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jueves, 22 de noviembre de 2012

Adán y Eva


Cuando uno relee el mito de Isis y Osiris no puede más que sorprenderse de esas coincidencias que los ateos sin duda esgrimirían para atacar la fe del católico. Isis y Horus tejen una historia mitológica que recuerda inevitablemente a Cristo y a María. De hecho, Hispania conoció nada menos que nueve templos consagrados a Isis, siendo los más fecundos y prodigados los de Igabrum (Cabra), Baelo Claudia (en la actual Cádiz), o Acci (Guadix). Quizás esto explique la enorme devoción por la Virgen del sur de España, devoción en resumidas cuentas a la figura femenina que desde las culturas tartesias fueron las más importantes. Pero lo que explica es que desde el arte, podemos ver cómo credos distintos y remotos influyen en los nuevos, al tiempo que la iconografía de la Maternidad Divina del cristianismo, se basa en la de Isis y Horus, como comprobamos en la imagen superior, Isis lactans (Isis amamantando a Harpócrates, Horus). De hecho, el historiador Will durant dijo que “los primeros católicos a veces rendían honores, a las estatuas de Isis amamantando al niño Horus, viendo en ello un rito antiguo y noble acerca de como por medio de la mujer (es decir, el principio femenino), se crearon todas las cosas, que finalmente se convirtió en la Madre de Dios”. En la foto, esta Isis Lactans pertenece a la colección de los Museos Vaticanos, exhibida hoy en el Museo Pío-Clementino.

La caída de los titanesCornelis van Haarlem (1588).

Es así como entendemos también hoy día a Epimeteo y a Pandora, es decir, a Adán y a Eva. Según la mitología, Epimeteo salió mal parado del reparto de cualidades en comparación con su hermano Prometeo; de hecho, Epimeteo es considerado como tonto. Los dos hermanos se encargaban de repartir cualidades a los animales y seres de la creación y a Epimeteo le tocó otorgarle a los humanos algún rasgo identificativo, pero ya había repartido todos y no supo con qué dotarlos. Y estuvo al quite Prometeo, que según la mitología nos dio el manejo de las artes y el fuego.  

Eva Prima Pandora. Jean Cousin el Viejo (1550).

Nuestro hombre se casó con Pandora, la primera mujer, hecha por orden de Zeus y con el objetivo de introducir males en la vida de los hombres. Nació de una imagen de arcilla modelada por Hefesto (Vulcano) a la que le concedió la diosa Afrodita la belleza y la sensualidad y la diosa Atenea el dominio de las artes domésticas. Y fue entonces que Hermes, por encargo de Zeus, la cargo de un espíritu de mentiras y con capacidad para la seducción. El resultado de todo ello era configurar un "bello mal", un don para que los hombres se alegraran de recibirlo, sin saber que estaban aceptando en realidad un sinnúmero de desgracias. 

Epimeteo y Pandora se casaron. El regalo de bodas que el padre de los dioses les dio fue una caja. Prometeo había advertido a su hermano Epimeteo que no se fiara de Zeus y no aceptara ningún regalo, pero sin embargo, el reciente matrimonio se quedó con la caja que abriría Pandora, clara similitud con la manzana del Génesis. Los antiguos griegos decían (es el caso de “Trabajos y Días, escrito por Hesíodo hacia el año 700 antes de Cristo) que los hombres habían vivido hasta entonces libres de fatigas y enfermedades hasta que Pandora abrió un ánfora que contenía todos los males... En el caso del Antiguo Testamento, por culpa de Eva perdimos el Paraíso.

Deucalión y Pirra. Pedro Pablo Rubens (1636).

Luego, sabemos que del matrimonio entre Pandora y Epimeteo nació Pirra, que se casó con Deucalión y son considerados los padres de todos los humanos. De hecho, sobrevivieron al castigo de Zeus, que quiso acabar con todas las personas mediante un enorme diluvio del que se salvaron Pirra y Deucalión construyendo una gran arca en la que además, introdujeron todo tipo de animales. 

Deucalión y Pirra. Baltasar de Clastiglione (1655).

Bien... Isis tiene parecidos con la Virgen. Epimeteo y Pandora, no me negarán, que son Adán y Eva. Y desde luego, el mito de Noé y del diluvio universal es tan antiguo como el de Pirra y Deucalión. Luego, ¿me quieren decir ustedes que hacemos los católicos leyendo un Antiguo Testamento basado en una fe de cuento que además no tiene nada que ver con el cristianismo? 

Epimeteo y Pandora. El Greco (1610).

Para terminar, les dejo con una escultura nada menos que de El Greco. Del genial pintor manierista nacido en Creta pero que puso todo su arte en España, se conserva, escultóricamente hablando, muy poco. Afortunadamente es el caso de este conjunto de 43 centímetros de altura en madera policromada que custodia el Museo del Prado. No, no son Adán y Eva. Son los abuelos de la humanidad, Epimeteo y Pandora. Eso nos pasa por leer literatura fantástica... O mitología, llamen a cada cosa lo que quieran.

2 comentarios:

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Si

Anónimo dijo...

Lo prometido es deuda... ahí va el comentario "perdido".

La mitología antigua es rica en contenidos. Pero Egipto y Grecia, a su vez, enriquecen mitologías previas: el Dios alfarero que crea al hombre no es aporte original del judaísmo, al igual que el diluvio universal.
Pero esa comunicación divina del Creador con su creatura, trasnmitida oralmente y tras un proceso de asimilación y condicionantes históricos es puesto por escrito dando lugar al Antiguo Testamento. Fíjate como son las cosas que, por dar argumentos a un ateo, valdría el hecho de decir, ¿cómo puede haber dos creaciones distintas en un mismo libro sagrado si la creación es única?
En este sentido, siento decirte, que hay un déficit de exégesis en tu entrada. Porque si se toma sin más y no se entra a un análisis profundo (por ejemplo, y de memoria, el versículo de hagamos al hombre a imagen nuestra, y el y vio Dios que era muy bueno) caes en lo que afirmas: ¿qué hacemos los católicos leyendo el Antiguo Testamento? Pues básicamente lo leemos porque son textos inspirados por Dios, como el resto de la Biblia, que deben leerse a la luz de la revelación definitiva en Cristo.
Siguiendo tu criterio, ¿qué hacemos los católicos leyendo el Apocalipsis? ¿O algo que no sean los Evangelios? ¿Tienen valor los escritos paulinos? ¿Y la denostada por Lutero Carta de Santiago?
Es muy largo de contar para una entrada de un blog, y más para un comentario a la misma... pero creo que has aportado un poso cultural muy bueno, recordar mitología clásica, pero en la analogía con el judeocristianismo hay errores de bulto si bien es innegable que la iconografía mitológica tenga su influencia sobre la iconografía cristiana, como la cristiana ha influido en otras expresiones plásticas no religiosas. En ésto seguro que tienes miles de ejemplos...

Y esta crítica hecha desde el que está convencido que con "los hermanos mayores en la fe" no se va ni a la vuelta de la esquina (en temas religiosos).

santi