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viernes, 27 de julio de 2012

Londres 2012

¿Estará realmente hoy medio mundo pendiente de los Juegos Olímpicos? ¿Por qué han pasado tan de puntillas, sin hacer ruido, sin casi noticia alguna si tenemos en cuenta otros anteriores? Y no creo que la Eurocopa de Polonia y Ucrania sean los responsables, habida cuenta que en 2008 también se celebró con los resultados que todos ya saben para España. El caso es que desde que tengo memoria (histórica, sí, pero no como la pervertida y progresista de nuestro país), no recuerdo unos Juegos Olímpicos tan tristes, tan

También un 27 de julio pero de hace 88 años se clausuraban los VIII Juegos Olímpicos de la Edad Moderna, que ese año organizó Francia con París como la gran sede de los mismos; aquel 1924, los Juegos arrancaron un 4 de mayo y concitaron a 3.092 atletas, en concreto, 2.956 hombres y 136 mujeres. Tomaron parte 44 países, dominaron cómo no los Estados Unidos con 99 medallas y se hizo famoso Peter Johann Weissmüller, que nació en la actual Rumanía (entonces parte del Imperio Austro-Húngaro) pero nacionalizado estadounidense, es decir, Johnny Weissmüller, que desde 1932 se inmortalizará como “Tarzán”. En aquellos Juegos de París, consiguió 3 medallas de oro en natación y una de bronce en Waterpolo.

Londres organiza por tercera vez unos Juegos Olímpicos, habiendo sido antes la sede oficial en los del año 1908 y 1948. Se escogió un 6 de julio de 2005, con la anécdota que sigue siendo entre curiosa y “rara” de un griego, miembro del Comité Olímpico Internacional, que se equivocó de botón al votar a París en lugar de a Madrid. Así lo dio a conocer el israelí del COI Alex Gilady, sentenciando que Londres fue elegida por un error humano puesto que de haber dado su voto a París, hubiera empatado a 32 votos con Madrid. Los cálculos dicen que en la votación de desempate los votos de Londres habrían ido a Madrid (para evitar una final contra los franceses) y, en la final Londres-Madrid, los votos de París habrían ido a esta última. Suposiciones desmentidas por el propio griego pero que nada ficticias, nos hubieran convertido hoy mismo en sede olímpica, aunque tal vez Dios se apiadó de nosotros habida cuenta de la crisis que nos empaña y que no corren tiempos para inversiones de esta dimensión.

Hoy, la ceremonia de apertura se desarrollará en el Estadio Olímpico de Londres, y su dirección artística ha sido diseñada y creada por el oscarizado Danny Boyle, el director de “Slumdog Millonaire”.  E incluso se nos ha prometido que sobre el cielo londinense, como parte del espectáculo de inauguración, surcará el famoso Concorde que lleva casi diez años retirado de la aviación.

Iba a ser el abanderado de nuestro equipo olímpico el que tal vez sea el mejor deportista español de todos los tiempos, desde luego el más laureado y el que tiene tras de sí la estela de la humildad, la sencillez, el esfuerzo y la bonhomía. La lesión de Rafa Nadal nos dice que no es cierto que  no haya  nadie mejor que él para representar a niveles deportivos, a toda una Nación. Para eso, Pau Gasol echa el resto y hace acopio de los méritos de su amigo Rafa.

Hace dos meses conocimos la vestimenta del combinado nacional que en unas horas, hará su presencia en la Ceremonia Inaugural. Diseño ruso, confección rusa y un aspecto que el argot popular/callejero ha venido a bautizar como “choni”, “poligonero” y que en definitiva, es resumen de la estulticia de quienes han impedido que a los deportistas olímpicos españoles los vista un español y los confecciones una empresa española. Porque hay que ser verdaderamente torpe para darle la espalda al producto nacional y más con la que está cayendo.

Todo tipo de suertes a los españoles, que ojalá cosechen éxitos como hasta el momento no se han logrado. Y buen día para la apertura de los Juegos, cuando cumple años una enamorada de la competición y del desarrollo del deporte rey que procuró 776 años antes de Cristo que naciera esta competición. Me refiero a la disciplina del Atletismo y al cumpleaños de mi madre. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Michas felicidades a tu sra. madre...y de las Olimpiads mejor ni hablar.

Santi