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lunes, 27 de agosto de 2012

Perogrullo

Hace seiscientos años que en Cantabria, la leyenda oral que se transmitía de padres a hijos la existencia de un personaje que el pueblo conocía como Pedro Grillo. En 1460 la tradición pasó a convertirse en un relato escrito por alguien que empleó el seudónimo de Evangelista y que le puso por título: “Profecía”. el protagonista, nuestro Pedro Grillo, es un charlatán que abusa de la oportunidad de hablar y que una y otra vez suelta en sus discursos incongruencias sin freno. A veces, lo que dice es de una lógica tan aplastante que parece que está intentando tomarle el pelo al interlocutor, pues bien, parte de esa novelita de 1460 que recoge toda la tradición oral del norte español queda reflejado en esta cita, que en el escrito dice el propio Pedro Grillo y que constata que cada vez que hablaba, era para decir simplezas o cosas ya conocidas por todos que no necesitan desde luego de explicación porque se caen por su propio peso:

El primer día de enero que viene, será el primer día del año [...] Este día amanecerá al alba”....

En Castilla, el personaje de fábula era Pero Grullo; era un personaje que existió realmente y que como en el Diccionario Nacional que se editó hacia 1850, era tal que así: “personaje extravagante que ha dejado una preciosa colección de sandeces, como estas: cuatro huevos son dos pares; la mano cerrada se puede llamar puño y aun de hecho se llama así; cuando no se tiene frío, es que se ha entrado en calor; al que le quitan la vida, de seguro le matan; el que gasta el último cuarto de su última peseta, regularmente se queda sin ella; casi se puede afirmar, sin temor de ser desmentido, que no ven objeto alguno los ciegos de nacimiento”.

Cuando Quevedo escribió, “Los sueños” en 1622, recopila 10 perogrulladas o frases propias de Pero Grullo (o Pedro Grillo) como las que siguen:

Muchas cosas nos dejaron
las antiguas profecías:
dijeron que en nuestros días
será lo que Dios quisiere.
Si lloviere hará lodos,
y será cosa de ver
que nadie podrá correr
sin echar atrás los codos.
Las mujeres parirán
si se empreñan y parieren,
y los hijos que nacieren
de cuyos fueren serán.

Verdades que se dan por ciertas y que han terminado originando la expresión, “perogrulladas”, para referirse a aquel que dice cosas obvias o simplemente, tonterías monumentales.

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