Visitas

lunes, 6 de agosto de 2012

¿Qué pasa, tío?

Convertida en una expresión residual del lenguaje vulgar, del léxico más coloquial, cuando decimos “tío” como referencia a alguien concreto y no precisamente con tal grado de parentesco o consanguineidad, desconocemos que Parece mentira pero ese “tío” que solemos usar en nuestro lenguaje coloquial para referirnos familiarmente a otra persona ya era usado en el siglo XVI. Nos lo cuenta el lingüista y filólogo Pancracio Celdrán en su libro “Hablar con corrección: normas, dudas y curiosidades de la lengua española”. Editorial Temas de hoy. Madrid, 2006. Menciona un texto nada menos que del siglo XVI, de Juan Rufo en “Seiscientas Apotegmas” en el que se dice:

Llamaremos, si tú quieres,
por excusarnos de nombres,
tíos a todos los hombres
y tías a las mujeres.

En este mismo libro, Pancracio Celdrán viaja hasta el siglo XIX para enseñar usos informales del término “tío”, como es este caso:

Amigo mío, ya no pienso como ayer…
Para eso hay que tener cara de vaqueta, tío.

O cita un cuplé de 1918 que gozó de gran popularidad, con letra de Adolfo Sánchez Carrere y música de José Martín Vidal, muy al estilo de Amalia de Isaura o Luisita Esteso que mezclaba la copla con el recitado; lo interpretaba la famosa cupletista y cantante de variedades Aurora Mañanós Jaufrett conocida como "La Goya". Se titulaba “Paca la Peque”, y decía:

El otro día… me dijo: oye, peque, si tu quisiera tendrías ya un taller de confección; le pregunté dónde y el tío fue y me dio un pellizco en el recibimiento.

Casi 500 años usando la espresión “tío”. Desconozco si bien o mal; pero lo que está claro es que, de moderno, tiene poco.

No hay comentarios: