Visitas

sábado, 11 de febrero de 2012

Victoria Pírrica

Epiro fue un reino dentro de la península griega, vecino de Macedonia. Lo fue hasta su definitiva inclusión al universo romano en el siglo II antes de Cristo y hoy corresponde con el noroeste de Grecia y parte de Albania. Allí nace Pirro, considerado uno de los mejores estrategas militares de la historia de la humanidad e invencible general; llegó a ostentar por dos veces la corona del reino de Epiro y también en otras dos ocasiones, fue rey de Macedonia. Nació 318 años antes de Cristo muriendo a los 46 años de manera accidentada cuando estableció una guerra con Esparta. Se hallaba dentro de la mítica ciudad y una anciana hizo honor a la tan prodigiosa valentía de los espartanos, lanzándole una considerable teja desde la azotea de su vivienda que lo dejó fuera de conciencia, aprovechando la soldadesca espartana para asesinarlo.

Pero además de por sus valores militares, ha pasado a la historia por el acontecimiento sucedido en la Batalla de Heraclea, en el año 280 antes de Cristo, donde hoy se levanta la ciudad italiana de Policoro, en la zona geográfica del Mar Jónico. Esta fue una de las tantas campañas militares que enfrentaron a griegos y latinos durante cinco años, acongojados los griegos por la fortaleza que ya entonces estaba teniendo la República de Roma y la expansión sin freno que estaba alcanzando. En Heraclea se enfrentaron los 30.000 hombres de Roma frente a otros 30.000 de los ejércitos de Epiro y Macedonia. El resultado fue desolador. Los romanos perdieron a 15.000 hombres y los griegos 13.000. Al ver Pirro el campo de batalla, dijo: "Otra victoria como ésta y volveré solo a casa". Y no fue la única. Todas y cada una de las campañas mantenidas contra los romanos acabaron en idénticas suertes y baños de sangre, apodadas en general como las Guerras de Pirro que se ganaron de manera tan ajustada y con tanto sufrimiento, que pasaron a ser conocidas como las “victorias pírricas”.

Desde hace por tanto casi 2.300 años, cuando se produce un triunfo por muy poco, o con un sufrimiento extremo que hace que no merezca la pena, recordamos a este personaje para muchos desconocido y en su honor decimos: HA SIDO UNA VICTORIA PÍRRICA. 

No hay comentarios: