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miércoles, 8 de enero de 2014

El día que España asustó a Estados Unidos

Sólo nos queda especular al respecto de lo que podría haber sido para España llevar a buen puerto aquella secretísima operación de enorme confidencialidad gestada desde finales de los años sesenta del pasado siglo y desde luego, al Presidente del Gobierno nadie le podría haber augurado que sólo un día después de una reunión tan crucial, el Dodge que lo llevaba desde la Iglesia de San Francisco de Borja a los Nuevos Ministerios saltaría por los aires truncando su vida. Pero lo cierto es que hace 40 años Carrero Blanco se jugó un futuro distinto (insisto, ya nadie nos podrá asegurar si para mejor o peor) con el todopoderoso Secretario norteamericano Henry Kissinger. La palabra clave que se trataría era: ISLERO.

Un 27 de noviembre de 1958 se inauguraba el primer centro de energía nuclear español, el Juan Vigón. Desde entonces, el sueño secreto y por qué no, casi utópico de la cancillería franquista fue hacer la Bomba Atómica española, desarrollada con la inestimable aportación del general e ingeniero Guillermo Velarde y el físico, el visionario de la energía nuclear en España, Otero de Navascués. En 1965 un informe era recibido en El Pardo con especial interés: España podía sumarse al selecto grupo de países con el potencial suficiente como para construir la temible e imparablemente destructora bomba atómica. De golpe y porrazo, bien como argumento disuasorio, bien como fuerza indómita para asustar al resto de la comunidad internacional, nuestra nación podía desarrollar la más mortífera de las máquinas y ponerse a la altura de Estados Unidos, Rusia, Francia e Inglaterra, los 4 únicos países que habían logrado fabricar la temible bomba.

Un año después, el accidente de Palomares, en Almería, contuvo las ilusiones y los anhelos franquistas que decidieron actuar con prudencia hasta tanto se disiparan las críticas del pueblo y el temor de éste al devastador poder nuclear. Pero cuando en 1972 con ayuda del Gobierno francés de Charles de Gaulle la planta nuclear española de Vandellós podía producir grandes cantidades de plutonio, se desempolvó de nuevo el proyecto hispano y un contundente y escueto informe de dos páginas descansaba en el despacho de Carrero Blanco. Ese mismo día, Henry Kissinger iba a conocer que España se sumaba al selecto conjunto de países capaces de hacer su bomba mortal. El proyecto no podía bautizarse más que de una manera: ISLERO, aquel morlaco de la grandiosa e incuestionable ganadería de MIURA que acabó con la vida del maestro Manolete, un 28 de agosto de 1948 en la Plaza de Toros de Linares.

Kissinger pidiendo cambios a Franco

Desde que en los años 50 del pasado siglo XX España descubriera yacimientos de uranio y en una planta de Andújar se separaran, enriquecieran o empobrecieran como base de la creación del artefacto nuclear, el sueño franquista era poseer un arma que al fin, dotara de independencia internacional a España y lograra que Estados Unidos no tuviera por qué tutelar más nuestro país ante la comunidad internacional. A fin de cuentas, el acuerdo de "alquiler" de bases y cesión de material USA expiraba en 1973, Franco quería un nuevo acuerdo que asegurase la mutua defensa, no únicamente el arrendamiento de las bases y el Generalísimo era consciente que el gabinete Nixon no estaría jamás dispuesto a consentir que España se librara del acuerdo de uso de su territorio en medio de una Guerra Fría; pero Kissinger además recomendaba a los españoles que no pusieran a su Gobierno en la difícil tesitura de plantear ante el Congreso el fin de la “amistad hispano-americana” y menos, de anunciar que otro país más podía ser un potencial enemigo con la misma capacidad destructiva que ellos.

El Gobernador Español con el Presidente Nixon y su Secretario de Estado Kissinger

El Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares se puso sobre la mesa de la ONU en 1968; los países con armas nucleares entonces (Estados Unidos, Inglaterra y Rusia) lo firmaron con mucha rapidez, sabedores que este tratado internacional los dejaba como los únicos dueños de la invencible bomba. España se negó a firmar el Tratado y Francia hizo tres cuartos de lo mismo, consiguiendo al fin sus propósitos al poco tiempo y dotando a España de la misma capacidad de llevar a cabo algo que cambiaría (y hoy día sigue haciéndolo, sólo tienen que pensar en Irán) al país capaz de manejar a su antojo el poder nuclear. El detonante quizás de todo esto fue la queja de las Fuerzas Armadas Españolas, hartas del acuerdo firmado en 1953 por el que España cedía el uso de bases enormemente estratégicas a Estados Unidos a cambio de material y dotación militar. Pero los americanos llevaban 20 años mandando verdadera basura y la Administración Nixon no se plegaba a las quejas franquistas.

La reunión crucial sobre el Informe Islero.
¿Pudo la CIA estar detrás del asesinato de Carrero Blanco?

En El Pardo, la sensación de que los españoles estábamos a merced de los americanos crecía más y más. El informe ISLERO fue la “cornada” estimulante. Kissinger se la jugaba. La CIA le había hecho llegar un informe TOP SECRET sobre el potencial español para crear material fisionable, el secretario de estado se las vio y deseó para disuadir a Carrero Blanco, el traje con dificultad le llegó al cuello y tal vez brindó y celebró, por muy macabro que suene, con el atentado que al día siguiente de su reunión, asesinaba al Presidente del Gobierno Luis Carrero Blanco paralizando de nuevo el proyecto que de todas formas, necesitaría de al menos 6 años de trabajo. Pero si tenemos en cuenta que no habían de pasar ni dos años para que Franco muriera y a este país le urgieran otras necesidades como recuperar la democracia, el sueño nuclear español murió solo para resoplo y aplauso de los norteamericanos.

Demasiados secretos y rutas protegidas que conocía ETA y la cercanía de la Embajada Americana...

Aunque hay quiénes, amigos de las teorías conspiratorias, siguen sosteniendo que a ETA les ayudó la CIA, como última vía para que España no consiguiera poseer la bomba atómica. Luego, ¿sería este país distinto, más rico, más próspero, más influyente y más importante a nivel internacional de haberse logrado el sueño ISLERO? ¿Es por eso que Irán sigue empeñado a día de hoy en tener su propia bomba atómica para enfado de los países que la tienen? ¿Asesinó alguien más que ETA al Presidente del Gobierno Español?


Incógnitas sin respuesta de hace 40 años. 

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