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miércoles, 11 de julio de 2012

Luís de Góngora

Se convirtió en el que ha venido a ser considerado como el más original de todos los poetas del Siglo de Oro español, quién mejor supo romper los moldes y utilizar un lenguaje distinto, nuevo y culto como nunca antes. Como si entre la poesía de la Antigüedad y la que él practicó, no hubiera pasado ni un año, recuperó las formas propias grecolatinas y las expresó a la española. De sus obras “El Polifemo” y “Las Soledades” dicen los filólogos que pasaron a convertirse en las más imaginativas y complejas de la poesía universal, retando la inteligencia y la razón humanas.

Pasó varias temporadas en Granada y a Granada le dedicó varios versos, varios poemas, como este titulado “Al monte santo de Granada” en referencia al Sacromonte:

Este monte de cruces coronado,
Cuya siempre dichosa excelsa cumbre
Espira luz y no vomita lumbre,
Etna glorioso, Mongibel sagrado,

Trofeo es dulcemente levantado,
No ponderosa grave pesadumbre,
Para oprimir sacrílega costumbre
De bando contra el cielo conjurado.

Gigantes miden sus ocultas faldas,
Que a los cielos hicieron fuerza, aquella
Que los cielos padecen fuerza santa.

Sus miembros cubre y sus reliquias sella
La bien pasada tierra. Veneradlas
Con tiernos ojos, con devota planta.

Y al fin, cuando se cumplía el III Centenario de su muerte, en 1927 (y hace ahora 85 años), Ignacio Sánchez Mejías, un erudito metido a torero reunió lo mejor de las letras de la época en un homenaje... Y sin saberlo, muerto ya don Luís de Góngora, dio origen a la Generación del 27. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

curioso cuanto menos que en epoca del psoe usted criticara cada dia las medidas que se tomaban y en un dia de zozobra como hoy hablemos de luis de gongora, lo se, este es mi gato y me lo follo cuando quiero... pero aparte de ser facha tambien se puede ser objetivo

un antiguo seguidor

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Antiguo seguidor... que el gato es mío,sí. Que me lo follo cuando quiero, también... que desconoce usted dónde me encuentro ahora, si estas entradas (y las que restan del verano) están ya programadas y donde me encuentro no dispongo (o mejor dicho, uso una conexión de un familiar) de internet y en previsión, que uno es previsor no como el Gobierno anterior, se dejó ya desde el mes de marzo entradas preparadas sobre temas inmortales que pueden aportar algo...pues también.

Lo que no voy es a pedir perdón por no ser profeta y adivino.

No voy a pedir perdón por publicar cosas que considero interesantes, que al fin y al cabo, esta Alacena es de todos pero la fabrico yo.

Y a la postre, que ningunee a Luís de Góngora y que a raíz de su Aniversario naciera la generación del 27, ya es de pandereta.

Aunque a lo mejor, de pandereta es que yo tenga que explicarle que no estoy en mi domicilio habitual, que me presta un primo su conexión y que a sabiendas de todo esto, uno fabricó con antelación cosas que pudieran ser del interés de todos, cometiendo el error de no adivinar el futuro.

Y tal vez, de pandereta es que me salga con estas, cuando lo que ha pasado esta jornada extinta, tiene mucho de qué debatir.

Pero con lo que me quedo es con algo cierto: tiene usted los reaños justos para echar el día... Y su anonimato lo confirma.

Con Dios, y si lo pierdo de seguidor, quedaré al menos con la tranquilidad de procurar para el resto, algo de verdad, no de falacia.