Visitas

lunes, 13 de agosto de 2012

Ignacio Sánchez Mejías

...“cansado de vivir y de ver mundo, reapareció para morir en las astas de un toro. No concebía otro tipo de muerte, y tuvo la que él quiso”. (*) Fue un 11 de agosto de 1934 en Manzanares, cuando se echó sobre las astas de “Granadino”, un toro pequeño, manso, astifino. Un toro que cumplió su acometido de sorprenderlo en el instante en que el torero hacía uno de los lances arriesgados y vitales de los que gustaba, en ese desprecio a la vida, o de respeto a la verdad. Fue al iniciar la faena de muleta, sentado sobre el estribo, como le gustaba al hermano de su cuñado, “Rafael el gallo”. Porque su cuñado era nada menos que Joselito, y precisamente en el velatorio de éste, protagonizó sin procurarlo la fotografía más conmovedora que ha dado y dará la tauromaquia, cuando se aguantaba la cabeza con una mano mientras con la otra, acariciaba tiernamente la cabeza yacente de un Joselito al que había visto morir porque compartió cartel con él.

El diestro fue mucho más que un torero; “...no era un artista. Tampoco un torero inteligente. Los alardes de valor eran la expresión de su tauromaquia. [...] Su figura excedió el ámbito taurino para ser uno de los grandes personajes del ámbito cultural de la España de anteguerra”. (*).

Fue el no buscado fundador de la Generación del 27, porque como mecenas de muchos de ellos, los juntó aquel día en su casa, para celebrar el III Centenario de la muerte de Góngora, y acudieron a su llamada Federico García Lorca, Gerardo Diego, Dámaso Alonso o Luis Cernuda entre otros.

Había sido actor y dramaturgo. Lo intentó como jugador de polo y corría con coches de velocidad de la época.  Fue presidente del Betis y artista en todo lo que hacía y decía. Y es curioso que muriera por “Granadino”, dos días después de su cogida cuando se le había gangrenado esa pierna asteada y que por otro “granadino”, viva eternamente. Porque la elegía más bonita que se haya escrito en español, junto a la de Jorge Manrique, salió de la cabeza de Lorca diciendo así:




(*) = DELGADO DE LA CÁMARA, Domingo: “Revisión del toreo: fuentes, caminos y estilos en el arte de torear”. Alianza Editorial, pág. 255. Madrid, 2002.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermano, el vídeo está de cojones, jjaja ya te vale, me has dejao con la miel en los labios.

Mirelha dijo...

Porqué no se puede ver el video ? Gracias.