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lunes, 15 de octubre de 2012

La diosa Venus a dieta


 El nacimiento de Venus (Sandro Botticelli, 1484)


Anna Utopia Giordano es una artista italiana que ha modificado las inmortales representaciones artísticas de Venus obligándolas a que sus cuerpos, al gusto, al canon y a la manera de la época en las que fueron representadas, vinieran a adaptarse a los parámetros, gustos y exigencias estéticas de la actualidad.

Venus de Urbino (Tiziano, 1538)


Algunos han querido ver en esta imaginativa apuesta una performance con mensaje didáctico: la delgadez, que predomina en todas y cada una de las obras que Tiziano, Botticelli, Velázquez o Bouguereau pintaron, trae a colación el delicado tema de los estándares de belleza.

Venus, Cupido, la Locura y el Tiempo (Agnolo Bronzino, 1545)


La italiana ha pasado por el bisturí del Photoshop las curvas de diez famosos cuadros de Venus y ha adaptado sus cuerpos a los cánones estéticos actuales. Con esta operación estética digital ha reducido las caderas, ha dejado los deseados vientres planos como espejos del comercio físico actual y al fin, estilizado los brazos y piernas de mujeres.

El sueño de Venus (Artemisia Gentileschi, 1627)


En la presentación del proyecto, realizado ya hace tiempo pero que ahora se ha popularizado a través de las redes sociales, la artista explica que el arte “siempre ha buscado el canon estético perfecto”, pero indica que “el modelo de belleza ha evolucionado a lo largo de la historia de la humanidad”, tal y como demuestra el contraste de sus imágenes con las obras originales.

 Venus del Espejo (Velázquez, 1649)


Pero Anna Utopia va más allá con su proyecto, puesto que hace ímprobos esfuerzos evitando realizar juicios de valor sobre la estética actual y se limita a preguntarse “qué habría pasado si el canon estético de nuestra sociedad hubiera formado parte de los grandes artistas del pasado”.

El poder de Venus (Richard Westall, 1815)


Sinceramente, es una verdadera tontería, una imaginativa apuesta que le dará fama a una artista post-conceptual, moderna, sin mucho más que darle al universo del arte, que gracias a una simpatía de este tipo, se va a ganar notoriedad durante un tiempo.

Venus jugando con dos palomas (Francesco Hayez, 1830)


Ahora bien; si Venus es el símbolo de la fertilidad por excelencia, del llamado amor voluptuoso, de la exuberancia... resta preguntarnos si muchas de nuestras actuales figuras icónicas de la feminidad del siglo XXI, son en efecto mujeres que hemos asumido como prototipo de belleza delgada (eufemísticamente esbelta y grácil, cuando a veces es enferma y desnutrida) o han impuesto a una sociedad vulgarizada y poco dada a pensar cómo ha de ser la mujer y no ha habido ningún tipo de discusión al respecto. Y así es la Venus del siglo XXI.

Venus Anadiómena (Ingres, 1840)


Y  cabe una reflexión más: ¿quién ha dicho qué canon femenino es el perfecto? ¿Una mujer? ¿Acaso la moda no es patrimonio y patronato del hombre y los principales diseñadores y modistos son hombres? Voy más allá sin ánimo de ofensa... Homosexuales; es decir, que la mujer delgada (o eufemísticamente esbelta, grácil y demás zarandajas) está vestida, diseñada, cortada y confeccionada por un homosexual, sin menoscabo de su tendencia, pero a la mujer no la viste ni la hace estéticamente, ni siquiera en el siglo XXI, la propia mujer, sino otros colectivos. ¡Si yo fuera mujer pensaría mucho al respecto!



El nacimiento de Venus (Alexandre Cabanel, 1863)


Relación de obras retocadas:

El nacimiento de Venus (Sandro Botticelli, 1484)
Venus de Urbino (Tiziano, 1538)
Venus, Cupido, la Locura y el Tiempo (Agnolo Bronzino, 1545)
El sueño de Venus (Artemisia Gentileschi, 1627)
Venus del Espejo (Velázquez, 1649)
El poder de Venus (Richard Westall, 1815)
Venus jugando con dos palomas (Francesco Hayez, 1830)
Venus Anadiómena (Ingres, 1840)
El nacimiento de Venus (Alexandre Cabanel, 1863)
El nacimiento de Venus (William Bouguereau, 1879)

El nacimiento de Venus (William Bouguereau, 1879)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Interesantísimo... ¡Muy buena entrada! Gracias por el trabajo y las reflexiones.