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jueves, 11 de agosto de 2011

Alhambra


Hace unos años José María Aznar, que por muchas críticas incluso justas que reciba, ha de seguir diciéndose de él que fue y es (espero sea batido pronto por el bien de España) el mejor presidente de la democracia patria, decía, en esa espiral de meteduras de pata donde se terminó alojando y de la que ha salido ya, que también esperaba de los países árabes que pidieran perdón por la invasión del año 711. En el instante, yo, aznarista convencido, me dije que el aserto pronunciado por el ex presidente era de un desafortunado pronunciamiento, hasta que hace dos días leía en Libertad Digital que el portal de internet marroquí Nador City, recogía en una entrevista a Bensalem Himmich, ministro marroquí de Cultura, el deseo de que la Alhambra fuera gestionada por España y Marruecos y que el país norteafricano recibiera la mitad de los ingresos que genera el monumento más visitado de España y uno de los principales reclamos artísticos del continente europeo. Entonces, me acordé de nuevo de la disquisición de Aznar y me dije: "a ver si no va a terminar llevando razón". 

Empecemos por el origen de todo... Del actual Marruecos, nos llega a España tras la invasión del 711 algunos bereberes, sí; pero lo mismo que andamos errados cuando en un intento por utilizar un lenguaje socialmente correcto decimos de todo musulmán que es árabe, estaríamos incurriendo en un profundo equívoco si pensáramos que al Andalus se estructura en torno a una sola tribu, etnia o raza de profesión musulmana. Luego la reclamación (que ayer mismo desmintió un portavoz del Gobierno de Marruecos diciendo que se trataba de un disparate) le podía competir a un descendiente de Arabia, un muslim persa o yemení, que los hubo en al Andalus, como la buena cantidad de mozárabes que tomaron parte de la construcción de los reinos musulmanes de España. En la foto de arriba queda perfectamente explicado cómo en la España de al Andalus, la mayor parte de la población era muladí. La etnia árabe era la casta dominante y no tenía nada que ver con el actual norte de África, y parte del reino de Granada, era de influencia eslava. 

Otro craso error es la identificación del pueblo de Marruecos con el musulmán de al Andalus, en tanto las dos grandes invasiones totalitarias, intransigentes y beligerantes que vinieron de este actual país norteafricano (almorávides y almohades sucesivamente) fueron combatidas por los mismos musulmanes de al Andalus y los cristianos hispanos, y además, el arte relacionado con la Alhambra, bajo la dinastía nazarí, se distingue poderosamente del que emplearon almorávides y almohades sin guardar ninguna relación con el de estos dos pueblos invasores. Y lo ven claramente en la cúpula de la foto de arriba, de la Qubba Barudiyne de Marrakech. ¿Qué tiene que ver con la decoración vegetal de la Alhambra, ni con sus mocárabes ni lacería estilizada?

Esto nos abre un nuevo punto de vista observado desde la óptica del arte: las primeras manifestaciones musulmanas en nuestro suelo, se sirvieron de formas constructivas romanas y en sus arcos y dovelas hay mucho del arte de los pueblos germanos o del visigodo, al tiempo que el corpus estético y decorativo de la Alhambra, nada tiene que ver con el de los pueblos del actual Marruecos, sin olvidar que los doce famosos leones de la fuente que da nombre al Patio y Palacio alhambreño son de herencia hebrea y que la llegada de andalusíes al norte de África explica la producción de elementos decorativos, mobiliarios y paneles labrados como complemento arquitectónico gestados y evolucionados en España, o lo que es lo mismo, que en todo caso, algunas piezas patrimoniales marroquíes, son de herencia andalusí y no al contrario. Los capiteles de la foto de arriba ¿dirían ustedes que son musulmanes? Se equivovarían... Son visigodos.

Otro escollo que olvida el pueblo norteafricano es que el Primer Estado Moderno del Mundo nació en España, en 1492. Y que el actual Marruecos, como lo conocemos, lo hizo en 1666 precisamente a raíz de la consolidación de la actual dinastía que sigue en el poder, la alauí, por lo que para cuando Marruecos se puede llamar como tal, la parte más moderna de la Alhambra tenía ya doscientos años. 

Y al fin, el último de los presupuestos que expongo es a qué fortalecimientos puede ayudar que la Alhambra sea dirigida por dos países. ¿Qué relaciones sociales van a fomentarse? ¿Por qué España ha de relacionarse con un país que no es democrático? ¿No les parece poca relación los cientos de miles de marroquíes menores de edad que por culpa de unas leyes tibias e injustas sostiene el Estado español? 

Y como postre, algunos datos interesantes... ¿Sabían que a principios del siglo XII y antes de la llegada de los almorávides a Granada, el reino zirí de los musulmanes granadinos tenía en la corte con funciones de estado a mujeres/poetisas? ¿Cuántas mujeres tienen, nueve siglos después en su Gobierno los marroquíes? ¿Sabían que los médicos del sultán Muhammad V operaron de cataratas al rey francés a mediados del siglo XIV? ¿Que en la universidad de Yusuf I de Granada, daban clase las mujeres? ¿Que la poligamia en el reino granadino casi no existía y que a pesar de la prohibición del Corán de hacer representaciones figuradas, en la Alhambra, el clima de liberalidad era tal que como ejemplos están los cueros pintados con los primeros reyes de Granada en el Salón de los Reyes, o los animales del Patio de los Leones y del Partal? 

Marruecos es, en el año 2011, menos libre y menos avanzado científica y socialmente que los musulmanes granadinos que a partir de 1238 y hasta 1480 levantaron progresiva y paulatinamente la Alhambra. Los alarifes que la labraron, se llevaron en su expulsión la cultura de al Andalus a Marruecos, y no al contrario. De Marruecos nos llegaron las invasiones que más fracturaron a al Andalus y menos contribuyeron al progreso de una cultura que en su momento, no tuvo igual en el resto del Mundo. Y si me permiten, tonterías como estas son comparables a que España pida la mitad de los ingresos de todos los monumentos de Hispanoamerica levantados entre 1492 y 1808, como poco. Y aquellos, sí que los hicieron los españoles, o se basaron en modelos españoles... Pero es la diferencia entre un país socialmente avanzado, y otro vecino que no lo es. 

A manera de conclusión: en 2003, la entonces consejera de cultura de la Junta de Andalucía y luego ministra de cultura española, la socialista Carmen Calvo, una de las políticos españolas peor preparadas, se empeñó en incluir a un marroquí en el Patronato de la Alhambra para la gestión del Monumento. Estoy convencido que la sandez del ministro marroquí, a más de un progre patrio, le ha parecido maravilloso y justo, aunque desconozca que la Alhambra tiene de marroquí lo que un negro de Nueva Orleans tiene de sangre finlandesa. 

5 comentarios:

Derechatras dijo...

Compadre,muy interesante tu entrada.Prefiero quedarme aqui y no contestar al capullo del ministro y a la pila de gilipollas(seguramente españoles de boquilla) que estaran de acuerdo con este cretino,porque si te pongo lo que pienso,te cierran el blog...

monaguillo dijo...

Genial e instructivo. Mira que hay gilipollas sueltos en este mundo cargado de incultos con corbata.

Anónimo dijo...

Es simplemente alucinante... Se está difundiendo la falsa idea de que el estado español va a poner dinero para las JMJ y los "progres" se echan las manos a la cabeza. ¡Con la que está cayendo y damos dinero para que venga el Papa! ¡Que eso es la Iglesia! ¡Oh oh oh! ¡No, horror! Luego, eso sí, damos dinero para cierta organización de Zimbabue, perdonamos una deuda a Bolivia, y un montón de derroches más, y no pasa nada. ¡Es que somos "mu" buenos! Y el vecino moro, hombre por favor, lo que él pida y más. Es por la alianza de civilizaciones... A todas estas cosas, el rebaño (véase, el pueblo borrego español) aplaude con las orejas. ¡Si nos sobra el dinero en el fondo!
¿Y para qué hablar de lo que roban "los que miran por el trabajador y el pobre" (socialistas y sindicatos)? Eso sí, luego, como me dijo un amigo mío, que no pude más que reírme en su cara, todos los casos de corrupción de España están única y exclusivamente en el PP... ¡Toma ya! xD Le pedí ejemplos y solo salía de su boca la palabra Camps repetidas veces. ¡"Pá" mearse!
Osea, volviendo al tema, una de las fuentes de ingresos del país, como es el turismo, ¿nos da igual darlas? ¿Ahí no preocupa "la que está cayendo"? Pues, efectivamente, no nos importa. El gobierno lo apoya (y, como siga, lo acabarán haciendo) y a la gente le parece normal y bien. Desde luego, somos únicos...
Y, hablando de las JMJ, preparémonos porque va a haber movidas y follones, y la policía no va a hacer nada. Espero que no pase nada al final...

Anónimo dijo...

Si tu te metes con los periodistas, haz lo mismo antes de publicar noticias falsas.

Por ejemplo: http://lacajadebajodelacam.blogspot.com/2011/08/libertad-digital-publica-una-noticia.html

Y si buscas por google tienes mas.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

A mi último comentarista... Esta noticia, que además de los medios citados en el enlace hay que sumar otros radiofónicos nada sospechosos de "ultraderechistas", se hacen eco de una histórica reivindicación del mundo marroquí, y no precisamente gubernamental. Mi queja periodística no tiene nada que ver con hacerme eco de algo, que por encima de que un Ministro marroquí haya hecho esta reclamación, lo cierto es que busca además desentrañar ciertos aspectos históricos, sociológicos y artísticos que alejan de la órbita de influencia marroquí (y de tantos otros países) a la Alhambra.

Si ha leído el contenido de la misma, sabrá que la entrada aboga por dejar firmemente definido un monumento que por encima de haber sido hecho por musulmanes, obedece a un mundo concreto, el de al Andalus, irrepetible antes y ahora en cualquier otra nación, entidad geográfica y mentalidad religiosa.

Si la Mezquita cordobesa, una de las genialidades medievales más sorprendentes, tiene como demérito una conjunción espacial y un uso de elementos codificados por otros pueblos antes que los andalusíes, en la Alhambra se reúnen las experiencias decorativas y arquitectónicas que durante siete siglos se fueron gestando en al Andalus y eclosionaron en los reales palacios granadinos.

Esa y no otra es la realidad de esta entrada, sin más necesidad de contraste periodístico, anónimo lector, porque entre otras, no lo soy ni tendría sentido hacer dicho ejercicio cuando la voluntariedad de la entrada no es otra que la defensa de las particularidades históricas y estéticas de la Alhambra.