Visitas

lunes, 28 de febrero de 2011

Día de Andalucía


Un 28 de febrero de 1980 las Cortes Españolas aprueban el acceso de Andalucía a la autonomía como tenía previsto la Constitución en su artículo 151. En un principio, lo íbamos a hacer en una situación de desventaja, según prevé el artículo 143. Tamaña tontería ha quedado como el día de la región. Algo ordenado, aprobado, sancionado y permitido desde Madrid, se convierte en el día de ocho provincias y ocho millones y medio de habitantes. Desde luego que el que señaló el día tenía la cabeza en otro sitio. Porque desde las Asambleas de Ronda o del Estatuto de Carmona, pasando por el 4 de diciembre, que en efecto sí que debía haber sido señalado como el día de los andaluces, cualquier otra fecha es más significativa que esta. Pero está visto por qué esta comunidad es la que tiene a los estudiantes con mayor tasa de fracaso escolar, tan mala situación en el Informe PISA o fama de cateta… Estos ejemplos hacen que los andaluces se ganen a pulso lo que tienen.

Un 28 de febrero podríamos celebrar que hace 476 años Hernán Cortés acaba con el último emperador azteca (28 de febrero de 1525). Tal vez podemos celebrar que hace 440 años se organizó el Ejército Español por orden de Felipe II (28 de febrero de 1571); o podemos celebrar que hace 9 años murió oficialmente la peseta (28 de febrero de 2002). Pero me niego a celebrar una decisión de las Cortes españolas, que todos los días aprueban algo y eso no entraña que todos los días haya fiesta. ¡O sí!

Ahora bien. ¿Andaluces por cojones? ¿Tengo yo que celebrar el día de Andalucía si soy del oriente de la región? ¿Hay alguien con un mínimo de sentido común y de cultura que se crea esto. Pues ahí dejo tres videos… Sin desperdicio. Reales, auténticos, magníficos… Paciencia y no se los pierda porque merecerá la pena.

NOTA a mis amigos andalucistas… Que además tienen cultura y mucha… “¡Hermosos, que sois listos. No defendáis soplapolleces y mandar los colores del Islam y de los intolerantes almohades a la mierda. Que se los ponga el Gadafi si quiere. Vosotros, sois libres y con intelectualidad para creeros estas milongas que no tienen fundamento histórico ni legítimo!”.
GRANADA NO ES ANDALUCÍA, NI ANDALUCÍA ES GRANADA.
NO HAY MÁS QUE UNA ANDALUCÍA (DICE LA JUNTA). Y ES VERDAD... ¡AQUELLA!

domingo, 27 de febrero de 2011

Se ofrece Santa Cena para Iglesia con puerta pequeña

Los discípulos pueden replantearse en el Misterio sin problema...

sábado, 26 de febrero de 2011

Test cofrade


1.- Una Hermandad necesita costaleros o tiene difícil la salida. Te prestas a ello pero exigen el pago de una papeleta de sitio.
a) Y se paga. Que yo venga a echar una mano no significa que las hermandades están todas necesitadas y yo puedo contribuir con algo.
b) ¡Claro! ¿Le pago también el manto? Es que encima que vengo a hacer un favor…
c) Pues no lo veo bien. Voy a pagar los 10 ó 15 euros, pero no lo veo bien… ¡Que yo he venido porque me han llamado!
2.- Este año tu novia/mujer ha decidido salir vestida de mantilla acompañando a tu Hermandad.
a) Mientras no dé morcilla, como si quiere salir con un megáfono rezando el Credo.
b) ¡Guapa, más que guapa! Que eres la mantilla más guapa con esos dos pedazos de corales en las orejas y esa falda debajito debajito del ombligo.
c) Vamos a ver… Sí, una tradición. Pero ¿sabemos cómo nació? Pues eso, que se ponga un antifaz que es lo propio de una Estación de Penitencia.
3.- Relevo. Un cigarro, una cerveza…
a) ¡Hombre, claro! Hay que reponer líquidos.
b) Pues si puedo evitar el alcohol mejor. Que voy haciendo Penitencia aunque no lo parezca…
c) ¡Ave María Purísima! Menos mal que me he traído el cilicio para darme unos golpes.
PUNTUACIONES:
1.- a) 10 puntos; b) 0 puntos; c) 5 puntos.
2.- a) 5 puntos; b) 0 puntos; c) 10 puntos.
3.- a) 5 puntos; b) 10 puntos; c) 0 puntos.
RESULTADOS:
De 0 a 10 puntos: No, ahora en serio… ¿Quién te engañó un día para ponerte una túnica o un costal? ¿Tú sabes lo poco que se tarda ahora en llegar a Almuñécar y lo fresco que tienen el pescado por allí?
De 11 a 19 puntos: A ti esto te gusta, no lo puedes discutir. Ahora bien, tampoco pierdes la cabeza y por supuesto, no tienes el carnet de la LICOF (Liga Cofrade Fundamentalista)
De 20 a 30 puntos: Consiliario 1º de tu Hermandad y Diplomado en Tradiciones e Historias de la Semana Santa granadina, eres salvaguarda íntegra y perfecta de esta Solemne Fiesta religiosa.

viernes, 25 de febrero de 2011

La Plaza de las Pasiegas


Si algo tenemos que agradecerle a don Javier es que ha sido el arzobispo más cercano, comprensivo y colaborador para con las Cofradías que ninguno de los 44 anteriores. Mucho más que su predecesor, que cada año nos decía que la entrada en Catedral, no era segura. Luego, pedía la colaboración para el Proyecto Oasis y las puertas de la Metropolitana abrían sus hojas para las hermandades. Don Javier es dialogante, habla con una claridad que casi asusta. Que se lo digan a CajaSur. Le puso bien puesto el cascabel al gato. Por eso tuvo que salir de Córdoba para Granada. Por el momento, está siendo un arzobispo con una pastoral extraordinaria, una intelectualidad fuera de toda duda, y cuando le ponen un juicio, los gana. Y cofrade, muy cofrade. La Cofradía que lo llame lo tiene. Doy fe de ello.

Heredó don Javier un rito de entrada a Catedral (como bien señala el canónigo Muñoz Osorio, la Iglesia no tiene protocolos, sino ritos o rúbricas) que él, como respeto (y malicio que para no menear mucho la perdiz) ha mantenido. Los cofrades nos quejamos y con razón del mismo. Hacer Estación de Penitencia no debe estar reñido con hacer lo menos severo posible el discurrir a nuestros hermanos, y evitar en todo caso, paradas innecesarias. Y la que se produce en la Plaza catedralicia de las Pasiegas, donde Su Excelencia Reverendísima e Ilustrísima reza y reflexiona ante el primero de los pasos de cada hermandad, se puede ahorrar. Primero porque rompe la marcha habitual de las hermandades, segundo porque, aunque se empeñen en decirnos lo contrario, los retrasos vienen auspiciados en todas las Cofradías (si los hay, claro), justo en Carrera Oficial, y en tercer lugar, porque al menos yo, entiendo anacrónico o reiterativo el acto. Creo que el ejercicio espiritual y evangélico está más que asegurado por parte de los que forman el cortejo. Y creo que los espectadores, tienen (y hacen uso, seguro) de muchos lugares para rezar y no precisamente enturbiando la marcha de la Cofradía en cuestión.

Pero no sé si es que el órgano competente no ha transmitido al Prelado esta inquietud que al menos, a pie de calle, se manifiesta con rotundidad, o no ha puesto el énfasis suficiente en dicho “problema” que intuimos los cofrades de a pie. Quizás habría que hacerle ver que las hermandades tienen entre 16 y 90 misas anuales (gana San Agustín) y en torno a 10 charlas de formación. Y a lo mejor, lo que hay que pedirle a Su Excelencia Reverendísima es que desde Palacio, lleguen a cada Hermandad un ritual propio para que el director espiritual lo rece antes de la Estación de Penitencia, y un segundo para cuando ya recogida la Cofradía, los hermanos den muestras de acción de gracias. A fin de cuentas, es el que forma parte del cortejo el que espera recibir los frutos espirituales derivados de un acto de este tipo, y conmover al público espectador con su ejemplo y testimonio anónimo. Pero convencer y conmover, no obligar al rezo en la Catedral.

El que tiene palco en Pasiegas, sabe de qué le hablo. Es tedioso, que Dios me perdone. Y precisamente no soy yo sospechoso de ir en contra de las voluntades de la Iglesia o de no acudir siempre a Misa o de no rezar. Pero reconozco que hay un momento y un lugar para todo. Y a mí, en medio de una Estación de Penitencia, no me parece de recibo que esta pare y se vea secuestrada para oír la reflexión sobre el pasaje bíblico concreto y un posterior rezo. Vería más apropiado, que estas mismas palabras del Arzobispo, las leyera el director espiritual antes del inicio de la procesión. Y vería más oportuno que los rezos que oportuna y propiamente observara y tuviera a bien indicar la Curia Metropolitana, la Delegación Diocesana pertinente o el propio sucesor en la Silla de San Cecilio, se leyeran al final y santas pascuas. Es más: las meditaciones que el Arzobispo ha ido pronunciando, se van a editar este año. Ya está. Basta con leerlas.

Me da a mí que a quién compete hacerle ver estas postura cofrade (muy mayoritaria) no ha sabido llegarle a don Javier, una de las personas más dialogantes y uno de los Arzobispos que más huella nos causarán. Y para los males pensantes, aclaro: huella para bien. O a lo mejor ni se han atrevido, asustados no sea que la silla que ocupan peligre. Porque al fin de cuentas, la silla está alquilada por Palacio y no por el voto democrático y legitimador de los cofrades. ¿Me he explicado con suficiente claridad?

Hasta entonces, Pasiegas será una plaza condenada al ostracismo del aprecio estético y cofrade. Una plaza fría donde se ha instalado el tedio y que ralentiza a las hermandades, enfría a los miembros del cortejo, paraliza las voluntades, resta esplendor a bandas, cuadrillas y en definitiva, al espíritu propio de una hermandad definido desde su Cruz de Guía a la preste del fin, y muy huera y poco estimada. Y es una pena que a la hora de entrar en nuestra casa, porque es la más grande y lustrosa que tiene Dios Padre en la Archidiócesis, lo hagamos con un mohín en la boca y la seguridad de que de otra forma, sumaríamos más a lo espiritual, a lo católico y a lo estético (cara a los no tan creyentes), porque de la otra forma, poco se hace por el alma de un cofrade que ya escogió hacer estación de penitencia… ¿A qué más?

jueves, 24 de febrero de 2011

Titulitis cofrade


Uno de los egos incontestables del cofrade se vuelca en el título que determina a su Hermandad. Como en una competición sin freno, algunas de nuestras Cofradías suman medallas de la historia en clave de nomenclátor que pone a prueba a la más pintada de las memorias. Debería incluir algún programa televisivo, no sé bien cuál (me inclino por Saber y Ganar) un apartado donde Jordi Hurtado de repente, le preguntara al concursante: “título de la Hermandad de San Jerónimo”. Y el esforzado participante, empezara con una retahíla bucólica de prosapia y de alcanfor a raudales. Sería divertido. Porque algunas corporaciones, tienen más títulos que nazarenos. Y la verdad, la cosa se vuelve con tintas, no sé si trágicas o irrisorias.

Lo cierto es que colocamos títulos persiguiendo el claro efecto de saciar la vanidad de algunos hermanos. Algunas, se han fusionado con cuasi extintas hermandades sacramentales para añadirse aquello de “Muy Antigua”, de “Pontificia” o de “Ánimas Benditas del Purgatorio y…”. Es una realidad. Las más jóvenes, imposible de competir con la alcurnia que aportan los siglos de otras cofradías, optan por títulos refrescantes. Y nace el “Venerable”, con mucho predicamento en el Zaidín y que no tiene el 90 % de los hermanos ni idea (qué optimista soy… ¿El otro 10 % sí lo sabe?) por qué su Hermandad es Venerable. Y lo cierto es que no lo es. Porque según el Derecho Canónico, una Asociación pública o privada de la Iglesia, es VENERABLE por la virtud públicamente reconocida de la Cofradía en su feligresía o barrio, o porque alguno de los hermanos que han estado en su nómina, han tenido fama de santidad y se les otorgó la consideración de venerables. Recuerdo, que antes de ser beato, Fray Leopoldo era Venerable. Y ahora mismo, lo es Juan Pablo II.

Ahora bien: ¿cuándo el Trabajo, la Lanzada o Resurrección, desde el mismo momento de su fundación, ya exhibían una virtud en el barrio? No quiero polemizar y por ende, no quiero decir que 25 años después no tengan ese “halo virtuoso”, pero la gracia estriba en que las reglas de ambas, aprobaron ya desde un primer inicio que la hermandad fuera y se llamara Venerable… ¿No lo ven ustedes una incongruencia? ¿O acaso alguno de sus hermanos tiene o ha tenido olor de santidad? Me voy a callar…

Tampoco entiendo otras que exhiben el título de Ilustre con una facilidad pasmosa. Hacen ostentación del mismo 12 hermandades: Entrada, Cena, Sentencia, San Agustín, Paciencia, Tres Caídas, Estudiantes, Aurora, Favores, Escolapios, Santo Sepulcro y Alhambra. Este título se concede en el momento en que un hermano de la misma lo posee y además, dejando constancia de ello, lo transmite por expreso deseo a la Hermandad. Que sepa yo, esto ocurre en San Agustín con el ducado de Gor, el Arzobispo Alonso Bernardo de los Ríos y Guzmán… No entiendo lo de los Estudiantes, hermandad que reniega de los desmanes anteriores y se recompone. Hermandad que desconozco qué Ilustre alberga en sus filas (o lo ha hecho), por no mencionar la del Rosario y Tres Caídas, que si bien es cierto nació de la Archicofradía letífica, esto no implica ni el uso de sus armas ni de sus títulos, que no le han sido conferidos. Debería la hermandad que por otra parte es ejemplo de tantas y tantas cosas (ahí tienen el cortejo cada Miércoles Santo), declinar la posibilidad del empleo ñoño ese: Hermandad de Nuestro Padre Jesús… de la Muy Antigua, Pontificia… Pero ¡oigan! ¿Qué quieren decir? Porque el “de” es equivalente en el empleo léxico este a: perteneciente. Y que yo sepa, son dos hermandades absolutamente distintas. ¿O acaso provenir de una me da derecho al empleo de sus títulos? ¿No es un ejercicio vanidoso? Porque la hermandad no ha dorado, ni bordado, ni pone los cientos de hermanos que pone cada Miércoles Santo en la calle gracias a robarle los títulos de Pontificia o de Real a la Archicofradía de la Copatrona. Luego, ¿para qué mentir a la historia?

Asunto espinoso sería el de Real. Lo emplean 15 hermandades: Cena, Cautivo, Dolores, San Agustín, Esperanza, Vía Crucis, Gitanos, Estudiantes, Salesianos, Aurora, Silencio, Escolapios, Santo Sepulcro, Soledad de San Jerónimo y Alhambra; casi la mitad de nuestras hermandades de penitencia. En Sevilla, son 44. El rey actual pertenece a unas 250 hermandades. Suerte que no le pasan los recibos… Habría que empeñar El Escorial para sufragar tanta cuota. La gracia es que escribirle a Zarzuela y recibir contestación de la Secretaría de la Casa Civil de Su Majestad el Rey no te convierten en una Hermandad Real. ¿No lo sabían? Pues no, tiene que ser una voluntad expresa del rey, o en su defecto, pedírselo y que conteste otorgando dicho título y el uso del símbolo de la corona. ¿Quién lo tiene en Granada seguro? San Agustín, de manos de Isabel II. ¿Las demás? Pues no sé, pero me malicio que no. Como me malicio que ocurre igual con las 6 hermandades que son Pontificias, título que ostentan: Sentencia, Gitanos, Tres Caídas, Silencio, Santo Sepulcro y Soledad de San Jerónimo, y que sé que Sentencia, sí recibió contestación de Pío XII que les dio el título y les aseguró el uso de la tiara. De las demás: fruto de fusiones o vanidades. Porque en el Vía Crucis, con la que está cayendo, lo del título es cachondeo, cuando el cortejo en la calle cabe en el Callejón de San Bartolomé del Albaicín y al parecer, son muy cariñosos los hermanos de por allí. ¡Tarea de la fina!

El título de fervorosa en Ferroviarios, lo veo que ni pintado. Como aquellos que hacen mención al pasado histórico que tuvo la hermandad y que no perdió, aunque se empeñen los historiadores mentirosos… Como el Muy Antigua de Favores (que nació en 1680 y que no murió hasta su definitivo impulso en 1928) o el de San Agustín, y que echo de menos por ejemplo en Santo Entierro y Soledad de San Jerónimo. Inaceptable, por el contrario, el Imperial de los de San Matías, que ni siquiera la Sacramental que le ha dado el título podía ostentarlo, pues su fundación es posterior a la muerte del Emperador (este muere en 1558 y la Hermandad se funda el 28 de mayo de 1566) y en todo caso, así lo ratificara un Nuncio, seamos serios: ¿quién le dio el título de Imperial si estaba muerto el emperador? ¿Se ha hecho hermano Naruito de Japón?

Como ven, todo tiene un por qué en la Semana Santa., Desgraciadamente, lo desconocemos, no nos interesa o simplemente, nos puede la vanidad. Los títulos tienen justificaciones, cómos y por qués mucho más serios de lo que se piensa. No he querido meterme en el asunto de la heráldica que da para una entrada larga y extensa. Recomendaría a los Escolapios que no usaran el toisón de oro, porque nunca se les concedió. No basta con tener un rey en las filas, sino que alguien autorice y ratifique el empleo de dicho collar. O que las sacramentales, en efecto, coloquen la custodia (principal símbolo referente al carácter eucarístico de una hermandad) en el centro, en lugar privilegiado dentro de la ordenación propia de la heráldica. Porque se ve cada cosa… Hasta un cáliz, y escorado. Sobre todo en Triana, donde al parecer, un ancla del Club Náutico, es más importante que el mismo Dios Sacramentado.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Cofrades de hoy


Debo pertenecer a las antípodas de lo cofrade, porque yo no entiendo el ingreso en una Hermandad si no es por devoción. Y si esto se impone por una lógica aplastante, mira tú por dónde que año tras años muchos, muchísimos, se han ido encargando de demostrarme que a las hermandades no se llega por el impacto ferviente que produzca uno (o todos los Titulares) de la Corporación, sino por múltiples cuestiones cada una en el polo opuesto de la fe y de la devoción. Es una realidad que al menos a mí me espanta.

Hace muchos años decidí ingresar en el Cristo de San Agustín. Lo hice porque venció mi concepto espiritual la Imagen de un crucificado que puede pasar por lo que quiera la gente menos por la indiferencia. Además, llevaba el nombre de un Santo y su Orden que me han marcado hasta hoy en cada paso de mi vida. Luego, encontré allí muchos y buenos amigos y al tiempo, tengo casa en su casa. Por supuesto que he recibido un trato digno de elogios en Resurrección, en Rosario, en la Cena o en la Esperanza. Allí también tengo casa, lo sé de buena tinta. Pero mi devoción está en la Calle San Antón, y aunque mis manos estén donde se las requiera, hay algo ungido de un sabor especial que no puedo negarme.

Ayer mismo tuve la desagradable oportunidad de saber que un miembro de una Junta de Gobierno, no cree en los curas. Y como no cree en los curas, no participa de los Cultos o de la Formación de su Hermandad. La desgracia es que el 2 % de los sacerdotes, meten en el pozo negro de la mala prensa a toda una Iglesia que para no enrollarse mucho, está haciendo que día a día, coman en España unas 900.000 personas. Pero a nosotros nos interesa más relatar los abusos sexuales de una panda de desgraciados, que no sólo sacerdotes, y a lo mejor no vemos los ejemplos de rectitud de ministros de la Iglesia que pasan ante nuestros ojos. Pero en el fondo no se trata de criticar al estamento católico porque sí. Lo que de verdad molesta a esta gente, es que alguien le diga que tiene que ser bueno, que hay que practicar la caridad y que si un día dijo “sí quiero”, advertido de que era para toda la vida, el fallo no es de la Iglesia. Seguro que tampoco suyo, pero al final paga el Arzobispo y el Cardenal… ¡Manda narices!

En el fondo, lo que nos molesta es que cuando vamos a la imposición de medallas de nuestra hermandad, pisando la Iglesia por segunda vez en el año, el cura, cargado de razón nos diga que esta no es la actitud correcta. Lo que nos molesta es que no nos dejen estar hasta las cuatro de la mañana en la sede canónica montando un palio o atendiendo a una vestimenta, y cuando el cura nos pide ayuda para mover un banco o se necesita ayudar a Cáritas, nos hagamos los tontos (y del higo, por si no está claro); luego, obvio, las llaves de la sede canónica se retiran y ya no puede uno estar hasta las 4 de la mañana montando un palio. ¡Lógico también!

Nos molesta que nos hablen de caridad y siempre decimos que serán ellos los que deban predicar con el ejemplo. Pero en el fondo no nos ponemos a pensar si la Iglesia ha dado nada menos que 54.000 millones de euros en el pasado año (sí, lo han leído bien… Entre hospitales, centros de educación, asilos… Sí, sí. La burrada de 6 billones de las antiguas pesetas); lo que esgrimimos aprendido de la calle, es que “empiecen a dar ejemplo vendiendo los tesoros que tienen en el Vaticano”. Entonces se limpia automáticamente nuestra conciencia, porque pensamos que la Piedad de Miguel Ángel (que ahora vale un pico, pero que cuando se adquirió, nanai de la China) puede acabar con el hambre en el mundo. Claro, es muy optimista que el que hace una reflexión como esa, entienda que la Piedad ingresa miles y miles de euros por sí sola al año, euros destinados a la Obra Asistencial Pontificia, por ejemplo. Es muy optimista pensar que el que reflexiona de esa manera, entenderá que vendiéndola una vez, se saca mucha pasta. Pero siendo visitada un año tras otro, y así durante décadas (por decir algo), está generando más dinero y siempre queda en manos de quien de verdad no la tratará como una obra de arte a secas, sino como la Madre de Dios en mármol. Ahora bien: ¿y tú? ¿Qué das tú? ¿Diciendo que dé la Iglesia ya has hecho algo por los demás? ¡Ay!

Lo que nos molesta es todo esto. Porque en esta sociedad, nadie quiere que un tercero le diga qué debe hacer. Y por eso nos despegamos de la Iglesia. Que por otro lado, es de risa. Como dijo el Obispo de Guadix, si a Cristo lo conocemos por la Iglesia (los Evangelistas y sus Evangelios, y así durante 2.000 años), ¿cómo te crees lo que te interesa de lo que dice la Iglesia y lo que no te interesa no lo coges? ¿Cómo puedes decir que crees en Cristo pero no en la Iglesia? Y así los cofrades, hemos convertido nuestras hermandades en colectivos civiles, asociaciones culturales y cortijos para la vanidad, y no en armas de la fe. Así de rotundo. ¡Porque es desolador que a los Cultos de una hermandad, fallen hasta principalísimos miembros de la Junta de Gobierno! Es todavía más arrebatador que uno vaya buscando la Hermandad donde le van a dar coba. Es mucho más triste y perturbador, que un cofrade ingrese por moda (porque la Hermandad es puntera, por su patrimonio, porque tiene más facilidad de formar parte de su Junta de Gobierno que en la suya propia) en una segunda Cofradía, donde las devociones es lo que menos prima.

Nadie entra en una Hermandad ya porque las Sagradas Tallas Titulares, gracias a su incontestable plástica, conmuevan y ayuden al acercamiento espiritual y a la función sacra. No. Pobres; debería ser yo más comprensivo y entender que la misa es aburrida y la formación espiritual, infumable. Pero tres horas de tertulia sobre encajes de Bruselas o sobre chicotás de costero a costero, hacen a uno mejor persona. Es que en el fondo, el equivocado soy yo, que pretendo que las Hermandades recuperen su labor evangélica y que en efecto, sean instrumentos del y para el credo católico, cuando lo que deben ser es espacios con tabernas amplias donde discutir lo mal que iguala el capataz equis, y lo torpe que es la otra Junta de Gobierno, que aún no ha dorado el misterio.

Soy el primero, por afición y por formación profesional y académica, que asiste (e imparte) conferencias sobre patrimonio. Me enzarzo en sesudas tertulias sobre bordados y tallas, y me fascina que una cuadrilla ande por derecho. Pero el domingo, si no en mi Hermandad en la que deba estar ese día, me lleno con algo más importante, algo que le dé sentido a tantas horas destinadas a lo cofrade, tanto dinero invertido (porque a mí me cuesta esto dinero, y no sé si mucho o poco, pero el que tengo), tanto esfuerzo empleado… El domingo y las visitas frecuentes a la Calle San Antón (o la de los viernes a las seis de la tarde a Santa Ana), me recuerdan que esto de la Semana Santa no es lo mismo que una peña deportiva, que una fundación cultural o que una comunidad de vecinos. Los domingos y cuando corresponde, le encuentro sentido a lo cofrade, porque si no, la verdad, me resulta de absolutos tontos del culo, aquellos que se dejan la piel en una Hermandad sin devoción y sin piedad. Podían haber escogido una colla fallera; de todas maneras, la Imagen de Cristo o el Ninot indultado, para ellos, viene a ser un trozo de madera (o cartón piedra) sin más trascendencia… ME DÁIS PENA.

martes, 22 de febrero de 2011

Fundación de nuevas hermandades (y II)


El primero de los pasos debe estar encaminado a gestar una futura Hermandad que verdaderamente enriquezca a la ciudad (la de los creyentes, claro) y a su Semana Santa. Es imposible que el proyecto resulte certero, sino se piensa en un barrio y una feligresía que acoja la idea primigenia (o dicho de otro modo, antes de nada, contar con una Iglesia y un pastor que esté dispuesto a acoger al grupo fundador) y a su vez, poner en relación con esto último, la escena pasionista que se desee incorporar. Y digo esto porque si uno resulta acogido, digamos, en un convento de una Orden concreta, habrá de tenerse en cuenta la relación espiritual y fraternal que la “futura” Hermandad establezca con la comunidad religiosa. O a lo mejor con una Parroquia concreta. Me parece interesante para posteriormente desarrollar un programa iconográfico o un mensaje estético y catequético (incluso en los enseres), si uno es acogido en una Parroquia bajo la advocación de San Esteban (un mártir) o San Juan de Dios (una Orden y además, del Copatrón de la ciudad).

El paso siguiente es la definición de un Misterio que nutra el discurso evangélico del que en muchos casos carece Granada. Tendría yo claro que un Prendimiento no es lo idóneo, y lo tendría tan arrebatadoramente claro, porque confío en que esa puerta continúe abierta para los hermanos del Cautivo, que con ese pasaje nacieron hace 30 años. Como tampoco haría un Traslado al Sepulcro, que con mayor o menor claridad, está escenificado sui generis por el Señor de la Sábana de San Jerónimo. Esto excluye a nazarenos y crucificados, que en número de 7 y 8 respectivamente, tiene Granada. De acuerdo que con escenas no representadas, pero dejando la posibilidad de que estas fructifiquen en las Hermandades que ya veneran y rinden devoción a estas iconografías. Así, Ferroviarios pudiera un día encarnar el viejo misterio del Buen Fin de Sevilla, o Salesianos acompañarse de dos ladrones, o…

Por tanto, es en los Misterios de Tribunal donde Granada mantiene la esperanza puesta: los juicios de Anás, Caifás, Herodes o el primer encuentro entre Pilatos y Cristo. A ello, uno momentos que tuvieron eco ferviente en otros tiempos y han desaparecido del panorama procesional andaluz: el “Lavatorio de los pies”; y a pesar de contar con la advocación (pero con una Imagen que no puede encarnar dicho pasaje), Granada necesitaría un Descendimiento. Y puestos a idear proyectos fundacionales, recuperar la vieja iconografía (que por otro lado es sumamente nuestra, por afianzarse para el arte gracias a nuestra escuela) del “Señor recogiendo sus vestiduras” tras la flagelación, como el ejemplo de la fotografía de arriba, lienzo incontestable del maestro Alonso Cano.

Las advocaciones; otro asunto espinoso. Quedan en Granada algunas que se perdieron en la memoria de los tiempos y podían recuperarse. Me niego a exportar nombres sacrosantos que poca referencia tengan aquí. Me niego a Montserrat, o Guadalupe, o Palma o Regla. Y me niego a pensar que esta ciudad no puede hacerse eco de su pasado. Por norma, nuestros Cristos no tienen nombre. Como el de la Alhambra, de la Entrada, de la Cena, de la Sentencia o de Lanzada, por ejemplo. Y no, en estos dos últimos casos, las Imágenes no se llaman de la Lanzada, sino que en un ejercicio absoluto de sinonimia, la escena en la que está representados, ha servido para nominarlos devocionalmente. Tan extraño como si al panadero de la esquina, en vez de llamarlo por su nombre, se le increpara al grito de: “¡panadero!”. Creo que nos hacen falta nombres de predicamento devocional. No puedo entender cómo ninguna de las 32 hermandades jamás cayera en llamar a su Cristo “Salud”. Virtud cristiana por excelencia, fuera de las advocaciones del Señor, la de “Caridad”. De raigambre granadina, la de “Luz”. Y si ahora nos paramos en nombres marianos, hemos perdido el de “Necesidades”, que desde 1616 tuvo en Granada su hueco. “Refugio” lo fue hasta 2004. Con todo, son muchos los nombres a los que apelar, pero en los posibles fundadores ha de cundir cierto sentido y respeto histórico y emotivo. Porque volviendo al asunto de la elección de la sede canónica, si uno recae en un convento carmelita, huelga decir cuál podía ser la advocación mariana. O si consigue entrar en una parroquia agustina. Esta Orden, tuvo desde 1507 hasta 1833 en nuestra ciudad, la devoción por la Virgen de Loreto. Y junto a Consolación (que ya está), rinde devoción a la Virgen del “Buen Consejo”. Lo que no es entendible, es que una nueva dolorosa de la ciudad se vaya a llamar del Desconsuelo, una variante de Consolación, con el amplio número de nombres que podía haber recibido.

Sigamos con las ideas fundadoras… para llegar al apartado de la estética. Una nueva hermandad no puede caer en el adocenamiento patrimonial que ya bien extendido está en nuestra ciudad. No puede imaginar un cortejo de bordados barrocos, uno más. Si en mi mente anduviera un proyecto de este tipo, no dudaría en apelar a estéticas distintas que primero, sumaran a mi Semana Santa, pero que igualmente aportaran una innovación que diferenciara la futura hermandad y le otorgara un carácter atractivo y divergente como reclamo de nuevos hermanos. Así, parece extraño que la última ciudad peninsular en incorporarse al gótico, no tenga nada de este estilo en pieza alguna cofrade. Y más raro me parece que nadie se haya atrevido a calentarse la cabeza con la decoración nazarí, con el último movimiento artístico del mundo musulmán en Europa, quitando el paso de la Alhambra; sueño con alguien que encargue a un arabista, una traducción de lemas y sentencias cristianas escritas en letra cúfica. Desde que vi un diseño espontáneo de Álvaro Abril haciendo unas bambalinas a partir de los mocárabes de las albanegas de la Alhambra, quedé fascinado. Una ciudad como la nuestra, con esta orfandad en la reinvención y aplicación de las formas nazaríes para lo cofrade, es casi insultante. La originalidad y complejidad artística sería impagable. Porque para plantear un proyecto nuevamente neobarroco, calcado, repetitivo y muy visto, ya tenemos otras hermandades.

Definida la sede canónica, recuperadas devociones propias o al menos, aportando nuevas advocaciones que no nos resulten impuestas, claro el pasaje a escenificar (e inexistente hoy en Granada), con un concepto estético absoluto y nuevo, los fundadores han hecho un esfuerzo serio. Lo siguiente es la redacción de un Reglamento Interno (todo aquello que no se considere articulado de las reglas que han de someterse al Decreto Marco) que de manera eficaz, exhaustivo y completo, no deje nada sin atar. Y por último, y lo más importante, nutrirse de paciencia. Pueden pasar años, lustros, antes de procesionar (Consolación; 17 años de espera…). Ahí se verá si el cofrade fundador lo fue con la voluntad de ser útil a la fe y a la Semana Santa granadina, o simplemente para alimentar su ego, para mandar donde no puede, o para ser costalero de algo nuevo.

Insisto, las nuevas fundaciones me producen mucho respeto; también miedo, porque los que las impulsan, en términos generales en esta Granada nuestra, no son trigo limpio. Y creo que la castiza expresión es mucho más elocuente que lo he podido ser yo en dos entradas. Pero cuando hayan de producirse, que se tenga en cuenta que esto es una cosa de católicos con el ánimo de extender la fe, la palabra de Cristo y el mensaje de Cristo. Que la Iglesia no es la enemiga (y por ende, las Cofradías Civiles son en sí, una incongruencia cuasi herética) y que el principal motivo para llevar a cabo una fundación de este tipo, es el evangélico, al que ha de sumarse el crecimiento espiritual de los hermanos que se unan al proyecto, y el servicio asistencial y caritativo. Y luego, no echar en saco roto estos consejos. Porque si no, al final se termina jugando a las cofradías, con enseres de la tienda de “todo a un euro”, poniéndole a la Virgen la advocación de mayor prosapia de otras ciudades, queriendo emular el andar de un Misterio concreto trianero (la cantidad de “San Gonzalos” que ya han proliferado por Granada) y fracasando, por lo irrisorio del conjunto, en el intento fundacional. Con seriedad, desde gente seria, y con la idea clara de nuestro compromiso devocional y eclesial, las cosas cuajan. Desde la postura de “juguemos a las Hermandades”, flaco favor hacemos. Y además, que eso, es más propio de escolares de la extinta EGB, que después de Semana Santa, siempre terminábamos montando con nuestro TENTE, una hermandad en el salón de casa…

lunes, 21 de febrero de 2011

Fundación de nuevas hermandades


Un par de meses antes de la Semana Santa, y hasta la festividad de la cruz, poco más o menos, nace la legión de nuevos fundadores cofrades en cualquier ciudad que se precie. Granada no iba a ser menos. A priori el texto de esta entrada no querría yo bajo ningún concepto se entendiera como crítica y sí como reflexión. Primero porque me produce una auténtica sorpresa enterarme, año a año, de los proyectos fundacionales que a la vuelta de unos meses acaban frustrados. Igualmente, porque casi todos estos están gestados (y permítanme la osadía) por personas con una cualificación intelectual irrisoria, o a lo sumo por un conjunto de adolescentes que desconocen la trascendencia de la empresa que procuran acometer. Y en definitiva, porque la inmensa mayoría, se respaldan en un egocentrismo sin igual bastante preocupante. Lo que Migue Alcalá expresa castizamente en estos términos: “encantados de haberse conocido a sí mismos”.

No me opongo a proyectos fundacionales que nazcan con la clarividencia de la que tan necesitados estamos. No me opongo en primer lugar, porque hasta la Primitiva de Granada, la de San Jerónimo, en aquel 1561 fue en su día un “proyecto fundacional”. Como lo fueron todas y cada una de las Hermandades nuestras. Lo que conmino al ostracismo y es sujeto de mi crítica es aquellos que no tienen solidez, empezando por los que nacen bajo la idea de “procesionar” como argumento primero y último de todo. La mayoría de las veces, con un cofrade joven que no encuentra calor y respaldo en su Hermandad (y que en cuanto uno conoce algo de su intrahistoria particular descubre que la historia que nos vende no es cierta), auspiciado y respaldado por un conjunto de costaleros, mayoritariamente noveles, que sueñan con sacar un “Misterio del copón”. Y es que en efecto, el crucificado de su Hermandad y de sus amores (y adviértase el contenido irónico), no terminan de ponerle dos ladrones, un caballo, las Marías, los Santos Varones, buena parte de la IX Centuria del Imperio y si me apuran, a la Asociación Cultural de Pastores Palestinos del Lago Tiberíades, que pasaban en ese momento por el Gólgota en su histórico ejercicio trashumante.

Hay un manido tópico que no por repetido pierde un ápice de certeza: las hermandades granadinas no están precisamente como para rechazar cualquier colaboración. En esta ciudad no tenemos término medio. O bien ponemos en la calle cortejos que podrían sin pudor colarse por La Campana hispalense sin temor a exhibir carestía alguna, o por el contrario, somos sabedores que en Busquístar, (encantador pueblo alpujarreno muy querido por mí de menos de 300 habitantes y a más de 1.100 metros de altura) daría la nota negativa alguna de nuestras Hermandades. Todos conocéis nombres. De no ser así, yo no los diré. Y al hilo del argumento, todos somos conscientes que no tenemos hermandades con una seguridad devocional, patrimonial y humana como para emprender un proyecto fundacional por muy bien atado que esté. Pero el principal problema es que nunca está bien atado. Y viene a colación el que un cofrade de la ciudad, en las nóminas de Vía Crucis y Santo Entierro (ya ven que provenía de las hermandades más nutridas…) llevaba años soñando con la gestación de una hermandad en la Parroquial de Montserrat, habiéndonos contado a Paco Estarli y a mí lo novedoso de su concepto escenográfico: una burla por parte de la soldadesca romana, en la que Cristo, desplomado tras el martirio de la flagelación, no pudiera levantarse por impedírselo el soldado que proferiría sobre sus benditas nalgas una patada. En ese instante ya entendí qué condicionantes cofrades venía a plantear mientras me quedaba estupefacto viendo el estado lánguido e hibernado de sus hermandades, y él haciendo acopio de amigos para representar tan “valleinclanesca” escena de la Pasión.

Supongamos que en efecto en Granada, la fundación de una nueva hermandad es posible y con los años y la paciencia de sus gestores, termina en buen puerto. He ahí el apoyo que concedo a estas tentativas “creadoras” que subyacen en la mente de los cofrades jóvenes… Y de ser así, qué hay que tener en cuenta para en efecto, hacerle ver al resto de cofrades que la seriedad y la firmeza de criterios del proyecto es plausible. Porque no vaya a ser como la Asociación de Fieles (que es la manera elegante y rebuscada de venderle a un párroco una nueva Hermandad) que se instaló en las proximidades del Hospital Real (y “hasta aquí puedo leer”), formada por hermanos de una que ahora está de Aniversario (y de nuevo, “hasta aquí puedo leer”) por donde no pasaban ni a cultos, ni a formación, ni a Cabildos, ni siquiera a la Estación de Penitencia. Uno de ellos, con magnífico criterio e inteligencia, recapacitó y es un cofrade colaborador y activo. Otro, acude a los múltiples compromisos pastorales de la Asociación de Fieles, cuando a lo mejor, todo esto lo podía estar destinando a su Hermandad.

Vamos a fundar una Cofradía… Bien; ¿y por qué? ¿Es necesaria una nueva hermandad en Granada? ¿Qué mueve a estos fundadores? Confío y soy tan irremisiblemente crédulo, que están empujados por la buena fe y la idea altruista de engrandecer nuestra Semana Santa. Por supuesto, no voy a poner en la palestra que saben que las hermandades no somos conjuntos de “jartibles” que están sólo para sacar al Santo, sino que nuestro compromiso real es para con la Iglesia, para con la fe, para con el Evangelio y para con fines asistenciales, cultuales, estéticos y patrimoniales. Como doy por hecho que el fundador no está rebotado de su hermandad, (ni a su padre lo han dejado sin cargo en el Cabildo de Oficiales se ha enfadado con su Cofradía, ni como en su Hermandad no gana la opción del costal y sí el de mantener a hombros la forma de trabajo costalero ha decidido crear una nueva…) y es pura y bien intencionada su labor fundacional, querría hacer una serie de apreciaciones:

*Las nuevas Cofradías deben tener en cuenta que nacen para llenar un vacío espiritual y evangélico en la Semana Santa de la ciudad y para servir de instrumento pastoral a zonas de la ciudad donde la labor del párroco no es suficiente. O dicho de otra manera: los cofrades procesionamos el misterio fundamental de nuestra fe y buscamos que sea lo más completo (según los Evangelios) para que cale el mensaje que queremos transmitir a la ciudadanía, y no podemos procurar que en barrios como el Realejo, con seis hermandades de penitencia y dos de gloria, florezca una nueva hermandad. Simplemente porque allí no hace falta pastoral, evangélica y cultualmente hablando, una hermandad más. Sí en Bola de Oro/Serrallo, sí en Chana; sí en Haza Grande, en Puerta Granada, en… En donde no estén presentes estas asociaciones públicas de la Iglesia.

*Sus fundadores, tienen que tener en cuenta que el proyecto lo deben iniciar sin el ánimo de restarle a otra hermandad cofrades. No se trata de vestir a un santo para dejar al otro desvestido. No se trata de juntarse gente joven, capaz y con ganas de participación, del seno de varias hermandades que son necesarios en estas. Porque no nos engañemos, nuestras hermandades a veces exiguas y con carestías, están para acrecentarse y no para verse restadas. Y por ello, el fundador debiera conseguir que amigos, conocidos y allegados suyos, ajenos al mundo de lo cofrade, se interesaran por un proyecto así; he conocido ejemplos y se logra, por un lado, sumar a la fe y a la causa (permítanme el término), a más gente, y que a su vez las hermandades de siempre tengan a sus hermanos con los ánimos de participar y acrecentar la Corporación.

*Al fin, téngase muy clara la idea a llevar a cabo. Esta debe ser no sólo atractiva, sino novedosa, enriquecedora y con una altura de miras y una ambición devocional y estética que en efecto pueda tenerse en cuenta por la generalidad cofrade de la ciudad. No todo vale.

sábado, 19 de febrero de 2011

Test cofrade


1.-Domingo de cuaresma. En la mano el carnet de socio del Granada y el costal. Se juega el equipo de tus amores perpetuarse en la liga de ascenso pero a la misma hora, tienes la mudá del paso…
a) a) Ya ves tú… Voy a “Los Cármenes” así saliera hoy mi Hermandad.
b) b) Yo no dejo solos a los míos. Puedo oír el partido por la radio mientras mudo la parihuela y si encima gana el Granada, mejor.
c) c)Procuro correr. Un rato en la mudá y el segundo tiempo en Los Cármenes.

2.-Cultos de Reglas. Tu novia/mujer quiere ir al cine y tú deberías cumplir con tu Hermandad…
a) a)Con tal de no tragarme un pastel amoroso, prefiero ir a una novena.
b) b)Hay días como soles para ir a Kinépolis. Yo elijo mi Hermandad.
c) c)¿Cultos? Pero si yo no me saqué ni el graduado escolar.
3.-Miércoles Santo de 2011. Aunque no sale tu Hermandad ese día, un cofrade es un cofrade. La tentación del Barça-Madrid es grande, aunque…
a) He esperado muchos años para ver al Madrid en la final de la Copa del Rey, así que ese día no me quita nadie de delante del televisor.
b) A ver, a ver… Pillo al Nazareno este año por… Y a los Estudiantes en…
c) ¡Qué llueva que llueva, la Virgen de…!
PUNTUACIONES:
1.- a) 0 puntos; b) 15 puntos; c) 10 puntos.
2.- a) 5 puntos; b) 15 puntos; c) 0 puntos.
3.- a) 10 puntos; b) 15 puntos; c) 0 puntos.
RESULTADOS:
De 0 a 15 puntos: Hermoso, tú estás en una Hermandad obligado. Replantéate seguir pagando la cuota.
De 16 a 35 puntos: Eres cofrade aunque no estés al borde de la locura capirotera.
De 36 a 45 puntos: Venga, en serio… Cuéntanos qué estuviste soñando anoche. ¿A que hablaste con tu Cristo un rato?

viernes, 18 de febrero de 2011

Pre Cuaresma


Y ocurrido lo ocurrido, en esta Alacena se ha terminado ya el Carnaval; doña Cuaresma, no sé si con su sonrisa cenicienta y mefistofélica o con un manto púrpura, con vueltas de armiño y valores morales, viene a su casa para no irse hasta el Domingo de Ramos. Adelanta su presencia casi 20 días, los mismos que teníamos reservado para la fiesta gaditana; pero me he dicho que sean ellos los que difundan su fiesta, que la mía va por otros derroteros y no seré yo el que alimente ciertos sinsentidos. Escucharé lo que me venga en gana (por cierto, horrendo concurso hasta el momento, vergonzoso…) y dejaré que “los amantes de la libertad” hagan lo propio en sus espacios. En el mío no tienen cabida. Que le rían las gracias los catetos parados...

jueves, 17 de febrero de 2011

Preliminares 2011 (13º día)

Hoy me he tenido que acordar de ti por culpa de un cantamañanas; de ti y de los tuyos, que somos todos, de acuerdo. Pero especialmente aquellos que te tienen tan cerca. Llevo años cayendo en el error de anteceder otras tierras justo detrás de la mía, y hoy ha tenido que llegar un chirigotero para hacerme comprender que la tuya, tu tierra, a pesar de lo que la critiquen, es la que me corresponde por detrás de mi Granada. Ha tenido que venir un pésimo vate que se salvó por los pelos de una demanda que debía de prosperar, para hacer risa contigo. Hoy, Tú, que eres cien veces más seguido y más reverenciado que todo el Carnaval de Cádiz junto, has tenido que servirle a un "saltabalates" (más granadino no puedo decirlo) para intentar hacer gracia, y no lo conseguiría ni puesto en cruz. Quizás la misma cruz que nos recibe desde las entrañas de San Lorenzo.

Hoy, yo que tengo tragaderas amplias, un horrendo liróforo (a esto de la libertad vamos a jugar todos) ha tenido los arrestos de poner tu Nombre en sus labios para hacer un chiste sin gracia, una gracia sin risa ni sonrisa. Se han olvidado por Cádiz que nacer con el ADN de la sal de la Caleta y el yodo de la Victoria no es suficiente. Un "valiente" integral, que no sé cómo no le rindió cuentas a una Policía que, aquí en Granada, no se hubiera amedrentado con tanta facilidad, ha creído que un disfraz vulgar y adocenado y dos compases juntos, mal puestos, le dan licencia para hacer gracia con cualquier cosa, cuando no conoce ni el concepto. Cuando si tenemos en cuenta a Sheriff, Bocuñano, Love, Selu, Yuyu, Alvarado (el de tu Tierra), Vera o el Canijo, no juega ni en puestos de ascenso de la 2ª División. Como digo, ha venido a reírse de Ti, metiendo al perturbado que nos jugó a todos una mala pasada y nos obligó a tenerte retirado una temporada, porque te dañaron el divino brazo aquel que tanto nos hace falta.

Hoy, me ha amargado el concurso. Incluso he llegado a plantearme si los tópicos gaditanos no llevan razón. Llevo horas tragando la bola amarga que me han metido a empellones, con tal de no sobrepasarme. Pero con todo, he creído que Cádiz es mucho más que este impresentable sin gracia al que desde hoy condeno al ostracismo de mis oídos silentes. Cuando algún aficionado al Carnaval me vuelva a criticar a Juan Carlos, habré de recordarle que ni siquiera aquella letra de “Las ruinas romanas” de 1998, fue en nada tan soez, tan burda y tan hiriente, porque no lesó a la Blanca Paloma sino que buscó la gracia parafraseando un anuncio de la época. ¡Pero qué tipo de libertad intentan reclamar algunos! ¿Conocen el principio fundamental de la libertad? ¿Cree alguien que una Imagen como el Señor del Gran Poder, presente en todos los manuales de arte habidos, con cientos de miles de fieles en todo el Mundo, no es más trascendental incluso que toda la fiesta junta de letras de Cádiz, que dicho sea de paso, se resume en unas pocas buenas?

El año pasado, llegaba Juan Carlos a negar la existencia de Dios. Pero con una elegancia imposible. Es su opinión, y los católicos (y cofrades) somos de todo menos intolerantes, o no yo al menos. A mí, me hizo reflexionar. Jamás vulneró un ápice escueto y reducido de mi libertad haciendo estandarte y bandera de la suya. Pero eso está en manos de unos pocos, de verdaderos artistas como Aragón, y no de un irredento estulto que no sé cómo ha defendido el “cabesa” y menos suscribiendo su mensaje que no tiene sostén alguno (2º pasodoble de Preliminares de la Comparsa "Los Príncipes", pero ese es otro tema).

Y después de comulgar estopa a bocanadas, después de tragarme la hiel a manos llenas, me he trasladado como tantas otras veces delante de Ti, para entender que Sevilla (tan odiada, tan envidiada, tan criticada) sí que es la Tierra donde nos hacemos suyos los que hemos nacido en otro sitio. Porque se pueden meter por donde le quepan muchas cosas algunos, mientras por las venas azules y redimensionadas del sevillano siga corriendo lo que corre y que mueve aquel que cantó Buzón, al que besé su mano, al que me produjo no ha mucho un milagro ( y en ello confío y que vengan los doctores del ateísmo a decirme que no es cierto), y ante el que me he desatado en lágrimas, mientras a la vera de mi madre, o de mi tío, de mis amigos, escuché una misa donde sólo se respiraba lo que Él quería exhalar por las lígneas fosas nasales con las que insufla aliento a todos.

Mientras que en Cádiz algunos se atreven a decir y a sostener que la fiesta del Carnaval es sólo suya, en Sevilla, a pesar de saber que ESE es de ellos, nadie, absolutamente nadie, se atreverá a negarte el consuelo enorme que produce mirarlo, sólo mirarlo. Y cuando al verlo, he llorado a la par que otros, sevillanos, éstos se me han vuelto y me han dicho, con esos acentos melosos que amasa con sus manos de plata el Gualdiquivir: “mi arma, que te dé mucho saño salú pa mirarle a la cara”.

Y cuando hoy el Taca, que se piensa que la libertad de expresión es más sagrada que ninguna otra cosa, ha lesado vil y rastreramente a tantos que como yo, auricular en ristre, sigue el concurso único y mágico gaditano, creyendo además medianamente interesante ese cuplé como para presentarlo en el Falla, no he podido tragar. Porque de nuevo en mi cabeza han resonado las letras de Aragón, alguien que podrá pensar igual que él, pero lo dice con las armas (negadas a casi todos) de la elegancia, la intelectualidad y la reflexión. Y yo he seguido pensando, que a Ti, Gran Poder, te siguen (haciendo cuentas a ojo de buen cubero) más de dos millones de personas… Y que todo el Carnaval de Cádiz, no tiene tantos seguidores. Y que no eres sólo una obra de arte que se estudia hasta en las Universidades. Y que no eres sólo un trozo vivo de la historia de una ciudad y de una fe. Y que no eres sólo un icono.

Tú, Señor, sin más apellidos (que no lo eres sólo de Sevilla), ERES EL GRAN PODER. Y Taca ha hecho que de nuevo, vuelva a ti y a los tuyos. Sí, de no haber nacido en Granada, para nada lo hubiera querido hacer en el mismo sitio que nació tamaño personaje. Como en su día sentí, hoy de nuevo, me hubiera querido ver reflejado en los añiles imposibles de la que es tu casa y que jamás se comporta tan chauvinista, cerrada y cateta como otras… En Sevilla. De la que eres Señor y por ella, de todos los que nos sentimos tuyo.

P.D. No lo dudaba... No se puede esgrimir el argumento peregrino de la libertad en torno a un concurso y escaparse de rositas. En la vida real, nadie puede ir diciendo lo que quiera. Triste, pero ¿qué fue del famoso aforismo popular que reza "tu libertad termina donde empieza la mía"?