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jueves, 29 de diciembre de 2011

El Lavadero de la Puerta del Sol

La Placeta del Lavadero, dentro del que fue Barrio de la Virgen y hoy parte del Realejo. El Lavadero de las Tablas, de Santa Inés, de la Cruz, de Zafra, de la Manchega... Todas estas calles hacen referencia a los lavaderos públicos que tuvo Granada desde tiempos inmemoriales y que hoy nos sirven para hablar del que ha llegado hasta nuestros días en mejor estado, siendo posiblemente el más antiguo de todos. Su ubicación merece por sí sola ser incluida en las guías de la ciudad, desde donde se obtienen vistas al patrimonio y urbanismo granadino que a nadie dejan indiferentes.

Este Lavadero, llamado del Sol, toma su nombre de la puerta musulmana que desde el siglo XI tuvo esta parte de la ciudad. Estamos en el Realejo, huelga decirlo. La pieza que nos interesa, sustituye a otra que levantó la comunidad judía en Granada, a la que debemos el nombre de nuestra patria chica y que anexionaron los ziríes hacia 1013 desde Elvira o Ilbir, el actual Albaicín.



La obra es del siglo XVII. Sus columnas de piedra pertenecieron a una ermita próxima. Su tejado, una armadura de madera con tirantes, se protege con tejas vidriadas. Los pedestales de este templo del agua, de este testimonio de otras épocas, se asientan sobre un suelo de barro cocido y piedra en forma de espina de pez, el empedrado típico granadino con siglos de tradición.

Un peculiar monumento pero sobre todo un exquisito enclave desde el que descubrir una visión de Granada distinta y única. Tal vez en un espacio parecido, como venimos cantando estos días, la “Virgen está lavando”. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estampa bonita y pintoresca donde las haya.Yo me he criado un poco mas abajo, en la corrala de la placeta del hospicio viejo ( lo que hoy es el centro de lenguas modernas),y me he hartado de jugar por esas callejuelas e incluso me acuerdo de ver a las mujeres lavando ropa. Me ha gustado mucho la entrada, me ha traido gratos recuerdos.Feliz año nuevo, hermano.
Alex Aroca.

Fernando dijo...

Servidor tuvo el placer de vivir unos metros más arriba de este lavadero desde que nació hasta los 11 años. Yo me crié en el Realejo, soy Greñúo (bautizado en San Cecilio) y viví en la colina del Maurón. He de considerarme afortunado.

Aunque no comente mucho por aquí, aún sigo visitando tu blog, David. Es, ante todo, un blog necesario.

Un abrazo.