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jueves, 14 de febrero de 2013

La música cofrade granadina en peligro


La situación es insostenible por ridícula y por exasperante. Se cuentan por décadas el tiempo que los músicos cofrades granadinos tienen que ensayar junto a un tráfico peligroso y comprometido, sin olvidar su exposición, como las noches del pasado lunes y martes de esta semana, a temperaturas en negativo. Lluvia, agua nieve y un matorral a los bordes mismos de la incorporación a una autovía han sido las tónicas habituales en muchas formaciones y a día de hoy, lo sigue siendo para dos de nuestras bandas, si acaso, las de largueza y trayectoria que ayudan por encima de otros colectivos ciudadanos a pasear el nombre de Granada y a magnificar la marca y el prestigio de la ciudad. ¡Da igual!

En el año 2013 siete formaciones musicales con una media superior a los 80 componentes supera los 600 granadinos, en edades que abarcan todas las pirámides poblacionales posibles, los que conforman  esto que vulgarmente venimos a llamar “la música de los capillitas”. La interpretación, montaje y creación de algunas de estas piezas, requiere años de estudio académico y de notas a tener en cuenta que certifican conservatorios profesionales. El número sería ya suficiente para tenerlo en cuenta, porque a los 600 granadinos hay que sumar cuántos padres y cónyuges interrelacionan con los músicos, al punto que no sería un disparate hablar de una familia músico-cofrade granadina superior a los 2.000 ciudadanos.

Al Ayuntamiento de Granada se le pueden achacar pocas cosas en cuanto a su trabajo, su dedicación y su prontitud y respuesta en torno a la Semana Santa. No es para menos y a fin de cuentas, resumiríamos diciendo que estamos en manos de unos políticos que se dieron cuenta que viene bien tratar de manera correcta a un conjunto superior a las 20.000 personas y que es capaz de concitar en una semana 470.000 espectadores, amén de lograr un 100 % de ocupación hotelera (por encima en resultados de ciudades míticas como Sevilla) y generar puestos de trabajo e inyectar cuantías económicas directas contabilizadas en millones de euros. Pero más allá de esto (y a pesar del medio de comunicación que falsea noticias como la multa a la cuadrilla de la Cena y otras parecidas) lo cierto es que el apoyo a lo cofrade, justificado y lógico, es una realidad que desde concejalías como cultura, turismo, movilidad o participación ciudadana, se está cuidando y fortaleciendo. Nunca antes un Ayuntamiento granadino había sido tan sensible y tan maduro al respecto, pero en esta ciudad, no todo es agua de mayo.

Y hete aquí que nuestros músicos ya no aguantan más. Se promete soluciones cada año, que ni llegan ni se les espera ya. Se promete convenios, ayudas, apoyos y búsqueda de espacios que los alojen, eviten contaminación acústica y favorezca el desarrollo de su actividad cultural, que una vez más, queda parcialmente en agua de borrajas. Algunos me diréis que bandas como la Estrella o los Ángeles tienen espacios en los que ensayar gracias a las gestiones municipales. Luego, quedan los de Dulce Nombre y Gran Poder, que costean de su bolsillo los locales, el acondicionamiento y demás para poder desarrollar su música. Y al fin, Tres Caídas, Despojado y Cautivo, se las ven con pasos peligrosos en medio de rotondas de incorporación a carriles de aceleración y se las ven con puentes de autovías y condiciones que, aunque parezca extraño, no tienen ni los que hacen botellón, con un espacio urbano y arquitectónico diseñado para ellos.

Insisto en que la sensibilidad demostrada por varias áreas del Equipo de Gobierno de nuestro Ayuntamiento es inmensa; que los cofrades tenemos mucha suerte (a pesar de las malévolas, intencionadas, taimadas y cainitas noticias tergiversadas de un cierto medio de comunicación) de contar con la ayuda municipal en tantas cosas. Pero no es menos cierto que desde 2004 se viene discutiendo soluciones al problema de la música cofrade y a punto de llegar al mes, todavía no se ha alcanzado un acuerdo. En mi mano y en mi raciocinio ni está ni debe estar, el encontrar una solución al respecto. Y las que me vienen y golpean posiblemente sean utópicas. Pero sé que el día que un niño, de esos que aún no han alcanzado siquiera la pubertad y muestran un amor musical y cofrade fuera de dudas, por el motivo que sea, lo arrolle un vehículo a las once de la noche, cuando se quiere incorporar desde espacios urbanos de Granada nada tranquilos, a la autovía, lamentaremos muchas cosas.

Lamentaremos también que una de nuestras siete bandas, específica y exclusivamente cofrades, una de las siete formaciones que aglutinan a 600 ciudadanos y que hacen cultura, representan a la cultura y dan vida a la cultura, muera. Lamentaremos que desde ciudades y capitales como Córdoba o Málaga, Murcia u otras muchísimas de menos entidad pero no menos trascendencia, eche en falta la altísima y meritoria labor de alguna de nuestras bandas, que ha tenido que claudicar por diversos motivos, y que nadie olvide, REPRESENTA A GRANADA Y LO GRANADINO. Y tendremos que lamentar que el dinero se emplee en muchas cosas, mayoritariamente bien, no tan bien y deleznablemente mal, pero no haya una escueta partida para colaborar con un colectivo de 600 ciudadanos más unas familias sin las que no podrían ensayar ni desarrollar su actividad, que como muy poco, alcanza la imponente cifra de 2.000 personas y viene a representar casi el 1 % de Granada, más todos los simpatizantes que tiene detrás.

Pero lo que yo personalmente lamento es que todo este “desprecio” a las bandas cofrades granadinas se realice desde el infecto punto de vista de que “esto no es cultura”, mientras Esteban Ribeiro, José Zamorano, Roberto López, Manuel Elvira y el resto (perdonad), se dejan la piel en obras sesudas, musicalmente impecables y firmadas por Turina, Pantión o Escámez, con más calidad que mucho de lo que “supuestamente” lleva el apellido cultura y es una bazofia monumental que cuenta con el apoyo y simpatía de la política y la administración, sin mover a tantos como mueven las 7 bandas cofrades de Granada y sin conmover a tantos espectadores, potencialmente 470.000 más los que a través de los medios de comunicación están sin estar y aumentan la cifra. Y eso sí es verdad que es intolerable.

Mientras, en una rotonda de autovía, en un acceso a un carril de aceleración de una circunvalación metropolitana, 80, 90 músicos, de entre 10 y 50 años, aguantan dos grados bajo cero, agua nieve y la poca edificante tarea de HACER CULTURA entre tubos de escape, dióxido de carbono, acelerones, ruidos, frío y agua. Y aunque no podremos agradecer bastante que la sensibilidad de nuestro Ayuntamiento de Granada se empeñe en ayudar y cooperar tan estrechamente con lo cofrade, porque es de ley y es de lógica, tampoco entenderemos, porque no es de recibo ni es de sentido común, que haya bandas en estados más parecidos a sociedades subdesarrolladas del sur del planeta que a una Granada cultural como la nuestra, con 600 personas que un día dejaron ambientes deprimidos y deprimentes por un instrumento musical, una pasión y una labor encomiable.

Y casi diez años después, ahí siguen, jugándose el tipo. ¿Hasta cuándo?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues si, llevas toda la razón, sobretodo en lo de que estamos cansados de promesas que se van y de esperar algo que no llega.

Anónimo dijo...

Tampoco es oro todo lo que reluce, como tampoco muchos de los nombrados se parten el alma......
Mas de 20 años ensallando diariamente en la calle,haciendo lo que me gusta y de verdad que ensallar de esa manera es lo de menos....

Anónimo dijo...

Buenas tardes, discrepo bastante con Ud. acerca del artículo que ha publicado. Si las bandas ensayan en la calle es porque quieren. Hace algún tiempo se le cedieron locales públicos a varias bandas de Granada sin contar con todas las existentes en la ciudad. A dia de hoy alguna banda continua su actividad en dicho local y otras no, incluso por decisión propia. Este es el eterno problema de las bandas y pienso que no sea problema del Ayto. sino de las propias bandas que no sepan ubicarse/gestionarse. Pienso que "los de Dulce Nombre y Gran Poder" le han echado bastante valor y han tomado una decisión acertada ya que por parte del Ayto. nunca han obtenido ayuda alguna. Muchas gracias por leerme y un saludo hermanos.