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martes, 25 de diciembre de 2012

El origen de la Navidad


Aurora de Guercino, frescos del Casino de la Villa Ludovisi (1621)


¿Cuál es el origen de nuestra Navidad cristiana? ¿Por qué el domingo es el día del Señor? ¿Nació Cristo un 25 de diciembre? Nos vamos a Roma, tal día como hoy del año 220. El Emperador Heliogábalo comenzó a rendirle culto al Sol consagrando la Fiesta del Sol Invicto, del Nacimiento del Dios Sol. Ya desde siglos atrás, venía celebrando el Imperio el acontecimiento mágico en el que el Sol renace y cobra vida. Las fiestas de las Saturnales arrancaban un 17 de diciembre y culminaban, a manera de Octava cristiana, brindando por Helios. Júpiter dejaría de ser la primera deidad cediendo el puesto a la Estrella que centra nuestro Sistema; a la muerte de Heliogábalo, el Imperio de nuevo recupera a sus deidades habituales.

Templo de Saturno en el Foro de Augusto de Roma.


Año 274. El emperador romano es ahora Aureliano; su principal idea es que la unidad militar y política que impone el Senado, se vea correspondida en los más recónditos rincones del vasto territorio con una sola deidad. Un Dios, un emperador, un mismo sentimiento. En el Campo de Agripa de Roma. el 25 de diciembre de ese 274, se inaugura el Templo dedicado al dios Sol, convirtiéndose en la religión estatal de Roma y en la paternidad divina por excelencia. Desde entonces, las monedas se graban con la inscripción “deus et dominus natus” (“dios y señor nato”) y se terminan de prefijar los nombres de los días de la semana, quedando uno reservado para Sol.

La salida del Sol. François Boucher, 1753.


Año 321: El Emperador Constantino proclama que el día del sol será el festivo, el de descanso. Él mismo había permitido el culto a Cristo en el año 313 y acabado con las persecuciones cristianas, pero fue el dios Sol el que sin embargo marcaba la festividad y descanso de los romanos de todos los rincones del Imperio.


La puesta de Sol. François Boucher, 1752.


Año 350: el Papa Julio I sugiere que el nacimiento de Jesús sea celebrado este día. Casi siglo y medio después de las celebraciones sin precedentes en honor del Sol, la Iglesia hace coincidir la fiesta de Cristo con la primera y más significativa de Roma. Desde luego, ni fue una casualidad sino que se buscó a propósito entroncar a Cristo como el Sol que alumbrara a los ciudadanos del Imperio.

Navidad. Proyectos de portada para "Vogue", Salvador Dalí 1946.


Año 354: el papa Liberio decreta este día como el nacimiento de Jesús, celebrándose por vez primera la Navidad en tanto se produjo la primera festividad litúrgica. Los cristianos toman prestado también de Roma el término, pues “Navidad”, sinónimo de natividad o nacimiento, era el concurso de festividades (las saturnales) que ensalzaban y celebraban el regreso triunfante y poderoso de Sol, cada vez más presente y cada vez más notorio en el Cielo del Hemisferio Norte. A fin de cuentas, lo que se pretendía era hacer más fácil que los romanos pudiesen convertirse al cristianismo sin abandonar sus festividades, mediante coincidencias temporales y espaciales.

Descanso en la huida a Egipto. Giovanni Battista Pittoni, 1725.



Año 379: Estamos en Constantinopla, hoy Estambul. El Arzobispo de la Ciudad es Gregorio Nacianceno también conocido como “el teólogo”. Gracias a él sabemos que la víspera del 25 de diciembre, la antigua capital del Imperio de Oriente celebró un banquete que recordara el Nacimiento de Cristo y sirviera como fiesta ante un acontecimiento religioso de tal magnitud. La tradición de la Nochebuena o del banquete navideño, tiene por tanto 1633 años.

La Sagrada Familia. János Dónat (hacia 1787).


Año 380: El Emperador Teodosio promulga un edicto en el que la fiesta del Sol ha de acabar, quedando desde este mismo momento sustituida por la celebración del Nacimiento de Cristo. En Tesalónica, el Emperador Teodosio expide documento oficial un 27 de febrero de 380, con el que se establece como la única religión del estado al cristianismo y se prohíbe cualquier otra manifestación religiosa anterior.

San Ambrosio y el emperador Teodosio, de Anton van Dyck (1620).


Año 383: El Emperador Teodosio renombra a uno de los días de la semana, de forma que el conocido como Dies Solis (el Día del Sol) se convierte desde entonces en Dies Dominicus, es decir, en el Domingo, el Día del Señor.

Coronación de Carlomagno. Estancias Vaticanas. Rafael, 1515.


Año 800: En la basílica de San Pedro (Roma), el Papa León III corona a Carlomagno. El franco y el Vicario de Cristo acuerdan esta fecha por la trascendencia religiosa desde luego, pero no olvidemos que Carlomagno se consideraba el artífice de la reconstrucción del Imperio Romano de Occidente, de forma que su designación como Emperador en esta fecha, a la vez que se veía imbuida del espíritu cristiano propio de la Edad Media, recuperaba las tradiciones de arraigo de la Roma Imperial.

Año 1223: San Francisco inventa el primer “pesebre”.

Primer desembarco de Cristóbal Colón en América. Dióscoro Puebla, 1862. 


Año 1492: Colón regresa a la Española (actual Haití) encallando la nave “Santa María”. Con los restos de la embarcación se construye el primer establecimiento permanente de España en América: “Fuerte Navidad”.

San José secando los pañales de Cristo. El Bosco (hacia 1500)

A la luz de estos datos, la Iglesia aprovechó la tradición y costumbres romanas que las hizo suyas a fin de perseverar en la extensión y confirmación del cristianismo por la geografía conocida. Ahora bien, ¿cuándo nació Cristo realmente? Para ello podemos servirnos de los Evangelios, y en concreto del pasaje en el que Lucas cuenta cuándo vino al Mundo Juan el Bautista y con qué diferencia lo hizo Cristo respecto de su primo. En el capítulo 1, versículos 5 al 14 de su Evangelio, Lucas nos dice que San Juan Bautista fue concebido en el momento en que su padre Zacarías servía en el templo.

Pedrella inferior del Políptico de la Adoración de los Magos de Gentile da Fabriano (1423).


El Templo era atendido por 24 grupos de sacerdotes que lo atendían por turnos. Zacarías, estaba en el de Abdías que le tocaba servir a comienzos de junio (y en concreto, del 8 al 14). Esto indica que el embarazo de Isabel, la madre de Juan, concluyó en marzo, fecha en la que nacería San Juan Bautista. Es el mismo San Lucas en su Evangelio el que nos dice que Cristo nació seis meses después que su primo, luego la fecha (Lucas 1:24-36) sin duda fue en septiembre. Y no nos hace falta irnos del Evangelio de Lucas, puesto que es él mismo el que nos dice () que a noche del nacimiento de Jesús los pastores cuidaban los rebaños al aire libre, lo cual difícilmente podría haber ocurrido en diciembre. Bien es cierto que el clima palestino no tiene el rigor de los inviernos europeos, pero precisamente las oscilaciones térmicas de aquella zona cuando se hace la noche, hubiera obligado a los pastores a acostarse al abrigo de algún refugio.

Virgen con el Niño. Jacopo Amigoni (hacia 1715).


Pero les puedo asegurar, que aunque la celebración del Nacimiento de Cristo obedezca más a necesidades vitales de los cristianos del Siglo IV y la tradición haya cogido prestado prácticamente todo el rito de Roma y el paganismo, a los creyentes nos da igual cuándo hubiera ocurrido el imponderable acontecimiento del parto de María Santísima, ya que a fin de cuentas, lo grande y valioso de todo esto es que el NUEVO SOL ILUMINÓ AL MUNDO. 

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