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lunes, 4 de junio de 2012

Los Toldos del Corpus de Granada

Desde que los Reyes Católicos instauraran la Fiesta del Corpus como la primera y principal de la ciudad, el Ayuntamiento o Cabildo Municipal quedó al encargo de su organización, de sufragar su coste y de velar por el decoro y boato de la festividad más importante del católico a lo que hay que sumar además, si esto no fuera suficiente, que venía a convertirse en la Fiesta lúdica por excelencia de los granadinos, como dejó bien dicho la propia Reina Isabel I mediante la ya más que conocida expresión: “la fiesta ha de ser tal y tan grande la alegría y el contentamiento, que parezcáis locos”.

El Ayuntamiento asumió que era quién debía invertir por mandato directo de los Reyes Católicos, “grandes sumas de dinero” para todo lo concerniente a la Fiesta, que arrancaba el día anterior al Jueves de Corpus y acababa en la Octava, al otro jueves del Día del Señor. Así sería al punto que algún año sería difícilmente soportables por la Hacienda de la ciudad la celebración, aunque contaran con la aportación de un impuesto extraordinario que los Reyes Católicos previeron con destino al coste de las fiestas. Pero la verdad es que nuestro Corpus, ha tenido siempre una particular historia llena de vicisitudes y altibajos. 

En este año de 2012, el Ayuntamiento granadino ha decidido recortar la partida presupuestaria destinada al entoldado de las calles por las que discurre el cortejo sacramental con Dios Mismo presente en la Hostia Consagrada. he de reconocer que la medida, a pesar de los tiempos que corren, me parece lo más desafortunada  e inapropiada, más si cabe viniendo de este equipo de Gobierno. Lo cierto es que el recorte en gastos podría realizarse extraordinariamente de muchas maneras pero no afectando precisamente al adorno de la ciudad, por cuanto de atractivo turístico tiene, de condicionante histórico supone y todo ello, teniendo en cuenta que el origen y motivo de la Feria Local, no es otro que el Corpus Christi. Si tenemos en cuenta que los católicos siguen aún siendo mayoría en esta ciudad, la decisión es condenable y desafortunada.

Puestos a recortar, puestos a reducir gastos con unas arcas mermadas como las nuestras, la Caseta Municipal sería un magnífico objetivo. No tiene ningún sentido que se invierta en la feria (abocada al fracaso desde hace años) que además, tiene su razón de ser en la Procesión con el Mismo Dios en las calles. Luego, si se rechaza el adorno y decoro para con el Santísimo, ¿a santo de qué sigue siendo ésta la Feria de la ciudadanía granadina? Si se presta poca atención y cuitas al fundamento del jolgorio que desde hoy va a vivir Granada, yo propongo que cambiemos la feria de fechas, insertándola en meses donde el rigor climático propio de una ciudad que en sus temperaturas no conoce el término medio, sea más benévolo. Con todo, esperaba mucha más sensibilidad de este Gobierno Local y por supuesto, mayor ingenio para ahorrar que no a costa de una tradición centenaria y que impulsa y da sentido al conjunto de la fiesta. Si no, pinchen AQUÍ y lean la defensa que este mismo Gobierno hacía hace dos años tan solo de los característicos toldos. Por no decir, el efecto beneficioso que éstos aportan a granadinos y visitantes que transitan las calles más abarrotadas, las del centro histórico, beneficiando por ende al ya bastante castigado comercio local. ¡Una triste medida!

Pero la historia de nuestra fiesta es la historia de tiempos mejores y tiempos peores. De errores como este y de aciertos, claro. Así que hoy me he propuesto traer a colación los fallos históricos que en momentos concretos estuvieron a punto de herir de muerte a la gran fiesta católica y granadina.

El primero de los acontecimientos  luctuosos ocurre un 21 de diciembre de 1517, cuando se redacta un documento con el que el Cabildo Metropolitano explica a la reina Doña Juana y al Duque de Alba por qué no se pudo celebrar la fiesta del Corpus de ese año, al haberse negado el Capellán Mayor de la Capilla Real a ceder el pendón de Castilla y la espada del Rey Fernando. Tan solo dos décadas después de crear la Fiesta, hubo que suspenderla un año.

El 8 de septiembre de 1641 se escribe en el Libro Tercero de Provisiones del Ayuntamiento de Granada que “la ciudad no sólo gaste lo preciso y necesario para la Fiesta del Corpus, sino tres mil ducados más con aplauso y gozo de propios y extraños”. Pero las actas del Cabildo del 16 de mayo de 1645 cambian de parecer: la orden es “establecer comisarios para que recauden los 4.000 ducados que viene a costar la fiesta” o ésta habría de ser suspendida.

Un 1 de julio de 1791 el Ayuntamiento acuerda que precediendo a las Fiestas del Corpus se verifique la ceremonia llamada de la “Entrega de la Plaza” y se suprima el “Paseo de la Ciudad” o Pública de las Fiestas, al igual que las representaciones históricas con el fin de ahorrar en gastos. Como ven, los <<recortes>> han existido siempre.

El 31 de mayo de 1836 sí que se tomó en serio nuestra Jerarquía Municipal la procesión del Corpus, consiguiendo que se fallara a su favor sobre la autoridad y preeminencia en la presidencia del cortejo sacramental, sobre la autoridades de la Chancillería y la Diputación.

Pero el 24 de abril de 1837 se asesta un golpe a la tradición y al cuidado que moral y legalmente le correspondía al Municipio, de forma que ese día se llega al acuerdo entre el Ayuntamiento y el Cabildo de la Catedral para que el Corpus salga por la tarde con el objeto de ahorrarse los 6.000 reales de los toldos. He aquí la primera vez que son retirados de la procesión.

El 6 de mayo de 1839, los comerciantes granadinos elevan al Ayuntamiento la solicitud de que restablezca las Fiestas del Corpus como incentivo para sus negocios y para la vida social de la ciudad, además de recuperar la tradición. Durante los años que fueron de 1810 a 1839, no hubo feria en la ciudad. La invasión francesa primero y al cabo de los muchos años, la indolencia del Ayuntamiento liberal hizo el resto. Nadie se preocupó desde la Jerarquía Municipal de recuperar la feria histórica hasta que se verificó ese mes de junio de 1839, en virtud del acuerdo del 10 de mayo anterior y a instancias de la sociedad granadina, no de las Autoridades. Prueba irrefutable que la clase política de este país siempre ha ido por detrás de la ciudadanía.

El siglo XX es de sobra conocido por la inmensa mayoría. Los toldos del Corpus, recuperados durante el mandato del actual alcalde, brillaron por su ausencia. Feliz nos la prometíamos hace unos años cuando el equipo de Torres Hurtado tuvo a bien devolver el esplendor de la fiesta que nunca tuvo que haberse perdido. Así que para cerrar el capítulo de los desmanes hacia el Corpus de Granada, habrá que apuntar la fecha del 7 de junio de 2012, cuando la ciudad, de nuevo, por la crisis o por la falta de creatividad de sus munícipes, volvió a perder los históricos y demandados toldos que han de estar para cuando el Mismo Dios salga por las calles... SUS CALLES DE GRANADA.

Fotografías del Blog “El Último Reino” "Ay mi Granada", “Granadas en Granada” y Diario Ideal.

1 comentario:

Santi dijo...

Que el PP sea descalificado como el "partido pogre de derechas" cada día que pasa se convierte en una realidad. Porque el humanismo cristiano que recoge en sus estatutos en ocasiones, numerosas, abandona lo cristiano y, en las menos, hasta lo humano (y al aborto y su no derogación me remito). Vive, como determinadas órdenes religiosas en una esquizofrenía del sý y el no a la vez.

Pero quedémonos tranquilos. Los ediles Sr. Montero y Sr. Egea participarán de la vida cofrade, serán agasajados en nuestras corporaciones sin mayor problema. A los montajes vendrá el Sr. Alcalde y los oficiales, incluidos los de las Hermandades Sacramentales, "doblarán la raspa". Incluso irán a pedirles la medalla de la ciudad para cualquier próximo evento (coronación, extraordinaria o lo que venga).

Coincido contigo: se han defendido los toldos no sólo por engalanamiento sino por beneficio turístico y, ahora mismo, cuando más lubricante hace falta al motor económico de la ciudad se suprimen. De vergüenza... más, como dices, con una caseta donde se podría ahorrar mucho, ojo, y no hablo de no montarla... pero quizás de otra forma.

Saludos.

PS: Y que conste que la cita a los dos ediles es por personalizar dos cofrades del equipo de gobierno que deberían haber hecho algo más. Pero la responsabilidad es a todos.