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viernes, 30 de septiembre de 2011

Telebasura

De la televisión como herramienta de información y como instrumento para transmitir conceptos culturales o de divertimento no vamos a descubrir nada nuevo. Del empleo que los programadores de las distintas cadenas quieran hacer, tampoco. Ya sabemos todos las tendencias ideológicas, los intereses partidistas y si me apuran, hasta las devoluciones de favores que las diversas empresas de comunicación desarrollan, al punto que no es difícil ubicar en uno u otro lado de la ideología patria a según qué cadena. Lo raro es que tengamos que hacer crítica a las programaciones ciertamente carentes de cultura, de aportaciones interesantes para la sociedad, sin señalar otros culpables que lo son tanto o más que los propios responsables televisivos.

No habría telebasura sin consumidores de esta. Y el clásico silogismo sobre si fue antes el huevo o la gallina no me vale aquí. Por mucho que Telecinco martille con programas rosas, con emisiones centradas en destapar vergüenzas y desvergüenzas de un puñado de pseudo famosos y haga del cotilleo y la vulneración de la intimidad su bandera, si uno escasea de deseos por conocer lo que el último petardillo de algún programa de tele-realidad ha hecho, no lo verá. Así de claro. Y permítanme que me atreva a sostener que a menores intereses culturales de un espectador, mayor será el consumo de estos programas.

Al respecto, otra reflexión: los que ven afectados sus derechos como consumidor de tele por la emisión de algunos programas... Y mi incomprensión al respecto, porque poco me importa que la cadena de Paolo Vasile decida que Pantoja dé las campanadas de Fin de Año, que Belén Esteban sea un subproducto de la marginalidad cultural, reflejo de cómo nos va según qué principios sociales, o que se dedique a meter a una decena larga de jóvenes ociosos, vagos y malhablados en una casa, encerrados durante meses. Simplemente no seré yo el que haga subir las audiencias de estos programas, porque mi interés hacia los mismos no es reducido, es inexistente.

Y por último, los que han condenado que tras la televisión digital terrestre, proliferen cadenas más afines a la derecha, o en ciertos casos, sin complejos por decir de qué postura se sienten, mientras hemos aguantado sin rechistar que las televisiones públicas (estatal y la andaluza) sean nidos de manipulación de izquierdas a pesar de estar pagadas por todos (lo de Canal Sur es de cárcel... Los debates vespertinos del Canal 24 Horas de la pública española, de un cinismo sin igual), que Cuatro, Telecinco o La Sexta tiendan a la izquierda sin ambages... Es decir, que si Intereconomía, La 10, 13TV, o la extinta de El Mundo lo son, en todo caso diversifica la oportunidad de ver 4 cadenas de izquierdas frente a otras tantas de derechas. Y tampoco comparto el malestar. El socialista convencido, puede seguir viendo los informativos de La Sexta. Otros apostarán por Intereconomía. Así de sencillo.

Pero si los consejos valieran para algo, háganme caso. Contraten Digital Plus y no quiten la frecuencia del Canal 47. En TCM Clásico, uno llega al éxtasis. Al menos yo. 

jueves, 29 de septiembre de 2011

Lorca politizado

En este curso académico recién iniciado vamos a vivir con intensidad el 75 aniversario de la muerte de Federico. Lo recoge hasta el BOJA, y la Consejería de Educación de nuestra amantísima Junta andaluza se ha dado toda la prisa posible para pedirles a los docentes de primaria y de secundaria que planeen, planteen, ejecuten y lleven a buen puerto una programación específica, nutrida y rica sobre la efeméride. Dirigido a todos los departamentos. No será sólo el de Lengua y Literatura, competente absoluto, el que tenga que versar sobre el poeta. Porque en efecto, y como algunos que lean esto imaginarán, en los actos y actividades que se programen, la carga socio política va a desplazar a la dramaturgo literaria. Y todo ello teniendo en cuenta que hace 13 años vivimos el centenario de su nacimiento con un denso programa que nos salpicó a los escolares de entonces (yo en el extinto COU) de una manera feroz.

Me imagino ya la programación al respecto de los departamentos de historia, haciendo acopio de términos como “legalidad”, “legitimidad”, “golpe”, “asesinato” y “represión del bando nacional”. Seguro. Desaprovecharemos la oportunidad para seguir profundizando en la obra del autor, que dicho sea de paso, era bueno como pocos. Pero lo que importa es que se politizará, más si cabe, al tiempo que en épocas de campaña electoral, y de posible vencedor que no guste a la todavía Junta Andaluza en el poder, hablar de rojos y azules, de malos y buenos, de asesinos y de pobres obreros desarmados, y hacer paralelismos con la panda de fachas de los de Rajoy. ¿No lo creen?

El uso partidista, ideológico, fraccionado, ajeno a la verdadera dimensión de muchos de nuestros hombres de letras produce estragos en su semblante. Adultera la realidad. Viola la verdad. Es cainita, despótico y vergonzoso. Y la Consejería de Educación de nuestra Andalucía se va a despedir tras tantos años en el poder, haciendo honor a los desmanes que hacen de esta región la más atrasada de España y la Europa Occidental y del Euro. Porque Lorca, instrumentalizado y alineado en torno a un color y a un pensamiento, volverá a ser usado para fines lejanos a los que importan y deben trascender: los literarios. ¿Por qué se creen si no que escoció tanto que el profesor de la Universidad de Granada, José Antonio Fortes, dijera tan rotundamente que a Lorca lo mataron los suyos? Porque se acababa el negocio, se moría el interés ideológico desentrañado en torno a su figura y expiraba un sentimiento izquierda amasado alrededor de su obra y nombre.

Mientras, hoy hace años que nació en Alcalá de Henares el “Príncipe de los Ingenios”, el más destacado de los literatos de nuestra lengua, el más leído, el precursor de estilos y géneros, el conspicuo, enormísimo y poco dimensionado Miguel de Cervantes y Saavedra. Pero realmente, interesan poco los grandes, los casi inalcanzables genios del Siglo de Oro; porque a fin de cuentas, ni eran de izquierdas, ni ateos, ni pidieron nunca el voto con su dedo en la ceja para los que permiten el apesebramiento social y llenan la barriga de unos pocos a costa del resto. Y los Calderón, Lope, los muy condenables Juan y Teresa de Jesús (esta última poco más que una loca que se masturbaba) y valías en detrimento como la del Príncipe de los Ingenios, como la del inconmensurable Cervantes, no merecen una publicación en el BOJA, que se recuerde su nombre día sí y otro también en programas educativos concretos y torticeros y que se difundan como los verdaderos cimentadores de nuestras letras, nuestras artes y nuestra lengua...

EL ARTE ES DE IZQUIERDAS... POR DECRETO LEY. 

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Hoax por internet

¿Por qué somos tan crédulos? ¿Por qué nos creemos cualquier cosa que irrumpe de sopetón en nuestro correo electrónico o que vemos en la pantalla/perfil de nuestro amigo de Facebook? Estoy convencido que las cadenas de correo falso que enviamos (conocido como hoax en términos ingleses) se producen a esa necesidad imperiosa de comunicar a toda costa lo que hemos recibido, a una tentación no presente de ser el que más envía de los conocidos, o tal vez a una irresistible sugestión del bocadillo “enviar” que hace que le demos al botoncito con una premura inusitada.

Pero no nos paramos a averiguar si estamos siendo cómplices de una estafa, de una mentira, de un bulo orquestado con fines nada positivos en contra de una firma, de una personalidad pública o sabe Dios por qué intereses. Lo cierto es que desde que conté con una cuenta de correo, (y como yo me imagino que todos los que leen ahora esto) no han parado de llegarme mentiras y bulos que han circulado con toda la facilidad, rapidez y premura que Internet permite. Tal vez recuerden el caso de la mezcla mortal (adjuntando para más recochineo fotos inclusive) que suponía combinar coca cola y menthos... O cómo alguien relacionado con un departamento de investigación universitario se cuestionaba la ingesta cotidiana de Coca Cola, pues aseguraba que poseía efectos de oxidación enormes (y como ejemplo, pedía que sumergiéramos en el producto un filete de carne para ver cómo esta se podría y desaparecía de manera rauda y sorprendente).

El problema es que nadie se para a cotejar la verdad de estos correos que recibimos. ¿Quién no ha recibido en estos seis últimos meses un correo indignante sobre la destrucción de huevos de tortuga en las playas de Costa Rica y cómo los habitantes del país centroamericano son una amenaza para este animal en peligro de extinción? Pues el hijo de la gran [píííííííí] que se ha dedicado a poner fotos, oculta la realidad. Se trata de un programa gubernamental costarricense para la protección de las playas de Parismina, y son cooperantes y voluntarios que sacan los huevos ya puestos para evitar que las tortugas que llegan después los aplasten, además de haberse comprobado que en esta arena, la deshidratación del huevo era instantánea. Así que cuando mandan este correo bajo el título de “Vergüenza Mundial en Costa Rica”, participan de la exposición de cómo el pueblo costarricense hace lo contrario a lo que reza el correo malintencionado y condenable que todos hemos recibido.

El último atropello a la verdad lo he recibido hace unos días: Arabia Saudí paga 200 euros a la mujer que use velo en Occidente. ¡Increíble! Alguien cree que a través de su correo, tiene más poder de información, más inmediata, más rápida y más veraz que la mismísima Agencia EFE, las televisiones nacionales o los diarios reputados. ¿Alguien ha oído o visto en algún informativo esto? ¿Y creen que lo van a recibir ellos antes que TVE, Antena 3 o CNN se entere? Luego si ningún diario, impreso o digital, ni medio de comunicación contrastado, serio y respetable ha dado a conocer la noticia, que desde luego es de una trascendencia más que importante... ¿cómo van ellos a saberla antes y asegurarse que es cierta? Pero es igual, se manda de la misma manera y se hace correr con fuerza el bulo.

Los parecidos entre los presidentes estadounidenses Abraham Lincoln y John F. Kennedy han sido más que comentados. A España, el correo, nos llega hacia 2005, pero ya en 1998, el americano Bruce Martin en la revista especializada   The skeptical inquirer comprobó las posibles coincidencias y desmintió más de una, como que los nombres completos de ambos presidentes tuvieran las mismas letras, que hubiera un siglo exacto entre sus nacimientos y muertes, que sus secretarias tuvieran como apellido el del otro presidente (nunca Lincoln tuvo una que se llamara Kennedy), o que ambos asesinos nacieran con un siglo de diferencia... Falsedades que nadie comprueba y que terminan convirtiéndose en credos.

¿Y qué me dicen de la presunta entrevista que la famosa Oprah Winfrey realizaba al diseñador Tommy Hilfiger cuándo este soltó: “Si yo hubiera sabido que los negros, judíos, latinos, y asiáticos comprarían mi ropa, no la hubiese diseñado tan buena. Desearía que ese tipo gente no la comprara pues está hecha para gente caucásica, de clase alta... y desearía dársela mejor a los cerdos…” La misma Oprah que se vio forzada a decir públicamente que jamás había entrevistado a Tommy, ni ella lo había echado del plató, ni en efecto, el diseñador jamás había hecho comentarios por el estilo.

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Hay decenas de burradas corriendo por internet. Durante años, recibimos todos aquella famosa cuyo asunto empezaba: “Estás avisado. Lo han dado por la tele...” Y es que Hotmail iba a clausurar decenas de cuentas si no mandabas un simple correo que comprobara la funcionalidad de tu cuenta. Y me harté de contestar a unos pocos que para qué me lo mandaban a mí, si yo no tenía Hotmail... Ahora, es con Facebook. Si no pegas en tu muro una chorrada que empieza diciendo Ya es oficial... Lo era incluso en la noticia. ¡Señor mío, qué cantidad de cortitos hay! ¿En qué noticia lo han leído, visto u oído ustedes? ¿Qué medio de comunicación lo ha dado, teniendo en cuenta que todos usan Facebook? ¿Cómo te va a cobrar, en spam? ¿Alguien se ha molestado en buscar una fuente contrastada para ver si es cierto? Pero en dos días, más de 350 de mis “alistados en Facebook”, han puesto esto en su muro. Ya no les van a cobrar. El que ha ideado esto se tiene que estar partiendo el pecho. Hay mucho descreído, mucho confiado, mucho incompetente y a lo mejor, mucho inculto. No tiene por qué ser todo esto a la vez; que cada uno se busque donde mejor le convenga y se apunte una de estas. Tonto, confiado, corto de miras o votante del PSOE. ¡Como quiera!

Hoax. Es el término inglés. Mentira, bulo, calumnia o entretenimiento de algunos para ver cuántos tontos pululan por el Mundo. Pues en España, millones. Pero millones y millones. 

martes, 27 de septiembre de 2011

De Hipócritas y vengativos

La historia de la Humanidad ha demostrado que cuando algo se prohíbe con ahínco y vehemencia, termina produciendo un rechazo sin parangón a la prohibición y al órgano, entidad o persona que ha protagonizado dicho veto. En Cataluña se negó desde antaño la posibilidad de trasmitir valores y señas de identidad (desde la lengua a las leyes, por ejemplo) y los resultados los venimos a cosechar hoy día, aunque bien es cierto que la reflexión debe hacerse con mayores cuitas y detenimientos. Pero de lo que sí estoy convencido es que la hipocresía es uno de los vehículos que deterioran con más facilidad a la esencia de la sociedad, (aunque esta se lleve a cabo en círculos pequeños), definiendo a la perfección el concepto de menoscabo y calamidad de un colectivo, nada recomendable. Actuar bajo la tiranía del hipócrita termina devolviendo los golpes. Tiempo al tiempo.

El domingo se reunieron en un brindis de victoria un grupo de hipócritas. Bajo la excusa del maltrato, festejaron la muerte de la fiesta de la tauromaquia en Cataluña. Los mismos que no pelean por las condiciones insanas e innaturales del resto de animales que comen, peces incluidos por como mueren. Quizás hasta de los vegetales, algo que nunca he negado. Los mismos que consideran atroz la suerte del toro en la plaza pero no en los arraigados y múltiples festejos taurinos regionales, donde el animal exhibe fuego en sus cuernos, sogas en su cuello y es debilitado de manera cobarde por decenas de humanos a la vez.



Pero el anticatalanismo de algunos encuentra la respuesta, desde la era democrática, en el antiespañolismo de estos. Es una respuesta que se esperaba; sin más. Nunca nos hemos creído que a ninguno de estos les preocupara que el toro viviese como pocos animales pueden hacerlo; que simplemente, exista gracias a la tauromaquia. No nos hemos querido que se ataque y vulnere una cultura y una manifestación artística de cientos de años que genera el 2 % del PIB nacional y provoca, a Dios gracias, 600.000 puestos de trabajo directos. Y nunca hemos creído que el final de las corridas de toros en Cataluña, nos afecte a los que, a unos 300 kilómetros a la redonda, podemos disfrutar de cientos de festejos al año, con plazas de una solera y entidad indiscutible. Pero sí que nos ha molestado la hipocresía, que se actúe de la manera dictatorial y chauvinista de la que han venido a quejarse desde la muerte de Franco, y descubrir que en efecto, todas las modas vuelven.

Y a eso voy. A eso precisamente. A que todas las modas vuelven... TODAS. ¿Son los hijos de Maciá y compañía conscientes? ¡Pues eso!

sábado, 24 de septiembre de 2011

La boda de nuestros hermanos

Día de Vísperas. Se ha puesto Granada sus avíos de fiesta y hasta han caído los primeros bienes sobre las sienes de plata de la ciudad. Era el día que sin saber se acarició durante las noches de hermanos, tantas noches de hermanos, de hace ahora siete años, de modo que ambos os grabasteis, quizás desde los primeros días, siempre bajo Dios (porque es la forma en la que los dos habéis escogido vivir), esa sentencia venida desde Calcuta de los labios santos de la Madre Teresa: “Ama hasta que te duela, que si te duele es buena señal”.

Pero en la vida hay instantes para dos y muchos otros para todos. Y aquel contrato sin leyes de hace 7 años, aquel convenio sin firmar que a pesar de todo suscribisteis, siempre bajo Dios, nos lo trasladasteis inalterado y cabal a los que somos los vuestros para hacer buena la frase que hace 2.400 años, Aristóteles ya pensó para vuestros amigos: y como dijo entonces, augurando nuestras vidas, augurando vuestras vidas, nos hemos empeñado en que “la amistad sea un alma que habite en dos cuerpos; un corazón que habite en dos almas”.

Y en este día de Vísperas de la Mejor Ciudadana, porque no podía ser otro y estaba así pactado, antes de saberlo incluso no sois uno porque siempre quisisteis que fuéramos uno; de testigo el Mismísimo Dios Vivo; vuestra audiencia los vuestros, de epílogo los dominios de la  Niña de Vergeles y en el aire, la mejor sentencia que nunca antes se dijo... Y lo mejor es que todos hoy veremos cómo se cumple, día a día, todos los años de nuestras vidas. Porque “la medida del amor, es amar sin medida”. 

viernes, 23 de septiembre de 2011

Dios

Te hemos arrinconado como un mueble, como un elemento decorativo. Poco nos importa tus intenciones, tus deseos, tus exhortaciones paternales; simplemente hemos hecho de ti una suerte de zahorí, de santero mágico, de brujo que casi todo lo puede y a fuerza de pedirle, terminará por aburrirse y concedernos lo deseado.

Me encantaría pasar por la cabeza de más de uno y averiguar qué imagen tienen de ti. Estoy convencido que encontraría entre su imaginación un señor mayor, que juega con sus títeres a su antojo. Tal vez la de un demiurgo que apunta en su libreta todo lo malo que hacemos para cobrárselo después. Seguro, que una especie de bonachón jorguín, un entrañable nigromante que tiene la solución a todo y que está sólo esperando dos oraciones más para darla.

Si nos sucede algo malo, rápido decimos que Tú nos has castigado... Si no nos sucede algo bueno, es porque Tú no has querido... Y a fuerza de repetirlo, terminamos creando la figura de ese dios del Antiguo Testamento, tan malévolo, tan perverso, tan rencoroso y sañudo que es capaz de ahogar a todas sus criaturas, convertirte en estatua de sal o no dejarte que comas una manzana. Por fortuna, los católicos sabemos que no eres así porque tu Hijo nos lo enseñó. Por eso condeno ese Antiguo Testamento que me espeluzna. Si eres así, nunca podría creer en Ti. Nunca sentirte como Padre, como el ser omnisciente y omnímodo que sé que eres.

Pero esta sociedad de consumo que explica todo a pies juntillas mediante una probeta y un acelerador de partículas, considera que o eres el santurrón bobo que hará posible cualquier capricho (confundiendo la figura de un padre con la de un mal padre) o la de un mefistofélico arúspice, un perverso ojo que todo lo ve y que decide entretenerse un poco más con sus criaturas humanas jugando a ver hasta dónde aguantan la respiración... Quizás, la herencia de Grecia y Roma aún perdure en Occidente.

Te hemos sacado de los colegios, porque incluso los que creen en Ti y van a Misa, piensan que no debes estar presente entre sus hijos y los hijos de los demás. Por supuesto, te hemos sacado de nuestras películas y libros, de nuestra memoria, de nuestras fiestas, de nuestra vida... Te hemos apartado, porque el cáncer se cura mediante la mano de otro hombre y la depresión la trata un especialista; y por tanto, NO HACES FALTA.

Te hemos recluido a episodios de la mitología, te hemos encarcelado entre los muros del medievalismo y te hemos acotado tanto que desapareces. No queremos ninguna injerencia tuya. No soportamos tener que ir a escuchar tu palabra cada domingo, porque es un latazo, un rollo, un aburrimiento, porque tus ministros son una panda de pedófilos que aprovechan el púlpito para sacar más dinero y para acercarse a los monaguillos más apetecibles. Pero a la hora de la verdad, queremos que uses tus poderes de sanador, de encantador, de brujo, y nos remedies la situación laboral, la enfermedad familiar, el examen futuro...

Somos una panda de caprichosos, de egoístas. Y en esta ocasión los únicos que actúan con verdadero criterio son los ateos. Porque al negarte, reniegan de tu maldad, que es producto del hombre. Porque no te damos nada a cambio, no somos capaces de hacer algo por Ti (que es hacerlo en tus hijos) y no nos esforzamos ni tan siquiera en cumplir las cuatro reglas de humanidad, de benevolencia, que nos diste.

Esto es fácil... No te hace falta que nadie crea en Ti. Pero los que no lo hacen olvidan que sólo por condición personal merece la pena escucharte y seguirte; que tus reglas son las del humanitarismo, que tus normas nos traen una aplastante piedad, que tus preceptos sólo buscan el ejercicio de la caridad; que en lo que nos exiges buscas que actuemos con la misericordia de un ser racional, y que todo el corpus de reglas, instrucciones, indicaciones y pautas que habríamos de llevar a cabo en nuestros días, sólo se encierra filantropía, sensibilidad, altruismo y bondad. No, no es tan malévolo.

No te queremos cerca, pero sí te pedimos cosas. Nos das la libertad para creer o no en Ti, para comportarnos como mejor nos convenza, para inventar la bomba destructora a placer, para dejar que se muera de hambre, según convenga, un pueblo entero. Para olvidarnos hasta del vecino que vive detrás del tabique medianero. Pero a la hora de pedirte salud, de pedirte trabajo, amor, dinero, éxito, resultados académicos... Entonces vuelves a ser nuestro Padre. Y entonces sí, hacemos acto de contrición, casi que protagonizamos una buena acción en tu Nombre y cumplimos pasajera e inmediatamente con lo único que pretendes de nosotros: que hagamos el bien.

Esta es tu creación, Señor. Te hemos convertido en un Papa Noel generoso al que pedirle un sueño una vez al año. Una suerte de Reyes Magos en uno, a quien escribimos la carta desde una de sus Iglesias, posiblemente pisándola por vez primera desde años y años. Y lo más gracioso es que sería fácil llamarse hijo tuyo cumpliendo con poco. Pero si no se consigue el trabajo, si no se logra la salud, la novia, el aprobado o quién sabe qué cosa, eres malo, eres un ser que aprieta y ahoga y nos estrangula, y probablemente, muy probablemente, NO EXISTES PORQUE DEJAMOS DE CREER EN TI.

A alguien le tenía que tocar, ¿no crees, Padre? Zapatero ya está muy vilipendiado. Quedáis Mourinho y Tú. Lo del portugués es pasajero, lo tuyo  Eterno. Porque algunos creen aún en el Juicio ese; otros, desafían su  etérea personalidad riéndose de cuanto te rodea. Yo en cambio, sé que tampoco existe el Juicio, ni el Infierno. Que no nos creaste para vernos sufrir, que no nos ahijaste para destruirnos, para castigarnos. Que no nos abandonarás y pasará una humanidad entera, asó fueren mil siglos, que no te cansarás de enseñarnos qué camino es el correcto y cuál el que habremos de llevar.

Respondemos por nosotros mismos, porque sería un pensamiento egoísta sacarte para todo y responsabilizarte de lo malo que nos ocurre. Somos nosotros los que nos enfrentamos a nuestra vida. A fin de cuentas decidimos eso, ser libres. Aquí no valen excusas: “me quieres decir algo”... “por algo lo habrás querido así”... No, ni tienes libreta donde tomar notas, ni caldeas las ascuas de un infierno azufroso ni concedes loterías y matrículas de honor en la tómbola de nuestra vida. Pero nadie se da cuenta, nadie se quiere enterar que no estamos solos, pero ya no es tiempo de seguir apartándote más tiempo y responsabilizarte de todo lo malo, mientras no nos acordamos de lo único que nos dijiste que habíamos de hacer: “amaos los...”

A Iván, que entiende que no es más que un refrán español... Dios aprieta pero no ahoga, claro que no. Ahogamos nosotros mientras apretamos a tantos. Tú, amigo, serás grande si te sostienes en unos principios como estos, los de tu fe.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Profesores

No puedo ya defenderos más; os habéis quedado sin excusas y sin disculpa alguna con esa actitud torticera y ese pulso ingrato que, no sé bien si se trata de un complot partidista o es que en efecto sois así. A mí nadie me tiene que contar la tarea del educador, del profesor de enseñanzas medias, porque vivo con una desde el día de mi nacimiento. Mi progenitora ha protagonizado escenas incomprensibles dado el ambiente embaucador que la rodea: ni la rotura de dos costillas le impidió cumplir con su tarea y acudir, en un mar de dolor, a la clase diaria. Pero nadie tiene que explicarme que se trata de una raya en el agua, una noticia de portada de diario, si me apuran.

He podido oír cómo muchos de sus compañeros forzaban comisiones de servicio; cómo alargaban bajas con la complicidad de algún médico amigo; cómo se quejaban por una permanencia total en el centro de 21 horas. No conozco a ninguno que, sin ser parte del equipo directivo, esté 25 horas de permanencia semanales. Y tengo la fortuna de haberme topado a lo largo de los años con decenas de profesores de secundaria, y digo la cifrad de “decenas”, no sea que diciendo la cifra real algunos crean que falto a la verdad y tomen estas líneas por un panfleto incendiario.

No estoy en contra del profesor, porque he visto en mi propia madre cómo el amor a la profesión y la motivación y la inquietud por el trabajo desempeñado hace que las horas de dedicación se multipliquen. Ella me ha demostrado una y otra vez lo mucho que le duele llevar a buen puerto su tarea de educadora, pero no he percibido idénticas responsabilidades siempre, en otros tantos. Porque aún resuenan en mi cabeza, degustando el pionono de Isla, cómo una docente granadina hace ahora dos años se reía a mandíbula batiente de la situación que se vivía. Entonces no había recibido una bajada de sueldo, y el IPC decrecía, de modo que aseveraba vivir mejor en crisis que sin esta.

El funcionariado público ha recibido demasiadas puñaladas a lo largo de la historia. Muchas de manera injustificada. La excusa siempre es la misma para los trabajadores de la cosa pública: “nos tienen envidia”. Y el aserto no es ni de lejos, veraz. No todos los que han manifestado su contrariedad a los muchos excesos cometidos por el funcionariado sienten envidia de un trabajador que se ha ganado (ojo, se ha ganado) la posesión de su contrato blindado. Porque funcionarios son los médicos que al menos, tienen que trabajar 35 horas semanales, mientras el profesor no alcanza las 25 horas. O la Guardia Civil, jugándose el tipo por un sueldo rastrero. O el bombero, el policía, el militar cosido a proyectiles en las arenas afganas...  Y luego está el de clase B, o C, o D... el de mesa, silla, ordenador y café de horas. El de bajas por cualquier cosa, siempre buscando no superar el límite que afecte a su sueldo. Porque existe el funcionario que no tuvo que aprobar unas oposiciones para lograr su codiciado estatus laboral. Y eso, es de juzgado. Pero no de guardia.
Los profesores madrileños y manchegos han puesto el grito en el cielo por dos horas más de trabajo. Porque a lo mejor, este curso pasan a casi trabajar 25 horas, y por supuesto, de estas no todas son en el interior del aula, tiza en mano. Se han revuelto contra una medida que no es justa, es necesaria. Se han puesto a patalear, clamando huelgas y lanzando mentiras contra el gobierno autonómico de Aguirre y Cospedal. ¡Dos horas! ¡Cómo si les hubieran pedido concluir ellos solos el corredor del mediterráneo a pico y pala! Mientras millones de españoles alcanzan las diez, las doce, las catorce horas diarias de trabajo. ¡Tiene guasa!

Las primeras mentiras fueron atacar a los consejeros de educación. “Miente, que algo quedará”. Y así ha sido. Aunque no se recorten las ayudas a comedores, libros, transportes o becas, ni se recorte en adquisición de material, ni se vaya a ver afectada la calidad de la educación, ellos pretenden que comulguemos con sus abyectos postulados: sus hijos sufrirán las consecuencias”. Y todo ello porque trabajaran en vez de 18, 20 horas a la semana dentro de un aula, y no llegarán a las 25 en el centro. Y eso que como funcionarios, qué menos que se les exija 35 semanales. ¿Demasiados desmanes?

Luego vendrán a contarnos que su trabajo prosigue en casa preparando la asignatura del día siguiente. ¡Y nos vamos a creer que el déficit de horas de trabajo, entre 5 y 20 horas semanales, son invertidas en los domicilios de cada uno de ellos preparando las asignaturas que han de impartir. Cómo si los demás no hubiéramos tenido nunca amigos, familiares, o convivido con docentes que en efecto, prosiguen en casa su trabajo en el aula, pero ni con esas, como para igualar en horas al resto de funcionarios, por no decir ya de trabajadores autónomos de este país.

El día que un Gobierno pague a sus trabajadores de la cosa pública en función al rendimiento, objetivos, productividad y valore en efecto su capacidad y su comportamiento, el funcionariado dejará de ser el niño mimado de un país que ya no puede aguantar más vagos ni más chupópteros. Porque a nadie se nos escapa que muchos de estos que hoy patalean, sienten escasa vocación y afinidad a su trabajo; más bien buscaron la tranquilidad per seculae seculorum de sus ingresos mensuales y la comodidad de su puesto laboral. Y así, la función pública española tiene a trabajadores forzados, que no motivados. Y así, cuando algunos con más titulaciones, formación académica, capacidad laboral e inventiva y participación económica (y permítanme que ponga como ejemplo a Manuel Peregrina, que hundiría en la miseria a más de un funcionario de educación y podría haber sido uno de ellos, pero su código laboral, ético, perfectamente ético, se lo impidió siempre) echan 40, 50 o tal vez 60 horas semanales, otros, se quejan por dar 20 horas de clase.

Fuera, llueven cinco millones de desempleos, déficit, deuda, empobrecimiento y 13 millones de españoles en el umbral de la miseria. ¡Ahí es nada! Pero el profesor, como funcionario de bien, debe ser intocable... Den gracias a que no me dedique a la política, porque se iba a acabar la cuerda que tiene prieto a tanto chorizo. 

P.D. ¿Algún profesor se ha preguntado en sus largas protestas y pataletas si tiene algo (parte, porción, trozo, fragmento, cuota, proporción o cantidad) de culpa del pésimo nivel educativo en el que se encuentra España? ¿Hablamos ahora de bajada de sueldo, de más o menos horas de trabajo, o lo echamos la culpa a la Administración, los padres y los alumnos? 

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Fragmento de la Presentación de Cartel del Rosario (Capitana y Co Patrona)

¿A quién encargó tu hechura
de vestal inexplorada
el cuarto Señor de Gor?

¿Y qué mano te labrara?
¿Con qué escuela y autoría,
con qué habilidad enlaza
el semblante aristocrático
donde asoma tu mirada
y tus apolíneos poses,
tu factura delicada,
tu quietud tan expresiva,
tu altanería delicada
y esa manera tan tuya
de llevar sin pesar nada
al Amor de los Amores
sobre tu mano pujada?

¿A quién el Señor don Diego
de aquel “Quinientos” de España
pidió la certera gubia
de tu maternal labranza?

Nos llegaste y bendecida,
proba, solícita, cándida,
sedujiste al Almirante,
al benefactor de Malta,
al temor de los franceses
al de la cruz de su espada
y en la galera inocente
que te sirvió de peana,
sometiste al enemigo,
como si fuera una barcia,
fatigaste al otomano
y a sus crueles cimitarras
y desarmaste en amores
al milanés que por Papa
consagró para tu Fiesta
(porque vinieses de Hispania)
el mes de los “Nuevos Mundos”,
el mes de Dios en la llama
de todos los españoles
que su mensaje propagan
por los confines distantes
por la Iglesia y por la Patria.

¡Si te viera el buen don Diego
y su mujer, que prestara
su traje blanco de nupcias
para que en Ti nos causara
la misma Imagen del Cielo
y las cuentas de tus gracias!

¿Y los hechos imposibles
con que nos manifestaras
tu demencia de ternuras,
tu predilección, vesania
sacratísima, tu amor
como demencia o insania
por los hijos de este pueblo
que te devuelven tus mañas
envueltas en devociones
y en dominicas tonadas?

Porque así nadie se olvide
del milagro de tus lágrimas
de un 1670,
de un Domingo, de una Pascua,
un seis de abril por más señas
cuando piadosas terciarias
de tu Orden, el azote
de las falsedades cátaras,
ejerciendo sus labores
de camaristas, limpiaban
sin salirse de su asombro
con su guarecida palia
aguas de amor en tu frente,
gotas de vida en tu cara,
muestras de tu autoridad,
linfa milagrosa y santa
que al mismo Pedro Atanasio
Bocanegra fascinara
de modo que ese sudor,
aljófar de tu mirada,
muestras de tus privilegios,
de tu verdad acendrada
fue el más claro testimonio
de tu merecida fama.

Ah, Señora Dominica,
volviste con nuevas salvas
mientras tu ciudad moría
de la bubónica plaga
para servirle de faro
haciéndote su atalaya;
para servirle de foco
y que por Ti se alumbrara.

Para hacer de su baliza,
y dispensarle la lámpara
con la que viera la forma
de escapar de la guadaña
de la epidemia funesta
que prendía su milgrana
de muerte y de sobresalto
por la hacienda de tu Casa.

¡Y qué milagrosa forma!
¡Qué azarosa y sintomática!
¡Qué portentosa cometa!
¡Qué claridad extraordinaria!
¡Qué astro tan prodigioso
¡Qué sobrenatural llama
en el frontis de tus cejas
en tu faz limpia y arcana,
enigmática, insondable,
milagrosa, que sanaba,
a aquella que no veía,
a quien jamás escuchara
y devolvía la salud
a una enferma desahuciada.

Los treinta y ocho testigos
de las artes te señalan
y al fin un doce de octubre
(la Hispanidad ante tus plantas)
no pueden más que decirte
en un pregón que no acaba,
 Señora de las Victorias,
Sanadora de las Almas,
Protectora granadina,
Dueña de mares y aguas,
lucero del Realejo,
trono de Santa Escolástica,
Capitana de las vidas
de los muchos que te aman
Copatrona de tus feudos
y promesa coronada
porque Rosario, Señora
eres Madre de Granada