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miércoles, 14 de mayo de 2014

Sahara Español

Mapa escolar español de 1917

Emilio Bonelli Hernando fue un militar e ingeniero zaragozano que conocía el norte africano como su casa. La historia se remonta a aquel año de 1884 cuando los pescadores canarios no dejaron de quejarse de la extrema situación que vivían al acercarse a las costas atlánticas africanas, siendo acosados, hostigados e incluso raptados por tribus musulmanas, cuando intentaban tocar tierra para reparar sus embarcaciones durante las fatigosas jornadas de pesca. Así fue como ideó y así se lo expuso al Ministro de Guerra y luego al propio Rey Alfonso XII que España se hiciera con la costa frontera al archipiélago canario, que en aquellos años no era posesión de ningún país reconocido y quedaba bastante lejos de los dominios del sultán de Marruecos, al objeto de que los pescadores canarios tuvieran refugio y seguridad cuando tuvieran que atracar por necesidades de la mar, para arreglar desperfectos o simplemente ante temporales que los obligaran a buscar la seguridad de suelo firme.

Cartografía alemana de 1554

Al Gobierno español la idea no le entusiasmó. Todavía estaba cercana en el tiempo aquella campaña militar de O`Donnel que tomó parte de Marruecos (el después llamado Protectorado Español) con el consiguiente esfuerzo bélico, costo humano y económico y al Ministro de los Ejércitos se le antojaba excesivo sacrificio para tan poca rentabilidad. Pero no opinó así el Presidente del Gobierno, el inolvidable Antonio Cánovas del Castillo, quizás porque él sí que tenía que encargarse de responder, tranquilizar y resolver los problemas de los pescadores canarios, cuando no consolar por escrito a las familias que le anunciaban la prolongada desaparición de un padre o un marido.

La primera bandera española ondeando en el Sahara Occidental

Como tampoco las arcas públicas estaban boyantes y para colmo no deseaba entrar en disputa con su Ministro de Guerra, decidió hacer uso de un privilegio presidencial, disponer de los fondos reservados del Estado y de aquella cuenta intocable, extrajo la cantidad de 7.500 pesetas para garantizar la misión que le proponía el zaragozano. Así fue como en 1884, Emilio Bonelli Hernando, saliendo del puerto de Tenerife, al mando de un velero y junto a unos pocos compañeros,  inspeccionó el lugar y al fin, un 4 de noviembre, sin ningún apoyo militar, desembarcó, construyó una caseta e izó la bandera española. Acababa de fundarse la capital de un nuevo territorio español,  Villa Cisneros, centro principal del Sahara Español.

Emilio Bonelli, padre del Sahara español. 

En 50 días, aquel grupo de exploradores románticos más que de colonizadores del Siglo de Oro, izaron la Bandera de España en más puertos, establecieron tratados con las tribus de la zona y en la Conferencia de Berlín, un el 15 de noviembre de 1884 se presentaba la Declaración de Protectorado Español del Sahara Occidental. Así fue la historia de cómo con 45 euros actuales, España se hizo con una extensión de casi la mitad actual de nuestro país, 250.000 kilómetros cuadrados, sin hacer un solo disparo, sin necesidad de esgrimir un arma, sin provocar una sola agresión y para protección de los suyos. Durante más de 90 años administramos una tierra que hoy los marroquíes le roban a sus verdaderos propietarios por tan solo 7.500 pesetas, con las que se compraron voluntades y propiedades de los saharauis de hace ahora, 130 años.

P.D. Lo que barato nos costó, más barato abandonamos... Pero con el pillaje marroquí de la Marcha Verde, a España se le olvidó que tan patrios como cualesquiera, eran los saharauis. Que el tiempo no los olvide. Que España no los olvide. 


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