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miércoles, 11 de abril de 2012

Semana Santa en Granada 2012: Costaleros.

El más evidente de los progresos dentro de las disciplinas que conforman la manifestación de religiosidad popular que convenimos en llamar "Semana Santa según Granada" ha sido a mi entender, en este 2012, la costalería. Con el riesgo siempre latente de perder el sentido religioso de hacer una estación de penitencia bajo el paso como costalero, lo que no podemos negar es que la cuestionada "afición" en alza y crecimiento que vive nuestra ciudad es responsable, bendita responsable, de la calidad que este año se ha podido vislumbrar.

Que nadie se lleve a engaños: queda mucho por recorrer. Y habrá, y más en este universo de la costalería, quienes me apunten que falta un trecho vasto y amplio por andar en comparación con otras ciudades. Yo por el contrario veo los vasos medio llenos y echo atrás la vista para mirar cómo 2012 ha sido mejor en el comportamiento estético de nuestras cuadrillas, como el de 2011 lo fue sobre el que le antecedía y así, sucesivamente, hasta la noche de los tiempos.



Los pasos hoy saben ya por y para qué han de realizar según qué cambios, según qué maneras de andar y según qué formas de levantar. Hemos conseguido definir iconografías, caracteres de hermandades, jornadas y hasta lugares, para andar de una u otra forma o recoger los pasos en relación a todo esto. Se mima la "arriá", como se hizo en su día con la "levantá" y hemos depurado "andares" para cada corte distinto de Hermandad, para cada "Misterio" que sobre el canasto evangeliza nuestras calles o dependiendo de la estética del palio que procesione. 


Que vamos a más es tan incuestionable como que tenemos dos velocidades costaleras. Aquellas cuadrillas con empeños evidentes en usos y abusos descartados hace tiempo, y las que persisten en definir una manera elegante, coherente y plausible de portar las bendecidas Imágenes. Y entre los progresos, a nadie se le escapa que algún cambio de martillo ha sentado extraordinariamente bien; pero aunque algunos amantes irredentos de la trabajadera a hombros no quiera asumirlo, el cambio a mejor ha venido de la mano del costal, garante de una estética aplastante en relación a la "tradicional" forma de portar pasos en esta ciudad. Tradición, ojo, que a falta de una confirmación en firme, pudiera cuestionarse por ser tan foránea como el costal sólo que llegara antes a Granada y la hemos acuñado como propia.



En la Hermandad del Cautivo ha sido vehemente el cambio. A mejor, que duda cabe. Pueden estar orgullosos los costaleros del Señor y del Palio de la Encarnación del estreno de su trabajo en la cerviz. No podemos olvidar que los palios pueden engañar y mentir como convertirse en verdaderos "chivatos", en peligrosos "acusicas" del trabajo costalero. Precisamente en estos, si la priostía no consigue dominar al completo techo de palio, caídas, varales y otros, ya pudiera ir debajo una partida de ángeles celestiales al mando de Cristo, que aquello no funcionará. Es una pena que grandes de nuestro trabajo costalero, como Alberto Ortega, o ahora Miguel Roldán y Franjo Ruíz, no hayan conseguido gobernar el palio de la Virgen de la Merced. Estoy convencido que unos ajustes desde la priostía nos devolverán intacto el son comedido que merece la Hermandad, la Dolorosa y por supuesto, el fabuloso ambiente recreado por el repertorio musical que interpreta la Sinfónica de Ogíjares. 


Me he quedado gratamente sorprendido con el palio de las Penas. Hacía años que habíamos gestado el calificativo de extraordinario para el palio de los Dolores en tanto que seguía siendo portado a hombros. Después de 2012, el honor de la distinción entre los palios que siguen caminando portados por la trabajadera longitudinal le corresponde al de San Matías.

Nos hemos quedado sin 26 de los 56 pasos de nuestra Semana Santa. A casi el 50 % un juicio justo no se puede realizar. Es una pena que el año pasado, también castigada por la lluvia, la Hermandad de Salesianos no nos pudiera enseñar algo más de lo mucho que prometía el trabajo de Rafael Fandila y los suyos en el palio de la Virgen de la Salud. Teníamos ganas de reencontrarnos con el palio salesiano y comprobar que la salida del año pasado era en efecto tan buena, tan muy buena como vimos. Al igual que lo poco que hemos podido disfrutar del palio de la Luz, me dejó con un extraordinario sabor de boca. Siempre han sido sus costaleros adalides en el Zaidín de cómo llevar un palio, y en la Avenida de Dílar lo volvieron a afirmar.

No salgo de la Hermandad: ¡atención a la cuadrilla femenina! Es difícil que Granada gobierne un Paso de Misterio y más de una considerable envergadura. Insisto en que ahora mismo, el Misterio mejor fijado es el de la Santa Cena. Y después, el del Señor del Trabajo. Sin lugar a dudas. Más que interesante el comportamiento costalero de las hermanas de la Luz este Lunes Santo en la frustrada Estación de Penitencia que no deja más que adivinar que pueden ir en aumento en cuanto a estética costalera.

De nuevo palios; el de Misericordia exquisito. El de Triunfo, con algunas chicotás a la altura de ese otro palio de malla de plata de la ciudad de la Giralda. Ojalá que Santa María de la Alhambra se contagie pronto del modismo a costal, porque tiene capataz sobrado delante en la figura de Pepe Carvajal Linares; por cierto que las palabras del maestro Carvajal, cuando regresaba a la flamante Parroquia de la Encarnación, me reconciliaron después de tanta lluvia con el amor a esta devoción. Y una lanza a favor del palio de Maravillas. Sólo los que procesionamos en palios tan complicados como éste de cajón sabemos lo difícil que es gobernar bambalinas rectas o con cresterías que vencen a los costeros.

Y Victoria. Haciendo el símil literario, la crónica anunciada (repetida durante décadas) del buen gusto; y al fin, Rosario. Merece mucho la pena resaltar de qué manera anduvo la de Santo Domingo, como el año pasado nos embelesó. A tener muy en cuenta; como la manifiesta mejoría del Señor de las Tres Caídas, que el año pasado no tuvo su mejor puesta en escena desde la perspectiva costalera y que firmaba este 2012 su regreso a la senda de lo ortodoxo.

Sí, queda mucho camino por recorrer; y muchos pasos por decir y citar pero el agua nos los secuestró. Ahí se nos va Gran Poder y Esperanza. Ahí el Misterio del Huerto. Ahí la veteranía de los del Señor del Perdón. Población numerosa en muchas hermandades, debajo de los pasos. Escasez preocupante en otras, casi siempre de corte fúnebre o (e y) trabajo a hombros. Mucha salud y a mi juicio, lo más sobresaliente de esta esquilmada Semana Santa que se nos acaba de ir.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Para mi los mejores pasos andando este año, Jesus Despojado, y el Cristo de la Expiración.
En cuanto a palios, se lo dejo a los entendidos, pero puedo asegurar que el que no me gustó fue la Merced.
Francis.

Beltrán dijo...

Para mi los mejores misterios andandon este año han sido Despojado, Sentencia y Expiración... con diferencia abismal del resto. Con respecto a palios... quizá me quedaría con determinadas calles de Rosario y Mayor Dolor, pero decir que el palio de la Merced iba bien es querer hacer comulgar con ruedas de molino... y que conste que lo digo yo que iba en en zanco derecho de la trasera de ese palio...que por cierto este año no iba con orquídeas.

David...decir que los pasos mejor fijados (debo entender que te refieres a fijados en los costeros por lo tanto no andan hacia los lados) son la Cena Y Trabajo....ufff eso me parece que no es que sea una opinión errónea es que directamente no es así... y menos en lo que se ha podido ver este año...la Cena precisamente fijado fijado el paso como que no.. y el trabajo botando la trasera constantemente pues tampoco...

Javier Beltrán...

Manuel dijo...

Este artículo es enserio o es una broma de mal gusto david?

Anónimo dijo...

Pemíteme que no le de la razón en muchas de las cosas que ha dicho en su artículo el cual, en ciertos momentos parecía que lo escribía con ironía.

Me quedo con el paso palio de las Penas, cuando, de regreso a su templo, y sonando la marcha “madrugá”, esos costaleros, en un alarde de saber hacerlo bien, de maestría costalera, de gusto por el andar… le dieron “pasitos pa´tras”. Si señor olé por ellos!!!!!

Qué diga usted que las cuadrillas de la Hdad. del Trabajo le han gustado… EL palio, si que es verdad que de arriba se movía de escándalo (trabajo de la priostía, como bien has dicho), pero si te fijas en la mesa, eso no había por donde cogerlo. El misterio, pues bueno, costeros NADA fijados (hacía la bicha un poquito), los botes eran tremendos, y las voces de las niñas, mejor no hablar de ellas.

La cuadrilla de la Victoria, perfecta, como siempre, pero el misterio, desde que tienen este paso, no han conseguido dominarlo en nada.

Para mi los mejores pasos han sido: despojado, sobre todo con la cuadrilla de enanos (a excepción de las levantás, que no me han “llamado” lo suficiente), la cuadrilla de Expiración y Mayor Dolor, que se ha notado la vuelta de los Cuerva. También me gustó la cuadrilla del Triunfo, aunque en ciertos momentos la cosa se les fastidiara un poco…