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sábado, 14 de diciembre de 2013

Libre de Nino Bravo

En este 2013 se cumplen 40 años de la muerte de una de las voces más privilegiadas de la historia de la canción española, la de Luis Manuel Ferri Llopis, aquel valenciano que con 29 años fallecía en un accidente de tráfico dejando tras de sí 62 canciones de las que hoy día, siguen algunas constituyendo un verdadero museo vivo de la música patria. Títulos imperecederos como “Te quiero, te quiero”, “Noelia” o “Un beso y una flor”, rejuvenecen en televisiones, radios y en la memoria colectiva española conformando todo un fenómeno inigualable teniendo en cuenta que fueron interpretadas hace cuatro décadas. Pero si hay una canción que se convertiría en símbolo de la época con una historia detrás sorprendente, esa es “Libre”.

Nino Bravo contaba con la colaboración de José Luis Armenteros y Pablo Herreros, autores de algunas de sus mejores letras, que supieron de un suceso ocurrido 10 años atrás, en 1962, cuando, pensando en la voz de Nino Bravo, crearon “Libre”. No había terminado el año y era número 1 de la lista de éxitos musicales en España. La letra recuerda a Peter Fechter, un obrero de la construcción de 18 años, que se convertiría tristemente en una celebridad al intentar huir de la Alemania comunista atravesando el Muro de Berlín.

Justo cuando creían haber despistado a los guardias y se encontraban a punto de saltar, los soldados les dieron el alto, disparando a contunuación. Una de las balas atravesó su pelvis y lo tiró al suelo, impacto que fue suficiente para herirlo de muerte. Además, nadie lo atendió durante 50 minutos, por lo que Peter Fechter se desangró en el check point ante la impasividad de los soldados soviéticos y con los militares estadounidenses atados de pies y manos, que tenían expreso mandato de no cruzar hacia el lado ruso. Los americanos intentaron auxiliarlo mientras el joven Peter se desangraba, lanzándole un botiquín que de nada serviría. Casi una hora después, moría. Los soviéticos lo habían usado como escarmiento para aquellos que pretendieran huir en un futuro y el joven obrero se convertía en el primero de las 260 personas que hasta 1989, perdieron la vida intentando cruzar el Muro.

Cuando los soldados comunistas retiraban el cadáver de Peter Fechter los berlineses de uno y otro lado gritaban sin contemplaciones  "¡asesinos!". En el Berlín democrático se sucedieron las protestas y manifestaciones y acababan de ver con sus propios ojos que durante 27 años más, no habría esperanza ni nadie se atrevería a acabar con aquella sinrazón. Hubo que esperar a 1997, 35 años después, para que dos antiguos soldados de la RDA fueran juzgados, admitiendo haber disparado contra Peter Fechter. Se les declaró culpables, y fueron condenados a un año de cárcel.

Nunca se sabrá si Nino Bravo o los creadores de este tema quisieron simplemente recordar aquel trágico suceso o además, intentaron con el mismo alegorizar sobre la situación política española. Tengamos en cuenta que salió a la luz en la recta final de la dictadura de Franco. Lo cierto es que la calidad de la misma y la potente y solemne voz del valenciano la catapultaron a la fama de la que hoy goza y la convirtieron en el himno oficioso de aquellos años, aún hoy usada en anuncios y spot publicitarios. Lo que sí descubrimos es que todo tiene un por qué y a veces, hasta una increíble historia que merece la pena recordar.


Tiene casi veinte años y ya está
cansado de soñar,
pero tras la cementera está su hogar,
su mundo, su ciudad.
Piensa que la alambrada sólo es
un trozo de metal,
algo que nunca puede detener
sus ansias de volar.

Libre,
como el sol cuando amanece,
yo soy libre como el mar...
...como el ave que escapó de su prisión
y puede, al fin, volar...
...como el viento que recoge mi lamento
y mi pesar,
camino sin cesar
detrás de la verdad
y sabré lo que es al fin, la libertad.

Con su amor por montera se marchó
cantando una canción,
marchaba tan feliz que escuchó
la voz que le llamó,
y tendido en el suelo se quedó
sonriendo y sin hablar,
sobre su pecho flores carmesí,
brotaban sin cesar...

Libre,
como el sol cuando amanece,
yo soy libre como el mar...
...como el ave que escapó de su prisión
y puede, al fin, volar...
...como el viento que recoge mi lamento
y mi pesar,
camino sin cesar
detrás de la verdad

y sabré lo que es al fin, la libertad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Creo que se han mesclado dos publicaciones, verdad?