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miércoles, 3 de abril de 2013

Semana Santa en Granada 2013: La música


Si empiezo el balance musical de esta Semana Santa comentando que en efecto, hemos crecido y hemos tenido la oportunidad de disfrutar de mayores alardes en la materia que en 2012, se me escaparía entonces una precisión fundamental, y es que cada vez es más difícil encontrarse a cofrades músicos, que quizás es completa y entendiblemente distinto que hablar de músicos cofrades; comentarios, actitudes y otras de algunas de nuestras formaciones nos hacen preguntarnos si no estamos ante una subespecie de la Semana Santa de difícil y abyecta calificación, en tanto poco o ningún respeto demuestran a severidades, rigores y actitudes penitenciales a lo largo del cortejo. Gestos que creía en el olvido y que me traen a la memoria tiempos de harto e ingrato recuerdo. Sea como fuere, a los que les corresponden ayudan poco para integrar a los hermanos músicos no dejándoles entrar en Catedral.


Cuando las hermandades atraviesan la principal de la Encarnación y se adentran en el ajedrezado de la Metropolitana, mientras, las Bandas, contratadas o propias (luego sobreentiendo que sus integrantes son tan hermanos como el que acólito, el costalero y el de la vara dorada) han de dar la vuelta para incorporarse en la Puerta del Perdón a su lugar en el cortejo. Las que procesionan con su propia Hermandad pueden seguir tras las andas, pero las cofrades, contratadas por otra, salen del cortejo por la nave del Evangelio al encuentro de la salida. Recuerdo que en 2012 porté un cirial en la Hermandad de Resurrección al no contar ésta a última hora con el que debía llevarlo. No soy hermano de Vergeles (como si lo fuera, pero no lo soy)... luego, ¿debía haber salido y esperado a la Hermandad en la puerta del Perdón? Esto es inconcebible y ya en su día dimos cuenta de ello. Pero parece que las cosas, si no se repiten mil veces, no terminan por calar. Que no toquen dentro (ya ni siquiera en el entorno de la Catedral, para no molestar a las otras Hermandades) es lógico. Que no puedan, como cristianos, como poseedores del patrimonio de la también suya Iglesia Catedralicia, espanta. Sigo en mis trece que en la Catedral molestamos. Al menos a algunos canónigos que miran recelosamente el paso de nuestros cortejos. Pocos peros ponen sin embargo al que deja sobre el cepillo los 3,5 euros de la entrada. “¡Cosas vieres!”, dijo Quijote por mano de Cervantes.

Entremos en materia: Adiós a la tipología de “cornetas y tambores”. Si uno quiere escuchar algo del puro estilo que en su día fue exclusivo en nuestra Semana Santa, ha de ponerse junto a Centuria Romana de la Macarena o Bomberos de Málaga. ¡Ya está! A las de Cornetas les falta hoy, para ser una Agrupación, unos platillos. Por lo demás son idénticas y con cada vez más marchas que cuentan con todos los instrumentos habidos para su interpretación cuando no, la adaptación de las composiciones antiguas a las variantes musicales con las que han acabado convertidas en verdaderas agrupaciones. ¡Una pena! Salvedad hecha, en la ciudad siguen siendo de una competitividad sin parangón, por encima de Agrupaciones y Bandas de Música, al tiempo que traer alguna de fuera, es simplemente una temeridad ante su nivel. Contamos con 3, que son Despojado, Tres Caídas y Gran Poder, y las tres en una sintonía soberbia.

Sigo apostando por la de Gran Poder. Han conseguido calidad pero más que eso, sonoridad en base a su afinación. Y además de todo ello, la más camaleónica y prolija capacidad de interpretación, olvidando las peticiones ex novo de muchas cuadrillas y haciendo que su repertorio sea capaz de incluir desde Triana a los clásicos. Nos la perdimos en la Cena pero no en Gran Poder; tras el Nazareno del Amor volvieron a repetir la clave de su éxito: marchas nuevas y clásicas, que tanto se estaban olvidando en Granada. Son ahora mismo la cúspide en su género de la música cofrade.

Tres Caídas cuenta con una de las mejores direcciones musicales de la ciudad de la mano de Javier Quiroga Morente y con la veteranía de su director, José Miguel Zamorano. Impecable interpretación a la que suman fuerza venida de las nutridas filas con las que se componen. Todos estos espartos la vuelve a posicionar de manera envidiable y nos recuerda sus emblemáticas participaciones. Con once años a la espalda y otros tantos bajo otros nombres, son la más regular de nuestras formaciones, manteniendo unos registros casi inalterables desde hace años.

Al fin, la decana del estilo, la de Jesús Despojado que cumplía 20 años en esta ocasión. Retocada, reformada y remozada... Aún vienen a nuestra memoria los años en los que no conoció rival, en los que las marchas de siempre convivían con las propias, respetando un estilo, una idiosincrasia y una razón de ser. Hoy, Jesús Despojado se reinventa a sí misma. Lo que pudimos escuchar el Jueves tras el Señor del Perdón así nos lo dice y en ello confiamos. Por ahora, anda detrás de ese lugar que es para Gran Poder y Tres Caídas, pero confiamos en el estímulo del nuevo disco, en que vengan claras las ideas musicales y marcadas por la línea de la Hermandad y que recuerden aquellos años en los que no hubo más que plumas blancas por Granada.

En otro estilo, el de las Agrupaciones, el trono está claro. Aunque les duela a algunos y reciban el silencio de medios de comunicación, nadie iguala ni de cerca la soltura, gracilidad, capacidad interpretativa, armonización y espacialidad musical de la Estrella. El compromiso, la dedicación, la fuerza y el gusto cofrade, porque lo son, rezuma en sus marchas. El Miércoles Santo nos apabullaron tras el Señor de la Paciencia. El Jueves Santo, un recital inacabable tras una ausencia muy larga, acompañando al Señor de sus amores, Pasión. La Estrella además ha confeccionado un traje sobrio y de una elegancia única. Sin necesidad de alharacas ni excesos, el nuevo tricornio de regusto clásico y la oportuna capacidad interpretativa los hace inalcanzables. Presentan el estilo de nadie y parecidos a todos, con el sello propio que recuerda a los grandes. Ese diálogo de imposibles y sus 34 años son ya la mejor carta de presentación, por encima de modas, por encima de tópicos y de caprichos. La Estrella es tan incombustible y tan longeva, como buena, apreciada y esforzada. La mejor Agrupación a día de hoy no ya sólo en nuestra ciudad.

Los del Dulce Nombre tienen fuerza, un derroche de fuerza que sorprende; pero quizás esa potencia sea clave a la hora de calificar su actuación, en tanto les sobra fuerza. Es impecable su musicalidad, poseen quizás los mejores solistas y más de una vez insisten en traernos clásicos desterrados que tanto aplaudimos muchos. Pero la percusión destila fuerza, sin más. Excesiva quizás. Conste que no se puede poner peros a la Agrupación, menos si cabe un Martes Santo en dónde son muy conscientes que los abriga la Hermandad que les presta nombre. Pero insisto, hay que tener presente a veces aquel mítico anuncio de Pirelli, con el inolvidable Ronaldo: “la potencia sin control, no sirve de nada”.

El Cautivo lleva una buena línea y mucho camino por delante. Les sobran ganas y ese es su ofrecimiento para ir delante de algunas cruces de guía, como las del Trabajo y las de la Lanzada, de manera gratuita. No pudo ser tras su Señor pero entre sus filas hay mucha historia del género musical y a poco que depuren y hagan correr años por su formación, nos encontraremos con una banda de altura, a la que apuntan y están llamados. ¡Ya lo lograron décadas atrás!


Y las bandas de música, o la de auténticos músicos. Las que tras nuestros palios ponen la intelectualidad, la altura interpretativa y de calidad. En Granada Dolores suena y muy bien. Herederos de Mayor Dolor, hacen que el maestro Linares siga al frente de una formación que no declina, no abandona ni baja su nivel. Ojo, porque no soy de hablar de bandas de la provincia, entendiendo que esto es Granada. Pero he de hacer la excepción con San Isidro de Armilla, a mi juicio, la que mayor crecimiento musical ha experimentando convirtiéndose en un referente necesario para el estilo. El compromiso categórico de algunos de sus integrantes y su tesón, hacen el resto. Nos hemos quedado sin la que, a mi parecer, es la mejor: Ogíjares... Será el año que viene.

Y al fin, la Banda Ángeles de Granada. No podría explicar la sensibilidad, el gusto, la elección sublime de repertorio, la maravillosa capacidad de integración con la cuadrilla y por encima de todo esto, la alabable y destacable sagacidad de sus músicos, con importante filiación cofrade y experiencia musical. Llevábamos años demandando una Banda propia, nuestra, que en efecto fuera granadina y para Granada. Ha llegado en tan solo dos años para convertirse en esta Semana Santa de 2013 en la mejor de su género. Lo del Martes Santo tras el paso de palio de los Reyes, será difícil de olvidar así pasen los años.

Muy buena sensación (lo que la lluvia nos ha permitido) este año. Hablar de las foráneas es complicado, entiéndase que prime Granada en Granada. Con todo, vuelvo a poner los acentos sobre El Viso del Alcor de Sevilla que acompañaba una vez más a la Esperanza y lo poco que se nos permitió oír de la Soledad de Cantillana, frustrada el Lunes y Miércoles Santo. Y mi añoranza, que con lluvia o sin ella iba a ser idéntica, para los músicos de Torredonjimeno, que en una retransmisión escuché tras un trono malagueño y volvisteis a asegurarme lo mucho y bueno que sabéis tocar. 

Fotografías de Álex Cámara y Álex Romero para el Diario Granada Digital 

8 comentarios:

Anónimo dijo...

La Banda del Despojado no tiene que envidiar el primer puesto de, como tu opinas Gran Poder y Tres Caídas, porque sinceramente ese primer puesto no es real si nos referimos a calidad musical. Si lo que se busca es tan solo la multitud en una banda de tambores y cornetas tal vez el Despojado no sea en la que más músicos abundan pero es sin duda la que mejor sonido sabe sacar de los que hay. Grandes músicos, grandes personas que con sus Sones nos alegraron el Jueves Santo granadino. Una GRANDISIMA BANDA cargada de pasión, sentimiento, matices y calidad, ese es nuestro Despojado.
La mejor Agrupación, sin duda LA ESTRELLA. En cuanto a tambores y cornetas, SIEMPRE DESPOJADO.

Anónimo dijo...

Por cierto, la foto que as puesto representando a "El Cautivo" es la Banda de la Salud de Churriana de la Vega, que dicho sea de paso no es que abunden en cuanto a calidad musical se refiere...

Anónima dijo...

Lo menos que debería hacer sería publicar todos los comentarios para que la gente exprese sus opiniones y que no solo se vea la suya propia, aunque lo que la gente escriba no sea de su agrado.

Anónimo dijo...

Se nota por tu crítica que no escuchas a las bandas desde hace tiempo y te sigues dejando llevar por tus amistades, me parece perfecto, pero lo de faltar a las agrupaciones hace que tu crítica no tenga valor ninguno y pronto te llevarás alguna sorpresa con respecto a lo publicado. Un saludo

AnonimoO dijo...

Buenas tardes. Basta con leer una sola vez su artículo para darse cuenta de que durante la Semana Santa de este año ha estado pendiente a todo menos a las corporaciones musicales de la ciudad. Usted puede decir y opinar lo que piense, pero quizás mejor se podría haber limitado a simplemente publicar fotos de las agrupaciones antes de dejarse llevar por sus amistades y ser tan poco objetivo. Un saludo y un poco de imparcialidad... gracias

Anónimo dijo...

Buenas tardes:
En mi opinión unas de las bandas de música que te has dejado en el tintero y para mi gusto a dejado un buen sabor de boca ha sido la banda de Padul, ya que este año ha podido demostrar en la capital la calidad y variado repertorio solemne para la virgen de la Concepción tras más de dos décadas, y es una lastima que no pueda ser disfrutada más en la ciudad.
Un saludo

Anónimo dijo...

David... deja de censurar al frente trompetero!!!

jajaja

Santi

Anónimo dijo...

el primer articulo que carece de rigor en este blog,desacierto total.
quien es el frente trompetero?