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miércoles, 15 de agosto de 2012

En 1459 la antigua Grecia cae en manos del poder imperial otomano. Corinto, una de las ciudades de mayor tradición cristiana, aparece en el Nuevo Testamento como protagonista de las dos cartas que San Pablo dirige a su ya dilatada comunidad religiosa, fechadas en torno al año 57 de nuestra era, lo que deja fuera de toda duda su arraigo cristiano. A ello hay que sumar la ligazón con el imperio bizantino o Romano de Oriente, lo que terminaría por definir la incuestionable religiosidad de la antigua polis griega.

Lo cierto es que la tradición marca que la Virgen de la Cabeza llegó desde Corinto, en uno de esos esfuerzos medievalistas españoles por asegurar el pasado histórico de cada villa y lugar del naciente Estado. Las fábulas y leyendas que se fueron tejiendo a raíz de la conquista cristiana no tiene parangón alguno con la mejor de las literaturas. Así las cosas, Granada debía su nombre a una hija de Noé, el patriarca bíblico del Génesis, y Motril contaba su antigüedad en 6.000 años, como deja escrito Fernando García Niño de la Puente y Guevara, en “La epidemia de peste en Motril de 1679” (publicado al siguiente año).

San Cecilio, Patrón de Granada, responde perfectamente a este intento por reforzar los vínculos del cristianismo con el origen mismo de las poblaciones; como de manera más compleja si cabe deja claro la figura del Apóstol Santiago (España bendecida nada menos que por un directo seguidor de Cristo) y tantos otros ejemplos. Así pues no es raro que en una de las ciudades más importantes de la historia del cristianismo fuese el “pretendido” origen de la Virgen de la Cabeza, ya que a fin de cuentas, lo que se quería sin más es buscar en el propio nacimiento del cristianismo el “renacimiento” del cristianismo motrileño. Y como quiera que la Imagen de la Patrona fue la primera obra sacra que llegaría a Motril y que desde el principio superaría a las coetáneas y a las que hubieran de venir en devoción, se tejió una leyenda en torno a Ella que vino a demostrar su “dilatado y altivo origen”.  Pero ojo, TODA LEYENDA SE SUSTENTA EN ALGO CIERTO Y REAL.

La fábula religiosa motrileña insiste en dos cuestiones: que la Reina de Motril viene de Corinto y que la trajeron unos marineros portugueses. Pues bien, una flamante y próspera ruta comercial entre Madeira (Portugal) y las costas griegas (Corinto), tuvo su momento de máximo esplendor entre 1485 y 1515, es decir, cronológicamente en torno a las fechas de hechura, venida y asiento devocional de la Virgen. Sabemos la inestabilidad climática que se produjo en los meses de noviembre y diciembre de 1504 en las costas del Reino de Granada y tenemos tres posibles fechas para apuntar la presencia ya real de la Virgen de la Cabeza en Motril: 1500, 1507 y 1510.

De un lado, la Virgen no corresponde a las tallas europeas encargadas por la Corona Española de los Reyes Católicos y usadas como imágenes de devoción para el campo de batalla que luego regalaban a la población conquistada. DESCARTAMOS LA OPCIÓN. Por otro lado, como la historia nos cuenta, las sucesivas revueltas moriscas y los levantamientos bélicos de los musulmanes vencidos de Motril, si por un lado hacen harto difícil que en estos primeros años hubiera Obra Católica alguna, por otro lado, explicaría la segunda tradición vinculada a la Virgen de la Cabeza, la de la Iglesia de Santiago y las desapariciones continuas de la Virgen... O dicho de otra forma, que seguro, se trataba de hábiles operaciones de los cristianos viejos que la refugiaban y luego sostenían el milagroso hecho de su repentina aparición, dejando claro la veracidad de la fe cristiana a la población musulmana vencida.

Al fin, cuando Motril en 1507 se pacifica definitivamente, se embarca dos tercios de la población morisca, para no volver más, camino de África y se repuebla gracias a las mercedes y gracias de la Reina Juana con cristianos viejos, tenemos como seguro que la Virgen ya está en Motril en estas fechas, sugiriendo por tanto los años que van de 1503 a 1507/08....

Leyendas que se sostienen en verdades, más de cinco siglos, una aplastante devoción con ligaduras históricas sorprendentes... La Virgen de la Cabeza de Motril es, con total seguridad, la pieza artística, histórica y patrimonial... la obra devocional... y el símbolo local más rico, incomparable, inigualable y altivo que ha tenido nunca Motril, su comarca y toda el área de influencia por donde durante más de 500 años lleva dejando claro el garbo y el donaire de su elegante talla y policromía.

1489: conquista cristiana de Motril.
1490: cae Motril de nuevo en manos musulmanas.
1492: definitiva conquista cristiana.
1493: primer ataque pirata a Motril y su costa.
1494: apertura como templo cristiano de la Mezquita Mayor.
1496: se confiscan las armas a los musulmanes.
1498: destinados a Motril sacerdotes y beneficiados para atender a la población.
1498: establecimiento de la línea marítima comercial Madeira-Quíos.
1499: derrumbe definitivo del castillo musulmán y revuelta mudéjar.
1500: Capitulaciones de los Reyes Católicos y primeros repobladores.
1507: ataque pirata y despoblamiento de Motril.
¡¡¡Y la REINA MADRE Y SEÑORA DE LA CABEZA, YA ESTABA EN MOTRL!!!            

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