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miércoles, 31 de agosto de 2011

Damos asco

Verano de 2010... La televisión nos traía un reportaje sobre la Fiesta del Agua en Villagarcía de Arosa, en Galicia. Una tierra históricamente rica en agua. La festividad, en honor a San Roque, tiene un componente especial y chocante para los que vivimos a centenares de kilómetros más al sur de esta Península. ¡Cientos de miles de litros de agua con los que se bañan literalmente los centenares de participantes! Unos meses más tarde, la Junta gallega daba a conocer la estadística del otoño, invierno y primavera en cuanto a los índices de precipitaciones indicando que habían sido los más bajos de los últimos tiempos y que dejaban los niveles de ciertos embalses en situaciones críticas. 

Verano de 2011... El estío es pródigo en la zona catalana y valenciana en fiestas muy particulares: "merenguina, raimá o tomatina" (y no sólo la famosa de Buñol) cunde por la geografía mediterránea, exceptuando las regiones de Murcia y Andalucía. Las calles y los enclaves urbanos se tiñen del color del tomate, de la uva (habría que incluir las batallas riojanas de Haro) o del merengue. Centenares de toneladas de alimentos como armas arrojadizas, como proyectiles festivos, como balas comestibles en el suelo, en las ropas, en las paredes y en el mobiliario urbano. 

Reconozco que nunca he disfrutado en mi tierra de fiestas como estas. Las nuestras tienen acentos históricos,  procesionales y tradicionales. Aplaudimos la mecida de un palio, la faena de un diestro y el cortejo de la ciudad, mientras bajo el abrigo de los toldos, usamos el yantar como medio de sociabilidad, como instrumento para el diálogo y con el fin de la risa y la buena sintonía. Tal vez, de haber nacido en cualquiera de esas poblaciones no me plantearía lo deleznable que supone estas fiestas... Tal vez. 

Mientras, en la Puebla del Duc (Valencia) 100.000 kilos de uva se desperdicia. En Buñol, otros 120.000 kilos de tomates se desaprovechan. Los organizadores aseguran que es tomate en mal estado. No opino. A su vez, en Villagarcía de Arosa (Pontevedra), 30.000 participantes se bañan con el agua despilfarrada que brindan camiones de bomberos o vecinos. Cientos de miles de litros de agua. Algo parecido a la Batalla del Agua de Vallecas (Madrid) o a la homónima fiesta de Lanjarón (Granada). Y la merenguina de Liria (Valencia) malgasta cientos de kilos de huevos y azúcar en su particular batalla festiva. ¡Nos imaginamos que la excusa aquí no es que estén los huevos en mal estado también! ¿No?

Es curioso cómo la funciona la inhibición de algunos. Y cómo la hipocresía está al orden del día. Es curioso cómo se puede criticar el coste de las pasadas Jornadas Mundiales de la Juventud con beneficios cercanos a los 200 millones de euros y una publicidad impagable para España y Madrid, pero no se pida que todo este despilfarro, toda esta inmoral juerga gastronómica, no se envíe de alguna forma a países como Somalia, con una hambruna descomunal. 

Es curioso que la Iglesia Católica atienda en 2011 a 3.000.000 de personas (¡tres millones) aquejados de necesidades imperiosas y sin embargo, instituciones y administraciones públicas apoyen, subvencionen y publiciten este tipo de fiestas. Es amoral, nada ético, rematadamente censurable que haya un 20 % de la población española bajo el umbral de la pobreza, que en nuestro país, 9 millones largos de ciudadanos tengan problemas para alimentarse, para subsistir, y existan estas fiestas. Y es condenable que nadie alce la voz por una vez en su vida, que no sea para criticar a aquellos estamentos que no les gustan, como el eclesiástico. Por una vez, los indignados podían demostrar de qué pasta están hechos. Y algún político. Y algún ciudadano honrado que se pregunte, como yo, cuando veía cada verano cómo se iban al garete cientos de miles de litros de agua (mientras los asistentes al festín se excusaban diciendo que en Galicia se lo podían permitir por lo que llovía) mientras por el sur la amenaza de las restricciones de agua eran siempre atenazantes, los agricultores murcianos se las veían y deseaban para sacar adelante la huerta y te enterabas que en ese fragmento del mundo olvidado que está debajo de España, algunos andaban decenas de kilómetros para poder beber agua. 

Si en efecto a nadie le remueve la conciencia los escalofriantes datos de pobreza y hambre que vivimos en la misma España (aunque el único que es capaz de paliar en algo esto se llame Iglesia) poco le importará lo que sucede bien lejos de aquí. Y pringará sus manos, su cara y el cuerpo entero de merengue, de tomate, de vino, de agua... Da igual. Es un ejemplo más de la crisis de este país. Una crisis de valores, de moralidad pero por supuesto, de principios, de cultura y de un mínimo de sensibilidad. Y por eso, entre el partido que entre en el Gobierno, o estirpa antes que nada a los españoles, o difícilmente hará de esta Nación algo parecido a lo que fue y hubo de ser. Porque me duele decirlo... Pero DAMOS VERGÜENZA. 

lunes, 29 de agosto de 2011

Se nos fue

Hay un viejo dicho motrileño con el que siempre ha venido a resumirse la "temporada de baños" en las costas granadinas y que viene a significar desde cuando a cuando las playas suelen ser el atractivo principal de la población... Porque en Motril, de siempre, uno pisa la playa "de Virgen a Virgen". O lo que es lo mismo, del Carmen (16 de julio) a la Cabeza (15 de agosto). Y en efecto, en cuanto se marcha la quincena consagrada desde hace 500 años a la Patrona, el pulso turístico empieza a decaer y hasta los ánimos veraneantes y playeros de los ciudadanos de siempre, se resienten. 

Luego, será el día en que se marcha el primero de los amigos, tras un mes de trasiego por su patria chica. Cuando ha arreglado el turbo de su coche y pone rumbo a La Mancha, averiguas que el verano, por mucho que se empeñe la naturaleza en negarlo, y el calendario en ampliarlo hasta el 21 de septiembre, sabes que se te ha ido ya de las manos. 

Ni siquiera se trata de lo pronto que está ya anocheciendo, cuando un mes atrás tus vecinos aguantaban estoicamente hasta las diez de la noche "acampados" junto al rebalaje de la Playa del Pelaíllo. Ahora, regresan a la "placeta del viento" hora y media antes, pero sin haber perdido el carácter de peregrinaje bíblico en los acarreos de infraestructuras playeras que caben en un "monovolumen metido a camión" o en un "alemán con visos de tartana". No, tampoco es que las noches te den respiros climáticos, que se haya anunciado el regreso sevillano de los tuyos o que para llevar la contraria, la misma Patrona se despoje de sus mantos y atavíos precisamente cuando más fresco resulta el ambiente. 

Habrá empezado la liga, que es otro termómetro que registra el final del estío y el arranque de un nuevo año. Porque soy de los que sostiene que el año no empieza el 1 de enero sino en el mes de septiembre. El mío, a punto de nacer, este año viene señalado para el 3 de septiembre. Y en esto de la liga, nos dice la nueva temporada que la radio será un eterno servicio público, innegable y plausible, pero que si quiere ganar sin dejarse los cuartos en ello, tendrá la boca cerrada este año. A priori, la medida no me es grata, porque la radio es la mejor compañera que conozco para informarse y entretenerse, y porque habla un lenguaje tan emotivo y sugerente que ningún otro medio puede emular. Pero comprendo que las épocas de los favoritismos ya han pasado. Y si quiere ganar dinero con una publicidad más atrayente, debe pagar por ello. Así lo lleva haciendo la televisión tiempo ha y así terminará entendiéndose. A fin de cuentas, tampoco es de recibo que un comunicador entre gratuitamente a un Estadio bajo el amparo de su condición periodística.

Y sin salirme de la linde del fútbol, imagen que hace pensar en el Nuevo Los Cármenes el pasado sábado. No, no voy a alzar la voz en contra de un equipo que pudo empatar y terminó perdiendo tres puntos en casa. No lo voy a hacer porque quedan en juego 111 puntos aún y nadie dijo que sería fácil empezar de cero en donde lo está haciendo ahora el Granada Club de Fútbol. En mi ciudad, mis ciudadanos son muy dados a la exageración: y lo mismo acarician ya la plata de la Champion League, que ya intuían (profetas ellos) queel equipo iba a descender. O somos muy bocazas, o muy entendidos, no sé bien. Pero tras 90 millones de pesetas y tras el bochornoso espectáculo de aquellos que quitaron el bastón de la ciudad al alcalde y se lo dieron en bandeja de plata a Quique Pina en el balcón del Ayuntamiento, hace unos meses, ahora observamos como el alcalde sí que se viste por los pies, y tal vez, algunos santos que se canonizan con demasiada premura, no son tan buenos. Quizás, digo quizás. Lo cierto es que tenemos 5.500 localidades nuevas que al parecer eran rematadamente necesarias, y ahora nos falta gente para llenarlas. Porque nadie duda del coste que tiene el fútbol de máxima categoría, como nadie tampoco duda que el dinero no crece en las macetas de la terraza. 

Así que yo ya intuyo que acaba otro verano más... Anochece antes, el rigor climático se reblandece, mis vecinos "egipcianos" ya no vuelven a la "placeta del viento" a las once de la noche, los remozados Renault Scenic ya ruedan por La Mancha, la liga se juega en el corazón de millones de españoles, Sevilla espera a un motrileño y yo descuento días para pasar de año e inaugurar otro, que (y ya me tocaba) pinta extraordinariamente. 

viernes, 26 de agosto de 2011

Joaquín Sabina

Curiosas las semanas que llevamos leyendo las opiniones de nuestros cantantes y actores en referencia a las posibles elecciones del 20 de noviembre y a la presunta victoria del Partido Popular, que quizás (y digo quizás) obedezcan a una campaña de promoción de izquierdas encubierta, porque las opiniones que oímos parecieran dirigidas, habida cuenta de su parecido y sus reflexiones tan extraordinariamente análogas entre sí. Hace unos días era el turno de Fernando Tejero, preocupado por decir que era de izquierdas, cuando la realidad es que sólo un artista de derechas puede sentirse así, ya que no habrá uno que haya recibido críticas de sus mismos congéneres creativos por definirse progresista, pero no sé si recordarán la que se montó con Lourdes, cantante de Russian Red cuando se decantó por una postura ideológica conservadora, oyendo de autores como Andrés Calamaro, por ejemplo, que era poco menos que una descerebrada. 

Me huelo que en efecto, se les ha dado demasiadas prebendas a según qué ciudadanos, como si el simple hecho de trabajar en lo que a uno le gusta y además hacerlo bajo la perspectiva de la creatividad supusiera un escalafón mayor que el del resto de millones de españoles, igualmente formados e intelectualmente preparados para ciertos puestos de trabajo pero que en ningún caso reciben subvenciones, estipendios económicos y otros pareceres. Jamás he visto a un licenciado, quizá doctor, recibiendo generosas contribuciones económicas de las administraciones públicas, pero no he de descubrir yo ahora qué altruista y derrochadora cuantía estatal se destina a un cine que cada vez ve menos gente y termina siendo más ruinoso. 

Intuyo con la certeza casi consumada del que no necesita ser detective para llegar a esta conclusión, que actores como Fernando Tejero andan verdaderamente inquietos porque un nuevo Gobierno, no ya por medidas lógicas de austeridad, sino por coherencia para con el resto de contribuyentes, decida suprimir las abultadas subvenciones al cine. Y menos entiendo que los autónomos de este país, con el pequeño y mediano comercio a la cabeza, no haya decidido ya montar la del Dos de Mayo y exigir que al igual que un colectivo es agraciado de manera ilegítima, no reciban ellos tratos de favor tan especiales. Si a esto sumamos que el cine español, de un tiempo a esta parte, es decididamente de izquierdas, abierta e ideológicamente posicionado, la ecuación es bien sencilla: todos (de derechas y de izquierdas) pagamos algo cuyo coste se emplea en denigrar a buena parte del pagador obligado de suerte que terminamos siendo TONTOS DE BOTE, costeando un producto que nos insulta y agrede credos y maneras de entender la vida. 

Así las cosas, sería yo el primero en apoyar una medida del PP en el Gobierno que acabara con estas fabulosas cuantías económicas que recibe el cine y otros colectivos de autores, y para muestra un canon que ya la Unión Europea consideró ilegal. La supresión de estos privilegios de zotes, incongruente, asusta a unos pocos. Los mismos que vienen demostrando una falta de sentido común aplastante. Porque lo mismo protestan por una Guerra que al poco, toda vez que se produce otro conflicto distinto más virulento y mortal, no se les oye. Y luego producen un cine que siempre se va a mover en el periodo temporal que va desde 1936 a 1975, van a reflejar una Iglesia abusadora, acosadora y violadora y una derecha sanguinaria y asesina. Pero eso sí, sin importarles que buena parte del dinero que reciben, REGALADO, provenga de un amplio conjunto de robados contribuyentes a los que están directamente insultando con su bazofia convertida en arte por la varita mágica de este Gobierno pésimo e incapaz. 

El último (por el momento, auguro más) ha sido mi siempre idolatrado Joaquín Sabina. Alguien que no necesita de gestos como el que le llevó a participar en la campaña última del peor presidente de la historia de España y con probabilidad, de la Europa occidental de los últimos 50 años. Una realidad que avalan los datos, la crítica situación social y para colmo, las risas que despierta tan infame personaje entre sus colegas europeos. Pero Sabina se metió en el proyecto de imagen aquel que consistió en arquear la ceja y dibujarla con dos dedos. Y no seré yo el que le corrija sus propias actuaciones, en primer lugar porque considero que cualquier español que escogiera en su momento la opción socialista, no ha de ser responsable de los desmanes interminables que han producido los pseudo obreros-socialistas españoles, pero sí han de reflexionar en conciencia y pensar que darles de nuevo el voto, al menos para mí, merece de una reprobación inmediata y de una calificación verbal contundente: irresponsables, amorales y por supuesto, cínicos y estultos. 

Al hilo de esto me viene a la cabeza que algunos países se plantearon, cuando no procuran implantar (es el caso de Hungría) una ley que haga penar a los malos dirigentes. Creo que evitaríamos muchos males a nuestra hundida España. No me temblaría el pulso por abrir las diligencias oportunas contra ministros que en dos días hacen de un presidente un economista, o verdaderos zotes como Caldera, Blanco, Pajín, Aído, Calvo... Y cómo olvidar al ministro que cada vez que hay una crisis ostenta la cartera de economía, Solbes. Porque yo no dudaría en enjuiciar a Zapatero. Creo que no se puede ir de rositas, tras aumentar casi 3 millones de parados, destruir más de 2 millones de puestos de trabajo, legislar para una parte de la sociedad, aumentar hasta cifras coléricas el déficit y la deuda, sumir la credibilidad de España en la hondura más negra y enfrentar de nuevo a unos y a otros con leyes y discursos que han reavivado las casi mortecinas ideas políticas que hace décadas hicieron de esta nación el escenario del rencor y de la muerte. No tengo ninguna duda: merece un castigo que por contra, no será otro que una paga vitalicia y prebendas sociales. 

Por eso, cuando alguien de la aplastante intelectualidad, de la soberbia capacidad creativa, de la incontestable genialidad de Joaquín Sabina es capaz de decir que le asusta, que le da miedo que gobierne la derecha, y hace suyas las imágenes del cine español trayéndonos el recuerdo del nacionalcatolicismo, me pregunto si estas aseveraciones tan erróneas, por supuesto irrisorias y absolutamente mentirosas, no obedecen a un pago de favores. ¿A quién le debe algo? ¿Qué promesas ha recibido? Porque de no ser así, he de pensar que el inigualable Sabina debe estar padeciendo de una insuficiente actividad neuronal. Y dicho esto, me preocupa más que haya sido capaz de decir que le parece obsceno la imagen de chavales de 20 años entre monjas y confesionarios en las pasadas Jornadas Mundiales de la Juventud... Porque resulta que Sabina, que tendrá pocos rivales en el mundo del lirismo, de lo poético, de la capacidad de transmitir, sin embargo no creo que sea ejemplo de nadie y de nada y mucho menos alguien que pueda venir a decirnos que le parece obsceno que los jóvenes practiquen libremente lo que deseen, más que nada porque Sabina, tiene mucho que callar y poco que reprender. Y todo el mundo entiende a qué me refiero. 

Lo dicho... El susto de Vicente Aranda, o de Fernando Tejero, tal vez de Sabina no es otro que el de perder presuntos favores, presuntas prebendas, presuntas pero extraordinarias cuantías económicas... Lo que sí es cierto es que el votante que se ha equivocado y ayudó con su elección a que ganara Zapatero, no podemos enjuiciarlo. Pero el que persiste tras el ruinoso y vomitivo estado en que se encuentra España, merece cuando menos que el resto de los electores nos planteemos si no tienen acaso la misma responsabilidad que la mano ejecutora de tamaños desmanes. Y a resultas de esto, creo que el mal gobernante, ha de pisar una cárcel. Así se dará cuenta que vivir durante años a costa del resto y jubilarse entre montañas de privilegios puede funcionar, o no. Hasta entonces, nos esperan meses de campañas encubiertas, indignaciones artísticas, cejas en alza y mucha pancarta... La que tan bien conocen Loles León, Concha Velasco o los Bardem, artista de la farsa, de la inmoralidad y de la falta de conciencia. Así se les aparezca el alma de los militares que murieron en Afganistán para recordarles que las guerras son igual de malas, las mande la derecha o la izquierda. 

Y no os preocupéis más, queridos cienastas, actores, cantantes... A cada cerdo le llega su San Martín.  

jueves, 25 de agosto de 2011

Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven

A estas alturas los que me conocen saben bien que he terminado por hacer de la lectura una pasión con pocos límites y cuando uno suma centenares de libros a su personal listado, termina por exigirle a cada nueva novela un listón mediano y cuando menos decente. Así las cosas empecé el verano con el más atrayente y recurrido de los géneros, al menos para el que suscribe. La novela histórica, cuando tiene un mínimo de rigor y mucho de imparcialidad puede sumir al lector en un universo de claves y enseñanzas extraordinarias. Y no ha mucho que cae en mis manos el libro que da título a esta entrada. Su completa lectura me llevaba una hora y media. Su accesibilidad, agilidad narrativa, su dinamismo argumental, su filosofía nada enrevesada pero a flor de piel, terminó por producirme una sensación que en todo caso, llevaba tiempo sin experimentar con otro libro: seducción. 

"Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven" tiene un componente de sugestión que había encontrado en libros de Marcel Levy, o en "La cena" de Herman Koch. A estas alturas, que sin más pretensiones que el del entretenimiento y sin dosis de intelectualidad un autor contemporáneo alcance la hazaña de divertir y de producir momentos para la reflexión en el lector, es digno de alabar. Y la obra de Albert Espinosa que ha motivado esta entrada, tiene todo eso. 

Los que leemos con fruición, con avidez insaciante sabemos al dedillo todo esto. Ya no nos convence cualquier cosa, aunque bien es cierto que podemos leer cualquier cosa, aunque nunca será lo mismo. Y para muestra, un botón: antes que "Si tú me dices ven..." acabé "El laberinto de la rosa", de infausto recuerdo y de ominoso impacto. Porque el autor actual quizás tiene que cumplir con la petición formal de una editorial de entregar un escrito que alcance varios centenares de páginas, tenga una trama que ha pasado desapercibida a la humanidad en estos últimos 500 años y a ser posible, señale al cristianismo (el de la Iglesia Católica o cualquier otro credo que siga a Jesús) como especialmente virulento. Y cuando uno ha de rellenar porque sí decenas de páginas saltando de los temas clásicos e imperecederos como el amor a los de la historia (manipulada o no), al arte, la intriga, el suspense (blando e incapaz) y sabe Dios cuántos otros recursos, el resultado no es otro que el que merece una descripción rotunda y expresada en "román paladino"... UN TOSTÓN. 

Albert Espinosa ha dado en el clavo. Sin más. Como lo hizo antes Manuel Maristany, Ildefonso Falcones y liderando mi personal parnaso, don Arturo. Así, sin necesidad de apellidos. Si un libro entretiene, ya ha cumplido su objetivo. Si además instruye, se está convirtiendo en uno de esos imprescindibles. Como encima sea capaz de hacer pensar, para bien o para mal, merece entrar en el Olimpo de las letras. Y en efecto en ese cielo literario hay muchas obras y muchos autores. No digo que Albert Espinosa haya conseguido una hazaña tan altísima. Pero "Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven", es cuando menos una de las lecturas más recomendadas, asequibles, llanas, provechosas y que gusten de los últimos años. Y algunos dirán que viendo cómo está el patio de las letras, no es mucho decir. Tal vez, pero merece la pena hacerse con el libro. 

miércoles, 24 de agosto de 2011

No es país para honrados

28 de agosto de 2009: La etarra Aranalde queda en libertad tras pagar la fianza. IMPORTE DE LA FIANZA: 12.000 euros

1 de septiembre de 2009: El juez de la Audiencia Nacional deja en libertad bajo fianza a cada una de las ex parlamentarias del EHAK. IMPORTE DE LA FIANZA: 60.000 euros

15 de abril 2010: La Audiencia Nacional deja en libertad bajo fianza a diez miembros de Batasuna, ANV y PCTV. IMPORTE DE LA FIANZA: 50.000 euros

21 de julio de 2010: La Audiencia deja en libertad bajo fianza a tres presuntos dirigentes de Segi. IMPORTE DE LA FIANZA: 18.000 euros

7 de septiembre de 2010: Fianza para el presunto etarra detenido en Bélgica por llevar explosivo a Portugal. IMPORTE DE LA FIANZA: 30.000 euros

2 de noviembre de 2010: La Audiencia deja en libertad bajo fianza a un presunto dirigente de Segi. IMPORTE DE LA FIANZA: 18.000 euros

2 de diciembre de 2010: La Audiencia Nacional deja en libertad bajo fianza a los tres abogados acusados de ser enlaces de ETA. IMPORTE DE LA FIANZA: 60.000 euros

23 de diciembre de 2010: Libertad bajo fianza para dos presuntos miembros de Askapena y una militante de SEGI. IMPORTE DE LA FIANZA: 60.000 euros

17 de enero de 2011: Un hostelero de El  Álamo permite a los clientes fumar en el establecimiento. IMPORTE DE LA MULTA: 600.000 euros.

Moraleja: Si en lugar de tomarse unos cafés con sus parroquianos mientras se fuman un cigarrito, el hostelero regentara una herrikotaberna y se dedicara, junto con sus parroquianos, a preparar atentados terroristas, la jugada le saldría mucho más barata. Debe de ser que el humo de las bombas es menos dañino para la salud.

martes, 23 de agosto de 2011

Jornadas Mundiales de la Juventud 2011


Al final hemos asistido a la segunda mayor concentración de personas de la historia de España. Se ha casi alcanzado la cifra de dos millones de personas... Al final, los beneficios pueden situarse en casi doscientos millones de euros... Al final, la imagen de España y de Madrid en particular ha recibido un apoyo publicitario impagable, por lo que las críticas hacia el coste (en cuanto a dotación policial, rebaja en el precio de transportes, refuerzo del servicio de limpieza o cesión de espacios e infraestructuras) de este evento, ha terminado por producir una risa que no puede pararse. 

Al final, aquellos que no saben nada de nuestra Iglesia y mucho menos de las cuestiones papales, que radicalmente critican a Benedicto XVI porque creen que es mucho más papa Juan Pablo II, han visto como los jóvenes de 193 países están con el sucesor de Pedro, porque este siempre lanza el mismo mensaje, sea quien sea, venga del país que venga, haya tenido la historia personal que fuere en sus espaldas ancianas. Y el cardenal alemán, el teólogo insuperable, el hombre de Dios que fue llamado a la Cátedra de Pedro no dice nada que sus antecesores no dijeran, ni condena lo que los anteriores no hicieran ni se preocupa por las cosas que los que antes que él estuvieron no se preocuparan. Y además, nos está dando a los católicos un nuevo orden, un nuevo impulso... Un rotundo esfuerzo el suyo porque no se diluya entre mensajes intrascendentes la verdad de nuestra Iglesia y su historia. 

Al final, insisto, las Jornadas Mundiales de la Juventud que durante cuatro días han pintado Madrid de alegría, de multiculturalidad, de espiritualidad y sobre todo de una necesaria alegría y un canto a la esperanza que tanto necesita este país, han sido un rotundo éxito. En poder de convocatoria, en provecho para los asistentes y para los que hemos estado pendientes de las palabras de Su Santidad, y hasta en beneficios económicos. Y nada de lo que empezó siendo un sinsentido de críticas puede, al término de las mismas sostenerse. 

Al final, esto sí que va a servir para cuestionar otras tantas cosas: porque en el mismo criterio de cuantos han procurado arruinar la reunión de los católicos del mundo en Madrid, muchos ahora podemos esgrimir sus argumentos y preguntarnos ¿por qué hemos de pagar todos un cine ruinoso que no beneficia nada más que a unos pocos? ¿Por qué hemos todos de pagar a unos sindicatos que en los últimos tiempos han dado muestras de su inoperancia y de su incoherencia? ¿Y por qué hemos todos de sostener a colectivos infinitamente menos numerosos que reciben cuantiosas ayudas públicas? ¿Y por qué hemos de buscar muertos cuando los vivos están muriéndose en nuestras calles a diario? 

Al final, al final.. Sí... Al final, hemos visto que la cara de los que han intentado vendernos lo muy demócratas que son, no es otra que la de la intolerancia. Hemos sido testigos de la incultura pública, cuando nuestro Estado aconfesional no puede negarse a cualquier manifestación pública de un credo o fe, y debe garantizar que aquellos que tomen parte de ella, puedan hacerlo en libertad. Y al final, resulta que chicas menores de edad, visitantes, turistas, han sido agredidas por los progresistas, izquierdistas en definitiva, que propugnan el totalitario eslogan de "arderéis como en el 36" y dan muestras inequívocas de qué nos espera a cuantos en este 2011 seguimos sintiéndonos católicos. Porque estamos orgullosos y no nos avergonzamos de seguir, o al menos de procurarlo, a Aquel que dio el mejor de cuantos mensajes posibles ha escuchado nuestra Humanidad en todos estos años que tiene echados en sus espaldas... Cristo. 

Al final, os habéis quitado la careta. Pero Su Santidad Benedicto XVI, vino, vio, venció y convenció. Porque a pesar de nuestros fallos, seguimos siendo el instrumento del bien en todo el mundo. Y dentro de dos años, Río de Janeiro seguirá diciéndole al Mundo que todo esto vale la pena. Y jamás nos podréis detener. Porque ni los leones imperiales lo consiguieron. 

sábado, 20 de agosto de 2011

JMJ Madrid 2011

Primero se apeló a asuntos económicos, a que iba a costar dinero a cada contribuyente, cuando la categórica mentira que se lanzó formaba parte de una serie de calumnias que han resultado desmentidas, puesto que a ningún español le ha costado nada que el Papa pise nuestro suelo y que Madrid reciba más de un millón de visitas venidas de 193 países distintos. 

Toda vez que no se pudo luchar contra esto, la siguiente crítica se arrojó hacia los beneficios que resultarían de estas Jornadas; los medios de comunicación se encargaron de contarnos en las noticias televisivas de cadenas afines a la progresía (incluso) que con una media de 40 euros por peregrino, 40 millones de euros extras era mucho, mucho dinero para Madrid. Una inversión en policía y unas reducciones en el precio de los billetes del transporte público que ha resultado sobradamente beneficioso para las esquilmadas arcas de toda población en el mes de agosto. 

Cuando uno escuchaba a los comerciantes del centro de Madrid aseverar que habían doblado las ventas, especialmente restaurantes y locales de comidas de aquella zona, venían a la cabeza las quejas de los comerciantes de Sol y aledaños cuando nos contaron que la acampada de los indignados les supuso pérdidas en las ventas... ¡No hay color!

Otros se quejaban directamente de los trastornos provocados por más de un millón de peregrinos acogidos durante estos días en la ciudad y del colapso que Madrid sufría. Y siempre me he preguntado dónde queda el margen de libertad, cuando la ciudad se colapsa con marchas de indignados y nadie critica nada, o cuando  anualmente y por espacio de horas, los colectivos gays toman las calles y las hacen suyas con el consabido altercado del estado natural del tráfico y tránsito de la capital, y nadie dice nada. Quedaba por tanto claro, que la tolerancia no es la moneda de cambio de estos críticos. Tampoco la justicia. 

Al fin, aquellos que salieron a la calle un día pidiendo democracia real ya... Y se han resuelto como los menos demócratas, cuando hemos visto imágenes de Cuatro o de Telecinco, de TVE (todas ellas nada sospechosas de su militancia cristiana y de su postura conservadora) cómo estos jóvenes indignados, coreaban gritos hacia los peregrinos de "Vergüenza" siendo respondidos por otros nada insultantes, nada demagogos, nada exaltados y nada censurables: "Esta es la juventud del Papa" o "Benedicto, Benedicto". El mismo ejemplo que vivimos los granadinos el 15 de mayo de 2011 ante la Virgen del Rosario. Luego, con decir que la organización no representa a "esos pocos" quedan todos los muebles salvados. A fin de cuentas, los detenidos, cargas policiales y la contundencia propia que ha de aplicarse a quienes se comportan de manera violenta y nada demócrata, han sido siempre del lado de los que nos embaucaron y engañaron pidiendo "DEMOCRACIA REAL YA" y hemos podido ver qué clase de tolerancia, democracia y respeto son capaces de demostrar. 

Y por último, la imagen de más de un millón y medio de personas, (SÍ, 1.500.000 PERSONAS) reunidos en un aeródromo, con 40 grados, sin sombras, para una Misa. Estas cifras, abrumadoras, rotundas, contundentes, inigualables, no lo conseguirán jamás los indignados, los políticos de izquierdas que los protegen y arengan ni cuantos de manera humillante y vergonzosa, en redes sociales y en medios de comunicación han querido desde antes de su comienzo, estigmatizar unas jornadas que sólo se pueden resumir de una manera: "hay esperanza en una nueva sociedad, dialogante, joven, comprometida, alegre, y con una conciencia firme y positiva. 


Los datos son los que siguen: 193 países/ 1.000.000 de peregrinos/ Casi 2.000.000 millones de visitantes/ Ingresos que podrán situarse para nuestro país por encima de los 60.000.000 de euros/ Y un poder de convocatoria y una respuesta que ha sido simplemente intachable. Esa juventud, esa sociedad, sí que no está en crisis. 

Luego, quedará hablar de varios aspectos: las críticas que los propios cristianos han hecho a este Papa en comparación con el anterior, en uno de los ejercicios de incultura y de desconocimiento de nuestra Iglesia y de la labor del Santo Padre sin precedentes. O las mofas de tantos otros, y precisamente de posturas conservadoras y reconocidas católicas, hacia la "ñoñez" de estos peregrinos. Para mí quisiera que este país recibiese 40 millones de jóvenes como estos, firmes, convencidos, seguros, sin miedo, sin vergüenza, alegres y con una moral, una ética y un compromiso absoluto con los valores dignos (que no indignos o indignados) y plausibles de toda sociedad. Y a cambio, una España con propósitos, tolerante, abierta, multicultural y sencillamente emocionante. 

Desde el domingo 14, el pasado domingo 14, en el balcón de mi casa una pancarta modesta pero elocuente con la foto del Santo Padre decía clara, hacia el centro de Motril: ¡Bienvenido! Estoy encantado con estas Jornadas Mundiales de la Juventud. Porque han sido un éxito; porque han demostrado que los cristianos somos cada vez más en el Mundo y tenemos mucho que decir y mucho que ofrecer. Y porque todos los críticos, amparados en mentiras, en falsedades, en profecías que han resultado embusteras, han visto como no les ha costado un duro todo esto, como se han beneficiado tantos compatriotas del dinero de los peregrinos y visitantes, y porque hemos desenmascarado al fin a estos "demócratas reales" que dicen estar indignados y que sólo nos han costado el dinero y han sacado a relucir su imagen violenta, intolerante y anti higiénica. Mental y física. 

Rabiad de celos. La Juventud del Papa copa y desborda. El mensaje de Cristo y del Santo Padre es envidiable y digno de poner en práctica. Y mi Madre, Santa, Universal, Imperfecta, mi Madre Iglesia que tiene que seguir trabajando por hacer cada vez mejor las cosas, no puede más que sentirse después de esto, más apostólica y más bendecida.

P.D. A todos los que pedisteis que el coste de estas jornadas se enviaran a Somalia, os reto que me enseñéis en qué ha consistido vuestra ayuda. Y que tengáis en cuenta, que cientos de millones de personas de todo el mundo, viven cada día gracias a la Iglesia. No vengáis a hablarle de agua a Noé, de bollos de aceite al que inventó el pan, ni de caridad a la Iglesia Católica. Y cuando queráis ser demagogos, pensad qué hacéis vosotros por los demás.