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lunes, 9 de julio de 2012

La Marquesa de Santa Cruz de Goya

En 1805 el genial Goya pintaba un retrato de la Marquesa de Santa Cruz, Joaquina Tellez-Girón, casada con el muy culto Marqués José Gabriel de Silva-Bazán y Waldstein, responsable de que Carlos IV no quemara las pinturas “obscenas” de Goya, como la “Maja desnuda”, y creador y primer director Museo del Prado.

La pintura es soberbia y ha vivido toda una suerte de avatares. Fue comprada en 1941 por Félix Valdés y en la familia estuvo hasta que esta la vendió al inglés y coleccionista de arte en 1983, Lord Winborne. El precio fue 25 millones de pesetas y a pesar de su nada desdeñable cantidad, el aristócrata británico la puso a la venta tan sólo dos años después en la prestigiosa casa de subastas Christie`s de Londres. Entonces, el Gobierno español, representado por el abogado Rodrigo Uría, denunció ante la Justicia británica la exportación ilegal de la obra y reclamó su derecho de compra, que se cifró en 6 millones de dólares (unos 800 millones de 1986), consiguiendo así que volviera a España para quedarse eternamente (así esperamos) en el Museo del Prado.

Pero, ¿cómo pasó de propiedad institucional a ser adquirida por Félix Valdés en 1941? Pues la culpa recae sobre Franco; el Jefe del Estado tenía en 1940 una entrevista con Hitler, en el marco de las negociaciones sobre la participación de España en la II Guerra Mundial. Un detalle sorprendió a los asesores del General, dándose cuenta (como pueden ver en la imagen de arriba), que la decoración de la lira que sostiene la refinada marquesa no era otra cosa que una esvástica, símbolo milenario que adoptó de la cultura pagana el cristianismo y después el nazismo.

Entonces, Franco quiso hacerle un regalo a Hitler aprovechando que una soberbia pintura de uno de los mejores artistas de todos los tiempos, había usado el símbolo que desde el empleo nazi, ha acabado siendo maldito todos. Pero algo le hizo cambiar de opinión y ya que había sacado del Museo del Prado la pintura, decidió hacer caja con ella y ganar para las arcas de España los 25 millones de 1941 que se aventuró a pagar el hacendado Valdés.

¿Se imaginan qué tipo de suerte hubiera corrido un Goya de tal valor? Porque me estoy imaginando el búnker berlinés de Hitler, los amoríos de Eva y del criminal Adolf y las bombas aliadas destruyendo a la Marquesa de Santa Cruz. ¡Qué horror!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Retrospectiva de las pinturas negras de Goya http://www.olemiarte.com/blog/noticias/las-pinturas-negras-de-goya/