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sábado, 31 de diciembre de 2011

Qué noche más vieja

La primavera árabe cantada desde Occidente como la respuesta de la población musulmana a sus caudillos y dictadores, pero que aún no sabemos si terminará siendo un régimen islamista tan radical como el militar que algunos países vivieron antes; Libia se deshace de un asesino que los gobiernos europeos tenían por amigo; asesinan al más despiadado de los hombres que han pisado en estos últimos años la Tierra: Osama Bin Laden. Poco después, Somalia se muere de hambre. El Mundo llega a siete mil millones de habitantes. Se declara definitivamente el fin de la Guerra de Irak y España cambia de Gobierno. Mueren Lyz Taylor, Severiano Ballesteros o el Maestro Antonio Chenel.

Cada  uno de vosotros tiene su propia lectura; hoy estáis muchos en mi mente. Algunos que pisáis el paro, que la muerte os birló a alguno de los vuestros o que las esperanzas puestas en una meta concreta no se han podido cumplir. El año se va y el juicio que cada uno haga de este será muy distinto. Yo no le pido nada al que está a punto de entrar, entre otras porque creo que la suerte no está escrita sino que se conforma y confecciona con la actitud y la labor constante. No hay más recetas.

Es la noche de los excesos y de la fiesta dictada casi por una norma y un decreto oficial. No comparto tal desenfreno. Para mí cambiar de año es tan normal como hacerlo de día y de mes. La fiesta de la Navidad para los que somos creyentes tiene su preámbulo y epílogo en la noche del 24 de diciembre y en la jornada del 25, por lo que esta “vieja noche” de hoy queda insustancialmente vacua de sentido. Cada vez que cambiamos de hoja en el almanaque nadie se lanza a la calle a la celebración masiva de esa nueva etapa, no sé por qué entonces hacerlo en un día como este.

Atravesamos el ecuador de la fiesta y miramos a ese 2012 que será, un año más, el de la crisis. No tengo esperanzas porque la derecha haya regresado a nuestro Gobierno. Simplemente porque somos capaces y porque tenemos el objetivo claro: ser menos pobres, menos improductivos, menos pedigüeños. Ahora nuestra clase política no se concentrará en nimiedades que han enturbiado lo importante, legislar para todos. Y eso es un avance.

Si esta noche optan por salir a las calles y disfrutar de la celebración, aprovechando la jornada vacacional del día siguiente, sólo les pido una cosa: ¡no den por el culo y si tiran petardos y similares, recuerden del exacto lugar de donde salieron, siendo bebés! Pueden por mi parte, introducir tales artefactos en el materno orificio de sus respectivas y dejar que el resto de los mortales no tengamos que soportar sus extraordinarias muestras de júbilo.

GRACIAS

9 comentarios:

Anónimo dijo...

No conozco forma mas correcta, elegante y directa de decir lo que una gran parte de la humanidad piensa sobre los petardos en plena noche!!!
Totalmente, y como casi siempre, de acuerdo contigo.
Te deseo lo mejor para este nuevo año porque de verdad que te lo mereces.
Un fuerte abrazo, hermano, desde la fría Alpujarra

J. Carlos Medina dijo...

En cualquier caso feliz 2012 hermano.
Feliz 2012 también a todos los que por esta alacena pululan que a fuerza de encontrarnos por esta casa también se les toma cariño.

Un abrazo a todos.

costalero gruñón dijo...

Pues bueno, David, ya no hace falta desearte una buena entrada de año o, en su caso, deseártela y a la vez llamarte cada primero de mes para volver a hacerlo, ¿no?....jajaajaj, eres de lo que no hay, ten por seguro que no tiraré petardos, porque no soy yo de fiestas hasta altas horas de la madrugada, no lo fuí de joven, así que ahora que casi peino canas figúrate, pero sí me gusta la Nochevieja, porque me sirve para reflexionar acerca de todo lo que se ha ido, y para echarle bemoles a lo que ha de venir que tan feo pinta...además, por si fuera poco, el lunes trabajo...

Un abrazo fuerte, que Consolación te guíe y feliz año hombre...

Cañadú dijo...

Estimado David:
Dos cuestiones:
decía Saramago (no he conseguido leer nada suyo, es un coñazo) con la alegría que le caracterizaba, que un pesimista es capaz de cambiar el mundo pero que un optimista no porque todo le parece bien; yo creo que los optimistas siempre miramos hacia delante con el objetivo de mejorar y los pesimistas esperan que los demás le solucionen las cosas, ( la izquierda intervencionista y dada a la subvención).
Aunque este gobierno ha pasado de liberal a socialdemócrata en una semana y nos sube los impuestos, creo que sabrá gestionarlos buscando el bien común. Esto es ser optimista.
Y, segundo y más importante: recuerda que el día primero del año, la Iglesia lo dedica a la Virgen María y me imagino que de ahí la alegría y el desenfreno.

Feliz 2013 y que el 2012 pase pronto o se nos haga corto.

Emilio.

Santi dijo...

Próspero año y que te dejen descansar...

Un abrazo.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

¿Desde la fría Alpujarra? Da más pistas, leche... ¿Javier? ¿Víctor? Ea, da igual, a los dos mil besos.

Agüelo, hermano, te lo firmo. Cada primeros de mes, correíto que te crió y que Él nos guarde mucho, porque si merece la pena que uno sea cofrade, es para topar con gente como tú. Dale a tu hermano y a tu mujer muchos besos.

Santi, qué decirte... Que te tengo abandonado, pero nunca ausente. En breve te cojo la epístola y te digo qué será 2012 en clave "rajoniense". Pero te lo adelanto: no escuchar a los que en su día ya vendieron a España. Algo es algo. Dale al nió y a tu mujer muchos besos.

Y Emilio, este Gobierno, sin haber hecho nada aún, ya de arranque es mejor que el que se va. Porque no creo que sumen 3 millones de parados como el saliente ha hecho. Sobre la festividad del 1 de enero, recuerda que fue obra y mano post conciliar, y uno se sigue aferrando a Trento como llama auténtica de la Iglesia sustentada sobre la piedra de Pedro. El 1 siempre fue el Dulce Nombre, aunque se felicitaban a los Manuel, como mi abuelo. Ni el santoral nos lo respetaron, fíjate. Pero con un 15 de agosto, el último domingo de Septiembre o el 18 de diciembre, tengo raciones marianas como para entretenerme.

Dale a la familia un fuerte abrazo y que el 2012 os llene de salud, el mejor bien que nadie se acuerda de prometer.

A todos, de verdad, lo mejor.

Cañadú dijo...

Por si no lo sabes "Trentiano", el santo de los Manueles (un de mis hijos se llama Manuel) es el 24 de diciembre.

P.D. En cuanto juró el cargo Mariano me fui al INEM y me di de alta en el paro. Puedo así decir que con el PP a mí me va fatal.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Cañadú...

"Liturgia de las Horas" de 1899.

"Devocionario" del Padre José Mach S.J. (año 1910.

"Misal romano" del P. Pascual Rambla, O.F.M (año 1949).

"Misal latino y devocionario" del P.Luís Ribera (año 1951).

"Misal latino" del P. Alberto Colunga, O.P (año 1958).

Ritual latino español Editorial Regina, 1968 (ya del Concilio Vaticano II).

Martiriologio de la Enciclopedia Católica. Año 2006 (vamos, actual, actual).

Como ve en casa hay libros litúrgicos que abarcan varios siglos y tengo seguras comprobaciones de que el 24 de diciembre nunca ha sido la festividad de los Manuel o Manuela. ¡Nunca! Y por cierto, yo soy trentino, que trentiano no existe.

¿En el INEM? Si es cierto y no socarronamente, de verdad, Cañadú, pero de verdad, lo siento mucho. No es plato agradable; pero ahora tenemos la oportunidad de generar a través de la esperanza, confianza laboral. Yo creo que peor no lo puede hacer Rajoy que su predecesor, imposible. Aunque conviene precisar que yo no soy del PP... Voto al PP como la opción más relacionada con mi forma de entender la sociedad, lo que hace que si no me convence o actúa indebidamente, estoy facultado para criticar al partido sin ambages.

Un fuerte abrazo y a conseguir que 2012 sea mejor que el año pasado.

Cañadú dijo...

No es mi intención llevarte la contraria porque sí, dado que tú erudición es infinita respecto a la mía, pero si puedes mira las lecturas del día 24 de diciembre y podrás comprobar que desde hace unos años la celebración se pasó del día 1 de enero a este día.
A veces no es cuestión de mucho leer pero si de acudir a misa diaria y escuchar lo que se dice.

Un abrazo,

Emilio.