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lunes, 13 de febrero de 2012

Leire Pajín

La controvertida socialista ha lanzado un reto comprometedor: dar su salario de un mes a quien demuestre que cobró tres sueldos o que los sigue cobrando. Además añade que su declaración pública de bienes e ingresos, que puede ser fácilmente consultada, desmiente toda la vorágine de correos y de comentarios en redes sociales acerca de los supuestos e indecentes (de ser ciertos) emolumentos que se le atribuyen: una cifra cercana a los 300.000 euros anuales.

¿Quién no recibió en estos meses pasados el famoso correo donde se explicaba que la entonces Ministra percibía más de 20.000 euros al mes? Anduve un tiempo falto de horas para participar en esas cadenas forzadas de envío de mensajes (uno recibe, uno envía al instante) y quizás eso sea lo que ahora me exculpe de haber participado de un supuesto engaño sobre las atribuciones económicas de la ahora Diputada por Alicante. No soy falso: de haber tenido ocasión, estoy convencido que habría pulsado casi al instante sobre el recuadro de “reenviar”. Pero no lo hice y el reto que lanza ahora Pajín me ha puesto a cavilar sobre la sociedad que hacemos (me resisto a decir que nos rodea, como si viniéramos de visita de tanto en vez a ella).

Aún me parece inaudito que toda España condenara a Dolores Vázquez por el crimen execrable que no cometió hacia la niña Rocío. Pero la ciudadana en cuestión ha quedado estigmatizada de por vida. Algo parecido a Camps, que para mayor desgracia de periodistas adeptos al régimen progresista y demagogos de internet, ha salido libre y exculpado de toda causa. Pero el popular valenciano ya está señalado con vehemencia por y para siempre.

Hace un tiempo publiqué la facilidad con la que cualquiera puede crear un bulo, un engaño revestido de verdad y vendérselo a cualquiera que con internet y tiempo libre, quiera creérselo. Aquí podéis ver algunas de esas fabulosas mentiras que cada día se acrecientan; y como quiera que no me trago cualquier cosa que llega hasta mi ordenador y mucho menos lo que los medios de comunicación quieran venderme, me repulsa si en algún momento, intuyo por y para qué, alguien ha conseguido engañar sobre el sueldo de Leire Pajín y que el ciudadano de a pie se coma con queso la mentira y se indigne supinamente.

Cierto es que mi aprecio político hacia la ex ministra es más bien reducido y no menos cierto que comulgamos ideológicamente en distintas regiones, pero en algún momento he creído que un personaje público como ella no estaba engañando ni lanzando un órdago como el que ha puesto sobre la mesa y le he dado toda credibilidad a su “comunicado” en la red social Twitter. Todo ello no es suficiente como para calumniar a nadie, como para mentir sobre ella, menos cuando si de alguna manera ha quedado retratada es por su propia actuación en el peor Gobierno de la democracia española y con los disparates épicos que pronunció. Aquel en concreto donde nos anunciaba el “acontecimiento interplanetario” que estaba llamado a producirse mediante el encuentro de Obama y Zapatero, pésimos ambos en sus respectivos países.

Pero no es este el motivo de las líneas que publico, sino la justificada indignación que me produce todo aquel que anónima y solapadamente aprovecha internet de una manera tan cicatera como para lanzar piedras y esconder la mano. Ese fue el fin de los espacios de foros y será el fin del resto de modos y maneras de esconderse cobarde e impunemente para arremeter contra una tercera persona. Si es cierto que Pajín no ha percibido tal cantidad de dinero, merecería un correctivo quien se atreve a expandir estos rumores. Y no menos indignante que personas coherentes y mínimamente instruidas utilicen las herramientas de la comunicación de manera tan despreocupada y tan rápida. Porque esto sólo pasa por internet. ¿Se imaginan a alguien firmando con nombres y apellidos estas cosas? ¿Asumiendo la responsabilidad de lo que prodiga y expande?

El uso que se dé de cualquier herramienta dependerá del que la emplee. Nadie demoniza aquí las nuevas tecnologías y nadie lo hará jamás. Pero la red de redes tiene asociada un problema descomunal: que es democrática y muy participativa. Y si en el día a día uno se topa con descerebrados de pan y lomo, en internet además están camuflados. Ventajas y desventajas de lo democracia.

Con todo, la verdad siempre termina aflorando. Alguien (o los partícipes de la cadena o la propia interesada) nos ha engañado y la mentira no debe ser nunca moneda de pago. Aún así lo cierto es que a la gente le ha sentado muy mal que una española cobre casi 300.000 euros al año (insisto, supuestamente). Y malicio, no sin falta de razón, que el origen de este revuelo no es otro que la envidia, pura y dura. Porque a mí, realmente, que Pajín haya podido cobrar tal cantidad de dinero no me molesta lo más mínimo. Para el que suscribe lo grave ha sido su participación e implicación en el drama español protagonizado durante casi ocho años por Zapatero y sus adláteres, Leire entre ellos. 

2 comentarios:

J. Carlos Medina dijo...

El léxico español es tan rico que conviene tenerlo presente para no ser engañado por el diestro uso del mismo. Quizá no mienta la diputada Pajín cuando dice que nunca ha cobrado tres sueldos que prorrateados supongan unos ingresos de 20.000 leuros (Herrera dixit)pero una indemnización a percibir durante 2 años por su cese como secretaria de estado legalmente no se llama sueldo pero en mi pueblo es una "pagilla" mas a sumar a la que ya tiene. Sumémosle otro dineral que cobra en concepto de complementos de destino, que como su nombre bien indica, no es un sueldo pero no deja de ser dinero. La diputada Pajín, en un momento dado de su exitosa carrera política llegó a sumar, si no los 20.000 si mas de 12 y me atrevería a decir casi 15.000 euros mensuales durante más de dos años. Claro que de 15 a 20.000 euros mensuales hay todo un abismo como el que hay de comer macarrones con tomate a caviar granaino.

Yo reivindico unos salarios bastantes más dignos para los diputados que rigen la política española y manejan el timón de este país. Apoyaría incluso una subida salarial que doblase el actual sueldo que tienen pero al mismo tiempo exigiría una solvencia y solidez curricular y laboral propia de quienes han de gobernar este país y no como la de la Sra. Pajín que con una solitaria licenciatura en sociología se las ha apañado para ir escalando en política sin el curriculum propio que se le debería exigir como persona que ha ostentado nada más y nada menos que una cartera de ministra. Gratis tenía que trabajar el diputado José Blanco, pues siendo nada más y nada menos que ministro de fomento, ministro portavoz del gobierno, y unos cuantos cargos más, no tiene titulación académica alguna, es mas creo que simplemente no tiene ninguna titulación.

Por cierto: Pásense por la web del congreso, escojan al azar varios diputados y vean en sus respectivas fichas las declaraciones de bienes e ingresos. He hecho un muestreo de 10 diputados y todos tienen su declaración a disposición de ciudadano que visite la web. Todos menos una. ¿A que no saben quién? Bingo. La Sra. Pajín no tiene publicada su declaración.Que curioso, ¿no?

P.D.: Este país tiene que ir realmente mal. Usted batiéndose el cobre por la Pajín y yo haciendo escarnio público de la susodicha. Mal hermano, este país va muy mal.

Anónimo dijo...

Pa mi que hariais buena pareja...jajaja ¿o no?
Un fuerte abrazo¡¡¡¡
Vicente Royo