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lunes, 21 de noviembre de 2011

La carta

Llevo dormida desde el 15 de marzo de 2004. Un obligado e infausto reposo. Una condena de somnolencia y abulia. Un yugo de sopor, de letargo. Llevo casi ocho años en coma. Me trastean, me manipulan y juegan con mis despojos, inertes, fríos, raídos y vejados. Han hecho de mí un trasto inútil, una caricatura mala, me han convertido en un bufón, una pantomima con la que todos se ríen.

Llevo mucho tiempo pisada, incapacitada, convertida en una inútil que ha perdido su trabajo, su casa, sus ahorros, sus sueños, su lengua y su paz. Al estar impedida, me arrebataron mi historia propia, mi idiosincrasia, mi herencia. Poco me queda que conservar y me han secuestrado la esperanza y coartado mi futuro.

Llevo muchos años enferma. Casi ocho. 93 meses, 2808 días. Todo comenzó un 14 de marzo de 2004 y después de todo este tiempo, soy un despojo, la sombra de lo que fui, un fantasma de lo que alcancé y el ejemplo de lo que una enfermedad de casi ocho años puede hacerte.

Pero creo haberme curado. Sí. He vencido a la peor úlcera que han visto los tiempos con la ayuda de los míos. No me ha apoyado toda mi familia; incluso algunos se ríen de mi despertar, de la superación de este estado de coma y sueño en el que he vivido estos 8 años, 93 meses, 2808 días... Pero nunca me faltó el aliento de los que verdaderamente son los míos y nunca dejaron de quererme. Hoy empezaré una lenta recuperación y lo haré por todos. Incluso por los que me dejasteis tan enferma y por los que hasta hoy, han querido veme camino de la tumba.

ATENTAMENTE:
ESPAÑA.

2 comentarios:

J. Carlos Medina dijo...

Mi querido Zapatero: Aún no te has ido y ya te echo de menos. ¿Y ahora con quien puñetas me meto yo?

Santi dijo...

Tranquilo, que alguna te liará Rajoy para tener con quién meterte... aunque también pueda pensarse que el padre de todos los males es el leonés inspector de nubes, desde su chalecito de dos milloncejos de nada a la salida de León.