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viernes, 7 de octubre de 2011

Nuestra Señora del Rosario

Siempre he pensado que otra ciudad cofrade distinta a la nuestra habría hecho de la Imagen de Nuestra Señora del Rosario una de las sugestiones devocionales más incontenibles del Orbe Católico. A fin de cuentas, no muchas congregaciones fervientes pueden presumir de darle culto a una Obra con 460 años de historia en el seno de una Hermandad que está próxima a cumplir 520 años, ahí es nada, y que además puede jactarse de ser una de las más antiguas de España, en tanto jamás desapareció ni un mes siquiera y ha tenido constante y continuada vida en estos más de cinco siglos.

Siempre he creído con una firmeza absoluta que Granada no ha sabido tratar con la justicia necesaria la enorme trayectoria de devoción, arte y espiritualidad que se concita en torno a su Imagen del Rosario, un icono bendecido que aúna todo el peso de la historia y el protagonismo de algunas de las hazañas más trascendentales de Occidente. No en balde, a la Virgen que la ciudad le otorgó amores y rangos únicos, le sobran causas y fundamentos para constituir un referente espiritual y cultural sin parangón.

Siempre, siempre, seguiré pensando que la Virgen del Rosario de Granada recoge en torno a sí hitos, jalones y hechos que la encumbran y auspician como una de las más pretendidas Obras Sacras no ya de la ciudad, sino de buena parte de la tradición marianista universal. Y todo ello, y en primer lugar, por su muy extendida advocación, por su pasado casi inverosímil y por ser la protagonista de una festividad cuyo arraigo católico sobrepasa a cualquier otro.

Nuestra Señora del Rosario se constituye como Hermandad, y al tiempo como Archicofradía con más de 120 hermandades sufragáneas o filiales en toda la Archidiócesis en 1492, a auspicios de los mismísimos Reyes Católicos, la Jerarquía Eclesial de la España del momento, y la incipiente y recuperada Iglesia de Granada. A partir de ahí, nobles, reyes, venerables, almirantes, ministros, arzobispos y cardenales y hasta un Papa, desfilan en torno a la Imagen y a las quiméricas hazañas de fe que protagoniza.

Es esta la verdadera Patrona de los Mares y Océanos españoles; la Capitana General de Nuestra Armada, la que estuvo a bordo de la “Santa Lucía” en esa batalla que describió Cervantes como "la más alta ocasión que vieron los siglos pasados, los presentes, ni esperan ver los venideros", a la que rezaron Juan de Austria, Andrea Doria o el mismo Álvaro de Bazán. Es por ella por la que un 7 de octubre acabó convirtiéndose en una de las festividades marianas de más alcance en el Mundo, dándole su nombre, y la que inspirara y reforzara al Papa de Trento, a San Pío V.

Nuestra Señora del Rosario nació ya con perfiles aristocráticos legada por una familia noble. Se unió a un ducado, testimonia su mucho patrimonio (cuidado y exclusivo) el empréstito de su gloria y está investida con todos los honores marinos y sacros que ha previsto la Historia de la Iglesia. En definitiva, la Virgen del Rosario de Granada, es un icono religioso de altura artística, comprobada historia más acendrada y rica que ninguna otra y que hace suya la paradoja de que una ciudad sin mar viera y diera con uno de los mayores almirantes y marinos del Mundo, el granadino marqués de Santa Cruz don Álvaro de Bazán, y Ella misma se convirtiera en favorecedora, Patrona y Auxilio de los hombres del mar hispano.

La Virgen del Rosario de Granada reúne condiciones espirituales, estéticas y artísticas que su dilatada historia (que fluctúa en torno a 5 siglos) le procuran. Pero hubo de vérselas con la que por estos lares tiene el timón indiscutible de la ciudad,de la comarca,de la Archidiócesis y más allá si me apuran. Porque si no, llamada a ser el verdadero referente mariano de aquí, cedió el primer puesto a la Mejor Ciudadana, a Angustias. Con todo, la languidez propia de las hermandades de gloria y la inadmisible dejadez  (insólita) vivida a raíz de su Coronación Canónica, la harían primera de las Vírgenes devocionadas tras Angustias. Pero es necesario que el católico (y más aún el cofrade) de Granada entienda la trascendencia, la entidad, la relevancia... la importancia en definitiva de una Imagen que por sí sola, podría escribir las páginas más codiciadas de la historia europea y que en otra ciudad, gozaría del empaque y la magnitud que el tiempo se ha encargado de atenuar en Granada.

La Virgen del Rosario es con diferencia, la más histórica y mítica Imagen Mariana que conozco junto a Guadalupe de Extremadura. Sin leyendas ni fábulas de apariciones; sin inventos con licencias literarias. Sin el paroxismo rayano en la ordinariez de otras tantas. Sin necesidad de romerías de excesos. Es simplemente, un icono de fe que ha protagonizado capítulos de historia que prácticamente ninguno otro puede aducir ni probar y que debe ser motivo de orgullo para el pueblo católico granadino, que ha recibido en herencia cinco siglos de arte, de estética, de patrimonio, pero sobre todo de fe, reunidos bajo esta Virgen dominica a la que hoy consagramos fiesta.

HOY, HACE 440 AÑOS QUE LOS CRISTIANOS VENCIERON AL INFIEL EN LA BATALLA DE LEPANTO, GRACIAS A NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE GRANADA. 

4 comentarios:

Derechatras dijo...

Compadre,la verdad que es una pena el trato que se le ha dado a esta hermandad de gloria y a esta Virgen ,por parte de varias personas.Empezando por los que estaban dentro de la hermandad y terminando por sus propios hermanos,de la hermandad del Rosario de Semana Santa.
Creeme lo que te digo por que te hablo con conocimiento de causa.Parece que desde hace unos años va todo mejor,espero que siga mejorando.
Como dice uno...hay mas tontos que botellines(y dentro de las hermandades MAS)

¡¡¡¡VIVA LA VIRGEN DEL ROSARIO!!!!

Santi dijo...

No creo que debamos culpar a los cofrades de Granada ni siquiera a los cristianos "de a pie" de que la devoción a esta singular Imagen de María Santísima haya languidecido.
Tampoco al éxodo de vecinos de los barrios tradicionales hacia la periferia, pues eso ocurre en otras devociones marianas y no se han visto tan afectadas.

Desde fuera, y sin todos los datos del caso particular, podría aportar algunas posibles claves de por qué se ha llegado a esta situación:
- Socialmente: se ha pasado de unas centurias donde las Hermandades Letíficas eran las "punteras" y donde las Penitenciales sobrevivían a duras penas... a justo lo contrario. Sacramentales "puras" y Letíficas están saliendo de un "bache" pero la situación todavía no es buena, excepción de patronales y grandes devociones (Rocío, Cabeza, Angustias, Reyes...).
- Propia Archicofradía: para participar activamente, y casi con puesto en Junta de Gobierno, en casi cualquier Hermadad de Granada basta pasarte al término de los cultos o un día por la Casa de Hermandad para inscribirte en la nómina de la corporación y colaborar. Me da la impresión de que la Archicofradía, por la dilatada historia y relevancia que tuvo, es más hermética.
- Tras el Concilio Vaticano II todo lo que significaba religiosidad popular se vió como una fé infantil que tenía que madurar; no se atendió como en tiempos pasados esta herramienta evangelizadora y se destruyó donde no se podía construir. Es más, estas corporaciones no eran vistas con buenos ojos... por lo que no se atendían pastoralmente ("virus posconciliar" que aún pervoive en el consciente/subconsciente de algunos sacerdotes).
- La caída en picado del número de efectivos de la mayoría de las órdenes religiosas y la infidelidad a su carisma fundacional, reinterpretado al gusto del momento en un aggiornamiento desnortado; desconozco la estadística, pero para el caso de la Orden de Predicadores me gustaría conocer algunos datos que podrían ilustrar: número de frailes y postulantes anuales promedio en las distintas décadas del siglo pasado (la reducción de efectivos reduce la acción pastoral), los Rosarios Públicos, y otros actos de culto fuera del templo (tipo Misiones Populares) que se hacían antes de 1970 y los que han llegado a nuestros días, la presencia dominica en la calle (no recuerdo haber visto, fuera de procesiones, ni un hábito dominico en la ciudad), si -como otras comunidades dominicas o herederas del espírituo del Santo Domingo- han intentando recuperar el uso litúrgico propio de la Orden (de un tema relacionado con la Liturgia y esta Orden ya te comentaré algo, en privado)...

Por tanto, entre todos la mataron y ella sola se murió... pero las manos con sangre no están entre feligreses ni cofrades, en general, de la ciudad.

Quizás, el impulso que parece que quiere dársele tirando de "elementos" que causan tirón del mundo de las penitenciales (costaleros) podrían servir para aglutinar a cofrades de aquí y allá en torno a una corporación que toma más presencia en octubre, justo al final de las vacaciones y cuando la vida de las penitenciales no es tan "intensa". En términos económicos es una ventaja competitiva que deberían aprovechar.

Un abrazo.

monaguillo dijo...

¿Volvemos a querer que el "tirón" de los costaleros levante lo que no se levanta en otros colectivos?. ¿Por qué no dejamos que los costaleros sean simplemente eso, costaleros?. Qué manía con atribuirles tareas que no son suyas... eso sí, luego en los cabildos molestan, y en las elecciones más.

Dejemos de "usar" a los costaleros de una vez.

Un abrazo.

Santi dijo...

Sin costaleros en los finales de los 70 e inicios de los 80 las cosas no serían como son hoy... por tanto, es un potencial del que pueden salir hermanos comprometidos. Y como solución de choque es buena: se incrementa la nómina de hermanos, se pueden afrontar mayores proyectos y comenzar una espiral de crecimiento.
La vía lenta, la de los hermanos que no portan el paso, es cuestión de implicación, para este caso, de la comunidad dominica (para el resto de los consiliarios), y de los que están dentro... pero es lenta, de ahí que pueda haber complementariedad.

La instrumentalización de costaleros en cabildos, elecciones... pues de acuerdo.