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lunes, 3 de octubre de 2011

Artur Mas

Estuvo tremendamente desacertado el político por varios motivos. El que antes se nos viene a todos a la cabeza es la inoportuna reflexión que en nada viene al caso, toda vez que lo que se estaba debatiendo es la legal y legítima posibilidad de que los niños catalanes puedan aprender en el segundo idioma potencial del Mundo, habida cuenta de su manejo por 500 millones de ciudadanos y su uso frecuente en el sistema económico internacional. A ello, hemos de añadir que negarle la oportunidad a los españoles de Cataluña a conocer su otra lengua, materna, vernácula y propia, es algo injusto, ilícito y abusivo. No pueden comparar 6 millones de conocedores del catalán con otro idioma 80 veces más seguido y cultivado. Es una realidad que no ha de escocer a nadie.

En segundo lugar, estuvo desatinado el político de CIU porque apuntaría sin miedo a equivocarme que desconoce la realidad cultural de gallegos y andaluces de Sevilla y Málaga. O como en el caso del chiste que aquí viene al caso, cuando a un escolar le pregunta su maestro que “cómo se llaman los pacenses”, este respondió un tanto altanero y valentón: “¿Todos?”. Pues eso mismo.

Y al fin, no termino de entender por qué un irredento catalanista con indudables pretensiones de independencia manifiestas en mil y una ocasiones, se atreve a injerir en asuntos que nada debían importarle y competirle pues de tal modo se ha revelado tantas veces... ¿Ahora si es lo suficientemente español como para entender sobre otras realidades? ¡A ver si nos aclaramos!
Pero a los andaluces, y digo a estos por cercanía y por vecindad, sí que les debe importar las palabras infaustas e inoportunas del catalán... Porque cuando el informe PISA nos pone a la cola educativa de Europa y el resto de indicadores de riqueza y prosperidad señalan a esta región como la última, algo deberíamos de sentir. 

No basta con la indignación por otro lado lógica de tantos y tantos como así se han manifestado en redes sociales y bitácoras personales. No. En Andalucía, por mucho que nos duela, el nivel educativo y el provecho de la escolarización de nuestros niños es sintomáticamente más bajo y trivial, más apocado, más descolorido que en el resto. Y no yerra mucho, aunque sí quién lo dice y por qué lo dice... Os puedo (y podéis) ponerme mil ejemplos, en la Axarquía malagueña, en la campiña sevillana o en la costa granadina, de niños, no tan niños y hasta educandos de postín, que no se les entiende nada de nada. No seamos demagogos.

Artur Mas ha de ser más cauto, reflexivo y callado. Y los andaluces, sacar menos pecho por un dialecto y unas hablas que nos retratan en los anuncios como sirvientes de otra época y pensar que nuestro orgullo, no ha de ir directamente relacionado con una catetez lingüística manifiesta. 

4 comentarios:

Santi dijo...

David,

Siento disentir, pero el "acento" o "dialecto" -que mencionas- más que una traba a la comunicación o que deba ser entendido como un "español mal hablado" es una riqueza de nuestra lengua común. Expresiones, palabras, hasta insultos, demuestran la flexibilidad de la lengua y distintas herencias lingüísticas que han enriquecido esta patria común.
Me dio clase en el instituto un doctorando en Lingüística que estaba estudiando esta variedad de acentos, el uso de más o menos vocablos "herencia" del árabe... y, sin hacer un "andalucismo casposo" tenía un transfondo cultural e histórico digno de reseñar.

También se me ocurre la analogía siguiente: dado que el "correcto" español es el de Valladolid y alrededores, traslademos esta realidad cultural a todas las demás, como pueden ser las procesiones de Semana Santa (aunque lo específico sea el componente religioso). ¿Nuestra jarana en plena Pasión del Señor "tiene cabida"? ¿El "acento" que le ponemos es el correcto? Creo que no podemos uniformar así.

Por lo demás, coincido en dos temas:
- Estar a la cola de PISA es sintomático; ya he hablado otras veces de una actuación de Inspección educativa para ver qué se hace... y la necesaria purga del sistema para que funcione bien (común a toda la admón.)
- La imagen que se da en ocasiones no es la más adecuada.

PS: La gastronomía es sabia y reflejo de la cultura; no me puedes comparar las cebollas asadas (calçots) con un salmorejo, por ejemplo, o hacer castillos o aporrear palos al son de chirimías con el flamenco, otro por ejemplo...

J. Carlos Medina dijo...

Supongo que ya queda menos para que en Andalucía se hable el perfecto castellano. Tendremos por tanto una mayor "posibilidaz" de vivir en "Madriz" y no en Granada como "la" dije yo a mi madre. Me dijo ella, mi madre, "de que" estuviera tranquilo que no tenía por qué hablar como hablan en Castilla La Nueva, ni en Castilla La Vieja. Que no entiende por qué es mas "bonico", perdón, bonito, tener que hablar una lengua que no es la que nos ha acunado.
Nada tiene que ver la cultura con el lenguaje y hacer una ecuación de segundo grado se puede hacer bien se entienda o no el dialecto andaluz. Recordar que el impresentable de Arturo Mas lo que ha dicho es que no se habla bien en la tierra de Juan Ramón Jiménez, Machado, Becquer, Lorca, Alberti, Juan Carlos Aragón, Rafael de León, etc. etc. etc.
Repito, ha dicho que no se habla bien, no que se tenga más o menos cultura. Eso es otro cantar. Tan es otro cantar, que les tendría que dar vergüenza a las comunidades autónomas con un alto nivel económico que su nivel cultural no esté en consonancia con el mismo. Nosotros seremos incultos por decreto pero ellos lo son por derecho.
La verdad, estoy "aspaico" porque el Sr. Artur Mas no me entienda igual que no le entiendo yo a él. Igual hablaríamos de un hecho diferencial más contundente y por tanto se nos tendría más en cuenta y, lo mejor de todo, subiría mas nuestra autoestima para ponernos más en valor y saber superarnos a nosotros mismos cada día.(Humillar siempre a una persona hace que esta acabe perdiendo su autoestima y creyéndose realmente que no vale un duro)
Resumiendo: Señor Artur, que te den mi arma a ti y a “to” tu puñetera casta. No puedo con tu aire de superioridad, con ese mirar por encima del hombro a todo lo que va más allá de la demarcación catalana. Con su permiso o sin él, en mi miseria mando yo y a mi dignidad el precio también se lo marco yo.
¡Me pone de una mala ostia!...

Luis de las Heras dijo...

No puedo salir de mi asombro con el último párrafo. Me encanta! De verdad. Que contentos se van a poner los andaluces... Por cierto, gente como yo, catalanes de padres españoles, tambien te damos las gracias por hacernos sentir aún más catalanes. Sinceramente cada vez creo que tengo menos en común con gente que piensa de esta manera.
Gracias de corazón.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Estimado Luís de las Heras: usted no es catalán de padres españoles. Usted es español de Cataluña, de padres españoles... Es lo que hay.