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jueves, 12 de junio de 2014

Capilla Real de Granada

Dentro de una semana Granada vivirá su fiesta por antonomasia y esto nos obliga por enésima vez a centrarnos en la rutilante figura de los Reyes Católicos, constructores de la Granada moderna que pervive. En esta Alacena hasta el momento nunca nos habíamos planteado la necesidad de hablar de la Capilla Real tal vez porque la magnificencia patrimonial de la misma la hace un espacio sacro y cultural sobradamente conocido. Pero, ¿y si abordáramos la Iglesia, Sacristía y Museo desde otra perspectiva? ¿Y si procuráramos entender por qué nació la Capilla Real, los motivos de su fundación, el verdadero significado que tiene y qué representó en la Europa de su época. Adelante, se abre la puerta de la Real Capilla de San Juan Bautista y San Juan Evangelista, el primer Panteón Real de la Monarquía Española. El lugar de descanso eterno, de los arquitectos de España...

Los monarcas castellanos solían elegir para su enterramiento, la ciudad que habían reconquistado con más ahínco y deseo. Luego estaba claro que Granada debía ser el cenotafio real de Isabel. Pero además al Gobierno de la fecha le interesa mucho que esta ciudad, último bastión del Islam en todo el Continente y que está siendo recatolizada a pasos agigantados, se convierta en lo que desde Roma se predica ya: la nueva Jerusalén. No en balde, la propia Catedral fue concebida como la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén, luego en ella, había de reposar, haciendo un paralelismo con Cristo (sin intención herética ni blasfema) los Monarcas Católicos.  

Aquello agradó a Isabel I. Era el último discurso de legitimidad ante los enemigos del partido de la Beltraneja, era un aviso al Reino de Portugal y sin quererlo, le dan a Granada un carácter emblemático doble, al concederle por un lado el primer panteón donde se enterrarán los Reyes de las dos grandes Coronas Hispanas, cosa que no tenía precedente y luchar contra el Islam después de vencido y nos explicamos: si esta ciudad había sido la gran joya del mundo islámico, los nuevos Monarcas se empeñarían en dotarla más si cabe que hicieron sus anteriores señores y para ello, configurarían un espacio simbólico y representativo de su reinado. Los Reyes Católicos pretendieron inmortalizarse, mediante la inmortalidad de esa ciudad recién conquistada.  

Libro del Ajedrez, Dados y Tablas, 1284. Biblioteca de El Escorial.

Custodia la Capilla Real un tesoro regio que ha sido muy bien evaluado por los historiadores actuales: “el destino que la REINA dio a buen número de sus más relevantes pertenencias permite comprender cómo el papel del enterramiento granadino excedía una mera función estrictamente funeraria, tomando otro significado de mayor complejidad”. En definitiva, la Capilla Real no fue planteada como una Iglesia Funeraria, sino como el espacio para la memoria de los Reyes Católicos. Es cierto que otros monarcas dejaron bastante patrimonio en las Iglesias y Monasterios que sirvieron para su enterramiento, caso de las Huelgas de Burgos, pero hasta ahora, como pasó en Granada, ningún otro monarca se atrevió a hacer casi una donación completa de su vida y que ejemplifica uno de los tesoros de esta Capilla: “El Libro del Ajedrez, Dados y Tablas” que perteneció a Alfonso X el Sabio y fue donado a esta Capilla aunque Carlos I mandó llevar a El Escorial.

Oficio de la Toma, de 1493, obra de Fray Hernando de Talavera.

Para lograr estos propósitos, lo primero que necesitaban los Reyes era conseguir que la Ciudad tuviera la dignidad suficiente como para ser digna acogedora de un Panteón regio. La primera medida fue sustituir Toledo por Granada como la histórica capital de los reinos. Pero Toledo era también la gran ciudad de la Iglesia, así que junto a las dignidades religiosas, en el llamado Oficio de la Toma de Granada, se manda decir con rotunda claridad que acaba de conquistarse la Nueva Jerusalén. En 1493 estaba terminado esta Misa Solemne, Cantada, con letra y música de Fray Hernando de Talavera. Por último, hacen de Granada una de las dos ciudades más importantes en el tema judicial con el traslado aquí de la Chancillería, “acatando ser la cabeza de este reino para que mejor se ennoblezca y mejor se pueble»

Faltaba el tema de la construcción y es aquí donde el arte juega un papel importante, puesto que todo fue concebido como un espacio de carácter ideológico que remataba el programa de obras reales: Catedral, Hospital Real, los Monasterios bajo patronato real de Santa Isabel, Santa Cruz, y la Merced. Pero en el centro de todo este gran proyecto urbanístico, la Capilla Real, situada estratégicamente en medio de una ciudad que estaba viendo empresas que lo único que hacían era dejar claro el nuevo poder.

Granada era ya esa nueva capital en sustitución de Toledo, diseñada como imagen de la nueva monarquía, con la novedad que esa nueva corona era la unificación soñada 8 siglos atrás por todos los reinos cristianos peninsulares y su Capilla Real debía ser símbolo del nuevo poder político. Así las cosas, la dotaron, enriquecieron y además, le dieron autonomía. No se trataba de que dependiera de la Catedral, estuviera al servicio de una empresa artística y arquitectónica mayor o fuera empequeñecida con el tiempo.

¿Alguien se ha preguntado sin encontrar respuesta por qué los Reyes Católicos no decidieron hacer una Catedral soberbia desde primera hora donde enterrarse? En primer lugar para respetar la tradición castellano leonesa de enterramiento y cenotafio modesto. Pero que no era algo escueto y pequeño lo deja claro que la Capilla Real fuera autónoma, no dependiera de la Catedral, rivalizara un cabildo y otro y además, se hicieran en estilos distintos, como si desde un primer momento, se quisiera dejar claro donde empezaba la Capilla y donde la Catedral.


Al final, propongo una definición para la Capilla Real: la del panteón regio donde se dan la mano, arte, religión y política. Pero que es en sí misma, como los cimientos de España. En su interior, descansan los arquitectos de la primera nación del Mundo Moderno.  

2 comentarios:

Adolfo Liñán dijo...

Enhorabuena por tu trabajo, documentado e ilustrado con muy buen gusto. Permiteme tambien un pequeño apunte, cenotafio tiene un significado que no encaja en esas frases dado que nunca a esos enterramientos les faltaron sus restos mortales, al menos para el caso de los Reyes Católicos,. Un saludo.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Absolutamente de acuerdo contigo; lo que quería comentarle es el tema de la construcción léxica que he de forzar para que guste y atraiga. Que la cultura en este país... Un saludo.