Visitas

sábado, 18 de enero de 2014

Cary Grant

Archibalb Alexander Leach derrochaba elegancia, imponía por un físico descomunal del que sobresalía sus casi 190 centímetros de pose impertérrita y que encandiló pronto a la crítica, que le regaló uno de las más emotivos comentarios con los que pudiera soñar un actor: “Cary Grant actúa bien hasta de espaldas”.

Tres dioses del cine: Grant, Hitchcock e Ingrid Bergman

Dos curiosidades de su vida definirán de una u otra forma su personalidad y su carácter artístico. La primera, habla bien de su gancho, de su fuerza; fue expulsado del colegio a los 14 años por colarse en el vestuario de las chicas. Nació para seductor, no cabía duda. La segunda, tiene que ver con un genio, con un icono como era Alfred Hitchcock. El director fue siempre reacio a mantener apego a un actor y al contrario que con los papeles femeninos, era raro que uno de sus protagonistas repitiera trabajo con él. Pero algo había de tener Cary Grant para que protagonizara cuatro títulos del padre del suspense y el gran Hitchcock dijera de él: "Uno no dirige a Cary Grant. Se le pone delante de la cámara, simplemente. Ya se encarga él de que el espectador se identifique con el personaje. Encarna a un hombre que conocemos, no es un extraño; es como si fuera tu hermano".

Con Audrey Hepburn en "Charada" (1961)

Nos sirve a la perfección lo que de él dijo la gran Audrey Hepburn tras el rodaje de “Charada” (1961): “Cary era puro algodón, apenas podía mirarle a los ojos, tenía un imán que hacía que me olvidase del guión. Su clase, compañerismo y atractivo, eran indiscutibles”. Y ese atractivo además lo cuidaba casi con manías enfermizas. Se planchaba los cordones de los zapatos, exigía sobremanera el vestuario que debía lucir en cada rodaje y ponía al borde de un ataque de pánico a los dueños de las tintorerías a donde mandaba su ropa.

Con Grace Kelly en la mítica escena de improvisación de "Atrapa un ladrón". 

Tenía un don impensable como actor; era capaz de hacer algo tan difícil como improvisar ante nada menos que Alfred Hitchcock cuando en el rodaje de “Atrapa un ladrón” (1955), él y la preciosa Grace Kelly incluyeron un diálogo que no existía. Desde que se retiró, tras haber participado en 72 películas, nunca más nadie pudo derrochar tanta elegancia y clase; jamás se ha llevado un esmoquin como él lo hizo y pocos han tenido su capacidad camaleónica de revestir de gags cómicos las escenas más dramáticas. Su refinamiento natural contaba con un  arma única: la sonrisa seductora que embriagó a cualquiera de las grandes actrices que compartieron plano con él. Era perfecto para que Hitchcock lo presentara en “Con la muerte en los talones” (1959), sin restar un ápice de suspense a la trama pero todo ello, dotado de la naturalidad interpretativa que le era tan corriente. Cierta vez un periodista le comentó que “a todo el mundo le gustaría ser como Cary Grant”; el actor, haciendo gala de esa contundencia natural y sencilla le replicó: “A mí también”.

Es indudable que se llevaba muy bien con Randolph Scott. 

Una amistad íntima levantó las maledicencias del público. Compartió casa durante doce años con el actor Randolph Scott. Ni los cinco matrimonios de Cary Grant, ni su paternidad ni su indiscutible éxito con las mujeres consiguieron acallar el rumor de su homosexualidad y de la relación abiertamente sexual que mantuvo con Randolph Scott. Lo cierto es que los testimonios que han trascendido provenían del alcahuete y prostituto Scotty Bowers, desde luego, poco fiable, pero queda como curiosidad que no podrá ni de lejos empañar la fulgurante estela de nuestro protagonista.


Al fin, el Instituto de Cine Americano lo elevó hasta considerarlo el 2º mejor actor de todos los tiempos. Sólo el mítico Humphrey Bogart lo superó. Ni siquiera haciendo caso a la frase que él mismo dijo, nos alteramos: “Hay tantos actores y actrices en Hollywood que se está como en una lata de sardinas”. Puede que fuese cierto, pero nadie con esa capacidad de transmisión y esa grandeza ante la cámara del gran Cary Grant, que tal día como hoy, hubiera cumplido 110 años

No hay comentarios: