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jueves, 20 de octubre de 2011

Orgullosos de Andalucía

Escocieron las palabras de Arturo Mas y las que luego Durán y Lérida espetó hacia Andalucía. El primero no entiende a los niños de Málaga y Sevilla. Tampoco a los gallegos. El segundo cree que el labrador andaluz es un alcohólico irredento que se gasta el dinero de los catalanes en mosto del terreno. Pero resulta que servidor sabe distinguir muy bien cuándo alguien habla y dice tonterías y cuando no. De manera que ese intento por subrayar la laboriosidad catalana y potenciar la identidad del antiguo condado, me la trae al pairo, hablando mal y pronto.

Es entonces cuando entra en escena José María del Nido, abogado de campanillas y presidente de uno de los clubes de fútbol más fuertes de España, que hace poco quedaba en una encuesta sesgada y poco creíble como el equipo español menos querido por las aficiones de Primera División. No lo creo, pero eso es otro cantar. Les contaba esto porque la imagen publicitaria de la entidad sevillista, en estos años, suele ser un tanto particular, con campañas promocionales que tienen de todo menos mesura y prudencia en su creación. No hay que negar que las arengas audiovisuales de la factoría de los del Sánchez  Pijuán son efectistas.

Ahora el Sevilla F.C. lo tiene claro. Jugará en Barcelona y a falta de patrocinador en su camiseta, piensa colocar una consigna que responda, de alguna manera, a las salidas de tono del Presidente de la Región catalana y a uno de los políticos, que dicho sea de paso, arrojan mayor coherencia en su discurso. No me amilano en decir que si el señor Durán no tuviera ideales soberanistas, sería el político de España que más aplaudiría. Es congruente, racional, lúcido y firme. Lástima que no recuerde, ahora que se cumplen 25 años, que las Olimpiadas de Barcelona que dejaron infraestructuras, instalaciones y ríos de dinero mediante el turismo y la promoción de la ciudad, lo pagamos todos los españoles. Y a un alto precio, luego los agricultores andaluces que beben vino a costa del catalán (que además de falso, no le están quitando nada al payés) pagaron en su día con creces lo mucho que Cataluña se llevó del resto de España. Si hiciéramos cuentas, me da a mí que los políticos catalanes iban a estar callados un par de siglos al menos.

Pero regresando al tema que nos ocupa, el Sevilla (o mejor su directiva), ha considerado oportuno que deporte y política pueden ir de la mano, equivocándose de manera estrepitosa. Para demostrar el enfado que suscitó el discurso del Presidente de la Generalidad han visto conveniente lucir una camiseta ante más de 90.000 seguidores del Fútbol Club Barcelona, y millones de espectadores del Mundo. Y recordarles a todos que se sienten orgullosos de formar parte de la región de Andalucía. Pero sin darse cuenta que la actitud púber nos retrotrae a los tiempos del patio del colegio, donde con el soniquete infantil que un día tuvimos, zanjábamos nuestras núbiles discusiones con aquello de “rebota, rebota y en ti explota”.

Responder a un político fuera de lugar y en todo punto, mediante un discurso diferente, no es una actitud muy loable. Mezclar churras con merinas, estoy convencido que debilita el rebaño; echar más lecha al fuego, aviva indeseables ocasiones que seguro aprovecharán más de uno para responder otra vez. Y apoderarse de Andalucía, con sus casi 90.000 kilómetros cuadrados, su casi 20 % de extensión y de población sobre el conjunto patrio, sus ocho provincias y sus muy diferentes maneras de entender la región e incluso el sentimiento de identidad, un atrevimiento reprochable.

Saben bien los seguidores de esta Alacena que no me considero andaluz, más allá de la demarcación administrativa que me ha tocado en suertes. Con más argumentos y justificaciones históricas e intelectuales, todas ellas demostrables, puedo afirmar que Granada, al menos Granada, no es Andalucía. O no lo ha sido hasta 1981, luego poco argumento les queda a quienes ondean la blanca y verde de Blas Infante (iluminado por la gracia del Profeta) por estos lares. Pero ese cantar ya ha sido tratado y no he de volver a ello. Por tanto, que la verdadera Andalucía esté contenta con serlo, orgullosa de su identidad y convencida de los valores culturales y patrimoniales inherentes a sus raíces, me parece extraordinario. No tanto que se demuestre así, porque ni es el momento, ni el lugar apropiado. Pero de todo ello un día rendirán cuentas los inventores, si no lo hacen ya cuando una competente encuesta deja al club del barrio hispalense de Nervión como el menos querido de España.

Lo que me parece de chiste es que se saque pecho ante esto y no se enmiende o se procure enmendar que esta región es la última en progreso, crecimiento, economía, trabajo (y para el final lo mejor) y cultura, a tenor de los informes educativos. No se puede vivir de los miles de años de historia que rodean a Andalucía. No se puede seguir extendiendo la cantinela de los emperadores, próceres, intelectuales, artistas y premios Nobel nacidos por aquí. Que si bien es cierto, superan en proporción a los que correspondería haber aportado al conjunto nacional, forma parte de un pasado que conviene tener presente pero que no encubre ni disimula el atraso socioeconómico que vive el sur de España.

A estas alturas, donde la dependencia entre los pueblos es cada vez mayor y la necesidad de importar, exportar y viajar para ensanchar cultura y mente es algo constatable, responder a un grupúsculo de ineptos con el discurso de la pequeñez, de la identidad, es algo estulto. Si pensáramos en grande, estas cosas, catalanas o andaluzas, no sucederían. Entendimos mal el concepto de un Estado Autonómico y lo estamos pagando con creces. Si salpica al deporte, algo podrido está dejando su olor nauseabundo en la sociedad española del siglo XXI. Me produce vértigo y dolor todo esto. Porque soy un español de Granada, que es el mejor identificativo que tengo. Pero no me partiría la cara por un trozo de tierra, sino por un número de personas. Y cuando la mala política, como una mala praxis revestida de escaños y dietas contamina algo tan noble y tan ideal (el deporte), me da la sensación que es más tonto el que continua la pelea que el que la ha iniciado.

Y por eso, al enterarme de la desafortunada camiseta que llevará el Sevilla ante el Barcelona, me he acordado de otra frase de nuestra infancia, cuando en una pelea, eras sorprendido por el profesor de turno: “Don Fulano... ¡Ha empezado él! Así de maduro es el discurso que la muy noble y deportiva entidad sevillista nos trae a la palestra.

P.D. Como ya he podido leer en otras bitácoras y páginas personales, no esperen los seguidores del Pijuán que otros equipos de la región imiten su campaña. No al menos (así creo) el Granada Club de Fútbol. Primero porque ni es útil ni adecuado. Y segundo, porque no nos pueden denigrar a los granadinos desde la Junta, haciéndonos partícipes de Andalucía pero relegándonos al pariente pobre de la Comunidad, y pedirnos luego que saquemos pecho por el primo rico. No. Granada es Granada. De España. Del Mundo (como demuestra su patrimonio millonariamente visitado cada año). No somos de mente tan estrecha, cerrada y zafia como para vindicar un terruño. Nuestras miras, como nuestra historia, se encaminan al resto de los pueblos y no a la defensa del bloque de pisos donde vivimos. Porque con la estupidez catalana o las respuestas andaluzas, terminaremos siendo testigos de alguna feliz iniciativa tal que así: “los vecinos de la Calle X solicitan su derecho a la autodeterminación y su ingreso en la Unión Europea como País Soberano sometido hasta hoy a la dictadura española”. Y no se rían... El género humano es capaz de tonterías mayores. 

10 comentarios:

Santi dijo...

La "laboriosidad catalana" como rasgo definitorio de las gentes de aquellas tierras en una GILIPOLLEZ como la copa de un pino.
A día de hoy tengo argumentos, más que de peso, para demostrar lo contrario... y es más, para demostrar que esa laboriosidad es menor en determinados sectores, aunque sean más espabilados/leguleyos para defender privilegios laborales.

Quien defiende el catalán emprendedor es más fruto de prebendas históricas, que lo han facilitado, que por otras cuestiones. Sin minorías gubernativas en los últimos años (tanto del PP como del PSOE), apoyadas por CiU te digo yo que el desarrollo no sería el mismo... y al ser información sensible, en persona.

Dejemos de repetir el mantra de la laboriosidad, iniciativa... porque es mentira... y de tanto repetirla, hasta se la creen.

Anónimo dijo...

Hola David,que hay de ese programa cofrade que ibas a hacer en una radio?sigue el proyecto adelante?
un saludo

J. Carlos Medina dijo...

¿Coherencia en su discurso? A las pruebas nos remitimos que no.
Son lobos con piel de cordero y su prestigio viene dado por lo bueno de su disfraz.

Presumen de dar estabilidad al gobierno de la nación española pero no dudarán en apuñalarla (a la nación española) a lo Calígula cuando se presente la ocasión.
Al fin y al cabo si dan estabilidad no es por responsabilidad sino por conveniencia.

Menos mal que los ciudadanos españoles, dícese andaluces, catalanes y todos los demás estamos por encima de esta sarta de despropósitos tanto de los políticos catalanes, madrileños, extremeños, andaluces, etc.

Y de Del Nido: Mejor perdemos el tiempo en cosas mas importantes.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Al comentario anónimo, aunque no proceda por el lugar, sigue adelante... Con más retraso del requerido pero adelante...

Y a Carlos: hazme caso, hermano. La coherencia de Durán está fuera de toda duda. Si no incluyera esa identidad soberanista no dudaría en quererlo como uno de mis representantes políticos. Se viste por los pies y no es tibio en sus opciones. Sería un extraordinario alcalde, y convencidamente digo, que Motril tendría tren con un par de representantes públicos como él. ¡Seguro! Pero es nacionalista catalán, luego su discurso (y/o el voto que de ello depende) termina por diluirse. Eso sí, me parece más racional que buena parte de los populares y que todos los socialistas juntos. ¡Fijo!

Anónimo dijo...

Consideres o no andaluz al granadino, este politico (porque al menos, este si aparenta ser un político formado culturalmente, y no un lametraseros que solo manejan bien los pasillos de las distintas sedes) cuando esgrimió su equivocada crítica no criticó a los andaluces occidentales, sino a todos los andaluces (tanto los del Reino de Granada como los del Valle del Guadalquivir). Vamos, a lo que administrativamente se llama Andalucía (yo creo que en algo nos parecemos a los occidentales; quizás más montañeros, pero en algo nos parecemos).
Yo sí me sentí ofendido, así que si no me quieres aplicar el slogan del Sevilla, aplicame el slogan "orgulloso de ser del Zaidín, o granadino o penibetico o del Reino de Granada" y me haces una camiseta pa cuando vaya a Barcelona, que ahora mismo no tengo fondos.

un saludo.
Pd: Tenía un amigo que cuando le insultabas te contestaba "pues tu el doble". También me lo puedes aplicar.
Francis.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Francis, muy bueno, de verdad... Pero te pierdes la mitad de la miga que he puesto: con independencia de conceptos territoriales, históricos y geográficos, que sea Andalucía lo que algunos quieren que sea por narices o que no lo sea porque no, el deporte no puede meterse en debates políticos. Porque el Sevilla entonces se va a tener que enfrentar a más problemas que los únicamente derivados de lo deportivo. Es una verdadera sandez lo que va a hacer. Con consecuencias, tantas como que a día de hoy, y según encuestas concienzudas, sea el equipo menos querido de la Primera División española. Por algo será. Esto, desde luego, ayuda poco.

Lo de "tú el doble" es añejo, añejo... Mira que yo lo soy, ¿eh? Pues tú el doble, ja,ja,ja

Anónimo dijo...

Quizás no sea de justicia aplicar "cafè para todo todos" por unas declaraciones de un politico que no representa a toda una comunidad. ¿Dije un politico?.... Esto de mirar para el "sur" cuando el cinturon aprieta se repite ciclicamente en los politicos catalanes David. ¿Que la idea de las camisetas surge de un "saltabalates"?, sin duda, pero que el Sevila FC ya era poco apreciado por España no es nuevo, y el Sr. Del Nido un exponente de lo màs rancio que tiene Andalucia que dar. A pesar de eso, y como uno no es de donde nace sino de donde pace, YO TAMBIEN ME SIENTO ORGULLOSO DE SER ANDALUZ. Y si puedo pedir.... seria FANTAAAAAASSSTICO: GRANADA 5: BARCELONA 0 jajajajaja
Un abrazo¡¡¡¡
Vicente Royo

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Te lo firmo ahora Vicente, pero insisto. A cada cosa lo suyo, y en cada momento y lugar, lo que traducido quiere decir: en el fútbol, fútbol. No política.

Por cierto, me alegra mucho saber de ti. ¡¡¡Un abrazo!!!

Cañadú dijo...

Si os parece estupendo cuando el Sevilla lleva la bandera de España, cosa que me jode y mucho, no os debería de molestar lo de la camiseta. Me parece que si eso lo hace el Betis aplaudiríais , pero como es el equipo de Del Nido.
David: sí dices que Granada es el pariente pobre, ¿qué somos los motrileños a los que los p... granainos nos han vuelto a dejar fuera del plan de infraestructuras?.
Claro que bien pensado que se jodan con los atascos; total lo único que hacen es ensuciarnos las playas.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Canadú, antes que nada... Añado y enlazo tu blog al mío, tiene muy buena pinta. Le iré echando más de un ojo. Y luego, por partes:

1.- Criticamos que el deporte sirva para instrumentar cuestiones políticas, luego si de primeras está mal lo del logo, ya hemos dejado de hablar.

2.- Los granadinos no han dejado fuera a nadie. De hecho, si miras la entrada de este sábado 22, verás como los primeros que pidieron el tren a Motril fueron los granadinos, no los motrileños. Y los que siempre lo han solicitado y defendido, ambos. Nunca hubo en ello oposición más que de la Junta, en manos de los socialistas, todo sea dicho. Pero lo malo es que se repite una mentira y se termina creyendo.

Un saludo fuerte.