Visitas

miércoles, 6 de noviembre de 2013

El Cóctel Molotov lo inventó un motrileño

Era el Ministro de Asuntos Exteriores soviético, Viacheslav Mijáilovich Skryabin, un protegido de Stalin de habilidad diplomática y falta de escrúpulos que le prestó su apellido a una Bomba incendiaria de fabricación casera cuyo propósito, más que la explosión, es de la expansión de los líquidos inflamables que contiene. Este artilugio está hecho de una mezcla de ciertos productos inflamables (por ejemplo gasolina) con aceite de motor o aserrín en un recipiente de cristal.

Pero el Mundo empezó a conocer al verdadero  MOLOTOV en el año 1939, justo cuando el Ministro de Exteriores Alemán, Joachim von Ribbentrop, le proponía un pacto de no agresión entre Alemania y Rusia que verdaderamente fue algo más allá: se repartieron Polonia, provocaban el comienzo de la II Guerra Mundial y organizaban el Mundo a su antojo. Entre las consecuencias de este pacto firmado por los representantes de las tiranías más mortíferas de la historia, el comunismo y el nazismo, se producía en noviembre de 1939, la invasión de Finlandia por parte del Ejército Soviético.

Era la Guerra de Invierno, suponía la expulsión de Rusia de las Naciones Unidas  y los rusos estaban tan convencidos de su superioridad que predicaban y anunciaban a bombo y platillo que en un mes, antes del final de ese año 1939, habrían conquistado toda Finlandia. Lo que no contaban es con la resistencia estoica y valiente de los fineses que después de 16 meses capitulan pero perdiendo tan solo el 10 % de su territorio, después de dejar en ridículo el poder bélico comunista.

Molotov, era una especia de Joseph Goebbels a la rusa, un parlanchín aplaudido y un dominador de la oratoria. El soviético, demostraba su capacidad como maestro de la información y cuando interesaba, de la desinformación. Mientras que el invierno finés ponía en jaque a la poderosa máquina de combate soviética, desde Leningrado se encargaba de decirles a sus camaradas de partido que los finlandeses estaban luchando con sus amigos, con sus padres... Que los rusos lo que hacían era lanzar comida en paquetes y no bombas, para mitigar el hambre de la población.

A los finlandeses no les faltó el ingenio en la contestación; como quiera que ellos no tenían el poder militar de Rusia y aplicando lo que los españoles habían inventado en 1808 ante los franceses, la Guerra de guerrillas, se defendían y resistían lanzando bombas incendiarias en botellas-, contestaron a las palabras de Molotov con un  humor sobresaliente: “si los rusos ponen la comida, qué menos que nosotros pongamos la bebida”. Y así fue como se patentó el llamado cóctel molotov.

El problema es que no lo inventaron los finlandeses, porque ya se había usado en la Guerra del Chaco que enfrentó a Paraguay y Bolivia entre 1932 y 1935, poco después durante la Guerra Civil española, y en concreto cuando las tropas franquistas usaban estos artefactos para atacar los tanques soviéticos T-26 y T-28 proporcionados a los republicanos por los comunistas rusos y así, hasta que el eminente Gabriel Medina Vílchez, descubrió y publicó hace unos años que verdaderamente, el Cóctel Molotov, lo había inventado un motrileño, y para más señas en julio de 1831, tal y como recogía la noticia el Diario La Gaceta de Madrid, que es hoy el B.O.E. del Reino de España:

Entre las aguas de Calahonda y Adra [playas de Motril] alcanzó el falucho [embarcación de vela] español guardacosta nombrado Josef a una barca contrabandista. Luego que estuvo cerca de ella preguntó por su procedencia, fue contestado por dos carronadas [pieza de artillería naval corta], y siguiendo el fuego por una y otra parte se llegó a emprender el abordaje. En este estado el patrón del falucho arrojó varios frascos de fuego al contrabandista, de manera que la tripulación de este tuvo que arrojarse al mar, de donde fueron sacados 18 hombres entre quemados y heridos. Otros 8 individuos fueron después encontrados a bordo de la barca contrabandista, en la que había 2 carronadas de a 12 y varios efectos de contrabando. En el falucho ha salido gravemente herido el teniente de carabineros don Manuel José Domínguez, comandante de los que iban en aquel, y también lo han sido el contramaestre y dos marineros.

Don Manuel José Domínguez, teniente motrileño, inventó en 1831 el cóctel popularizado por los finlandeses frente a los rusos y bautizado en honor al ministro soviético

No hay comentarios: