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miércoles, 13 de junio de 2012

Himno Nacional

Cuántas veces no habremos tenido la oportunidad de escuchar a unos pocos de indocumentados haciendo referencia al deber patriótico de contar con una letra para nuestro himno nacional, en tanto se les olvida los versos del poeta, convertidos ya en una sentencia firme sobre por qué no hay que tocar a veces las cosas que funcionan: “así es la rosa... no la toquéis”.

Porque nos puede pasar como a Inglaterra, cuyo himno proviene de una fístula anal; o a Estados Unidos, que tienen su famoso himno, heredado de una cantina. Y no se echen las manos a la cabeza y si existe algún lector de esta Alacena que provenga de alguno de estos dos países, tenga en cuenta que no procuro menoscabar sus símbolos patrios, sino redactar la realidad de la historia.

En el caso de Inglaterra, su himno se debe al desgraciado ano del Rey Sol. En 1686, estando en el trono de los franceses Luís XIV, una fístula traía de cabeza al monarca absolutista, de suerte que cuando fue operado, el director musical de la familia real, compositor de cámara y Superintendente de la Música de Su Majestad, .Jean Baptiste Lully (1632-1687), realizó una obra para festejar la feliz operación que el Rey Sol había sufrido, aliviándose al fin los reales esfínteres de la infección anormal. Y nació ese 1686, el “Gran Dios Salve al Rey”. Desde ese año y hasta el derrocamiento de la monarquía en 1789, fue el Himno Nacional Francés.

28 años después visitaba París el genial compositor Georg Friedrich Händel (1685-1759), que de origen alemán, se establece en Inglaterra para convertirse en el protegido del Rey Británico Jorge I, para el que trabajaría operísticamente asociado al prestigioso Covent Garden. El caso es que cuando en aquel 1714, días antes de su llegada a Londres, estando en París escuchó el “Gran Dieu sauve le Roi” que ya era el Himno de los franceses gracias al infectado recto del Rey Sol, hizo sobre esa composición algunos arreglos (nimios) y se la presentó a Jorge I como original suya... y ni para el nombre hizo uso de una contundente creatividad, llamando al himno “God Save the King” o, como ya intuyen, Dios salve al Rey.

En Estados Unidos existía una Sociedad de poetas y músicos dedicada, a finales del siglo XVIII a promover el gusto por los placeres terrenales, entre los que no faltaba el consumo de alcohol y la música tabernera. La Sociedad Anacreóntica en honor del poeta griego Anacreonte (571-485 antes de Cristo) gozaba del dudoso y poco respetable honor de relacionarse, más que con las bellas artes, con el gusto por los bares y cantinas y los cantos al dios Baco. Poseían un himno propio al que se le añadió a partir de 1821 el poema de un militar patriota, Francis Scott Key que se titulaba "Defence of Fort McHenry" ("La defensa del Fuerte McHenry"). El poema, en conjunción con la Canción Anacreóntica, fue adoptado en el Congreso Estadounidense en el año 1931 como el himno oficial norteamericano, y utilizando los primeros versos del poema, llamarlo así: "The Star Spangled Banner", es decir, "La Bandera Tachonada de Estrellas".

De una bacanal o borrachera, y de un culo infectado, nacieron los Himnos de los todopoderosos norteamericanos y británicos... Nada que añadir. O sí.... prefiero himno sin letra que himno de culo o de borracho. Y tomen nota los llanitos, los de Gibraltar, porque el día que en España vuelva a ver políticos con un par, se acaba el chollo. 

1 comentario:

Santi dijo...

No hay güevos en la clase política para nada... no insistas.

El himno de España tiene letra, de Pemán. Lo que pasa es que hay mucho ofuscado que se le atragantó l ahoz y el martillo hace tiempo... eso sí, la letra describe un pasado glorioso y que puede inspirar para salir del agujero en que estamos.