Su significación en el pasado, por lo que de él conserva y en el porvenir por lo que puede crear”.

Una segunda conferencia venía precedida del anuncio que el Rector daba de la creación del Instituto de Estudios Arábigos. Con tan extraordinaria noticia, arrancaba Habib Estéfano en el Teatro Cervantes diciendo que “encontrándome entre españoles, me consideraba entre hermanos y con más razón al hallarme entre vosotros granadinos, me he de encontrar entre hermanos del alma”. Fue la conferencia de un sirio cristiano, de una modernidad aplastante, un discurso algo inusual hace casi un siglo que fue desgranando la historia de España para decir “hicieron surgir esta civilización que culmina en la mezquita de Córdoba y en la Alhambra de Granada. Pues bien, es necesario estudiar la Historia de España para que podamos demostrar a esas Naciones que no creen en la misión de España ni en su labor, lo mucho que ha contribuido ésta en el desarrollo de la civilización humana, al punto que no se entendería la Humanidad, sin la Hispanidad.

Habib Estéfano terminó viviendo en Buenos Aires, recorriendo Argentina y puede que en sus discursos, hiciera que el sacerdote Zacarías de Vizcarra lo copiara y repitiera lo que 6 años y 6 meses antes había dicho él mismo en Granada, por vez primera... y es que el término HISPANIDAD, NACIÓ EN GRANADA, TAL DÍA COMO HOY, DE HACE 89 AÑOS.


Francisco Oriol Catena.» (El Defensor de Granada, año XLVII, nº 23.814, Granada, sábado 6 de junio de 1925 (edición de la mañana), pág. 1)

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