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viernes, 26 de octubre de 2012

Las mentiras catalanas


Carta de un catalán:
QUIERO SER SOLIDARIO
                                                         
Tengo nacionalidad española vivo en Cataluña y quiero ser solidario con el resto  de los españoles. No quiero ser diferente, pero si quiero ser y tener las mismas condiciones de vida que todos ellos, por eso: 
                                                                          
QUIERO Que mi IPC (último) del 4,1 sea el de la media de toda España, o sea el 3,8 (cada año es superior y me aleja del resto de los españoles). 


QUIERO Que una vivienda en Barcelona, valga lo mismo que otra en cualquier
punto de Extremadura. Con el costo de una en Barcelona me permitiría comprar tres, vivir en una y alquilar dos y así conseguiría incrementar mis ingresos. 



QUIERO Que el agua que en una urbanización próxima a Valencia cuesta 0,2 euros, valga igual que la que yo pago: 18 Euros. 



QUIERO Que el billete ordinario del bus de Zaragoza con un coste de 0,75 Euros, sea lo que me cuesta a mí que ahora pago 1,15 Euros en Barcelona. 



QUIERO Que el impuesto de Transmisiones Patrimoniales del País Vasco, que ahora está exento, sea igual para mis hijos cuando hereden (si es que lo logran), porque en Cataluña tiene una escala semejante a la del I.R.P.F. 



QUIERO Que la ITV que en Melilla cuesta 19 euros, sea igual a la que yo pago aquí, en concreto 44,65 Euros.


QUIERO Que de las seis salidas que tiene por ejemplo la ciudad de Madrid sean de pago al menos cinco, como ocurre en Barcelona y no gratuitas como ahora. 


QUIERO Que cuando mis hijos empiecen el curso tengan los libros de texto gratis y un ordenador para cada dos niños como en Extremadura y no gastarme entre 200 y 300 euros en libros y un ordenador para casi cada dos clases como ahora. 



QUIERO Que la red de autopistas que atraviesa Andalucía sea totalmente de pago y carísima como la que cubre Cataluña, y no gratuita como ahora a pesar de que la densidad de tráfico es una 20ª parte de la de las autopistas catalanas. 



QUIERO En definitiva, ser igual. Los pensionistas catalanes tienen unos ingresos idénticos a los de otro que viva en cualquier parte de España. 



Por eso, cuando yo sea igual que todos los españoles, con todo lo que me sobre, gustosamente ¡SERÉ SOLIDARIO!



RESPUESTA QUE DICHO CATALÁN RECIBE  DE UN CHICO DE SANTANDER:                                              

Supongo que esto lo mandas como un chiste, porque:

1: El IPC en Cataluña, como bien sabes, lo marcan las empresas e instituciones que operan en Cataluña. ¡Quéjate a los políticos y empresarios catalanes!


2: El precio de la vivienda viene marcado, a parte de la lógica de la 'oferta y demanda', por el precio del suelo,   sobre el que puede actuar el ayuntamiento y el consejero de turno. ¡Reclama a tu alcalde y a tu presidente!

3: El precio del agua y del autobús, (que por cierto, en Santander vale 1,30 euros),  lo pone el ayuntamiento. ¡Reclama a tu alcalde!


4: El impuesto de transmisiones patrimoniales es una competencia transferida a las comunidades autónomas desde hace dos años y medio. En Cantabria tampoco lo tenemos. ¡Reclama a tu Presidente!


5: Gracias a vuestras famosas autopistas de pago (que tenéis desde los años 60, construidas con dinero de todos los españoles y cuando nadie tenía autopistas) y a otros privilegios "históricos", estáis donde estáis. ¡Por cierto!, creo que algún familiar de Pujol chupa algo de los peajes ¿no?; (quizá no te hayas enterado de esos juicios en que han condenado a los familiares de Pujol. Como estás mirando sólo lo que pasa fuera, ni te habrás podido o querido enterar.



6: Evidentemente el pensionista catalán, al igual que el resto,cobrará en función de lo que haya cotizado, me parece lógico. ¿A ti no?


7: Cuando pago impuestos no me siento solidario, sino que hago lo que tengo que hacer.  Solidario me siento cuando he donado sangre, cuando he colaborado con Cruz Roja en  los centros de emigrantes, o cuando he estado de cooperante dos veranos en Malí con  Manos Unidas.


8: Por cierto, me siento "gilipollas" cuando pago a los traductores de catalán en la UE y para colmo en nuestro propia SENADO, a las embajadas catalanas, a la televisión catalana, o cuando me entero que el 60% de la deuda de la sanidad pública de toda España está provocada por la sanidad catalana. ¡VIVA LA SOLIDARIDAD CATALANA!


Y colorín colorado, este embuste de los nacionalistas catalanes, se ha acabado....

3 comentarios:

Pep gc dijo...

¿Con qué dinero tendrá que financiar estos servicios tanto el alcalde como el presidente?

¿Dejan a nuestros dirigentes sin dinero y luego los culpan de corrompidos y malos gestores?

¿Es que no hay NADA de corrupción en el resto de la península?

Son todo argumentos muy parciales tanto de un lado como del otro. Lo que me parece muy claro es que hay una gran ANIMADVERSIÓN de España hacia Cataluña y que los dirigentes españoles la alimentan y ¿así pretenden que queramos seguir formando parte de España?

Como decía la ANC en el final del manifiesto de la manifestación del 11 de septiembre:

¡ESCUCHA, ESPAÑA!: Aún no has entendido que el pactismo, la racionalidad y la buena fe que debían fundar nuestras relaciones no son síntoma de debilidad, sino de madurez política e intelectual; de la misma manera, la dominación, el abuso constante y la animadversión irracional no son síntoma de poder, sino...

Yo pregunto ¿de qué es señal o síntoma la animadversión de España hacia Cataluña?

Si le tienes animadversión a alguien, pero sigues obligándolo a relacionarse contigo según las normas que NO pactas con él sino que impones según antiguos derechos de conquista. ¿Qué relación es? ¿democrática? Quien crea que mantener a Cataluña unida a España contra su voluntad forma parte del estado de derecho tiene una flaqueza moral en toda regla.

J. Carlos Medina dijo...

Sr. Pep gc: Puedo llegar a entender que un partido nacionalista como CIU, otrora no nacionalista, manipule a la ciudadanía con tal de convertir España en un reino de taifas. Al fin y al cabo un partido político lleva intrínseco el hecho de querer acaparar toda la cuota de poder que pueda. Pero mucho me temo que usted, o pertenece a uno de esos partidos o ha caído en las redes engañosas de su ideología.
En primer lugar porque por más que se empeñen, algunos ciudadanos de la Generalitat catalana, los españoles no tenemos animadversión hacia otros españoles como son los catalanes, ni siquiera hacia los que legítimamente buscan la independencia. Como andaluz, mas animadversión debería sentir yo cada vez que nos menosprecian por tantas y tantas cosas desde Cataluña, desde Madrid, desde el País Vasco, etc. Lo que ocurre es que el discurso victimista les viene muy bien a un sector de la sociedad catalana. Discurso que empieza a ser cansino y molesto. No le falta ni un ápice de razón al autor de la entrada de este blog porque más allá de datos y aspectos técnicos que desconozco existe una gran verdad absoluta e irrefutable y es que curiosamente los políticos nacionalistas catalanes se apuntan el tanto cuando la economía va bien pero le echan la culpa a “los españoles” cuando les va mal. Que digo yo, que un poquito de autocrítica no vendría mal.
Por último, usted dice…”Si le tienes animadversión a alguien, pero sigues obligándolo a relacionarse contigo según las normas que NO pactas con él sino que impones según antiguos derechos de conquista.”. Discúlpeme si le digo, y perdóneme la expresión, es usted una persona falaz como tantas y tantas que acaban creyéndose sus propias mentiras. ¿Obligado a relacionarse? Les recuerdo que los catalanes han votado una constitución española y estatutos de autonomía en la que por mayoría dan por buena la actual configuración del estado español así que no me hable usted de derechos de conquista porque tendré que esgrimir más de un artículo de este blog en el que se desmiente absoluta, rotunda y verazmente la sarta de mentiras de la historia de Cataluña. Que por mentir lo hacen hasta con la bandera catalana. Que como sigamos haciendo uso de siglos pasados igual deberíamos entregar España a los musulmanes, que ochocientos años de invasión dan para pedir mucho.
Hágase un favor, escuche menos a los políticos y más a los ciudadanos, verá como la inmensa mayoría, tanto en Cataluña como en el resto de España las preocupaciones son otras y en este blog también. Le sorprendería comprobar la buena opinión que se tiene de los catalanes, no así de sus políticos… como del resto de los políticos.
Esta espiral nacionalista no es más que un adocenamiento muy bien estructurado por parte de un sector político de la sociedad catalana. No caiga en sus redes que al fin y al cabo, todos, absolutamente todos los políticos dicen lo que les convienen a ellos y no a los ciudadanos.

Pep gc dijo...

Sr. Medina,

Si hablamos de manipulación hay una que arrassa con las demás, la amenaza de violencia que Cataluña jamás ha cernido sobre España y que España cierne todavía ahora sobre Cataluña. Vea usted las declaraciones de algunos militares.

Cuanto se votó la constitución una amenaza se cercía sobre Cataluña, la de los tanques, sí, las armas.
Desde el 11 de septiembre de este año unos cazas del ejército han estado amedrentando a la población de la Cataluña central con vuelos rasantes. Puede consultarlo en la web, sobre el Berguedà, Solsonès y Cerdanya.

Creemos que esta vez 2013 o 2014, cuando nos independicemos no habrán tanques que lo impidan. Hace siglos que queremos un estado propio, también en los setenta y ochenta lo queríamos, pero no lo podíamos obtener pues habría habido otra guerra civil. Y la responsabilidad de los catalanes es la que es.

Una decisión bajo amenaza, muy señor mío, no es válida en ningún foro que se precie civilizado. Y si hay la duda, que la hay, razonemos porque queremos seguir juntos, ¿no? ¿Y si no hay voluntad de seguir juntos? ¿Qué hacemos con este factor? ¿Desconocerlo?