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viernes, 19 de abril de 2013

Milenio Reino de Granada


Desde hace unos años se viene hablando de la celebración de los mil años de un Reino que nació en el año 1013. Pero hasta el momento, no se ha precisado jamás una fecha exacta. Hoy, ofrezco estos datos, a fin de poner rigor al cumplimiento de esos 1.000 años de historia

La tribu bereber de los zeneguíes: los sanhaja.

Militares andalusíes

Las tribus zeneguíes de etnia bereber tenían poco contacto con la fe y cultura del Islam. Ocupaban desde el noroeste del Desierto del Sahara hasta la desembocadura del río Senegal, en el actual país de Níger. De tradición nómada, comenzaron a asentarse en las estribaciones de las montañas del Rif, en la Cordillera del Atlas (territorio actual entre Marruecos y Argelia), buscando sin duda los beneficios naturales y agrícolas que esta zona podía aportarles, tan distinta a la geografía desértica de la que provenían. Cuando se asientan en este lugar, los habitantes, ya islamizados desde el siglo VII, los llama “gente de los oasis”, es decir, bereberes, y el singular en lengua árabe es “aznag”, un apellido todavía hoy común en los habitantes de esta región. El uso del camello fue fundamental para conquistar los territorios y desplazar hacia el sur a mucha de la población negra que habitaba la zona, hasta el punto de hacerse paulatinamente con el control de la población. Pero será hacia el siglo XI (se propone como fecha mítica el año 1.000) cuando se islamicen y conviertan a la fe musulmana y progresivamente, se hagan con el control de territorios como la actual Túnez.

Zirí Ibn Manad:

Soldados tunecinos S. X

Mítico guerrero bereber, caudillo sanhaja, con el comienza la dinastía Zirí, que lleva su nombre. Gobernador y señor de Ifriquiya, el territorio que actualmente corresponde con la zona desértica que hallaríamos entre Túnez, Argelia y Libia, estableció cerca de la actual Argel su residencia oficial y sede de gobierno. Amigo de los fatimíes, fue entonces cuando establece una amistad férrea con Almanzor y entre ambos, deciden trabajar al servicio de los intereses del Califato de Córdoba. Sin embargo, Zirí es asesinado en el año 971, el califa Alhakén II recibe su cabeza en el Palacio de Medina Azahara y Almanzor está dispuesto a instaurar su reinado en un débil gobierno en el que el sucesor de Alhakén es un joven que confía en su  “hayib” de manera contundente. Con los ziríes en el norte de África controlando las rutas del oro y de esclavos que luego cruzarían el Estrecho, las “razias” cristianas que lo llevarían hasta los confines de la Península Ibérica y el fortalecimiento de su gobierno, al-Andalus parece que iba a durar eternamente. Pero quedaban tan sólo años para que otros pueblos musulmanes decidieran que era ya la hora de arrebatarle el poder desmedido a los sucesores de los Omeyas. Y los ziríes, serán uno de ellos.

Los ziríes:

Procedencia de los ziríes, con Achir como capital mítica de su Ifriquiya.

Los hijos de Zirí, los descendientes de estas tribus bereberes de los zeneguíes o los sanhaja, llegan a al-Andalus, a la Península Ibérica, como mercenarios al servicio de Almanzor que ve en ellos un pueblo rudo, fuerte, vehemente y hábil en la guerra. Campañas militares en territorios cristianos avalan a Almanzor y le dan la razón; había escogido a los guerreros más apropiados. Pero cuando el gran militar y gobernador al servicio del Califato muere, la guerra civil entre los musulmanes es irrefrenable. En árabe, este conflicto entre “hermanos” (fieles del Islam) se llama Fitna. Y la fitna andalusí estalla en el año 1002.

Monumento a Almanzor en Pamplona

Ya sabemos que el primero, el fundador de esta dinastía de la actual Argelia fue  Ziri Ibn Manad; pero para nosotros, el importante es su hijo y descendiente directo de su poder y responsabilidades, cuando muere en el año 971. Hablamos de Zawi ben Ziri, general mercenario del califa de Córdoba, a las órdenes de Almanzor. Cuando muere el temible “hiyab”, Zawi encabeza un bando insurrecto, representando a muchos musulmanes que no estaba de acuerdo con todo lo que los últimos gobiernos hacían. Querían un Islam unido, fuerte y severo con los cristianos. Zawi encarna al militar, al jefe guerrero que “ha recibido de Dios el poder y su bendición”. Y alentado por los pueblos de las actuales provincias de Málaga o Granada, arrasa Medina Azahara en el año 1011, poniendo fin al conjunto palatino más exquisito de al-Andalus y en marzo de 1013 toma Córdoba.

Pero la ciudad se resiste... Y eso nos toca contarlo ahora después.


Zawi Ibn Ziri as-Sinhayi, primer rey de Granada:

Hijo del general Ziri Ibn Manad, nació en Achir, una cabila argelina, una zona montañosa de la actual Argelia. Allí aprendió el arte del gobierno y con el resto de mercenarios de su tribu y pueblo, el arte de la guerra. Formó parte de las algaras o razias de Almanzor, en concreto, las de León (996), Braga y Santiago (ambas en el año 997). Tomó Burgos para el califato en el año 1000, aunque fue un saqueo de la ciudad y una matanza de civiles. Y al fin, asistió al declive de su señor, a la muerte en combate de Almanzor, el año 1002, en Calatañazor. Es entonces, a partir de aquel 12 de agosto de 1002 (25 de Ramadán de 392) cuando se desata una guerra civil en al-Ándalus de la que sacará bastante provecho. En el año 1013 controla a base de espada la Croa o provincia califal de Elvira, cuya extensión comprendía las actuales provincias de Granada y Málaga. Y en Granada, funda un nuevo reino. En el año 1019 deja el trono granadino a manos de su sobrino Habús Ibn Maksan.

La fecha clave:

Mercenarios andalusíes

19 de abril del año 1013. La ciudad de Córdoba lleva sitiada cerca de un mes. Los ziríes asfixian a la espléndida capital del Califato, que lleva descomponiéndose desde el año 1009. al-Andalus acabará convertida en 32 pequeños reinos de los cuales, el único que se perpetuará en el tiempo (casi 500 años más) es el de Granada. La ambición de los gobernantes cordobeses, especialmente la tiranía de Almanzor, la sublevación que desde dentro apoyan los mozárabes, cristianos sometidos que esperan un cambio de situación, y las ínfulas de 32 reyezuelos dispuestos a repartirse un trozo del suculento pastel administrativo de al-Andalus, hicieron que estallara la guerra civil, la Fitna, en el año 1009 como fecha oficial, aunque con conatos desde que el tirano Almanzor moría en el verano de 1002.

Los ziríes eran los más capacitados en tiempos de guerra. Curtidos desde Senegal a Santiago de Compostela, sus habilidades bélicas no conocían parangón. Haciendo honor al valor y gallardía del pueblo bereber, se sabían seguros vencedores, y nada más que necesitaban de un caudillo capaz de llevarlos a la “tierra prometida”. Los ziríes llevaban años peleando para otros: primero los fatimíes, luego los andalusíes (el Califato Omeya)... Era ya momento de buscarse una tierra propia que no fuera aquella Ifriquiya tentada  codiciada por tantos. Y vieron en Granada el lugar perfecto. Pero antes, había que eliminar toda la oposición y resistencia posible que pudiera planteárseles desde el corazón de la vieja y señorial capital cordobesa.

Al cabo de casi un mes, Córdoba está a punto de caer. Pero aparece aquí la figura de Sulayman al-Mustain, el que quiere a toda costa coronarse Califa,m en primer lugar por ser hijo de Abd al Ramhman III, pero bisnieto del cñelebre fundador de los Omeya y primer califa andalusí. Su rival consiguió acorralarlo; tenía el apoyo de los condes catalanes, como Ramón Borrell. Juntó un ejército de esclavos de toda Europa y sometidos y obligados a pelear, confinó a Sulayman hasta la actual Algeciras. El sueño de éste de convertirse en Califa parecía extinguirse, hasta que Zawi Ibn Ziri pone a su servicio la experiencia, la fuerza y la capacidad bélica de su pueblo... DE LOS ZIRÍES. Gracias a ellos, Sulayman se convertirá en el Califa, pero dentro del acuerdo queda algo muy claro...

Hasta el 9 de mayo de 1013 no conseguirá la victoria definitiva, pero un 19 de abril de este año 1013, sí que ha conseguido la rendición de Córdoba. Los ziríes ya no le hacen falta, y el pacto sigue en pie. Éstos dominan ya la Cora de Elvira, así que sólo queda cumplir lo prometido y reconocer su independencia. DE MANERA, QUE MUY PROBABLEMENTE, UN 19 DE ABRIL DE 1013, NACIÓ EL REINO DE GRANADA.

¡Hoy, sí que es el Milenio de nuestra Patria, de nuestra Tierra, de mi GRANADA!

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