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martes, 4 de marzo de 2014

Mariano Bertuchi

De todos los artistas que han vivido en el castizo, histórico y milenario barrio del Realejo, el único que vio la luz en él, tatuado hasta los tuétanos de identidad propia de esa vieja judería, fue el olvidado, incólume y espectacular pintor Mariano Bertuchi Nieto, nacido tal día como hoy, justo hace 130 años, el en la casa número 2 de la calle Escutia, esa a la que hoy da vida la Hermandad de la Santa Cena y que corre paralela a la de Santiago. Allí todavía, triste, muy escueto y muy desconocido, se mantiene como recuerdo una placa que en 1956 la Escuela de Artes y Oficios y el Ayuntamiento de Granada costearon, un año después de que muriera el pintor.

Mariano fue un talentoso artista, un experimentador de las técnicas, de la iluminación y especialmente de la luz y un niño prodigio con una precocidad impresionante. Tal es así que a los ocho años de edad recibe un diploma de la Academia Provincial de Bellas Artes de Málaga, con 11 años se mide a pintores consagrados de la tallad de Rodríguez Acosta o López Mezquita en el Concurso del Corpus que organiza el Liceo ese 1895 y al siguiente, con doce años, se convierte en Socio de Honor del Liceo Artístico granadino. Esta fulgurante carrera que nos subraya sus méritos y su capacidad desde pequeño,  aumenta cuando con 16 años exponga ya en el Círculo de Bellas Artes de Madrid e ingrese en la prestigiosa Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Vive nuestro inmortal realejeño los tormentosos sucesos de una España en guerra con Marruecos y junto a las tropas se traslada en calidad de ilustrador; para revistas de la talla y peso de Blanco y Negro. Y así fue como conoce el norte de África y en concreto Tánger, junto nada menos que acompañando al intérprete oficial del general O'Donnell, Aníbal Rinaldi, a la sazón amigo íntimo de su padre. Después de este primer contacto con África vendrán otros muchos, hasta establecer su residencia permanente en aquel país. Y un buen día, Bertuchi terminó convertido en el pintor oficial de Marruecos, en el retratista de la España africana y en el profesor de arte de mayor proyección.


Fue Director Artístico de África, Inspector Jefe de los Servicios de Bellas Artes en Marruecos, Director de las Escuelas de Artes y de Alfombras o Académico correspondiente de la de Bellas Artes de Sevilla, Toledo y São Paulo, por no mencionar los diplomas, medallas, condecoraciones y títulos concedidos por el Protectorado, por España y por Italia. Cuando en 1928, se convierta en inspector-jefe de los Servicios de Bellas Artes del Protectorado, pintura y enseñanza llenarán su vida. Funda el primer Museo marroquí que dirige en Tetuán, como si la historia quisiera de nuevo llevar allí a un granadino, pues la ciudad ya fue fundada por un paisano nuestro.

Es posible que una simple anécdota pueda recoger todo lo que Bertuchi hizo por el arte y la calidad alcanzada en sus acuarelas, dibujos y pinturas. Al morir, el Rey de Marruecos Mohamed V decidió que los centros docentes puestos en marcha por Bertuchi siguieran funcionando a pesar de ser plenamente marroquíes. Además, tuvo tiempo de rendirle un sentido homenaje.

EN ESTE 2014, SE CUMPLEN LOS 120 AÑOS DE SU NACIMIENTO. Un inmenso artista granadino que es homenajeado de manera encendida fuera y olvidado en casa. ¡Una vez más

1 comentario:

Gerardo dijo...

Me ha agradado mucho encontrar de nuevo a Bertucci.

Mi primer contacto con Bertucci fue en la Residencia Hispano-Marroquí, anejo del Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid dedicado a Residencia de Estudiantes en la Colina de los Chopos. Era el antiguo Edificio Barco de la Residencia de Estudiantes que sirvió como residencia al hijo del Jalifa cuando estuvo estudiando en el Madrid de la posguerra, siendo decorado con motivos morunos, entre los que se encontraban bastantes cuadros de Bertucci.

La Residencia fue cerrada en el año 1966, despues del fallecimiento del Profesor Magariños. Aparte de la Biblioteca montada por los propios residentes, siempre me he preguntado por el paradero de los cuadrod de Bertucci. Conocienmdo como funciona este país, es de suponer que esos cuadros ahora están en alguna colección partícular, aunque me gustaría equivocarme.