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martes, 13 de noviembre de 2012

El saludo hispano


La Sección Femenina en la Puerta de Alcalá de Madrid (1941).

El brazo derecho recto, la palma de la mano hierática y hacia el suelo y con un trazo de unos 45 grados; he aquí el saludo que introdujo tibiamente hacia 1933 Falange y que se perpetuó en España como inequívoca señal del régimen franquista. El común de los españoles diría ante este gesto de recuerdos encontrados, (dicho desde la distancia histórica) que se trata de una copia que los españoles hicieron de sus “camaradas fascistas italianos”, y no faltarán los que aseguren que este saludo ultraderechista proviene del mundo militar romano.

Escultura de Octavio Augusto, conocido como Prima Porta.

Pero el origen del saludo, con toda una carga negativa y unas connotaciones de infausto recuerdo para buena parte de nuestra sociedad, no tiene nada que ver con Roma, con el fascismo y con la autoridad militar represiva, en tanto pudo haber nacido hace al menos 2.300 años. Lo vieron por primera vez los legionarios romanos acantonados en la Península Ibérica con motivo de las Segundas Guerras Púnicas, ese episodio bélico que duró casi 120 años (264 al 146 antes de Cristo) y que supuso el fin de los cartagineses como pueblo hegemónico del Mediterráneo y el comienzo de la Roma llamada a dominar el Mundo conocido.

En aquellas Segundas Guerras Púnicas, el líder cartaginés Aníbal se enfrentó valerosamente a la Roma republicana. Desde Hispania organizó su ejército y aprovechó el descontento que los nativos hispanos regurgitaban contra los romanos para asestar un golpe definitivo que devolviera al pueblo fenicio la gloria de los siglos pasados. El ejército de Aníbal estaba generosa y nutridamente formado por iberos, siendo el grueso de la caballería cartaginesa. Amílcar Barca será el primero que se fije en los fieros soldados iberos.

El ejército cartaginés se estructuraba en falanges, siendo la caballería ligera y pesada originaria de Hispania la más dotada y valerosa de todas. Entre los hombres de sus falanges ibéricas se extendió, a manera de saludo, la costumbre de realizar el gesto marcial de levantar el brazo con la palma de la mano hacia abajo y ésta, superando la cabeza, llevarla hasta una inclinación sobre la línea trazada por el cuerpo de unos 45 º, es decir, el saludo que todos relacionan con el franquismo español, proveniente del fascismo italiano.

Representaciones del saludo hispánico en piezas de los siglos -V al -III 
del Museo Nacional de Arqueología de Madrid.

Los romanos quedaron sorprendidos con esta forma de saludo que los iberos practicaban en Hispania. El gesto implicaba un deseo de paz, un ademán de amistad al mostrar la mano libre de cualquier arma dejando claro al interlocutor que no había ningún peligro ni actitud peligrosa y se hacía como saludo y deseo de prosperidad al saludado. Diversas estatuillas arcaicas de inspiración jonia, sin duda “exvotos” para fines religiosos y que en enterramientos iberos del siglo IV antes de Cristo ya aparecieron, nos dan idea que en el actual sureste español, los nativos, pueblos iberos que se relacionaron con los jonios y los etruscos, practicaron esta moda, este saludo extendido y realizado no sólo por los militares, sino por toda la ciudadanía, y prueba de ello es la estatuilla de mujer en bronce, procedente del Collado de los Jardines, conservada en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, así como otras piezas similares de la foto de arriba, y que vienen a constituir un gesto de saludo, sí, pero también de oración o adoración, dependiendo de cuándo y por qué se realizara.

Estatua del Emperador Marco Aurelio en la Colina Capitolina de Roma (del año 176).

Si en la actualidad, besarse en la mejilla, darse un abrazo o un simple apretón de manos es el saludo que practica todo el Mundo, en la España Antigua, era éste el modo de saludarse, desearse prosperidad e incluso se usaba en prácticas y ceremonias religiosas. No tardaron los soldados de Escipión, el gran militar romano que venció a Aníbal en Hispania, en llevarlo a la Península Itálica, haciéndose famoso y siendo desde entonces el más repetido entre cualquier ciudadano de Roma. De hecho, desde que las legiones que combatieron en Hispania en la Segunda Guerra Púnica, se licenciaron y los legionarios de las mismas lo siguieran utilizando entre ellos como un símbolo de identidad y corporativismo, el saludo fue extendiéndose a la totalidad de las legiones, y al resto de la población. Tal fue su alcance que acabó como saludo simbólico en actos oficiales de gran trascendencia, caso de las audiencias del César, los juramentos solemnes o como en la foto de arriba, convertida en símbolo de autoridad y señal de oficialidad de manos de los emperadores.

Lutero ante la Dieta de Worms (1521).

Roma cae. Fin del Imperio; pero el saludo que un día nació en Hispania se sigue usando con la finalidad de otorgar dignidad y privilegio al saludado. Es lo que ocurre en el año 1521, cuando en la ciudad alemana de Worms se celebra la Asamblea de los Príncipes del Sacro Imperio Romano Germánico, presidida por Carlos I de España, el Emperador. El 16 de abril de 1521, el fraile agustino iniciador de la reforma protestante comparece con el objeto de que se retracte de sus tesis. Y los príncipes y servidores de éstos, lo saludan a su entrada a la Asamblea con el conocido, “saludo hispánico”.

El juramento de los Horacios. 
Jaques Louis David (1784).

El saludo no se extingue. Prueba de ello es el cuadro que pinta el artista predilecto de la Francia de Napoleón, David (1748-1825), en el año 1784. Por encargo del entonces Rey, Luís XVI, se escoge un tema de la antigua Roma como estimulante patriótico y con una carga moralizante sin precedentes. Se trata de “El juramento de los Horacios”, en el que el saludo, mal llamado romano, está muy presente.

El Juramento de la Pelota.
Jaques Louis David (1793).

Será de nuevo David el que traiga a su obra el gesto por excelencia de Hispania de la que Roma se apropió e inmortalizó. En este caso, retrata uno de los episodios fundamentales de la historia francesa, el acaecido el 20 de junio de 1789 y que supondrá el inicio de la Revolución Francesa. Se reunieron los diputados franceses en la Sala de la Pelota, una construcción de 1686 pensada para que los miembros de la Corte se distrajeran jugando al "jeau de paume”, precedente del tenis o la pelota vasca. En esa reunión se fijó la necesidad de que Francia tuviera una Constitución y unas reglas que limitaran el poder real y dieran mayores derechos, concesiones y libertades al pueblo. Y en 1793 David, convertido ya en el pintor de la Revolución, plasma lo ocurrido años antes, cuando todos los presentes, frailes católicos y reverendos protestantes, revolucionarios, conservadores y en definitiva, la Francia entera acuerda llegar a un compromiso de tolerancia y entendimiento por el bien de la Nación, ocupando el espacio central el afamado Robespierre. Y todos, saludan a la manera hispánica, o como el no documentado diría: mediante el saludo romano.

La distribución de las águilas. 
Jaques Louis David (1811).

En 1810, David recibe el encargo del mismísimo Napoleón para que ilustre, decore y argumente la gloria imperial de Francia y su propia figura como padre de la patria y héroe incontestable. Con motivo de su Coronación Imperial, David recibe el encargo de ejecutar cuatro lienzos de tamaño descomunal que perpetúen la gloria del Emperador, pero sólo lleva a cabo dos, el propio de la Coronación y el que tienen en la imagen de arriba, “La distribución de las águilas”, ejecutado en 1811 y que pretende retomar las costumbres de las legiones romanas. Napoleón reparte la nueva bandera con el símbolo imperial a los jefes de su ejército, que tienen que realizar un juramento hacia su Emperador. Y éste, se eterniza y representa mediante el mal llamado “saludo romano”, es decir, nuestro hispánico gesto.

CONTINUARÁ...

3 comentarios:

Santi dijo...

como rancio, no te extrañes pues que cuando te vea use el saludo hispánico.
como la genética y la cultura son muy malas, ¿podría ser una reminiscencia el saludo actual pero moviendo la mano?

mañana los usaré con los malnacidos que no contemplan servicios mínimos en el tren...menos mal que hay alternativa personal.
podria ser mañana el dia de una entrada al derecho de huelga, antecedentes, y de cómo se regula en otros paises centro y norteuropeos. a modo de ejemplo...

Unknown dijo...

No sabes escribir santi

águilaimperial dijo...

Santi, no sabes escribir. Estupendo trabajo; enhorabuena David