Visitas

lunes, 7 de abril de 2014

La Legión Blanca de Dios

Ya conocéis que no soy un hombre frío, lo suficientemente reflexivo, lo necesariamente juicioso y ni por supuesto, lo indispensablemente prudente. Pero mi amigo, pero mi hermano, pero mi MAESTRO José Carvajal Gálvez sí lo es y de él he aprendido desde el año de 2000, Jubilar, Santo y para mí en concreto, SACRAMENTAL, que Dios siempre nos oye, que sólo hay que hablarle. Yo lo he hecho con “hilo directo”, bendita mi suerte, muchas veces y hoy, menos inmediato, pero igual de reconfortante, me he puesto a leer todo lo que el Señor ha escrito derecho con esos renglones que se le tuercen a veces.

Ni muchísimo menos creo que la noticia con los que algunos nos acostamos el domingo, ni con la que casi todos se han desayunado el lunes, sea definitiva. Como entiendo que nadie es culpable, nadie será traidor, nadie cómplice y nadie querrá inmolarse en la hoguera de las vanidades de los martillos, los ternos negros y la navaja en el entredós del traje de un Jueves de Corpus. Entre otras cosas porque el mastranzo, el romero y la juncia, perfuman... pero si no se sabe pisar, mancha.

Hace unos años, vivíamos la felicidad del bautizo de la niña de nuestro amigo (y mi otro capataz) y entre nosotros, nuestro antiguo, dilatado y admirado sevillano, que fuera Vicario y Capellán Real. Y no sabía cómo disimular emocionado la alegría de que Dios, el Verdadero, Su Divina Majestad, saliera en Granada sobre el cuerpo henchido de honor y de amor de sus hijos costaleros. ¡Qué pocos en el Mundo entero tienen ese privilegio!

Pero a veces conviene recordarles ciertas cosas a los desmemoriados. Que hace 35 años de este sueño. Que sin él este sueño a lo mejor no hubiera llegado nunca, y de haberlo hecho, hubiera sido muy tarde. A los desmemoriados conviene decirles que hay 198 costaleros, 99 aspirantes y 107 hijos de Dios y de la Granada Costalera que estuvieron formando parte de esta familia. ¡404 católicos y cofrades!

A los desmemoriados se les escapa que hace 7 años se rechazó la escueta propina recibida desde la Catedral para pasar a pagar la familia blanca del Jueves del Señor una parihuela, una estructura de canasto, una randa-respiradero, unos faldones y un llamador. A esos desmemoriados se les escabulle del recuerdo que esos 404 con sus capataces y auxiliares, recogieron dinero para obras sociales con destino al Proyecto Oasis o al Proyecto Hombre. Seguro que ni sabían que en unos años, se dejó de cobrar para hacer por y para Dios lo que nunca antes se había visto: una cuadrilla comprometida con el trabajo y con la vida, con la sociedad y con Granada.

A los desmemoriados se les pasa por alto que con este sistema de hoy, de hasta hoy, en 5 años puedes volver a vivir la Fiesta de Fe en tu cuello. De cumplirse la profecía, son 16 años de espera. Se les olvidan muchas cosas, como que ahora somos de todas las cuadrillas pero de repente, sólo somos una. Es mucho más enriquecedor compartir y ser capaces de unirse que venir ya como equipo, como profesionales desencarnados de nada.

A los desmemoriados se les va por los poros de la amnesia que hay muchos católicos y cofrades que no son de ninguna cuadrilla y que si se extingue esta, no podrán ya nunca más sacar a Dios por Granada. Y tal vez algunos no quieran contar que hasta 20 y 30 capataces se dan cita en la bodega del amor sacramentado.

A los desmemoriados se les olvida que un capataz, además de la técnica, tiene capacidad de transmisión, se preocupa de los suyos, sabe aglutinar, reconcilia a unos con otros, pero sobretodo contagia fe. Y que un capataz mayúsculo y magistral te pide que hables con Dios, te emociona, te abotarga, te hace perder el sentido del esfuerzo y te predispone a la felicidad del día.

A los desmemoriados, se les olvida que para recibir una herencia, alguien tuvo un día que ahorrarla y amasar con paciencia, con la paciencia de 35 años hasta dejarla como está. Y que no te pide nada a cambio, te ofrece la pluralidad de la palabra, te oye, te da voz, te concede el voto y te enseña el verdadero significado del concepto hermano.

Los desmemoriados no saben nada de esto. No, no es verdad, simplemente no lo recuerdan... Pero yo sé que más pronto que tarde se van a dar cuenta de las veces que le han repetido MAESTRO y le han reconocido ese legado imborrable, inigualable y más humano que ningún otro. Es sólo eso, cuestión de tiempo, porque los desmemoriados tal vez no se están acordando ahora que con un capataz, hay 404 más que un día, crearon el sueño más bonito de la Iglesia Católica en Granada...


LA LEGIÓN BLANCA DE DIOS. 

3 comentarios:

Francisco Abuín dijo...

AMÉN

Anónimo dijo...

me sigue pareciendo que el corpus es el juguete de carvajal.....

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Pues le parece mal, amigo. No conozco a nadie que haya hecho más por honrar al Santísimo Sacramento que Pepe Carvajal.