Visitas

lunes, 17 de marzo de 2014

Frank Sinatra

Hace 50 años Frank Sinatra pisaba España para el rodaje de la película “El Coronel von Ryan, una obra menor dentro de la filmografía de LA VOZ pero que no obstante mereció una nominación a los Óscar en la categoía de efectos especiales. El largometraje contaba los padecimientos de un grupo de soldados ingleses y norteamericanos abandonando Italia tras haber escapado de un campo de prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial. El papel protagonista lo caracterizó el inmortal Sinatra con un reparto en donde hacía un meritorio papel de secundaria, la conocidísima Rafaella Carrá.

A pesar de que la mayor parte de la película transcurre en un tren que se desplaza a través de Italia hacia Suiza, el lugar para grabar las escenas de exteriores fue en el Desfiladero de los Gaitanes en Málaga, un espectacular  paraje de feraz y agresiva orografía que hizo las delicias del equipo de localización y de los técnicos del rodaje. Así que a España, en concreto a la Costa del Sol, llegaba la fulgurante estrella aquel 1964, hace ahora 50 años, para desarrollar una película que está considerada como la número 89 de las mejores de la historia del cine bélico.

Pero algo iba a ir mal. Un periodista había conseguido que le concediera una entrevista, citándose con el actor y cantante en el Restaurante del Hotel Pez Espada de Torremolinos. En medio de la misma, Frank Sinatra paró para ir al servicio y al regresar a la mesa, el redactor del diario Pueblo también se había ausentado. En la mesa a la que ambos se sentaban para la entrevista, había llegado una actriz cubana de medio pelo llamada Ondina Canibano, que pretendía un autógrafo del gran Sinatra. Pero de sobra es conocido que el actor se las gastaba no muy bien. Su genio era impredecible y la oscura fama de su relación con la mafia no dulcifica precisamente su imagen. En estas, se encaró con la cubana que no dudó en tirarle a la cara el líquido de la copa que llevaba en la mano; no fue precisamente caballeroso Frank Sinatra, y  la agarró por los pelos arrastrándola. El escándalo estaba servido.

De inmediato, un comisario de la Polícia se presentaba en el hotel ante la denuncia interpuesta por la actriz cubana., pero el director de producción de la película consiguió convencer a las autoridades que la fama de Sinatra no supondría más que una mala imagen para España si el actor acababa citado en una comisaría o fichado por quebrantar las leyes. Al cantante aquello, encima, le resultó muy ofensivo y a los dos días se acababa el rodaje. Durante el mismo, tuvo tiempo de expresar públicamente lo que pensaba de Franco, de España y eso terminó por llegar a oídos del Régimen y a exasperar a más de uno. Al tercer día de aquel escándalo en el Pez Espada de Torremolinos, se presentaban de nuevo policías para tomarle declaración. La actitud arrogante y los desaires tensaron la cuerda. La policía lo denunció por desacato a la autoridad y fue multado con 25.000 pesetas. Pero la producción de la película hizo bien el trabajo y a las horas, Sinatra abandonaba España. En el mismo aeropuerto, el cantante escupía a una foto de Franco y gritaba contundentemente: “Jamás volveré a este jodido país; odio a estos sucios bastardos fascistas.

Nada más poner rumbo a Estados Unidos, la policía entraba en su habitación y las contiguas que ocupaban su secretario y unos amigos. Para sorpresa de todos, encontraban cuatro pistolas y si en un primer momento creyeron que eran de figuración, al instante se dieron cuenta que se trataban de pistolas reales, cargadas y dispuestas para su uso. Por segunda vez, España tragaba y para no generar un escándalo, decidía tirarlas al mar de manera que se borrara cualquier pista de las mismas, aunque al final acabaron en manos del equipo de rodaje.


Sinatra, al que el Gobierno estadounidense investigó y sentó en el banquillo por mafioso, no insultó ese día a Franco y el franquismo, sino a todo un pueblo. La excentricidad de los famosos a veces raya en la poca educación y en una superioridad divina que da lugar a que desprecien a países enteros, agredan a mujeres, quebranten las leyes y sabe Dios, para qué llegar a la España de hace medio siglo con pistolas auténticas. La historia a veces es demasiado generosa con ciertos personajes... 

No hay comentarios: