Visitas

martes, 9 de agosto de 2011

Para ti la perra gorda


El popular aserto con el que nace esta entrada se refiere al interlocutor que zanja una conversación dándole la razón a otra persona, bien por desidia, bien porque la discusión no conduce ya a ningún término. "Para ti la perra gorda" es un ejemplo de cesión, concesión y abdicación de una idea. El mejor ejemplo sin duda sería cuando dos conocidos se enzarzan de manera contumaz en una discusión futbolística, cada uno de ellos defendiendo las glorias deportivas de su equipo, y uno de ellos, tras un abultado número de tiempo de parlamento innecesario, le espeta al otro: "para ti la perra gorda", en un intento de decirle que aún no dándole la razón, cede por tal de ver concluido el suplicio de diálogo o debate. 


Pero el españolísimo dicho tiene su origen en las dos monedas que acuña el Gobierno Provisional Español, tras la expulsión de la Reina Isabel II en 1868. Dos años después del exilio de la monarca, la Nación emite dos monedas de cinco y de diez céntimos respectivamente. En el anverso de las monedas se grabó la antigua representación de Hispania, que no es otra cosa que la figura de una matrona recostada. En el reverso, un león sosteniendo el escudo con las armas de España. Pero el excesivo número de monedas acuñadas y la pésima calidad del grabador hizo que una ingente cantidad de las que ya estaban en circulación, mostraran un león mal trazado y poco definido en sus formas, relacionándolo jocosamente el español con un perro y no con el aristocrático Rey de la Selva que tan ligado ha estado siempre a la heráldica de nuestro país. Como quiera que empezó a llamarse al famélico león como "perra" y por ende a la moneda, para diferenciar una de otra, con valores de 5 y 10 céntimos, se les conocía como "la perra chica" y la "perra gorda". Y de ahí que en un arrebato de hastío, de desesperación y desgana por seguir discutiendo, se le dé al interlocutor la razón diciéndole que puede quedarse con la moneda de más valor, la perra gorda, que es él el que lleva la razón. 

Y antes de acabar, permítanme los lectores de Granada que les traiga a la memoria el centenario edificio modernista de la Tesorería General de la Seguridad Social que en la Gran Vía, desde siempre, fue conocido como "La Perra Gorda", donde se acercaban los granadinos de toda la provincia a cobrar las prestaciones y satisfacer las aportaciones propias de las garantías sociales de la época. ¿Qué granadino de bien se olvida de tan castizo nombre?

6 comentarios:

eloy dijo...

David, muy buenos días desde la calurosa y "lujuriosa" costa mediterránea. Gracias por aportarme tanta cultura con tus artículos siempre interesantes, aunque ya sabes que hay opiniones tuyas en las que no estamos totalmente de acuerdo. Que tengas un buen final de verano y que disfrutes. Siempre un fuerte abrazo.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Eloy, un placer saberte cerca siempre... En las diferentes opiniones reside la capacidad del diálogo, ¿verdad? Te llamo en estos días y repasamos lo acontecido.

Recibe muchos abrazos.

J. Carlos Medina dijo...

La casa de la perra gorda. Así es conocida por mis padres, y supongo que por muchísimos granadinos, por cuantas veces tuvieron que ir a fin de procurarse y procurar el sustento de sus familias.

Quizá este edificio reflejaba la sociedad de aquella época, que contrasta, por todo lo contrario, con las actuales sedes de las oficinas de empleo. Si antes eras beneficiario de las prestaciones sociales posiblemente detestabas un régimen dictatorial y a escondidas clamabas por una ideología de izquierdas . Y en las actuales oficinas de empleo posiblemente se clame por derrocar de una puñetera vez a un nefasto presidente de izquierdas llamado Zapatero.
P.D.: Si alguien conoce a un tal Gregorio que inventó un calendario llamado gregoriano que haga el favor de decirle que si puede suprimir del mismo lo que queda de Agosto, Septiembre, Octubre y veinte diitas de Noviembre.
Unos cuantos millones de españoles le estaremos agradecidos y la deuda de gratitud será eterna.

Jesús Ortiz dijo...

¿Qué pasa? Que no pueden pasar los días uno a uno hasta llegar al 20 de Noviembre en "paz" y "armonía"...
¿Que no quieres seguir viviendo en este idílico clima de tranquilidad con nuestro presidente que nos recuerda que "la Tierra sólo pertenece al viento"?
¿Quieres dejar de vivir estos días en el que parece que la bolsa se ha montado en la montaña rusa del parque de atracciones y ahora está en la zona de caida libre, con la de cosquillitas que da esa sensación?
Pues nada, Carlos, "pa ti la perra gorda" (y con mucho gusto, por supuesto).
Vale como ejemplo práctico a colación de lo expuesto en el artículo, ¿no?
Un saludo calurosísimo, ya no por la amistad que nos une, sino por el "fuego infernal" que corre por la calle estos días...

ANTONIO GALLARDO dijo...

Aún se sigue llamando así a ese edificio en Huéscar, "la casa de la perra gorda", que gracia.

pacolopez dijo...

Mucha casa de la Perra Gorda, pero yo no consigo saber quién diseñó dicha casa. ¿Alguien lo sabe?. Yo he encontrado a Hermenegildo Lanz, pero este señor era profesor de dibujo en la Normal, no arquitecto.