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viernes, 20 de abril de 2012

El Arco de las Monjas

Foto sacada del blog albertogranados.wordpress.com

Es un acueducto que debió existir desde al menos el siglo XIV y cuya misión era llevar las aguas desde el Aljibe del Rey, el más grande y antiguo de la ciudad, al palacio de Dar-al-Horra, la que se convirtiera en residencia regia durante los años de intrigas y luchas intestinas que precipitaron el final del Reino de Granada. Además, se trata del único testimonio visible, al aire libre, de la afamada Acequia de Aynadamar, encargada de llenar y suministrar el líquido elemento nada menos que a 27 aljibes granadinos y que fue mandada hacer por el primer rey granadino, a punto de cumplir nada menos que 1.000 años.

Pero el arco de las monjas ha pasado a la historia de esta ciudad por lo sucedido en 1713 en él. De su estructura amanecieron ahorcados 9 próceres de la ciudad, entre ellos el vizconde de Cardona Beltrán García. Los 9 aristócratas granadinos apoyaban entonces a la casa de Austria en contra de la de Borbón, en el trascurso de esa guerra intestina española por la sucesión al trono. Durante años, la vía fue conocida como el Arco de los Ahorcados y no son pocos los que llegaron a atestiguar que por las noches, los quejidos de las almas de los ajusticiados se oyen aún, clamando por la causa austríaca.

¡Lo que le faltaba al Rey!

3 comentarios:

Santi dijo...

es que los borbones, son muchos borbones... y cuando les han dado el palo en otros lares y aquí los tenemos recogidos...

Salva dijo...

No me cuadra que siendo próceres, seguramente con cierta hidalguía, murieran ahoracados. Según los cánones, su muerte se hubiera tenido que llevar a cabo por decapitación. ¿Existe constancia histórica de este hecho y se sabe quienes fueron? ¿O es mera leyenda?

ángel critz dijo...

Ese hecho no existió. La conjura austracista de Granada se produjo en mayo de 1705. Plaza Nueva fue el escenario en el que murieron seis vecinos en la horca, el 19 de junio. Cinco de sus cabezas fueron colocadas en las puertas de la ciudad. Y una cerca del arco de las Monjas, frente a la casa donde conspiraban.