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martes, 25 de octubre de 2011

Picasso


Pervertir la historia siempre ha sido uno de los instrumentos más fáciles para cambiarla y modificarla a gusto propio. El célebre cuadro de Pablo Picasso no iba a ser menos, y desde hace 60 años vive una vorágine impagable de mitos y leyendas que vician su verdadero significado. Aún con todo, lo malo del arte contemporáneo es que cualquiera puede ser esclavo de las codificaciones que el artista ha querido plasmar en la obra. Recuerdo con brillantez como el poeta José Hierro se lamentaba de algunas interpretaciones que la crítica llegó a hacer de ciertos poemas. El peligro real del arte que nos es coetáneo no es otro que la posibilidad de ser usado dependiendo de los intereses de cada uno.

Guernica, no hace referencia en nada al bombardeo que la alemana Legión Cóndor practicó sobre el pueblo vasco que le prestó su nombre. También conviene precisar algunas cosas sobre Guernica, en esta ocasión refiriéndonos al pueblo: tenía siete refugios antiaéreos para 5.000 habitantes, una desproporción que acaba explicada de la siguiente manera: en Guernica se producían bombas incendiarias que usaba el Gobierno de la República (y precisamente no para la recogida de la aceituna), había tres cuarteles y todos sabían de la importancia vital de la villa. Una productora de bombas es un objetivo militar si estamos en guerra. Y estando en guerra, los alemanes bombardean Guernica, mueren 126 personas, y todo ello teniendo en cuenta que la población era de 5.000 y ese día había feria comarcal en el pueblo, concitando a muchos vecinos de otros lugares. 


Lamentando, casi 75 años después la muerte de 126 personas, vemos que durante una guerra, a tenor de las cifras ofrecidas y teniendo en cuenta que había una industria de fabricación de bombas, ni la carnicería fue tal, ni hablamos de una hecatombe sin precedentes. Más que nada porque un año después, el ejército republicano sí que bombardea Cabra (en Córdoba, para los lectores de la ESO) con 107 muertos, cuando ni era un pueblo que contribuyera a la guerra, ni a la fabricación de elementos de muerte como sí hacía Guernica, y para colmo, tuvo que reconocer la aviación republicana su error. Pero nunca hubo interés por hacer un cuadro que conmemorara algo mucho más horrendo y execrable que lo ocurrido el 26 de abril de 1937 en el País Vasco.


José María Sánchez Roda era, en el año 1937, presidente de la Junta Delegada del Tesoro Artístico Nacional, un cargo que con toda claridad le permitía conocer el encargo que el Gobierno republicano le hizo a Picasso para el Pabellón de España de la Exposición de París de 1937. Al parecer, Sánchez Roda sabía que una institución mejicana había encargado a Picasso en 1935 un cuadro que exaltara la fiesta de los toros. La Administración mejicana libró los primeros pagos acordados entre ellos y el artista malagueño, pero al tiempo decidieron olvidarse del pedido y dejaron sin abonar la obra a Picasso. Tampoco la pagaron íntegramente. No tuvo que pasar más de un año desde entonces, para que el pintor recibiera una comisión republicana. Pero a esto llegamos ahora después.

Picasso no se había vinculado con la República en nada. Antes de la proclamación ilegal e ilegítima del 14 de abril de 1931, fecha en la que ya el artista vivía en París (un empadronamiento que inició en 1901), Picasso había dejado un testimonio muy revelador: “soy monárquico porque en España hay rey”. A esto hay que sumar que su entrada en el partido Comunista francés se produce al término de la II Guerra Mundial. Todo esto sirve para romper esas ataduras tan consistentes pero inventadas que la historia ha ido contando sobre la implicación de Picasso en los intereses republicanos. Eso sí, lo cierto es que en 1936 lo nombran director honorario del Museo del Prado. El primer paso (algo cicatero) ya estaba dado.

El 8 de enero de 1937, el Director de Bellas Artes de España y otros escritores amigos del pintor lo visitan en París. Allí le proponen un cuadro que sea “referencia” del pabellón español en la Exposición Internacional que ha de celebrarse unos meses después en la capital francesa. Picasso estaba haciendo unos grabados que serían llevados a postales par venderlas y cuyos beneficios obtenidos sirvieran para apoyar al ejército republicano. Se trataba de una ridiculización del General Franco con un lenguaje propio del cómic. El que firma el acuerdo o contrato de hechura entre el Gobierno español y Picasso es el mencionado Director de Bellas Artes, José Renau Berenguer. El mismo que durante su exilio en Méjico (desde el fin de la Guerra Civil a 1958) llega a comentar que poco a poco le pareció “caradura” el Picasso que aprovecharía una obra ya iniciada con la temática más que evidente de la tauromaquia, para el pabellón español. De hecho, antes del bombardeo del 26 de abril de 1937, Picasso tenía en esbozo  el toro, la mujer con la luz, el guerrero derribado en el suelo y el caballo. Sería el 8 de mayo de 1937 cuando incluye la mujer con el niño muerto en sus brazos.

Algo que todavía sorprende más es que el 4 de mayo de 1937, el afamado Diario francés Le Monde ya conoce la obra que realizará Pablo Ruíz y que el nombre será Guernica. Algo no cuadra. Han pasado sólo 8 días. El Gobierno español no se ha pronunciado al respecto. Será sólo L`Occident quién narre lo ocurrido días después. ¿Cómo en tan poco tiempo sabía Picasso que había de hacer? Planea por ahí la sombra de Negrín y los esfuerzos redomados porque Picasso escogiera este tema y bautizara un lienzo de 27 metros cuadrados de superficie (todo ello en días de producción, IMPOSIBLE) como Guernica. Y vayamos más allá: El malagueño, desde que se puso a trabajar hasta que lo concluyó, tardó 60 días (con un formato de casi 4 metros de alto y casi cuatro metros de largo... nada desdeñable) y cobró 150.000 francos de la época.

A la luz de estos datos, habría que decir:
1.- Poco republicano o adepto al régimen ilegítimo parecía Picasso. Tal vez, como con Lorca, como con Jarcha, interese contar algunas cosas. Y cobrar 150.000 francos de la época (equivalente a casi 23.000 de 1937) no parece un acto de contribución a la causa de la II República.
2.- La inspiración del cuadro queda en entredicho. Si sabemos la acogida del público, en ese Pabellón Español de la Plaza del Trocadero parisina. ¡Le daban la espalda! Tal es así que el Gobierno no tiene ningún inconveniente en desentenderse del mismo, que viaja a Estados Unidos y no regresará a España hasta 1981.
3.- Lamentamos (y lo repetiré siempre) las 126 muertes de los habitantes vascos. Pero no se cargó contra la población civil, sino con un lugar donde se producían bombas que iban a parar a las poblaciones (Cabra es un ejemplo) y nutrían al enemigo. Era una industria para la muerte. ¡Quede claro!
4.- Parece ser que Picasso echó mano del refranero español y se acordó de aquel dicho tan nuestro: “aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid”... Y colocó un nombre y con ello un ejercicio de proselitismo que no es tanto.
5.- A la luz de las críticas, sin el Guernica es un cuadro innovador por la denuncia explícita que lleva aparejada y este leitmotiv desaparece, se convierte en un cuadro de “horrores de Guerra”, algo que 120 años antes ya hacía Goya. Por lo que no duelen prendas en decir: FALTA ORIGINALIDAD.

Las mentiras, si se repiten, crean verdades... Y todo esto lo publico hoy que se cumplen 130 años del nacimiento de Picasso. 

5 comentarios:

Salva dijo...

Una mentira repetida muchas veces se convierte en una gran verdad. frase atribuida a Vladimir Ulianov, más conocido como LENIN (ejem... otro día podías dedicar una entrada a este señor, del que circula también más mito que realidad).

PD: por cierto, que una cosa es ser de la ESO y otra ser tonto. Ni todos los de la ESO somos lilas ni todos los de la LGE de Villar Palasí sois lumbreras. Habrá de tó como en botica, aunque el nivel decae a ritmos agigantados.

Un abrazo David!

Santi dijo...

¡Leche! (por no decir "cuyons"!
Mira que tenían calladito lo de la fábrica de bombas incendiarias y demás datos... gracias por dar argumentos. Lo de Cabra, tengo que reconocerte, lo desconocía... agradezcamos al Latín que el gentilicio del pueblo no coincida con el adjetivo calificativo que define a los mandos y tropas republicanas.

Otra cuestión histórica: conociendo los millones de muertos del nazismo y que se persiga toda ideología/partido político más o menos vinculados a éste; ¿cuántos muertos han provocado los regímenes marxistas? Es que no entiendo esta doble vara de medir ante asesinos de un color y otro; fíjate que hasta si el dictador es rojillo está de moda entre la farándula y el artisteo. ¿No sería descabellado pedir acciones judiciales contra toda asociación/partido político que comparta pensamientos con regímenes comunistas (PCE, IU, CC.OO., etc.?
Pues a ver si tienes un ratico... pero creo que entre URSS, China, Cuba y demás le ganan por goleada (de cadáveres) a Hitler y sus esbirros.

Un abrazo.

Santi dijo...

"Una mentira mil veces repetida....se transforma en verdad"
J. Goebbels

Fuente: Wikipedia

PS: A ver si me claráis la autoría.

PPS: Va a ser verdad el recorte a los maestros que veo a Salva a mitad de la madrugada despierto ;)

J. Carlos Medina dijo...

A colación de lo dicho por J. Goebbels permíteme que cuele una broma de esas que bajo su apariencia acarrean una gran indignación.

Y digo: La autovía está acabada, la autovía está acabada, la autovía está acabada, la autovía está acabada.......(y así novecientas noventa y seis veces más)

Un saludo.

camaldulense dijo...

Y el término de las obras del tranvi-metropolitatano granatensis...

Y la Paz de eta sin la entrega de armas, la entrada en prisión de los encapuchados, adláteres y demás compinches. Sin contar que para nada piden perdón, pero sí que Francia y Espeña estudien lo de euscalerría, nada que ver con las Vascongadas de toda la vida o señorío de Vizcaya, aderido por su interes a la Corona de Castilla.

Todo puro electoralismo del PSOE, por cierto. parecido nombre del PNSOA-Partido nazi alemán.