Visitas

miércoles, 16 de octubre de 2013

Diego de Siloe, 450 Aniversario


El origen.

¿Alguno sabría decir cuántos artistas consagrados tienen un apellido que sale en la mismísima Biblia? Nosotros le apuntamos uno: Diego de Siloé, que a lo largo de estos días nos va a ocupar un precioso tiempo al cumplirse 450 años de su fallecimiento. Busquen en el Evangelio de Lucas por ejemplo: allí está la Torre y la fuente de Siloé de la que habla el mismo Cristo y la usa para una de sus enseñanzas mediante parábolas. El dato ya es curioso, pero la vida artística de Diego es fabulosa. Lo que no hace falta contar es que gracias a este hijo de Burgos que vivió la mayor parte de su vida en Granada y que en Granada fallecería, surgió la Catedral de la que dijo el inmortal pintor Diego Velázquez que era la octava maravilla del Mundo.

"Su Catedral de Granada, el modelo por excelencia del Renacimiento español". 

Diego de Siloe es uno de los mejores arquitectos de la Historia de España y uno de los mejores del Renacimiento Mundial. Además, bebió de los más grandes para hacerse un hueco como escultor de mérito y de valía. Dejó una pléyade de seguidores y puso los cimientos para que naciera la escuela granadina. Se atrevió a firmar sus obras, convirtiéndose en uno de los primeros españoles que demandó una consideración especial para los artistas y creó fórmulas y sellos propios que se duplicaron por el sur de España y por Hispanoamérica.

El Salvador de Úbeda.

Vino a Granada con 33 años y se quedó para siempre 35 años más; en este tiempo le dio lugar a terminar el Monasterio de San Jerónimo, a proyectar la Catedral más copiada e imitada, a diseñar las Iglesias del Salvador, de San Ildefonso o de San Gil y a dejarnos el patio más hermoso de Granada dentro de la Chancillería. Sus seguidores y discípulos lo inmortalizaron por Úbeda, Málaga, Almería o Jaén. En la provincia, Diego de Siloe se afanó en obras tan extraordinarias como las de Iznalloz, Montefrío o Íllora. Y su trabajo fue llevado a Méjico y Perú, aprovechando sus ideas innovadoras y sorprendentes.

Cristo del Perdón de Granada

Le dio tiempo también a llevar a cabo el que se considera uno de los sepulcros más contundentes de toda España y que pasa por ser el conjunto funerario más fascinante de todo el País Vasco. Y para colmo, caprichos de la historia, su nombre quedó asociado a la Semana Santa granadina desde el mismo momento en que los hermanos de la Aurora pusieron los ojos en el Atado a la Columna del Perdón, el Señor con el que Diego de Siloe se coló en la nómina de imagineros de la pasión según Granada. Aunque muchos sabéis que no fue la única Imagen suya que procesionó por nuestra ciudad, aunque eso es tema de otro día.

La Casa-Palacete de Diego de Siloe, una de tantas víctimas de la Gran Vía.

En 1563 moría en su casa, una vivienda señorial, elegante y artística que, enfrente de la Catedral, de su Catedral, fue víctima de la Gran Vía de Colón a principios del Siglo XX. Pero sigue presente en nuestra memoria gracias a las Hermandades que cruzan por el pasaje de su nombre, recortándose nuestros pasos en la soberbia girola catedralicia que él mismo levantó y evocando la que fue su casa en dónde moriría hace 450 años.

La Alacena de las Ideas tiene la obligación de contar la vida de uno de los más importantes artistas españoles sin cuya obra Granada no sería la misma. De Burgos a Nápoles, de Valladolid a Jaén y de Otura a la capital, Diego de Siloe fue sembrando de glorias y de maravillas el suelo español tomando lo mejor que se hacía en la Italia de la época y convirtiendo todo su aprendizaje en una lengua cuya conclusión fue el nacimiento de un estilo español y la base para que años después de su muerte, naciera con fuerza la escuela granadina de escultura.

En una semana se conmemorará los 450 años del fallecimiento de uno de los mayores y más grandes genios del arte español y forjador de las glorias del patrimonio granadino. Una ciudad que no ha sabido pagarle tan enorme deuda...

No hay comentarios: