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miércoles, 11 de enero de 2012

El Fin del Mundo

No pocas predicciones, algunos interpretando erróneamente a los mayas, otros, en su eterno deseo apocalíptico, señalan que 2012 será el final de nuestros días y del Mundo como lo conocemos; para el 22 de diciembre de este recién estrenado año se espera una alineación de planetas con muy diversas interpretaciones para los mesías catastrofistas que está haciendo temer de lo lindo a Antonio Gavilán. Ahora que acabamos de estrenar un año que los amigos de lo pseudo científico consideran el canto de cisne de la Humanidad, encuentro sobradamente interesante hablar de los frescos que Luca Signorelli hizo para la Catedral de Orvieto a finales del siglo XV, cuando la Italia de la época predicaba con fruición el final de los tiempos y se revisaban los textos bíblicos en busca de la fecha exacta en la que este Mundo habría de expirar.

La Capilla de San Brizio de la Catedral debía contar con un programa pictórico muy concreto a juicio de los canónigos de la misma: el Fin del Mundo. Para ello, intentaron con anterioridad que tanto Fra Angelico como Perugino se hicieran cargo del trabajo; al final, consiguen que sea Luca Signorelli (1445-1523) el que realice los frescos de tan particular temática. Para ello, divide los espacios en varios asuntos, tales como “La historia del Anticristo”, “El Juicio Final”, “La Resurrección de la carne”, “Los condenados”, “Los justos” y “La coronación de los elegidos”. Todo se basa en la inmortal obra que el padre del idioma italiano, Dante Alighieri, escribió entre 1304 y el año de su muerte, 1321: “La Divina Comedia”. Lo mejor de la pintura es la capacidad técnica de su autor, que una vez se secaba el revoco del fresco, conseguía terminar el tema que tenía en mente mediante correcciones; quizás por ello Signorelli ha pasado a la historia del arte como uno de los mejores fresquistas y quien anuncia y sirve de ejemplo a Miguel Ángel para su archiconocido “Juicio Final” de la Capilla Sixtina.

El ciclo de “La resurrección de la carne” es el que más llama la atención. En vez de ceñirse a la tradicional representación, la apertura de sepulcros y el despertar de los muertos que esperaban el día del juicio final, Luca se encarga de hacerlos salir directamente de la Tierra, y justo cuando empiezan a emerger del subsuelo, van recuperando su aspecto físico. Nos encontramos con desnudos completos que se alternan con esqueletos que aún no han conseguido completar su anatomía y musculatura. A este sigue el fresco de enfrente, en diagonal, el de “Los condenados”, donde los impíos son estrangulados, atados o despeñados desde las alturas por una legión de demonios, mitad hombres, mitad machos cabríos.

Lo que sí está claro es que el Fin del Mundo ha obsesionado, desde el año 1000 a la Humanidad. Las Iglesias han recurrido al tema con muchísima facilidad y las interpretaciones han sido de lo más variadas. Luca Signorelli conseguirá algo que no puede ponerse en entredicho: influir en el color y en la cuidada anatomía de sus personajes, nada menos que a Miguel Ángel, de forma que con estos frescos de la Catedral de Orvieto, se da por concluido el Cuattrocento y se da paso al Cincuecento, por lo que a su capacidad de sugestión y su aterrador aspecto, se le suma el papel de enlace, de eslabón, de nexo de unión dentro del Renacimiento que juegan.

P.D. A Antonio Gavilán, pronosticador de males mayores para el 22 de diciembre. ¡Cómo te toque ese día la lotería y se cumpla tu profecía, vamos listos!

3 comentarios:

Pitu dijo...

Buenas noches y bienvenido a su blog.
Quería explicarle un par de asuntos, porque, a mí parecer, usted parece tonto.
Primero, querido amigo, antes de hablar cualquier estupidez, usted debe documentarse un poco más e informarse de lo que uno habla, sin mezclar “churros con meninas”.
En segundo lugar, puntualizarle que la profecía que tanto acojone me da, fue de los Amayas, no de los mayas. No sé quien pollas serán esos últimos que usted nombra, pero no tengo el gusto.
Tercero, está usted mezclando el Carnaval de Cádiz con la Semana Santa.
Le explico.
No entiendo en absoluto, la presencia de la comparsa del archiconocido y gran poeta D. Juan Carlos Aragón “Becegga” (como diría Manzoggo), "Los Condenaos”, porque la verdad, no sé qué coño pintan aquí las criaturas.
Y justo después, menciona usted el nombre del hermano mayor de una hermandad de Granada (que a ese yo sí que lo conozco), supuestamente con algún conexión entre ambos, donde, por muchas vueltas que le doy, yo no la encuentro.
Aunque realmente, es lo único apocalíptico que usted ha nombrado en este tebeo que nos presenta aquí.
Y si me permite, y para finalizar:

Vosotros rieros...

Santi dijo...

Off topic (o como se diga): esperaba encontrarme una entrada sobre la serie de A3 "Toledo"... creo que en la línea de "Hispania", tetilla va, tetilla viene... y con el Obispo como malo malísimo.
Se agradecería... así como cualquier matización que pudiera hacer Salva.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

La dejé grabando, Santi... Ayer jugaba el Madrid y como imaginaba, para ver cuatro senos prefiero unas pelotas, sarcasmos y malas interpretaciones aparte.

Pero llegará.