Visitas

jueves, 31 de marzo de 2011

Procesión anticlerical... Firma para pararla.

Los laicistas radicales no se dan por vencido y para ello siguen con su campaña de acoso y provocación a los católicos. Tras los asaltos a varias capillas universitarias su caballo de batalla, según se va acercando la fecha, será la Semana Santa, elemento religioso y cultura arraigado en lo más profundo de la sociedad española.

Y Madrid será el campo de batalla de los anticlericales. Para ello, en un acto desafiante, han convocado para el Jueves Santo una "procesión atea" por el centro de Madrid, junto al recorrido de los pasos de Semana Santa que estarán desfilando en esos momentos. A las 19:00 horas saldrá de Tirso de Molina y pretende seguir un recorrido prácticamente idéntico a la celebración cristiana.

Sin embargo, la provocación no se queda ahí sino que la ofensa a los católicos continúa al conocerse los nombres de los pasos con los que pretenden salir en procesión. Algunos de estos nombres son: la Cofradía de la virgen del Mismísimo Coño, la Congregación de la Cruel Inquisición, la hermandad de la Santa Pedofilía o la Cofradía del Papa del Santo Latrocinio.

Este acto de mal gusto ha sido organizado por varios grupos ateos, entre los que destaca la Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores. Además, también está convocad por una asociación de vecinos, la Asamblea Vecinal La Playa de Lavapiés.

Detrás de la provocación, la falta de respeto a un sentimiento mayoritario y la burla hacia buena parte de la sociedad española, el bufón Leo Bassi. El texto lo he sacado de Libertad Digital en su edición del 27 de marzo de 2011. Yo no tengo nada que decir; pero cada vez lo tengo todo más claro, cada vez más...

Espeluznante, oigan como dicen los organizadores, que su único propósito es HACER DAÑO A LOS CATÓLICOS, PORQUE NO SE ANDAN CON CONTEMPLACIONES.

http://multimedia.hazteoir.org/Castigar_230311.mp3

Increible... prosiguen los de la plataforma anticlerical recordando la quema de Iglesias durante la II República

http://multimedia.hazteoir.org/EscuelasPias_290311.mp3

Yo creo que cualquiera, con un mínimo de coherencia, firmaría para que las autoridades no consientan la tropelía

http://www.hazteoir.org/firma/37378-firma-no-procesion-atea-en-jueves-santo

miércoles, 30 de marzo de 2011

Álvaro Abril Vela

Estudia Bellas Artes y a sus 21 años, este granadino reserva en los inagotables recursos de su creatividad, las horas más provechosas para las artes cofrades; si a tan escueta edad ha sido capaz de lograr diseños, dibujos, pinturas y ejecuciones plásticas que lo acercan a los más pretendidos lugares no ya de la provincia, sino de todo el Oriente andaluz, en el momento en que su formación académica, pareja al crecimiento y madurez de su intelectualidad acabe, hablaremos, y tengo plena confianza de ello, de uno de los artífices más fecundos y a tener en cuenta dentro del panorama de las artes relacionadas con lo cofrade; aunque la realización profana tiene en él un seguro valedor.

Álvaro viste Imágenes, ha desarrollado un cuidado esmerado en la colocación de flor, se ha prodigado en el montaje de altares efímeros, dibuja con rotunda claridad, tiene una pintura de conseguidos trazos y posee una amplia cualidad para la invención, quizás su fuerte. El joven granadino se destaca sobremanera por su variedad de recursos, su siempre y constante preocupación por no caer en la reiteración y aportar algo nuevo, bien si está vistiendo una dolorosa o llevando a cabo un Altar de Cultos, y una adecuación sobresaliente a los lenguajes clásicos que adapta a la perfección a piezas con destino cofrade. A eso suma la influencia que la licenciatura en Bellas Artes está dejando en su más reciente producción pictórica, donde conjuga el respeto por la tradición con la novedad de un lenguaje contemporáneo que le sirve para no adocenarse y reiterar hasta el hastío iconografías, escenas y composiciones en las que el cofrade aplaude el gusto por lo barroquizante y donde él añade un guiño actual que revisa la pieza y la dota de personalidad.

Es esta su segunda exposición individual, y ello en tan sólo unos meses. Ya trabaja en el mundo de la escultura con pequeños formatos y amplia variedad de técnicas. Tiene, antes que nada, la capacidad de interactuar con materiales y procesos propios del siglo XX (y obviamente del XXI) envolviendo el resultado final en un ambiente de la época moderna, aunque sin olvidar dibujos y proyectos inéditos que se atreven con el arte hispano musulmán y el gótico medieval.

En el mundo del diseño su creatividad está dando resultados impagables. Hermandades como Resurrección y Triunfo, Ferroviarios, Gitanos, San Agustín (todas ellas en Granada) o Perdón y Misericordia de Motril, disfrutan de su capacidad para intimar con el escenario donde ha de destinarse su creación y además, buscando siempre la distinción mediante aportaciones de cuño propio. No se conforma con la reiteración apática de modelos ya consolidados, del uso de piezas para bordado consumadas ni con el servilismo de la copia. Está a la altura de diseñadores que seguro, pasarán en breve tiempo a ser conocidos como los más prolíficos, destacados y meritorios del mundo de las artes cofrades, que a mi juicio son Eloy Téllez (y me atrevo a considerarlo “primus inter pares”), Francisco Javier Sánchez de los Reyes o Pedro Palenciano por citar a nombres de una descomunal destreza en esta disciplina.

Dije un día de él que estamos ante un cofrade humanista, una reencarnación del hombre del Renacimiento para y por el mundo de las Hermandades; sus registros son variados y se atreve con los más variopintos y divergentes campos, que a saber son: pintura, dibujo, diseño, vestimenta, ornamento, montajes efímeros, escultura, fotografía… Casi que le damos gracias a Dios porque conserve cierto respeto a la oratoria en público; de probar suertes en la literatura, muchos de los que practicamos el género íbamos a salir mal parados.

Sigo insistiendo en que 21 años y tan fecunda copiosa trayectoria, con resultados tan óptimos y con las posibilidades que le quedan por dar a conocer, marcarán en un tiempo no muy distante, diferencias abismales respecto a otros artistas del panorama regional. Hay que confiar en que su aprendizaje académico, su vigente interés por experimentar y crecer artísticamente y el amplio recorrido que le queda, harán de Álvaro Abril Vela el más capaz de cuantos cofrades relacionados con la creación estén en activo en nuestra Semana Santa. Y por eso, la mejor muestra que confirma lo que les he dicho, la pueden ver hasta el 8 de abril en la Sala Expositiva de Canal 21 Televisión, frente a la Iglesia de la Magdalena de Granada, en horario de 5 a 8 de la tarde. Bajo el nombre “Mater Granatensis”, 30 obras de técnica mixta de las dolorosas granadinas rubrican las excelencias de un cofrade amparado por las musas y en constante esfuerzo por concebir modelos, piezas y obras de siempre, pero nuevas y contribuyentes.

martes, 29 de marzo de 2011

Proyectando una Semana Santa granadina "ideal"

En 1502 Bramante comenzaba un Templete bajo encargo de los Reyes Católicos en el Monte Dorado de Roma, justo en el mismo lugar donde fue martirizado San Pedro. Isabel y Fernando prometieron al Príncipe de los Apóstoles que si tomaban Granada y la rescataban de manos infieles, construirían en su honor una edificación sacra que recordara el lugar de martirio de la piedra donde empezó a levantarse la Iglesia de Cristo. Y 10 años después de conquistar la ciudad de Granada, consiguieron liberar la cuantía necesaria para que pudiera llevarse a cabo el proyecto.

Para la planta del mismo se utilizó el trazo conocido como martyria, es decir, un espacio identificativo con los lugares a los que se peregrina para reverenciar las reliquias de los mártires cristianos. El simbolismo del espacio es inmenso; por un lado, estas piezas circulares que identificamos como baldaquinos o templetes, representan un espacio de martirio, su cúpula el triunfo de la Iglesia mediante la figura del mártir, y la zona escalonada adosada al conjunto ( o sus basas) las virtudes (teologales y cardinales) que sustentan a la Iglesia y que hace suyas esta.

Desde la inauguración en 1510, las Iglesias de Granada (donde hay que meter aquí como saben a toda la Archidiócesis, que va desde Murcia a Jaén, de Almería a Málaga, la misma Granada…) colocarán en el altar Mayor del templo principal de la ciudad, o en la catedral de la diócesis, un templete-baldaquino. Es un evidente guiño a la cuestión histórica que lo hace posible (la conquista del Reino de Granada y la promesa de los Reyes ya narrada); recuerda la presencia de cristianos en el reino desde los inicios de nuestra fe, no en balde, la diócesis más antigua de España es la de Guadix, siendo las de Granada o Jaén de las más antiguas, todas sufragáneas del Arzobispo Granadino. Así, recuerda que la llama del cristianismo no se apagó durante los ocho siglos que duró la presencia islámica en Granada, y que con todo, la muerte de miles y miles de mártires cristianos a manos musulmanas sirvió para la resurrección de la fe en Cristo en el reino. Y además de todo esto, que ya me parece más que interesante, la simbología que desprende el baldaquino en sí (que en nuestra Archidiócesis se usó mucho antes de la creación del magnífico templete de Bernini para la mismísima Basílica de San Pedro en el Vaticano) es compleja y atractiva.

Pues bien, a veces la creatividad del arte cofrade no es tan compleja, ni es necesario ser tan sesudamente copistas de otros lares, o bien horadarse literalmente el cerebro intentando buscar algo nuevo, distinto, con carga doctrinal, evangélica, histórica y granadina, MUY GRANADINA. (Por cierto que la ilustración de arriba, nada menos que es un dibujo de Alonso Cano)

Y por eso les traigo a la maravillosa Virgen de los Dolores de San Fernando. O mejor dicho a su paso, a su baldaquino, a su templete, a su solemne, extraordinario y muy original conjunto que reviste de solemnidad, de severidad, de seriedad y de buen gusto la obra. ¿Saben cuál sería uno de mis sueños?

Ver en un conjunto parecido a la grandiosa e inigualable Virgen de la Soledad del Calvario de la Hermandad del Santo Entierro, la colosal obra que hiciera en 1671 José de Mora. Porque encarnaría muy bien el estado de soledad que predica su nombre y fuerza la Hermandad (de Sepulcro) y porque subrayaría un concepto granadino, histórico, rico y distinto, diametralmente distinto, para la Semana Santa. Lo llevo soñando años, y ahora lo comparto con todos ustedes. Me imagino el admirable conjunto y sólo veo exquisitez, aportación estética, uso de nuevos lenguajes y recuperación iconológica granadina y propia.

Hay otros ejemplos, caso de la Virgen de las Tristezas de la Hermandad del Remedio de Ánimas de Córdoba. Yo redundaría en algo en madera oscura y si acaso, con remates, complementos y piezas de tono plateado. El dorado, aunque casa muy bien con nuestra intención innovadora y teológica (y granadina, muy granadina) quizás choque con el carácter luctuoso de la jornada y de la propia hermandad.

Y para que vean que este modelo goza de buen predicamento, les dejo una dolorosa procesionando en Camagüey (Cuba) en idénticas formas.

Pero la de San Fernando, me sigue pareciendo el modelo a seguir para que dotemos a nuestro patrimonio cofrade de grandes saltos cualitativos, de novedades y rasgos de personalidad y de una marcada diferencia propia que nos distinga, nos identifique y nos rebele las capacidades del diseñador granadino y los oficios del arte cofrade en nuestra ciudad… ¡Qué poco cuesta soñar!

Para Paco Estarli, que tantas veces habremos ideado a la gran Soledad de Mora de esta manera.

lunes, 28 de marzo de 2011

Joyas de la Semana Santa granadina

La Santa Cena fue ejecutada entre 1926 y 1928. Obras de tamaño natural y en casos, mayor a este, de talla completa, de policromías tenebristas en contraste con minuciosos y comedidos juegos de estofado y cargadas de dinamismo, expresividad y comunicación, algunas responden al retrato del natural. Estos condicionantes, muy especialmente el de la talla completa, y que sea el Misterio más antiguo de Andalucía, hacen del mismo uno de los conjuntos más admirables y valiosos en su iconografía de España y por supuesto, en Andalucía. Su autor, Eduardo Espinosa Cuadros con la participación inestimable del entonces primer oficial Domingo Sánchez Mesa.
En 1685 terminaba José de Mora este Ecce Homo de talla completa y profundo abanico de recursos plásticos con un escorzo, a manera de los contrapostos de la Grecia clásica que le confieren un sello personal y una actitud doliente inigualable. El Señor de la Sentencia procesiona el Domingo de Ramos.
Poco debe añadirse al respecto de una de las obras más conseguidas en esta iconografía, que quizás sea si no la más valiosa para el plano del arte en el trasunto del Cautiverio de Cristo, sí de las que más a lo que añade su antigüedad. El Señor del Rescate procesiona cada Lunes Santo. Es su autor Diego de Mora quien mezcla la capacidad de fijación de los tipos iconográficos de su hermano José con su sello que edulcora y dulcifica las expresiones gestuales de esta obra cumbre en su género, hecha en 1718.
En 1944 acepta el reto Domingo Cecilio Sánchez Mesa de ejecutar el Misterio de la Oración en el Huerto en pocos años y con altura artística. El Señor de la Oración es una talla completa que además se estofa con una de las técnicas más sorprendentes y depuradas de los últimos 100 años. A pesar del deseo del Cardenal granadino de que el autor se inspirara en el Huerto salcillesco de Murcia, sigue los patrones de aquel pero con condiciones plásticas que lo hacen similar y diferente y le confiere un gesto de personalidad. Procesiona el Lunes Santo.
La Virgen de la Amargura es una personalísima y valiosa Imagen de María en estado lacerante ejecutada, sino por José de Mora, con una proximidad a su gubia indudable y enorme. En la órbita del maestro, procesiona el Lunes Santo exhibiendo una datación que la ubica hacia 1715 y una de las facturas más meritorias de cuantas pueden contemplarse en Granada y el oriente andaluz.
Es la Imagen documentada más antigua que procesiona en Andalucía, haciéndolo el Lunes Santo y atesorando la mayor de las historias devocionales de Granada y los capítulos más fervientes que durante siglos se vivieron en la ciudad. Con una autoría casi rotunda a Jacopo Torni, discípulo del genial Miguel Ángel, es obra capital de la imaginería procesional española, una de las piezas más interesantes del Renacimiento y el crucificado en este estilo con más huella en piezas posteriores, pues está documentado que José de Mora se inspira en su acertada y naturalista anatomía para hacer el Cristo de la Misericorida. El Santo Crucifijo de San Agustín, es además el Sagrado Protector de la Ciudad de Granada, con un Voto a Perpetuidad que ha mantenido todos y cada uno de los años el Ayuntamiento desde 1680 hasta hoy, y parte de su devoción antigua y contrastada lo expresa su hermandad con uno de los cortejos más amplios de cuantos toman la ciudad en Semana Santa y el que registra mayor número de nazarenos. Se data entre 1520 y 1526.
Encarnado en la escena de la Coronación de espinas, el Señor de la Humildad es una pieza propia de taller, siguiendo muy de cerca los modelos de José de Mora y vertebrándose su ejecución en el primer cuarto del siglo XVIII. Destaca su muy cuidada y dimensionada testa sobre el modelado blando y poco acusado de su anatomía corporal. Procesiona el Martes Santo.
Una de las pocas piezas neoclásicas ejecutadas entre finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX. De talla completa, lo que aumenta su valoración artística, responde al canon de dolorosa granadina aunque con un tratamiento severo y clasicista que no por ello le otorga la frialdad propia de su estilo. La Soledad de María procesiona el Martes Santo, pero el Viernes protagoniza una escueta y granadinísima procesión para acompañar la muerte de Cristo en el popular y devotísimo acto de las Tres de la tarde en el Campo del Príncipe.
Jesús de la Amargura es uno de los nazarenos más personales de Andalucía, con un ademán gestual propio y personal que le confiere una postura lacerante y expresiva, en consonancia con la plástica habitual del inmortal José de Mora. Habría que datarlo entre 1685 y 1699 y procesiona el Martes Santo sobre un paso clásico que ayuda más si cabe a la recreación barroca del conjunto.
Con poco más de una década en la Semana Santa granadina, cada Martes Santo desde su Hermandad del Santo Vía Crucis, la Virgen de los Reyes es una obra de escuela granadina debida al malagueño Antonio Asensio de la Cerda, fechable entre 1760 y 1770, que supone una revisión a los modelos de Pedro de Mena desde la óptica edulcorada del tardobarroco, quizás del rococó.
Ejecutada en 1718 por José Risueño Alconchez, es una de las pocas dolorosas que ha estado procesionando ininterrumpidamente por nuestras calles por espacio de casi tres siglos. Su calidad artística, fuera de toda duda, hacen de esta Imagen una de las obras más conseguidas de la expresión lacerante de María. Le acompaña un conjunto estético de reconocido mérito al que se suma una cuadrilla costalera llamada año tras año a la excelencia. Procesiona el Martes Santo, y me van a permitir que le diga, como antaño, LA VIRGEN DE LA SEMANA SANTA DE GRANADA. Y su nombre, ESPERANZA.
El Cristo del Consuelo, que ya fuera loado en su famosa "Saeta" por Antonio Machado, es el único crucificado de cuatro clavos que procesiona en la ciudad. Ejecutado en 1689 por José Risueño Alcochez, destaca la acertadísima policromía que lo distingue y el modelado blando y delicado de su anatomía. Titular de la Hermandad de los Gitanos, procesiona el Miércoles Santo.
Una de las Imágenes más valiosas de la Semana Santa granadina, pieza de Pablo de Rojas de fines del siglo XVI, es este Atado a la Columna manierista, con una incipiente muestra del barroco, poderoso paño de pureza, cuidada y estética anatomía y un contraposto elegante. Tiene una sugestiva espalda y escorzo que hacen de este Cristo del Miércoles Santo, pieza solemne de la devoción granadina.
De complicada fijación de autoría y datación, el Señor de la Meditación de la Hermandad de los Estudiantes responde al canon de principios del siglo XVIII que prosiguió la escuela granadina a partir de los modelos de Mora, pero edulcorando las facciones. Considéreselo como de la escuela de José de Mora, de hacia 1715; procesiona el Miércoles Santo.
Valiente y contemporánea obra del granadino Antonio Barbero Gor, de talla completa y anatomizado para su vestimenta. Jesús Nazareno, data de 1981 y procesiona el Miércoles Santo. Una de las obras contemporáneas más valederas de Granada.
Hacia 1680 se labró el Señor de las Tres Caídas, constituyendo pues, por mor de las intervenciones agresivas de otros Nazarenos de esta iconografía, uno de los más antiguos de su escena procesionando en Andalucía. Relacionado con el taller de los Mena, probablemente del tío de Pedro de Mena y continuador del taller de este toda vez que se marcha a Málaga, hoy como ayer sigue procesionando en torno al primer paso de Misterio (por antigüedad) de la ciudad, constituyéndose su primitiva hermandad en 1680, la de los Cocheros. Hoy, hace Estación de Penitencia el Miércoles Santo.
Hacia 1550 tuvo que labrar Diego de Siloe el sobrecogedor Atado a la Columna que bajo la advocación de Perdón procesiona el Jueves Santo en Granada. La obra, de un renacimiento rotundo, incorpora elementos de una intelectualidad escultórica que quizás lo alejen de los postulados actuales. Basándose en la "terribilitá" miguelangelesca, es uno de los flagelados más antiguos que procesionan en España.
La Virgen de la Concepción es quizás la aportación contemporánea más válida de Granada. Sin apartarse estridentemente de la herencia clásica, el granadino Aurelio López Azaustre apostó por contemporaneizar la iconografía de la dolorosa, con un resultado muy plausible. La Virgen, de 1979, procesiona desde el Monasterio Inmaculista del Albaicín el Jueves Santo.
Obra cumbre del arte barroco español, algunos de los más prestigiosos historiadores del arte lo consideran el mejor crucificado de este estilo en España. Ejecutado por el genio indómito de José de Mora en 1695, destaca su inimitable policromía. Presidió la Hermandad de Clérigos de San Francisco Caracciolo y hoy procesiona en la Madrugada del Viernes Santo siendo la Cofradía del Silencio la suya.
El Señor Yacente de la Hermandad de San Jerónimo recibe culto en la Cofradía Penitencial más antigua de la ciudad, fundada en 1561 y que está cumpliendo su 450 Aniversario. La obra, en la órbita de Diego de Aranda, es ejemplo de la escultura sacra renacentista, y una de las piezas de esta iconografía más antigua que procesiona en Andalucía.
La delicadísima y extraordinaria Soledad de Granada, es titular de la más antigua de nuestras hermandades penitenciales, fundada en 1561. La dolorosa, atribuida con cierto rigor a Pedro de Mena, habría que situarla en torno a 1680. De sus muy meritorios rasgos, destaca el gesto aristocrático y el empaque áulico de la misma. Pasa por ser una de las mejores dolorosas de vestir de la escuela a lo largo de los tiempos.
De un tamaño mayor al natural y próximo a los dos metros de envergadura, el Cristo de la Expiración continua el acervo cofrade de la Hermandad agustina de la Inspiración de Cristo fundada en torno a 1580. La obra, del maestro Domingo Sánchez Mesa, es fiel a los postulados de la escuela y una de las piezas del crucificado claves en la escultura contemporánea. Se gubió en 1943.
El Cristo de los Favores es una de las Imágenes de mayor calado devocional de la ciudad. Estaciona Penitencialmente el Viernes Santo. Fiel a los modelos manieristas, el crucificado debe datarse hacia 1580/90. Su autor, el PADRE de la imaginería procesional andaluza y maestro de Montañés, primer artífice en firme de la escuela granadina, Pablo de Rojas.
La Imagen de la Soledad, de la Hermandad del Entierro, es una talla completa cumbre del arte escultórico sacro español. De 1671, se debe a la gubia del genial José de Mora. Fue Titular de la Hermandad y Orden Tercera Servita de Granada. Procesiona el Viernes Santo.
Nuestra Señora de las Angustias Coronada, Titular que fuera de la Hermandad de los Dolores de la Alhambra desde 1780, es una piedad de talla completa y enorme plasticidad ejecutada por el considerado como último escultor barroco español, el granadino Torcuato Ruiz del Peral, hacia 1750. Procesiona el Sábado Santo sobre paso de plata inspirado en el Patio de los Leones de los palacios nazaríes. Fue coronada canónicamente el 21 de mayo de 2000.

domingo, 27 de marzo de 2011

Fragmento del Pregón de la Hermandad de la Estrella de Granada


Ya casi acaba la misa.
Venga, vamos a la puerta
y mira para otro lado,
para que nadie nos vea,
no vayan a conocernos
y me muera de vergüenza.

Ya se apagaron las luces,
ya se ha vaciado la Iglesia,
ya hay luz en la sacristía.
¡Lo último que nos queda!

Todos nos dieron la espalda.
La sociedad la primera.
Me han convertido en un paria
que habita entre la moheda.
Ya no sé cuánto me falta
para perder mi vivienda,
mientras me bebo las lágrimas
para que jamás entienda
que sus padres ya no tienen,
por no tener, ni paciencia.

Y cuando cae la tarde
se marchan a la trasiega
de los mendigos de hoy
para llenar la despensa.

Jamás he sido creyente
ni Dios hubo en quien creyera;
pero ese cura me ha abierto
los ojos de mi nevera,
los brazos para el sosiego
y la voz de mi conciencia
y hace lo que su Maestro
la Biblia dice que hiciera.

Si los ángeles existen
visten de sotana negra.

Tú mira para otro lado,
para que nadie nos vea.
No vayan a conocernos
y me muera de vergüenza.

Para que mi niña coma
tengo un hambre carcelera;
y cuando viene llorando
porque le han dicho en la escuela
que su familia es tan pobre
que vive de la indigencia,
me hago cuna de sus llantos
y pañuelo de su pena
y con piadosos engaños
le despisto la merienda.

La comida se la cambio
por mis brazos de la siesta
donde mi niña bonita
se acuna y pronto sueña
con una vida más justa
que la vida que le espera.

Duerme niña de mis ojos.
Duerme mi niña famélica.
Que mi estómago te canta
la triste nana del “ea”.

Pero venga, vuelve en ti,
¿o no has oído la puerta?
Tu madre viene mirando,
para que nadie la vea
con todo un cesto cargado
del amor de las Iglesias.

¡No me seas perezosa!
Venga vida mía, despierta.
Que los que siguen a Cristo
en el que yo no creyera,
ya nos han dado el pan nuestro,
mientras que la mano izquierda
no se enteró lo que hizo
la mano que nos lo diera.

Venga mi niña bonita.
¡Vamos a comer, princesa!
Que tu padre está parado,
que la crisis nos aprieta,
los políticos callados,
sus palabras embusteras
y en esta España de hambre
egoísta y cicatera,
no va a faltarte, cariño,
un trozo de pan; la pena
que no pueda yo ganarlo.

Pero toda esta miseria
si de algo me ha servido
y de algo me he dado cuenta,
que la caridad no entiende
de credos que nos valieran…

Mi niña hoy ha cenado
por el amor de la Iglesia.

sábado, 26 de marzo de 2011

Fe y arte


Altar del Solemne Quinario en honor al
Santísimo Cristo de San Agustín de Granada (del 22 al 26 de marzo)...

viernes, 25 de marzo de 2011

¿Hermanos?


Tengo mucha suerte con mis vecinos. Los de Granada y los que muy de tanto en vez, me ofrecen la posibilidad de compartir propiedad horizontal del verano motrileño. Lo digo además con una satisfacción redomada, con holgada emoción, a tenor de lo que me cuentan otros que supone para ellos el mundo de la vecindad. Los míos son agradables al punto que se crea una suerte de comunicación fluida y una confianza que va más allá del mero trámite del rellano o el ascensor. Y quizás, por anormal, lo traigo yo hoy aquí a esta entrada de lo cofrade, en fiel reflejo a qué y cómo vive el amante de las hermandades y sus manifestaciones artísticas y de fe en este siglo que nos ha tocado.

Nos hemos vuelto taciturnos; las Cofradías tienen en su haber la nada desdeñable oportunidad de presumir que cuando en esta España nuestra había una contumaz dictadura, los hermanos votábamos sin perjuicio alguno. Podríamos dar datos antiguos sin pudor, pero el más cercano que conozco es el de la Hermandad del Cristo de San Agustín, que en 1680 votaba en el ejercicio más aplastante de la democracia de los hermanos del momento, a la hora de elegir su mayordomo y su Hermano Mayor. Seguro que las hermandades le ganan por muchas décadas a las prestigiosas y consolidadas democracias modernas que habitan en Inglaterra o Centroeuropa. Tenemos el más antiguo sistema democrático (que sigue vivo) del mundo con las Cofradías españolas y sin embargo, todos los valores que comportan precisamente el ejercicio de la voluntad popular están en visos de extinción.

Nos hemos vuelto huraños, sí. Las redes sociales y todas las facilidades que permiten, han hecho que el cofrade regrese a la soledad de su casa y su ordenador. Precisamente aquello que sancionamos en nuestros jóvenes y que tanto nos preocupa, la tremenda influencia de Internet como única arma y vehículo de expresión y comunicación en nuestros jóvenes, lo sufre ahora el cofrade.

Este se ha hecho su Semana Santa. Ha abierto un blog para poner la Semana Santa que le gusta, la que prefiere y la ha diseñado a su medida. Corresponde con las bitácoras destinadas al ensalzamiento de su hermandad, o del ensayo costalero que le corresponde; el beneficio es interesado; además, el cofrade selecciona la música que escuchar en cualquiera de las páginas que tiene a su disposición y rebusca en otras el repertorio que más le seduce. Con el apoyo de Youtube y otras herramientas parecidas, hace una mezcolanza de sus propios videos, organiza los momentos que le son más atractivos e inspiradores y confecciona qué hermandades y en qué sitios va ver. Luego, mediante las redes sociales, puede en cualquier momento mantener la conversación concreta con el interlocutor concreto, pero si desea cortar ávidamente la conversación puede aducir siempre una inesperada llamada de teléfono o cualquier otra injerencia. Es la suerte de los chat que pululan por doquier. A eso, sumen que consigue la información mediante los servidores de noticias de programas y páginas específicas. La Semana Santa, la tiene íntegra en la mano, a un solo click de su teclado.

Quiero antes de proseguir lanzarles un llamamiento, porque creo que las entradas anteriores no se han entendido, o mejor, se han hecho pero muy parcialmente. Con esta ocurrirá algo similar. Mi hermano Currillo estará en este momento pensando que me he vuelto viejo y estoy desmontando el concepto de Semana Santa que en los últimos treinta años ha estado vigente… Nada más lejos de la realidad; quizás abogo por una religiosidad popular más verdadera, despojada de unos aditivos que no tienen demasiado sentido. Y esta entrada denuncia precisamente que los cofrades de hoy, y aún peor, los que han de venir, terminarán por convertirse en hermanos sin hermandad, en miembros sin nómina y en meros contribuyentes económicos que reducirán en un día del año toda su participación en la Cofradía y en el movimiento religioso y estético que la envuelve.

Las fotos de pequeño formato con la cara de nuestros Titulares han sustituido a las Imágenes per se. No vamos a las Iglesias y nos encontramos con una pieza artística que trasciende el concepto del arte para convertirse en representación de los valores a seguir que rodearon a Cristo y a María. Hemos relegado a las Imágenes a la figura de piezas que han de vestirse mejor que la otra y deben tener un Altar de Cultos mucho más lustroso que la vecina. Hemos descafeinado el sentido de todo esto. Los cofrades pululan y saltan de hermandad en hermandad, buscando lo que la vida les ha retirado: protagonismo social. La fidelidad al concepto de hermano y lo que ello comporta, no existe. O está en vías de extinción, que igualmente es preocupante.
En estos tres días que llevamos de Quinario, sigo reafirmándome que hice bien un lejano 1995 al escoger mi Hermandad como instrumento para seguir creciendo en la fe e infraestructura donde compartir mis devociones con otros.

Es una alegría ver casi noventa hermanos siendo un día laborable y cercanos a las diez de la noche, haciendo lo que mejor saben: sentir devoción por un Cristo que no es sustituido por una foto como tampoco él, a pesar de su grandeza artística, sustituye al Cristo Vivo del Sagrario. Es una alegría observar como todos se besan con todos y todos se saludan entre sí. Y es una alegría apoyarse en las redes sociales, y leer el estado de alguno de tus hermanos en el Cristo de San Agustín, como pude hacerlo en el comentario que dejaba a la luz pública Luís Recuerda: “orgulloso de mis hermanos”.

Yo también Luís, muchísimo. Ya está bien de quedarse en el mundo del blog de uno mismo, alabando lo de uno, fotografiándose uno y aplaudiendo lo bueno que es uno y el resto de los que rodean a uno. Ya está bien de hacer una Semana Santa a medida, cuando somos las instituciones de la democracia por derecho propio. POR HISTORIA. Ya está bien de construir un mundo cofrade a nuestra medida… Basta con llegar a las 20:15 de cada tarde al número 40 de la calle San Antón para ver que aún quedan cofrades que responden al sentido y significado auténtico del término y siguen imprimiendo carácter a los fines que aceptamos.

Yo estoy muy orgulloso de todos vosotros… Porque me enseñáis más de lo que nunca creí. Y por encima de todo, ¡QUÉ ES UNA HERMANDAD!